Culturalmente nunca me he considerado una persona atraída por Japón, pero una empresa de ese país logró hacerme pasar buenos momentos.
Me refiero a Tamiya Corporation, una empresa fundada por Yoshio Tamiya (1905-1988) en 1946, con el nombre de Tamiya Shoji & Co en la ciudad de Oshika. Inicialmente esta empresa funcionaba como un aserradero, pero pronto empezó a hacer juguetes de madera, que se convirtieron en su principal negocio, hasta ser su única línea de producción a partir de 1953, ante el éxito en las ventas.
En 1959, Tamiya empezó a hacer maquetas de plástico, apostando con una gran calidad en sus trabajos y por un elegante diseño en sus cajas, obra del ilustrador japonés Shigeru Komatsuzaki (1915-2001).
Shunsaku Tamiya nació el 19 de diciembre de 1934. En 1958 se unió a lo que entonces se conocía como Tamiya Shoji Limited Partnership, la empresa de su padre. En 1977 fue nombrado presidente de Tamiya Corporation, cargo que ocupó hasta 2024.
La labor de Shunsaku para conseguir las mejores miniaturas es algo digno de admiración. En 1966 empezó a visitar museos militares para obtener fotos para hacer sus modelos con más detalle. En aquellos museos en los que no era posible hacer fotos, Shunsaku y otros miembros de la empresa dibujaban todo lo que podían recordar lo que habían visto una vez terminaba la visita. Tamiya fue la marca que popularizó la escala 1:35 para el modelismo militar, haciéndose mundialmente famosa por la calidad de sus productos.
El famoso logotipo de Tamiya, las Estrellas Gemelas (la de la izquierda inscrita sobre un cuadrado rojo y la de la derecha sobre un cuadrado azul) fue encargado por Shunsaku a su hermano Masao, que era estudiante de Bellas Artes, en 1966. La compañía lo sigue utilizando hoy en día por su simbolismo: el rojo representa la pasión y la creatividad, y el azul representa la precisión y la exactitud. Hoy en día es el logotipo más famoso en el mundo del modelismo.
Durante los 47 años que presidió la empresa fundada por su padre, Shunsaku hizo de Tamiya una referencia de excelencia dentro del modelismo, tanto del estático como de los modelos de radio control. Uno de los mayores retos de Shunsaku durante la Guerra Fría fue tener acceso a tanques soviéticos para poder hacer miniaturas de ellos. Llegó a visitar la embajada soviética en Tokio para intentar obtener información, sin éxito, sobre esos vehículos. Esto le provocó problemas con la Policía japonesa, que le sometió a vigilancia. Finalmente, en Israel pudo conseguir detalles sobre el T-34/85, gracias a un tanque de este tipo capturado durante la Guerra de los Seis Días y expuesto en un museo.
En algunos casos, Tamiya hizo colaboraciones con empresas para hacer modelos muy realistas de sus vehículos, pero el caso más llamativo ocurrió en la década de 1970 cuando la firma japonesa compró un Porsche 911 para desmontarlo y poder conocerlo con detalle, teniendo que pedir después ayuda a un concesionario de la empresa automovilística alemana para volver a montarlo, pues no sabían cómo hacerlo.
Shunsaku Tamiya fue una gran persona que dedicó su vida al modelismo y, sobre todo, a intentar hacer felices a muchos niños con los productos que comercializaba. Ésa es una de sus principales motivaciones y la que consiguió que Tamiya sea hoy en día tan respetada en todo el mundo. Yo fui uno de esos niños que crecieron construyendo maquetas de Tamiya, mi marca favorita en el mundo del modelismo. Por eso, anoche sentí tristeza al saber que Shunsaku Tamiya falleció este martes 22 de julio a la edad de 90 años. Su puesto al frente de la empresa queda ahora en manos de Nobuhiro Tamiya, nacido en 1986. Muchas gracias, señor Shunsaku, por todos los buenos momentos que me ha hecho pasar con sus productos. Descanse en paz.
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Foto principal: Tamiya.com.
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Comentarios:
isanchezgil
Siempre es una alegría saber que hay gente que se esfuerza en hacer las cosas bien, o excelentemente bien.
Felicidades Sr. Tamiya, de alguien que no le conocía hasta hoy. Deja Vd. detrás una estupenda obra. Descanse en paz.
13:00 | 23/07/25
Crouchback
Yo también recuerdo muy buenos momentos con las maquetas de Tamiya. Son maquetas que siempre dan buen resultado, con unos ajustes perfectos.
Tamiya fue la que impuso la escala 1/35 como la habitual para vehículos militares. Hasta los años sesenta era más normal la 1/32, derivada del modelismo ferroviario.
19:42 | 23/07/25
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