Hay muchas personas que creen que cualquier paz es preferible a un enfrentamiento, incluso una paz basada en la injusticia y la opresión.
El 27 de octubre de 1964, Ronald Reagan pronunció un importante discurso en apoyo de la candidatura del conservador Barry Goldwater a la presidencia de la Casa Blanca. He conocido este discurso gracias a Lupe Sánchez. Podéis leer aquí el discurso completo (en inglés). Hay una parte referida a la paz y el apaciguamiento que deberíamos tener muy presentes en este momento que vivimos y en cualquier otro momento de nuestras vidas:
Aquellos que cambiarían nuestra libertad por el comedor de beneficencia del estado del bienestar nos han dicho que tienen una solución utópica de paz sin victoria. Llaman a su política "acomodación". Y dicen que si tan sólo evitamos cualquier enfrentamiento directo con el enemigo, él olvidará sus malos caminos y aprenderá a amarnos. Todos los que se oponen a ellos son acusados de belicistas. Dicen que ofrecemos respuestas simples a problemas complejos. Bueno, tal vez haya una respuesta sencilla, no una respuesta fácil, pero sencilla: si usted y yo tenemos el coraje de decir a nuestros funcionarios electos que queremos que nuestra política nacional se base en lo que sabemos en nuestro corazón que es moralmente correcto.
No podemos comprar nuestra seguridad, nuestra libertad ante la amenaza de la bomba, cometiendo una inmoralidad tan grande como decirle a mil millones de seres humanos que ahora están esclavizados detrás de la Cortina de Hierro: "Renunciad a vuestros sueños de libertad porque, para salvar nuestro propio pellejo, estamos dispuestos a hacer un trato con vuestros amos esclavistas". Alexander Hamilton dijo: "Una nación que puede preferir la desgracia al peligro está preparada para un amo y se lo merece". Ahora, pongamos las cosas en claro: no hay discusión sobre la elección entre la paz y la guerra, pero sólo hay una manera garantizada de tener paz, y se puede tener en el siguiente segundo: la rendición.
Es cierto que cualquier otra opción que adoptemos entraña un riesgo, pero todas las lecciones de la historia nos enseñan que el mayor riesgo reside en el apaciguamiento, y éste es el espectro que nuestros bienintencionados amigos liberales se niegan a afrontar, que su política de acomodo es apaciguamiento y no nos deja elegir entre la paz y la guerra, sino sólo entre la lucha o la rendición. Si continuamos acomodándonos, si continuamos retrocediendo y retirándonos, al final tendremos que afrontar la exigencia final, el ultimátum. ¿Y qué pasará entonces, cuando Nikita Jruschov le haya dicho a su pueblo que sabe cuál será nuestra respuesta? Les habrá dicho que nos estamos retirando bajo la presión de la Guerra Fría y que algún día, cuando llegue el momento de dar el ultimátum final, nuestra rendición será voluntaria, porque para entonces nos habremos debilitado espiritual, moral y económicamente desde dentro. Él cree esto porque de nuestro lado ha oído voces que piden "paz a cualquier precio" o "mejor rojo que muerto", o como dijo un comentarista, preferiría "vivir de rodillas que morir de pie". Y ahí está el camino a la guerra, porque esas voces no hablan por el resto de nosotros.
Vosotros y yo sabemos y no creemos que la vida es tan cara y la paz tan dulce como para ser comprada al precio de las cadenas y la esclavitud. Si no vale la pena morir por nada en la vida, ¿cuándo empezó esto? ¿Sólo frente a este enemigo? ¿O debería haber dicho Moisés a los hijos de Israel que vivieran en esclavitud bajo los faraones? ¿Debería haber rechazado Cristo la cruz? ¿Deberían los patriotas del Puente Concord haber arrojado sus armas y haberse negado a disparar el tiro que se escuchó en todo el mundo? Los mártires de la historia no eran tontos, y nuestros muertos honrados que dieron sus vidas para detener el avance de los nazis no murieron en vano. ¿Dónde está, entonces, el camino a la paz? Bueno, es una respuesta simple después de todo.
Vosotros y yo tenemos el valor de decir a nuestros enemigos: «Hay un precio que no pagaremos». «Hay un punto más allá del cual no deben avanzar». Y esto es lo que significa la frase de Barry Goldwater: «La paz a través de la fuerza». Winston Churchill dijo: «El destino del hombre no se mide por cálculos materiales. Cuando grandes fuerzas se mueven en el mundo, aprendemos que somos espíritus, no animales». Y dijo: «Hay algo que sucede en el tiempo y el espacio, y más allá del tiempo y el espacio, que, nos guste o no, significa deber».
Tú y yo tenemos una cita con el destino.
Preservaremos para nuestros hijos esta última y mejor esperanza del hombre sobre la tierra, o los condenaremos a dar el último paso hacia mil años de oscuridad.
Podéis escuchar aquí el discurso completo (el vídeo está en inglés, puedes activar los subtítulos automáticos en español en la barra inferior del reproductor):
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Comentarios:
fersa
Cuando se entra en una guerra, hay que saber a qué se está dispuesto. Ucrania, para enfrentarse a Rusia, depende de Europa y los EEUU. ¿Está dispuesta Europa a una guerra con Rusia? ¿Estamos los europeos dispuestos a una guerra, hasta que uno gane y otro pierda? Rusia, por el momento, parece que sí, que empleará todo su potencial por defender las razones que le llevaron a la guerra, para que salga como perdedora, habrá que derrotarla. EEUU no parece dispuesto a respaldar a Europa. Ante una escalada de esta guerra ¿Qué haría China?
9:17 | 2/03/25
wladimir
definitvamente….
no podemos vender nuestra libertad y paz a cambio de aceptar un nuevo orden y los bienes que nos ofrezca ese nuevo orden…porque podriamos caer en la injusticia y opresion de ese nuevo orden….
precisamente esta es la «paz» que ofrecen tanto la Rusia de Putin en el Nuevo Orden Euroasiatico como la China Comunista de Xi en la Nueva Ruta de la Seda , Iran y su Eje de la Resistencia con su Jihad islamista o el Socialismo del Siglo XXI de Nicolas Maduro en Latinoamerica…..que estas porencias agresivas quieren llevar al resto de Occidente y el mundo libre….
10:19 | 2/03/25
AlbertoAG
Brillante discurso de Reagan. Ojalá hubiera líderes como él hoy en día.
10:20 | 2/03/25
Vigi
Buenos días,
Acabo de registrarme, por lo que, en primer lugar, me gustaría saludar al autor del blog y a las demás personas que aquí comentan.
No soy muy ducho en historia, política, ni en nada, pero para mí Reagan siempre ha sido una referencia de lo que debería ser un líder político del “mundo libre”. Últimamente me acuerdo muchísimo de él.
Un saludo.
11:47 | 2/03/25
Elentir
Fersa, Ucrania no entró en esta guerra por propia voluntad. Fue invadida por Rusia. Y como hemos visto, se ha defendido admirablemente y viene provocando unas enormes pérdidas a los rusos. Si no apoyamos a Ucrania con material militar para defender, mañana le tocará a Polonia o a cualquier otro país. A Rusia hay que pararla aquí. Ya no se hizo cuando invadió Georgia en 2008 ni cuando anexionó Crimea en 2014. No podemos dejar que se vaya comiendo Europa poco a poco.
Vigi, bienvenido a Contando Estrelas. 😉
17:35 | 2/03/25
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