Este miércoles, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) está viviendo uno de sus días más oscuros a cauda de la corrupción.
Por orden del juez Santiago Pedraz, instructor en la Audiencia Nacional de la causa de las "cloacas" socialistas contra el Poder Judicial, la Guardia Civil ha registrado la sede nacional del PSOE, la Fundación Pablo Iglesias y otras sedes socialistas. El escándalo provocado por esta operación se ha hecho notar dentro y fuera de España.
Mientras esto ocurría, la presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, ha ordenado desalojar el Congreso de los Diputados cuando faltaban 15 minutos para iniciar la sesión de control al gobierno. En pleno incendio político en la sede del PSOE, el socialismo simulaba un incendio en una de las sedes de la soberanía nacional. Un hecho que uno no sabe si interpretarlo como una distracción, una broma pesada o una amenaza velada sobre las consecuencias que puede tener incomodar al aparato del poder político en España.
Desde Roma, a donde ha viajado para intentar utilizar al Papa León XIV como distracción -el presidente del gobierno español ya está agotando sus últimos cartuchos para crear cortinas de humo-, Sánchez mentía y bromeaba con cinismo sobre su propia caída para negarse una vez más a convocar elecciones: "Hay algún compañero que lo que me pide es adelantar las elecciones porque es consciente de que voy a tener una mayor mayoría parlamentaria en el Congreso para poder gobernar de manera mucho más tranquila, y yo se lo agradezco, pero es que yo no puedo convocar elecciones por interés partidista". Una afirmación falsa de un mentiroso patológico cuyo partido lleva meses encadenando descalabros electorales en varias comunidades autónomas.
No es la primera vez que el mundo ve una actitud como ésta. En 2001, Traudl Junge, una de las últimas secretarias personales de Adolf Hitler, ya describió algo así en sus memorias, tituladas "Bis zur letzten Stunde" (Hasta el último momento). Ya con 81 años y tomando como base notas escritas poco después del final de la Segunda Guerra Mundial, Junge recordaba como durante su hundimiento Hitler intentaba movilizar divisiones que ya no existían y su entorno hacía bromas con la situación, afirmando que estar en Berlín era lo más adecuado entonces pues en ese momento, para poder desplazarse del frente occidental al frente oriental, ya bastaba con tomar un tren de cercanías.
Junge también recuerda como Hitler no tuvo reparos en sacrificar a niños de la Juventud Hitleriana en una inútil defensa de Berlín, contra unos ejércitos enemigos que desbordaban completamente las maltrechas filas alemanas. Esa ceguera de Hitler acabó provocando la destrucción casi completa de la ciudad. Es lo que tienen los líderes que se niegan a escuchar cualquier opinión que no coincida con sus deseos y que creen que el mundo se acabaría sin ellos.
Hoy Sánchez está sacrificando a su propio partido para seguir unos meses más en el poder. Tal vez sea ése el único favor que el resto de los españoles le podamos agradecer, pues cuanto más tiempo pase, mayor es el daño que sufrirá el PSOE y, sinceramente, se merece sufrirlo por haber respaldado a ese aprendiz de autócrata en todas sus vilezas desde hace ocho años. Lo que nos queda por ver ahora es, además, cuánto daño está dispuesto Sánchez a hacer a España por aferrarse al poder a cualquier precio. Algún día deberá ser juzgado por ello, y no sólo desde una perspectiva histórica.
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Foto: La Moncloa.
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Comentarios:
isanchezgil
Pues parece que voy a tener que ser la corresponsal de todas las desgracias que ocurran en Ferraz 68, que me pilla cerca y los veo casi todos los días. Hoy había furgonetas (lecheras) de la policía no solo en Ferraz, sino también en las esquinas de Marqués de Urquijo y Buen Suceso. Cuando llegaron los de la UCO (tres cochazos grandes) el personal se arremolinó, lo que más se oía era: !chorizos!!. Uno de los cuatro carriles, cortado. Circulación atascada, vale.
A mí ahora lo que más miedo me da es lo que pueda estar maquinando Su Sanchidad para ganar las elecciones que se verá obligado a convocar. Lo de la «ley de nietos» me parece una broma en comparación con lo que puede montar. El último pucherazo del PSOE para ganar las elecciones (11-M 2004) costó 1000 muertos y 2000 lisiados.
Lo demás que ha dicho hoy, ya que está en el Vaticano, se llama peccata minuta.
20:27 | 27/05/26
AlbertoAG
Sánchez tardará en caer. Antes caerán muchos de sus secuaces, tanto dentro como fuera del PSOE.
8:36 | 28/05/26
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