Mi ración de alegría

Defiendo la alegría,
la precaria, amenazada,
difícil alegría,
al raso, limpia, en cueros,
mi ración de alegría.
No me arrastréis al pozo
de las verdes culebras.
No os arrojo a la cara mi alegría,
os la tiendo tan sólo
como una débil luz, como una mano.
No es ningún baluarte
ni ningún ofensivo privilegio,
es mi único utensilio cotidiano,
mi tela de labor.
No tengo otra bandera
y ostenta unos colores ya un poco desteñidos;
mirad que la levanto a duras penas,
contra viento y marea,
sin sombra alguna de provocación.
Es parcela pequeña, minifundio,
terreno sin cercados ni aparceros
que aro, riego y abono por mí misma,
con fe, de sol a sol.
Tomad el pobre o rico,
el cuestionable fruto que desde ella os ofrezco,
pues sólo desde aquí
os consigo mirar, ayudar, entender,
poner tal vez en claro alguna cosa.
No me la reprochéis ni adobéis de negrura
como un reducto inmundo, segregado;
ved que no la defienden ni pinchos ni alambradas
y que podéis pasar aquí conmigo al sol.
No me arrastréis al pozo
de las verdes culebras.

(Carmen Martín Gaite)

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Comentarios (Blog):

  1. Olimpia

    Qué precioso poema.
    No lo conocía.

  2. Elentir

    Compré el libro de poemas de Carmen Martín Gaite después de que una buena amiga me regala uno de los libros más bonitos que he leído, de la misma autora: «Caperucita en Manhattan».

    Doña Carmen tenía un gran talento y un corazón aún más grande.

  3. Olimpia

    ¿Has leído «Nubosidad Variable? Es precioso.
    Ahora me quiero comprar uno que se titula «Cuaderno de Todo», pero es un pelín caro y estoy esperando a merecérmelo, creo que en Navidad me lo voy a pedir a los Reyes Magos.

  4. Elentir

    Sí, leí «Nubosidad Variable», me lo recomendó mi amiga. Agradecí mucho esa lectura, fue una buena oportunidad para conocer la psicología femenina. 😉

    En el que ya me quedé atascado fue en «La Reina de las Nieves». Desde que empecé a trabajar, además, me cuesta encontrar tiempo para leer un libro de un tirón…

  5. Olimpia

    Elentir:
    ¿Eres muy joven?
    Ya sé que eso depende de mi punto de vista; yo tengo treinta y cuatro.
    Es que me llama la atención que tengas tiempo para tantas cosas LIBRES, por ejemplo ir a Madrid a la concentración de Rosas por la Dignidad. No todos lo harían.
    La pregunta viene por el «desde que empecé a trabajar».
    Por cierto, yo tampoco soporté La Reina de las Nieves, pero sé que hay gente a la que le encantó.

  6. Elentir

    Tengo 30 años. La ventaja que tengo es que soy profesional autónomo, y eso me da cierta libertad y flexibilidad laboral. Como siempre digo, mi jefe es muy refunfuñón, desagradable y malencarado, pero nunca me riñe si me salto el horario algún día. 😉

    El problema que le vi a «La Reina de las Nieves» es que se alarga demasiado en pasajes tristes. Hay algunos bonitos, pero se hace duro de leer…

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