Descarada discriminación del sistema judicial en dos casos casi idénticos

Penas de prisión a los ultras de Blanquerna: se confirma el trato de favor a Rita Maestre

Ayer el Tribunal Supremo dictó sentencia endureciendo las penas impuestas a los ultraderechistas que participaron en el asalto al centro cultural Blanquerna de Madrid en septiembre de 2013.

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Irán a prisión por un agravante de ‘discriminación ideológica’

Como recordaréis, en febrero del año pasado catorce de los quince acusados habían sido condenados a penas de entre 6 y 8 meses de prisión, de modo que no tendrían que ir a la cárcel por carecer de antecedentes penales. Según la nota publicada ayer en el portal del CGPJ, a los acusados se les ha impuesto “la agravante de obrar por motivos de discriminación ideológica”. El argumento no deja de ser paradójico si tenemos en cuenta la absolución de Rita Maestre el mes pasado por haber asaltado una capilla católica en Madrid en 2011, un acto motivado por un claro odio ideológico y que se produjo entre consignas claramente amenazantes contra la Iglesia Católica. Lo que en un caso ha servido para endurecer una condena y enviar a unos asaltantes a prisión, en el caso de Maestre sirvió para convertir una simple multa en una absolución.

¿Esta doble vara de medir no es una ‘discriminación ideológica’?

La paradoja, insisto, es que el mismo sistema judicial que dicta agravantes de “discriminación ideológica”, a la vez emite sentencias que discriminan en función de la motivación ideológica de los acusados. Si eres un ultraderechista y asaltas un centro cultural nacionalista, entonces te cae una condena de prisión, pero si eres una concejal podemita y has asaltado una capilla católica, entonces te vas de rositas y la sentencia ni siquiera se puede recurrir. Cuando la Justicia valora de forma tan radicalmente distinta hechos que son casi idénticos, entonces lo que tenemos no es Justicia, sino otra cosa. Se lanza así el mensaje de que asaltar un centro de reunión e impedir el normal ejercicio de los derechos fundamentales de los asaltados sólo es penalizable según cuál sea la ideología del asaltante. Concretamente, si eres de ultraizquierda, entonces ni siquiera importa que grites consignas tan graves como “Vamos a quemar la Conferencia Episcopal”, que se ha coreado en diversas manifestaciones de izquierda durante años -y que se coreó en aquel asalto a una capilla católica-, sin que hasta ahora ningún juez haya dictado condena contra quienes profieren esa clarísima amenaza. Los ultras de Blanquerna no amenazaron con quemar a nadie -de ahí lo que dije antes de que estamos ante hechos casi idénticos-, pero les han juzgado como si esas amenazas que coreó Rita Maestre las hubieran entonado ellos contra los separatistas catalanes.

Hay algo peor que una izquierda sectaria: tener una Justicia parcial

Podría decir que la misma izquierda que ha defendido a un agresor como Bódalo -condenado por agredir a puñetazos a un edil del PSOE- y a un violento como “Alfon” -condenado por ir a una huelga con una mochila en la que portaba explosivos- no ha tenido reparos en defender la cárcel para los ultras que asaltaron Blanquerna, que ni agredieron a nadie a puñetazos ni portaban explosivos en su acción. No me faltaría razón al denunciar el sectarismo de quienes pretenden que a la gente se la condene en función de sus ideas, como en una dictadura, y no por los hechos que haya cometido. El gran problema, por si alguien no se ha dado cuenta todavía, es que esa concepción sectaria del Derecho ya se ha instaurado en España sin que Podemos haya ganado unas elecciones. Tampoco ha hecho falta que Podemos llegase al poder para que estén siendo constantemente laminados derechos fundamentales como la libertad de idioma, la libertad religiosa o el derecho de los padres a decidir la formación religiosa y moral que reciben sus hijos.

Cada cuatro años algunos nos amenazan con una caída al caos, pero lo que no dicen es que esa caída lleva años produciéndose en forma, eso sí, de una suave pendiente resbaladiza, por la que los españoles nos deslizamos de forma mucho más inconsciente de lo que lo haríamos si nos precipitásemos por un acantilado. Buena parte de los males que algunos nos anuncian como asociados a un chaparrón populista ya han caído sobre nosotros a modo de lluvia fina, que ha ido calando nuestras libertades en un plazo de años o incluso de décadas. El resultado ya lo tenemos aquí, y a quienes debemos agradecérselo es a los grandes partidos que han convertido nuestras leyes y nuestro sistema judicial en un motivo cada vez mayor de inseguridad y de desconfianza, al que muchos españoles nos hemos asomado -cuando así nos ha tocado- como quien se asoma a una ruleta y no a un lugar regido por sólidos principios y por una diáfana lógica. Y luego aún se extrañarán de la creciente pérdida de confianza en las instituciones democráticas…

(Foto: Ayuntamiento de Madrid)

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Comentarios:

  1. asertus

    Es que la justicia es parcial, de izquierdas y sectaria. Hay que tener en cuenta que son funcionarios que se deben a los partidos, todos de izquierdas, para trepar.

  2. Elentir. Solo tienes que ver como se comporta la Sra. Carmena en Madrid para darte cuenta de la clase de jueces que hay in España.

  3. atraval

    La justicia no es que cada día sea más “parcial”; es que cada día está más “politizada”. ¿Tendremos que salir a la calle para exigir que se ARRANQUEN de nuestro sistema jurídico A ESTOS INDIVIDUOS QUE DENIGRAN NUESTRA JUSTICIA? Malos son, ya, nuestros políticos. Pero peor es que se “embarren” también los jueces, y que lo que es Justicia se convierta en una tercera Cámara de representantes en el incumplimiento de nuestras leyes, mediante subterfugios y “palabros” estúpidos, provenientes de mentes calenturientas partidistas.

  4. Margarita

    Realmente descorazonador. Esto empieza a dar miedo. La justicia sectaria es, de lejos, lo peor q padecemos. Si es verdad q nos deslizamos hacia el abismo coño si de un tobogán se tratara: a toda prisa, sin frenos y nos parece divertido.

  5. francisco barxa iglesias

    Está muy claro de qué lado está la Justicia. Están demostrando con este “maltrato a la derecha” que los únicos que delinques en España, y en todo el mundo, somos los de derechas. Los de Izquierdas tienen Bula para hacer y deshacer a su antojo.
    Para colmo los de izquierdas son siempre muy bien “recibidos” por la “clase intelectual”, en la que casi no tienen cabida los posibles “intelectuales de la derecha”. Ejemplo de ello es la Real Academia Galefa, en la que ha estrado toda la Basura de Izquierdas negándoles participación a los posibles aspirantes de derechas.
    La única forma de recuperar terreno sería la lucha directa, cosa que la derecha casi nunca ha provocado. ¿Qué hacer…? ¿Seguir aguantando, seguir poniendo la otra mejilla..? ¡¡Uno se cansa de tanta Injusticia por parte de la Justicia…

  6. Lorenzo

    Creo que el funcionamiento de la justicia es uno de los principales problemas de España desde que el PSOE decidió acabar con Montesquieu allá por los años ochenta.

    Hay que recordar que a Felipe González lo absolvieron por no “estigmatizarlo” en el caso de los GAL (doctrina del Supremo versión Bacigalupo).

    Desde entonces podemos esperar cualquier cosa.

    La justicia, la casta política y la clase periodística forman, con las debidas excepciones, el gran triunvirato de la corrupción moral (y económica muchas veces) en España.

  7. TT

    La ultraizquierda tradicionalmente se presenta de víctima del “sistema”, pero esta sentencia demuestra cómo lo que más le preocupa al “sistema” son los patriotas de verdad, y no los pseudo-patriotas del Partido Progre (PP)… ¿Democracia en España? ¿Qué es eso?

    Apunte final: incluso el pepero neoliberal Federico Jimenez Losantos, hoy martes, ha puesto en tela de juicio la sentencia del TS a los patriotas de Blanquerna, representantes de partidos legales como Alianza Nacional, Falange o Democracia Nacional… Ay, Soraya, la que está liando

  8. Intentemos no mezclar churras con merinas, por favor. En esto opino como lo ha hecho José Javier Esparza aquí, y cito: “la cuestión no es si son culpables -que lo son-, sino por qué otros quedan libres por el mismo delito.”

    Patriotas verdaderos los hay a montones, y desde luego asaltar un acto en una librería, agrediendo a los asistenes, no hace más patriota a nadie. De hecho, flaco favor le han hecho a la causa del patriotismo que dicen defender con semejante acción.

  9. TT

    Yo no creo en la culpabilidad de los catorce asaltantes, sobre todo considerando que el acto convocado era ilegal, y que no se impidió, sino que acabó de celebrarse con normalidad. Además, los encausados pagaron la puerta de cristal que se rompió durante la entrada; creo humildemente que Esparza se equivoca, y creo que se está abriendo una brecha entre VOX y el nacionalismo radical de FE-La Falange, Democracia Nacional o Alianza Nacional

  10. TT

    No estoy de acuerdo, Elentir: no hubo agresión ninguna, de hecho en los vídeos de las cámaras de seguridad se ve a Sanchez Libre cogiendo una barra de aluminio e intentando golpear a los asaltantes (alguien se lo impide). Fue un escrache pacífico comparado con los de la extrema-izquierda… No nos equivoquemos: para el PP, Podemos, ERC o Bildu, todos los que no estamos de acuerdo al 100% con ellos somos unos fachas… Desde aquí mi apoyo a los catorce condenados de Democracia Nacional, Falange y Alianza Nacional

  11. pacococo

    Claro, el problema no es que condenen a unos, que seguramente lo tienen bien merecido y digo seguramente porque con los jueces nunca se sabe. El problema es que otros, por hechos similares, se van de rositas.

    Esto es lo que hay, desde hace demasiado tiempo, desde que Felipe y Arfonzo se cargaron a Montesquieu, por lo menos y nadie se molesta en pedir una justicia justa.

    Es un caso similar al de Pedro Pacheco, condenado por no sé qué cosa, y está cumpliendo la condena. Otros políticos andaluces han hecho cosas peores y por ahí andan tan felices. Pacheco estuvo bien condenado, pero los otros al no serlo, se ha cometido injusticia.

  12. TT, tú mismo dices que rompieron una puerta de cristal a la entrada, y luego dices que fue un “escrache pacífico”. Me pregunto qué idea tienes tú de “pacífico”. La mía no coincide con unos tipos asaltando un acto legal -se hacía en un recinto privado, sin necesidad alguna de permiso gubernativo- y agrediendo a los asistentes. Basta con ver el vídeo:
    https://www.youtube.com/watch?v=0bdRm-TYFCc

    Insisto: me parece injusto que a Rita Maestre no le haya caído una condena igual, pero de ahí a defender a los ultras, como que no. Tan equivocado estás tú defendiéndoles como lo están los ultraizquierdistas que dicen que el asalto a la capilla fue “pacífico”. Ya está bien de tomar a la gente por idiota.

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