La División Azul logró frenar a una fuerza soviética seis veces más numerosa

Krasni Bor: la mayor y más feroz batalla de los españoles en la Segunda Guerra Mundial

Aunque España no participó oficialmente en la Segunda Guerra Mundial como Nación beligerante, sí que lucharon muchos españoles en diversos frentes.

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La participación española en la Segunda Guerra Mundial

En cuanto a las potencias aliadas, muchos exiliados republicanos se alistaron al Ejército Francés -al comienzo de la guerra con la oposición del Partido Comunista de España– y también al Ejército Rojo. También conocemos el caso de un español que combatió y murió en el Desembarco de Normandía, el gallego Manuel Otero. En cuanto a las potencias del Eje, unos 45.000 voluntarios españoles -la mayoría de ellos falangistas- se sumaron a la División Azul, una división de infantería -la 250- enmarcada en el Ejército Alemán. Lo hicieron no tanto por simpatía con la Alemania nazi como por ganas de vengarse de la ayuda soviética al bando republicano durante la Guerra Civil Española, pues su zona de operaciones fue el Frente del Este.

Miembros de la División Azul, en un cuadro de Augusto Ferrer-Dalmau. Unos 45.000 voluntarios españoles lucharon en esa división contra el Ejército de Stalin.

Krasni Bor: una batalla desigual entre españoles y soviéticos

La mayor batalla en la que combatieron los voluntarios españoles de la División Azul fue la de Krasni Bor, cerca de Leningrado, el 10 de febrero de 1943. Esta batalla ha pasado a nuestra historia militar como un ejemplo de victoria española frente a un enemigo muy superior en número: la fuerza ofensiva soviética multiplicaba por seis el número de las tropas españolas, y eso sin contar los tanques y la artillería, de los que carecían los defensores.

A pesar de ello, y haciendo honor a nuestra tradición militar, los españoles lucharon como leones, demostrando un valor y un heroísmo sorprendentes, algo que hay que reconocer sea cual sea la opinión que a cada uno le merezca la División Azul. Pruebas de ello son las cifras de la batalla: Los españoles tuvieron más de 2.000 bajas y 300 cayeron prisoneros, pero los soviéticos sufrieron 11.000 bajas, fracasando su ofensiva con la llegada de refuerzos alemanes a la zona defendida por la División Azul. Por esa batalla, las tropas españolas recibieron tres Cruces Laureadas de San Fernando (la más alta condecoración militar española) de las ocho que se otorgaron a los miembros de dicha división.

El canal de Youtube Memorias de Pez ha publicado hoy un interesante vídeo que habla sobre esta batalla:

Imagen principal: Cuadro de Augusto Ferrer-Dalmau.

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Comentarios:

  1. pacococo

    No se ha dado suficiente importancia a la batalla, como de costumbre. Independientemente del efecto inmediato, que evitó el colapso del frente y que hubieran formado una bolsa como en Stalingrado, está el efecto a largo plazo.

    Los aliados, al terminar la guerra, se pensaron mucho la invasión de España, que se contemplaba como posibilidad muy real. Y pensarían: si esto tipos en un lugar extraño, en una guerra extraña, ante un enemigo seis veces superior y con mejor armamento le causan bajas 5 a 1, una invasión de España, nos costaría tal cantidad de bajas que no merece la pena.

    Sin embargo hay gloriosos pensadores que siguen opinando que una invasión aliado nos hubiera venido muy bien.

  2. Marcial

    Tuve el honor de conocer a D. José Pettenghi Estrada, oficial veterano de la D.A., gaditano hasta la médula, cultísimo. Compañero del héroe Capitán Ordas, que falleció en Cádiz. Honor a los héroes.

  3. Julio

    Si hubiese sido al revés, hoy los comunistas estarían haciendo demagogia y celebrando el evento como una gran victoria frente al fascismo que gracias a estos españoles, se ganó la segunda guerra mundial.
    No faltaría en España, ni una plaza, calle o callejón que llevase el nombre de algún de estos “valientes y abnegados luchadores” de ellos y de su primo, tío lejano, o del tendero de la tienda de la esquina de donde vivían.
    En el gobierno español ( lo que quedase de el después de la escisión de la mitad de las regiones ) se harían dos menciones diarias una por la mañana y otra por la tarde a la División Roja.
    En los colegios, los niños, tendrían que saber de memoria el nombre de los oficiales, su vida y de las inquietudes que tenían de niños de ir a Rusia( ni sabían ubicarla en el mapa ) para dar su sangre por el comunismo.

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