Llevo 21 años publicando un blog y a veces, echando la mirada a atrás, me acuerdo de cuando este formato era algo muy habitual.
En aquella época, el diálogo entre blogs era mucho más fluido que ahora (a fin de cuentas, había más). Era habitual comentar o responder lo que decían otros y para ello había una norma de etiqueta: enlazar lo que estabas comentando. Para cualquier bloguero, no enlazar un artículo o una noticia cuando estaba hablando sobre ellos era una práctica fea y maleducada. A fin de cuentas, tus lectores tenían derecho a verificar si lo que decías sobre el artículo original era cierto.
El enlace, originalmente conocido como hipervínculo o hiperenlace, es esa parte del texto de un sitio web que conecta con otro sitio web. Tradicionalmente se utilizaba un texto azul subrayado para destacar los hipervínculos en el texto de un sitio web, aunque esto fue cambiando a medida que el diseño web se iba haciendo más sofisticado. El hipervínculo es una herramienta que aportó un enorme valor a Internet, ya que nos ofrece un acceso a fuentes de información que no existe en los textos impresos en papel.
Sé que puedo parecer un abuelo de 80 años hablando sobre sus batallitas en una antigua guerra, pero si digo todo esto es porque desde hace un años el hipervínculo parece estar sumergiéndose en el olvido de muchos autores. La obsesión con el SEO (la optimización de motores de búsqueda) llevó a intentar que un lector nunca abandone el sitio web que está leyendo, aunque eso suponga negarle el acceso a las fuentes de la información o a recursos que le permitirían ampliar la información.
Hace 20 años los hipervínculos eran algo habitual en muchos medios digitales, especialmente en aquellos que sólo se publicaban en Internet (los medios tradicionales nunca se sumaron a esa costumbre, salvo honrosas excepciones). Lamentablemente, con el paso del tiempo muchos medios han abandonado esa práctica, aunque todavía es posible encontrarla en algunos sitios. Por ejemplo, varios diarios digitales ucranianos y de la oposición rusa que leo de forma cotidiana incluyen enlaces a las fuentes en sus textos. A fin de cuentas, esos enlaces proporcionan credibilidad en un ambiente de una gran controversia, como es el caso de una guerra.
En las redes sociales los enlaces se vienen utilizando profusamente hace años. Redes como Twitter han sido el mejor ejemplo de empleo de enlaces desde sus inicios. Con todo, cada vez es más frecuente encontrar canales de noticias en Twitter que nunca enlazan nada, incluso cuando difunden informaciones de otros. A veces es un auténtico quebradero de cabeza dar con la fuente de esas informaciones. A menudo, ese tipo de canales son usados para difundir noticias falsas, y el motivo por el que no enlazan nada es porque no hay ninguna fuente que respalden lo que publican.
Hoy quiero reivindicar esa ancestral especie digital que muchos están olvidado, porque creo que los enlaces aportan valor a un artículo y ofrecen una garantía a los lectores, ya que pueden comprobar personalmente las fuentes de cada información. Seguramente eso implica perder puntos en términos de SEO, el posicionamiento web no debería ir en detrimento de la credibilidad y del valor de la información. A fin de cuentas, si un medio digital no lleva enlaces, ¿qué puede aportar que no tuviese ya un viejo periódico de papel, salvo la rapidez al publicar?
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Imagen: OpenArt.
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Comentarios:
REC
Buenos días, Elentir. Totalmente de acuerdo con lo que dices. Es más, como uno de los grandes valores de tu blog es ese, el enlace directo a las fuentes, para completar la información y para contrastarla, eres una referencia en internet para obtener información sobre muchos temas. Continúa así a pesar de las modas o del SEO Un saludo.
8:22 | 5/11/25
Lunaa
Cierto que el enlace es muy práctico y cómodo. Se ha pretendido que con la característica de que cualquier palabra o grupo de ellas se pueda buscar con un clik se sustituye, pero eso sirve para encontrar muchas cosas al respecto y no la de referencia de quien enlaza.
Sobre el color azul tradicional de los enlaces, volvería a él. Ya sé que puede irrumpir en el diseño y suponer problemas de armonía cromática o incluso quedar anticuado, pero ahora mismo uso casi siempre tableta o móvil y casi sin excepción la pantalla táctil. no te puedes imaginar la de veces que me voy sin querer a otra página al mover el dedo para bajar por la pantalla. Sí el enlace estuviera en otro color lo podríamos sortear, ahora lo confundo siempre con negritas.
12:06 | 5/11/25
Elentir
Yo el color lo cambié hace años, pero es cierto que los enlaces en azul se veían mejor. Voy a pensármelo un poco.
23:51 | 5/11/25
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