El País apela a la inquisición feminista para tapar las vergüenzas del periodismo

Un periódico izquierdista intenta desprestigiar a Clint Eastwood y le sale el tiro por la culata

El popular actor y director estadounidense parece haber dado en el blanco con su última película, titulada «Richard Jewell», el nombre de un héroe que fue brutalmente difamado por los medios.

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La historia de Richard Jewell, un héroe difamado por un diario progresista

Jewell era un vigilante de seguridad que descubrió una bolsa sospechosa en julio de 1996 en el Centennial Olympic Park de Georgia, durante un concierto que reunía a miles de personas. El vigilante avisó a la Policía y, junto a sus compañeros, logró despejar la zona. La bolsa, que contenía un explosivo, estalló unos minutos después, matando una persona e hiriendo a más de cien. Gracias a la acción de Jewell, aquel atentado no tuvo consecuencias mucho peores, ya que pudo haber matado a cientos de personas. Jewell fue aclamado como un héroe que había salvado numerosas vidas, pero lamentablemente el momento de gloria no le duró mucho, puesto que tres días más tarde el periódico progresista The Atlanta Journal-Constitution publicó a toda plana una información señalando a Jewell como investigado por el FBI como presunto autor del atentado. La información no revelaba su fuente, pero presentaba a Jewell como un terrorista y especulaba sobre sus motivaciones para poner el explosivo.

Lo que sufrió Richard Jewell a continuación fue un infierno. Durante meses diversos medios de comunicación lanzaron una colosal campaña de linchamiento contra el héroe, acusándole de haber colocado la bomba para simular que la había encontrado y conseguir fama. Aunque el FBI nunca presentó cargos contra él, contribuyó a ese linchamiento con una investigación que violó los derechos constitucionales de Jewell, como se comprobó en un examen posterior. Cuando ya habían pasado tres meses del hallazgo de la bomba, por fin un fiscal, Kent Alexander, emitió una declaración señalando que Jewell no era objeto de investigación criminal. Después de esto, el vigilante emprendió acciones judiciales contra varios de los medios que le habían linchado, llegando a acuerdos de indemnizaciones con varios de ellos.

La injusta jurisprudencia usada por el periódico para defenderse

A pesar de ser el detonante del linchamiento, el periódico progresista The Atlanta Journal-Constitution no quiso llegar a ningún acuerdo con Jewell e insistió en que su información era veraz. El pleito contra ese periódico continuó incluso después de que el terrorista Eric Robert Rudolph confesase en abril de 2005 haber sido el que colocó la bomba, e incluso después de la muerte de Jewell el 29 de agosto de 2007. Finalmente, el Tribunal de Apelaciones de Georgia, basándose en una sentencia del Tribunal Supremo de 1964, consideró a Jewell una «figura pública» (cosa que no era antes de descubrir la bomba) para determinar que las informaciones sobre él no precisaban los requisitos de rigor exigibles a una información sobre una figura privada. Fue una sentencia que dejó en peligro a cualquier ciudadano, pues fueron los propios medios los que convirtieron en figura pública al hombre al que después difamaron.

El caso Jewell dejó en evidencia la falta de escrúpulos de muchos medios

A pesar del injusto triunfo judicial del periódico progresista, lo que el caso de Jewell destapó es la falta de escrúpulos de muchos medios a la hora de destruir la reputación de buenas personas, y la falta de responsabilidad de muchos periodistas sobre los efectos de las informaciones que publican, a menudo ocultando sus fuentes y provocando la indefensión de los acusados. Lo que busca Clint Eastwood con su nueva película es reivindicar a un héroe que fue injustamente linchado, pero al hacerlo, inevitablemente, la atención recae sobre la falta de escrúpulos de los medios que difamaron brutalmente a Jewell, y concretamente sobre la periodista que obtuvo esa información de un agente del FBI. Esta atención debe resultar molesta para muchos en un momento en que la prensa está sufriendo una crisis de reputación sin precedentes por su tendenciosidad, manipulaciones y falsedades.

Otro diario progresista apela a la inquisición feminista contra Eastwood

Tal vez eso sea lo que explica la noticia publicada ayer por otro diario progresista, El País, arremetiendo contra la película de Eastwood, acusándole de tener «prejuicios sobre las mujeres, prejuicios sobre los periodistas y prejuicios sobre las mujeres periodistas», pues considera que el cineasta «da por hecho que una reportera del diario consiguió una información a cambio de sexo»:

Se trata de una burda apelación a la inquisición feminista para tapar las vergüenzas del periodismo. Pero en este caso el intento de censura pincha en hueso. Según publicó ayer Deadline, en la película de Eastwood no se ve cómo esa periodista obtuvo la información. Según ese medio, en la escena aparece la reportera poniendo la mano en la pierna de un agente del FBI en un bar, tras lo cual éste le susurra al oído y ambos salen de allí. No se indica nada más. Ciertamente, lo que hace la película a lo sumo es insinuar cómo pudo obtener esa información: lo que hizo ella fue señalar a Jewell directamente como un terrorista, incluso comparándolo con un asesino en serie. Según la información que publica Deadline, esa escena podría basarse en una declaración que hizo la propia periodista durante uno de los juicios, cuando reconoció ante el abogado del demandante que tuvo una relación con un agente de la ley.

Avalancha de críticas contra El País por su comentario contra el cineasta

Que El País quiera desprestigiar a alguien acusándole de ‘machista’ no es nada nuevo. Lo hace casi a diario con personajes públicos que discrepan de la línea editorial cada vez más ultraizquierdista de ese periódico. El caso es que ese tuiteo de El País tuvo poco más de 200 retuiteos y ha recibido una avalancha de más de 1.300 contestaciones, la amplia mayoría críticas contra el diario, por pretender imponer su censura ideológica sobre una película que precisamente deja en entredicho la falta de escrúpulos de muchos periodistas. Además, el comentario de El País, que tal vez buscaba desincentivar al público para que no viese la película, ha provocado el efecto contrario: muchos tuiteros dicen estar deseando verla. Me sumo a ese deseo. Yo también iré a verla, aunque sólo sea porque considero que es muy de agradecer que Clint Eastwood se haya decidido a hacer justicia a un héroe que fue vilmente machacado por un montón de carroñeros mediáticos.

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Comentarios (Blog):

  1. Luis Carlos

    Esto es un ejemplo de lo que yo llamo la contrarrevolución cultural, el colapso de la maquinaria propagandística cuya credibilidad hace aguas. Internet está consiguiendo echar abajo la idea de que la mayoría de la opinión pública era progresista y los conservadores una especie en peligro de extinción, aparte de incapaces de hacer frente con buenos argumentos en un debate.

    Para saber convencer tienes que ganarte su confianza para que siga escuchándote, y la estrategia de humillar al que te lleva la contraria para forzar a los demás a que te den la razón y te sigan la corriente, como a los locos, resulta nefasta incluso al más corto plazo.

    La gente está empezando a darse cuenta de cómo nos manipulan apelando a los sentimientos como la culpa, vergüenza, envidia, rencor, miedo, deseo u orgullo. Incluso algunos de los que son más influenciables se están pasando al otro bando porque hay otras cosas que les da aún más miedo o rabia. Ya se nota la diferencia entre el verdadero intelectual que trata de transmitir lo que sabe y hace preguntas para hacer pensar y provocar dudas, y el que se limita a repetir los tópicos de siempre y ridiculizar al que tiene un punto de vista distinto.

  2. agusbou2015

    Este caso me recuerda a Michel Houellebecq y sus últimos libros «Sumisión» y «Serotonina», que el periodismo progre intentó desacreditar y fueron éxitos de ventas.

  3. Durante los días 11 y 12 actual he asistido al» 1º Congreso Nacional desmontando la Islamofobia» organizado por «la Asociación Marroquí para la integración de inmigrantes» desarrollado en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga y que según la organización «se emitirá en directo (streaming»).Le sugiero que podría serle interesante e importante, para su conceptuación política y línea editorial, conocerlo en su totalidad é integridad pues el resumen final redactado por personal de la organización fue muy «light», y a partir de ahí podríamos tener una conversación sobre este tema de candente actualidad.
    Galicia estuvo representada por una señora ó señorita perteneciente a una ONG.
    A los Sres. del partido político al que Ud. dice haber votado también les resultaría interesante conocer esta noticia.
    En el nivel político estaban en la diana del encuentro.
    Saludos.

  4. pacococo

    Luís Carlos

    Esa maquinaria está colapsada, pero a la casta le resulta indiferente, ellos van a lo suyo y como nadie entra en le fondo de la cuestión, no les importa. ¿Que el País dice y lo machacan? no importa, el periódico se sigue financiando y tan felices.

    Tenemos el caso de la conferencia esa. Los medios van por un camino y los internautas por el contrario, pero no importa, la masa se traga como verdad lo que sale en los medios y el dinero sigue fluyendo, que es de lo que se trata. Y esto seguirá así en tanto no salga un partido que diga que el rey está desnudo y ese partido no va a salir.

  5. Sharovarov

    Pues hay que agradecerle a El País que mantenga los comentarios, cosa que parece ha eliminado La Razón.

    Y hablando de cine, mañana se cumplen 80 años del estreno de «Lo que el viento se llevó».

  6. Aguador

    ¿De verdad queda alguien con dos dedos de frente que haga caso de las «informaciones» de Er Paí?

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