Esas campañas podrían restar más votos a la derecha que un posible fraude

Los riesgos de desincentivar el voto por correo entre los votantes de la derecha

En los últimos días se están difundiendo mensajes en las redes sociales alertando contra un posible fraude en el voto por correo en las elecciones madrileñas.

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Esos mensajes van especialmente dirigidos a los votantes de derechas, y se están propagando con fuerza a raíz de los tuiteos de algunos conocidos personajes de izquierdas animando al voto por correo. El temor a un posible fraude viene alimentado, además, por el precedente de las elecciones en Estados Unidos, donde cada estado decide las normas del voto por correo, y en algunos casos han sembrado dudas a raíz de las facilidades que algunas legislaciones estatales dan para que esos votos sean invalidados de forma caprichosa.

¿Existen precedentes de fraude en el voto por correo en España?

La primera pregunta que debemos hacernos es: ¿existen precedentes de fraude en el voto por correo en España? Después de buscar un poco, hay que responder que sí. En 2018 dirigentes del PSOE y de Coalición por Melilla (CPM) fueron condenados por fraude electoral en Melilla, pero entonces el fraude no consistió en interceptar sobres con votos ya emitidos, sino que el delito se llevó a cabo con la colaboración de los propios votantes: “el sobre con la documentación electoral que recibiría el votante podía ser entregado a una tercera persona, quien podría elegir la opción política correspondiente para posteriormente entregar el voto en Correos, que lo enviaría a la correspondiente mesa electoral”, explicó Europa Press.

En 2007 hubo otro caso de fraude electoral en Melilla, que salpicó al PP, pero era un caso de compra de votos, y no de intercepción del correo, que es lo que algunos temen que se produzca ahora. En 1991 hubo otros dos casos en Galicia y Madrid, nuevamente salpicando al PP y con un sistema similar al del PSOE y CPM en Melilla, pero este caso fue sobreseído. El caso de Madrid se cerró al no haberse acreditado el fraude. En 2015 hubo una trifulca entre el PP y CPM en Melilla con acusaciones de compra de votos contra el PP, pero lo ocurrido cabría atribuirse al mismo sistema que usaron el PSOE y CPM en esa ciudad en 2008: los propios votantes facilitaron al PP sus votos para que los entregasen.

El procedimiento que se sigue para poder votar por correo

Para que nos hagamos una idea de si hay posibilidades reales de que exista una intercepción del voto por correo -que es lo que temen algunos- debemos repasar cuál es el sistema que se sigue para la emisión de ese voto. Según el Artículo 72 de la Ley Electoral (LOREG), para poder votar por correo el elector debe solicitar “de la correspondiente Delegación -se refiere a la Delegación Provincial de la Oficina del Censo Electoral-, “a partir de la fecha de la convocatoria y hasta el décimo día anterior a la votación, un certificado de inscripción en el Censo. Dicha solicitud se formulará ante cualquier oficina del Servicio de Correos”.

Esa solicitud “deberá formularse personalmente. El funcionario de Correos encargado de recibirla exigirá al interesado la exhibición de su documento nacional de identidad y comprobará la coincidencia de la firma. En ningún caso se admitirá a estos efectos fotocopia del documento nacional de identidad.” El Artículo 72 añade: “En caso de enfermedad o incapacidad que impida la formulación personal de la solicitud, cuya existencia deberá acreditarse por medio de certificación médica oficial y gratuita, aquélla podrá ser efectuada en nombre del elector por otra persona autorizada notarial o consularmente mediante documento que se extenderá individualmente en relación con cada elector y sin que en el mismo pueda incluirse a varios electores, ni una misma persona representar a más de un elector”.

Una vez hecha la certificación, Correos remitirá “en el plazo de tres días toda la documentación presentada ante los mismos a la Oficina del Censo Electoral correspondiente”. El Artículo 73 señala que la Delegación Provincial “comprobará la inscripción”, tras lo cual “la Oficina del Censo Electoral remitirá por correo certificado al elector, a partir del trigésimo cuarto día posterior a la convocatoria y antes del sexto día anterior al de la votación, al domicilio por él indicado o, en su defecto, al que figure en el censo, las papeletas y los sobres electorales, junto con el certificado mencionado en el párrafo anterior, y un sobre en el que figurará la dirección de la Mesa donde le corresponda votar”.

Los votos por correo se cuentan en las mesas electorales

Llegamos así al día de la votación. El citado Artículo 73 señala que “Correos conservará hasta el día de la votación toda la correspondencia dirigida a las Mesas Electorales y la trasladará a dichas Mesas a las nueve de la mañana. Asimismo, seguirá dando traslado de la que pueda recibirse en dicho día, hasta las veinte horas del mismo”. Finalmente, el Artículo 88 añade que una vez cerradas las urnas a las ocho de la tarde en el día de las elecciones, “el Presidente procede a introducir en las urnas los sobres que contengan las papeletas de voto remitidas por correo, verificando antes que se cumplan las circunstancias expresadas en el párrafo tercero del artículo 73 y que el elector se halla inscrito en las listas del Censo. Seguidamente, los vocales anotarán el nombre de estos electores en la lista numerada de votantes”.

No existen indicios para temer un fraude masivo en el voto por correo

Teniendo en cuenta el procedimiento que acabamos de leer, sería muy difícil que se produjese un fraude en el voto por correo mediante intercepción de los sobres. De hecho, un fraude como ése sólo sería posible a pequeña escala y sería irrelevante a efectos de los resultados electorales, además de que implicaría muchos riesgos para los autores del delito. Además, al ser el voto secreto, ¿cómo podría saber el interceptor a qué partido ha votado el elector cuyo voto estuviese manipulando? Así pues, no existen indicios racionales para temer que se pueda producir un fraude masivo como el que muchos están alertando.

Esas campañas contra el voto por correo sí pueden restar muchos votos a la derecha

Dicho esto, hay que señalar que las campañas para desincentivar el voto por correo entre los votantes de derechas pueden llegar a tener un mayor impacto en el resultado que un posible fraude que, como hemos visto, sería muy difícil de llevar a cabo. Mediante las redes sociales cualquiera puede lanzar una campaña de ese estilo que lleve a mucha gente y le provoque serias dudas para votar por correo. En el actual escenario de pandemia, eso podría provocar que muchos votantes de derechas se viesen limitados a la opción del voto presencial, sobre todo si para mayo llega a España una cuarta ola, como ya está ocurriendo en otros países. A esto hay que añadir que el día de las elecciones madrileñas, el 4 de mayo, es un día laborable, lo que puede desincentivar aún a más gente a emitir un voto presencial. Eso puede dejar a partidos de derechas sin muchos más votos de los que podría alterar cualquiera que quiera interceptar sobres con papeletas, y además los que lanzan esos mensajes no afrontan ningún riesgo legal, puesto que no cometen ningún delito.

El precedente de las elecciones catalanas

Para darnos cuenta de los riesgos, basta con ver lo ocurrido en las elecciones catalanas de febrero: la abstención pasó de un 20,91% en 2017 a un 48,71% en 2021. Un total de 2.739.222 votantes no acudieron a las urnas ni votaron por correo. En 2017, la suma de los votos del PP y Cs fue de 1.295.402, mientras que en 2021 Vox, Cs y PP sumaron sólo 486.180. Es posible que el descontento con Cs haya influido en esas altas cifras de abstención, pero ¿cuántos de esos electores dejaron de ir votar a causa de la pandemia? Si hubiesen optado por el voto por correo, el voto constitucionalista habría sido mucho mayor. No está de más que algunos piensen un poco a quién le están metiendo un gol al desincentivar el voto por correo entre los votantes de derechas.

Por mi parte, animo a todos a ejercer su derecho a votar, ya sea presencialmente o por correo, ya que existen tan pocas probabilidades de fraude en un caso como en el otro.

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Comentarios (Blog):

  1. pacococo

    El fraude en el voto por correo se ha practicado desde el felipismo, sólo que, al parecer en poca extensión, probablemente en aquellas provincias con escaño disputado.

    La cosa es muy simple. Se toma el censo y se ve quienes nunca van a votar y entonces se busca a un funcionario de correos adicto y se solicita el voto, luego, cuando llegan las papeletas, se interceptan y se vota lo que se quiere y se mandan a la mesa. Es bastante complicado, pero como sólo se hace en determinados sitios, un escaño bien vale el trabajo.

    Pero ahora con la dirección de correos desmelenada, no creo que ni se molesten, se limitarán a cambiar las papeletas mientras los sobres esperan ir a la mesa electoral. La técnica de abrir un sobre y pegarlo sin que se note, especialmente si el que lo abre no sospecha, es muy antigua. Eso no reviste dificultad ninguna.

    La gente de derechas tendrá que hacer el esfuerzo de ir a votar en persona, con todo, pueden recurrir al sistema tradicional de que voten los que nunca lo hacen y por supuesto, como siempre habrá muchos que voten por correo, cambiar las papeletas.

    Y lo triste no es que haya cambios de papeletas o no, lo verdaderamente triste es que hemos llegado a que pensamos que eso es posible. Hace 30 años, nadie pensaba que pudiera serlo.

  2. Felipe

    Quizá lo ideal sería recomendar el voto presencial para todos en general dejando abierta la opción del voto por correo para aquellas personas que no puedan o no quieran asistir al colegio electoral el día de la votación. Pienso que el error está en demonizar el voto por correo. Siempre será menos seguro que el presencial pero tiene un grado de seguridad suficiente como para elegirlo en caso necesario.

  3. Luna

    Tanto año dos mil y tanta historia, pero aún no hay un voto por internet que nos libre del peligro de agarrar el bicho. Todos los trámites “serios” de esta vida se hacen ya por vía telemática y aun te obligan Hacienda o la Seguridad social a tener cuentas mail donde recibir sus notificaciones, firmas electrónicas y más, pero luego seguimos en la prehistoria para otras cosas. ¡Qué troglo!.

  4. Francisco Aceta

    En cuanto al voto por correo; Cantinflas se ha cargado la custodia de los votos

    En cuanto a Cataluña, es hastío, asco. Vereis como en las generales vota más gente

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