César Vidal, el catolicismo, la libertad religiosa y la resistencia a la tiranía

El presentador de esRadio publicó ayer en Libertad Digital una entrega más de su serie dedicada a vendernos un paradisíaco mundo protestante frente a un vil y corrupto mundo católico, un empeño más bien maniqueo que podrá ser aceptable para quien no tenga otro afán que el mero proselitismo de su religión, pero que no resulta válido para quien aspira a un estudio serio y riguroso de la historia. En este sentido y como en sus anteriores artículos, César Vidal calla algunas cosas y afirma otras muy discutibles.

Un ejemplo lo tenemos en la teoría del tiranicidio. Vidal habla de Teodoro de Beza y de su libro «El derecho de los magistrados» que, como señala el presentador de esRadio, «justificaba la resistencia armada contra los tiranos». También habla del manifiesto hugonote «Vindiciae Contra Tyrannos» de 1579 y del «A Shorte Treatise of Politike Power» (1555) de John Ponet, ambos textos también justificadores de la resistencia a la tiranía. Vidal niega, además, que hubiera algo parecido en la teología católica: «El derecho de rebelión se legitimaba en los reformadores sobre la base de la defensa de las libertades y no –como pretendían los jesuitas– para acabar con un monarca que fuera, por ejemplo, hereje.»

San Agustín justificó la desobediencia civil 1.000 años antes de Lutero

El caso es que una de las más famosas expresiones de desobediencia a la tiranía es la latina «mihi lex esse non videtur, quae iusta non fuerit» (no me parece que sea ley la que no sea justa). No la pronunció ningún teólogo protestante, sino que la escribió en su tratado «De libero arbitrio» Agustín de Hipona, declarado santo y doctor por la Iglesia Católica. Tampoco se escribió en el siglo XVI, sino en el siglo IV, casi 1200 años antes de los tratados protestantes que cita Vidal, y más de un milenio antes de que naciese Martín Lutero.

Otro teólogo escribió lo siguiente: «si la ley escrita contiene algo contra el derecho natural, es injusta y no tiene fuerza para obligar». Tampoco lo dijo un teólogo protestante: lo escribió Tomás de Aquino -igualmente declarado santo y doctor por la Iglesia Católica- en su «Suma teológica» en la segunda mitad del siglo XIII, es decir, unos 300 años antes de los tratados protestantes que cita Vidal. Santo Tomás de Aquino también afirmó en su tratado «Del gobierno de los príncipes» lo siguiente: «si de derecho pertenece al pueblo el elegir Rey, puede justamente deponer, el que habrá instituido, y refrenar su potestad, si usa mal y tiránicamente del poderío Real. Ni se puede decir que el tal pueblo procede contra la fidelidad debida, deponiendo al Tirano, aunque se le hubiera sujetado para siempre, porque él lo mereció, en el gobierno del pueblo no procediendo fielmente, como el oficio de Rey lo pide, para que los súbditos cumplan lo que prometieron.» De hecho, este último tratado de Santo Tomás de Aquino que acabo de mencionar contradice la preocupación por la libertad que César Vidal atribuye en exclusiva a los reformadores: «¿cuánto más debemos entender, que merecerá más graves castigos el Tirano, que por todas parte roba a todos, y a todos procura quitar la libertad, y da la muerte a cualquiera que se le antoja?», afirmaba el Doctor Angélico.

Los alegatos del jesuita Juan de Mariana contra la tiranía

En el mismo siglo de los tratados protestantes que cita Vidal, el teólogo jesuita Juan de Mariana abundaba en la doctrina expuesta por San Agustín y Santo Tomás de Aquino. Dice con César que los jesuítas justificaban el derecho de rebelión «para acabar con un monarca que fuera, por ejemplo, hereje»; curiosamente, ése fue el argumento puesto por los protestantes para deponer en 1599 al católico rey Juan III de Suecia, hijo de Gustavo Vasa, el instaurador del protestantismo en ese país. A decir verdad, Juan de Mariana escribió en Toledo -sí, en esa España que le parecía tan detestable a don César- en 1598 su tratado «Del rey y de la institucion de la dignidad real», en el que planteaba que «es lícito sacudir el yugo de la tiranía, por medio de la justicia, de las leyes y aun por el de las armas«. También exponía su definición del tirano: «Tirano es, pues, aquel que manda a súbditos que no le quieren; el que quita la libertad de la república con las armas; el que no mira por la utilidad del pueblo, sino que atiende sólo a su engrandecimiento y a entender el dominio usurpado». ¿Lo habrá leído César Vidal?

Francia, Suecia e Inglaterra y tres tiranos protestantes

Precisamente a esos planteamientos tiranicidas de Juan de Mariana se atribuye, por ejemplo, las motivaciones que llevaron a François Ravaillac a asesinar al rey Enrique IV de Francia, un calvinista que se convirtió al catolicismo sólo para acceder al trono (es famosa su afirmación de «París bien vale una misa», muestra de su falsa conversión e indicio, según algunos, de que siguió siendo un calvinista toda su vida). Dice César Vidal en su artículo de ayer: «Las naciones en las que triunfó la Reforma supieron siempre que el poder absoluto corrompe absolutamente.» Pues hablando de Enrique IV de Francia, que combatió en las filas de los hugonotes -los protestantes franceses- durante varias de las guerras de religión que asolaron su país en la segunda mitad del siglo XVI, fue él precisamente uno de los iniciadores del absolutismo francés, consolidado por su sucesor en el trono, Luis XIII. Fue Enrique quien aumentó el poder del Estado, dejó de convocar a los Estados Generales -lo más parecido que había en el país a un parlamento- y se afanó por controlar todos los resortes de la administración. En Suecia quien actuó como un déspota -aumentando sus poderes y los impuestos e imponiéndole al pueblo una religión protestante mal recibida en las zonas rurales del país- fue el ya citado Gustavo I, lo que le ocasionó una revuelta social en 1544. Y en Inglaterra el pionero del absolutismo, del desprecio al parlamento y de la concentración de poder fue Enrique VIII, justamente el creador de la Iglesia Anglicana. Por lo visto absolutistas malos-malísimos los había en todas partes, también en los países protestantes, contra la que afirma César Vidal.

Tocqueville, un liberal que no vio los EEUU tan idílicos como Vidal

Significativamente, y aunque llega con sus reflexiones hasta el siglo XIX, César Vidal no cita al pensador liberal francés Alexis de Tocqueville, que en su libro «Democracia en América» escribió lo siguiente entre 1835 y 1840: «Cuando veo que el derecho y los medios de mando absoluto han sido atribuidos a cualquiera que sea el poder, llámese un pueblo o un rey, una aristocracia o una democracia, una monarquía o una república, yo digo que es el germen de la tiranía“. De su paso por los Estados Unidos, Tocqueville observó:

«Lo que reprocho más al gobierno democrático, tal como ha sido organizado en los Estados Unidos, no es como muchas personas lo pretenden en Europa, su debilidad, sino al contrarío su fuerza irresistible. Y lo que me repugna más en Norteamérica, no es la extremada libertad que allí reina, es la poca garantía que se tiene contra la tiranía

Estados Unidos es uno de esos países en los que según César Vidal ha triunfado la Reforma (así lo expuso en su primer artículo de la citada serie para ensalzar el protestantismo), mientras que Alexis de Tocqueville era católico. Más abajo veremos algunas de las razones por las que Tocqueville pudo mostrarse tan crítico con lo que vio en EEUU.

La persecución anticatólica en la nada idílica Holanda calvinista

César Vidal, en su idílica visión de la Europa protestante, también hace otras afirmaciones muy cuestionables. Por ejemplo, dice: «En Holanda se optó directamente por una república con libertad de culto donde, por ejemplo, se otorgó asilo a los judíos que habían sido expulsados de España en 1492». La afirmación tiene su gracia, teniendo en cuenta que la expresión más conocida de persecución calvinista contra los católicos es, precisamente, la Beeldenstorm holandesa, una ola de profanaciones, sacrilegios y destrucciones de lugares de culto católicos emprendida por los seguidores de Calvino en 1566. A modo de ejemplo, en la segunda mitad del mes de agosto de ese año, ya sólo en Amberes y Gante la Catedral, 8 iglesias, 25 monasterios y conventos, y 10 hospitales y 7 capillas fueron destruidos. En otros lugares las imágenes de los templos católicos fueron decapitadas o desfiguradas (podéis ver aquí una muestra que aún se conserva de los daños causados por los calvinistas en la Catedral de San Martín, en Utrecht). Numerosas obras de un enorme valor artístico fueron destruidas en una ola de odio y de violencia comparable a la desatada por los rojos durante la Segunda República y la Guerra Civil Española.

Vidal olvida citar la dictadura militar que instauró el puritano Cromwell

Vidal también habla del alzamiento del puritano Oliver Cromwell, sobre el que afirma: «Su intención no era una revolución que implantara la utopía sino que consagrara el respeto a derechos como el de libertad de culto, de expresión o de representación y de propiedad privada.» Lo que no dice Vidal es que Cromwell disolvió el Parlamento e instauró una dictadura militar. El dictador puritano también hizo una curiosa demostración de lo que entendía por libertad de culto y por respeto a la propiedad privada: en Irlanda prohibió la práctica pública del catolicismo, ordenó ejecutar a sus clérigos y mandó confiscar las propiedades de la amplia mayoría de los católicos (de ser propietarios del 60% de las tierras de Irlanda, los católicos pasaron a poseer sólo el 8% bajo el mandato de Cromwell). A los católicos se les prohibió residir en las ciudades, y finalmente envió a la muerte y a la esclavitud a 40.000 de ellos. En 1957 el anglicano Winston Churchill rememoraba la figura de Cromwell con las siguientes palabras: «Cromwell sigue siendo una figura odiada en Irlanda, su nombre está asociado con la matanza, la persecución religiosa, y la enajenación masiva de la comunidad católica en ese país«. Asegura César Vidal que los soldados de Cromwell tenían una Biblia que «comenzaba señalando la ilicitud de los saqueos y continuaba manifestando, bíblicamente, la justicia de la causa de la libertad». No lo pongo en duda. Lo que me pregunto es si llevaron esas mismas Biblias en sus expediciones militares por Irlanda…

La libertad religiosa en los países protestantes

El presentador de esRadio también menciona la Constitución Española de 1812, criticando la ausencia de libertad religiosa en la misma. La crítica es justa. En muchos países -también en los de mayoría católica- la libertad religiosa brillaba por su ausencia y eso es criticable. Lo injusto y lo también criticable es presentar a las naciones donde triunfó la Reforma como la antítesis de esa falta de libertad religiosa. Ya he citado el caso holandés y el caso de Cromwell en Inglaterra e Irlanda, cuyas atrocidades omite César Vidal. Pero hay más que añadir.

En la Inglaterra anglicana y en sus dominios (incluyendo Irlanda) hasta 1829 los católicos y los miembros de otras confesiones distintas a la anglicana no sólo no tenían derecho a votar; tampoco podían ocupar cargos públicos, recibir títulos de nobleza o ser miembros del Parlamento, pues tenían que jurar obediencia a la Iglesia Anglicana para poder hacerlo. Al funcionariado se le exigía, para poder ejercer su cargo, que negase el dogma católico de la transubstanciación, y se le obligaba a recibir los sacramentos anglicanos para verificar la sinceridad de su juramento.

En la Alemania de la Kulturkampf del protestante Otto von Bismarck la situación de la libertad religiosa tampoco fue nada idílica. Se prohibió a los sacerdotes emitir toda crítica al Estado bajo pena de cárcel. Muchos clérigos católicos acabaron en prisión y en 1872 la Compañía de Jesús fue expulsada del país. Paradójicamente, en esta ofensiva liberticida Bismarck -conservador y antiliberal- contó con la ayuda de los liberales alemanes y de ciertos elementos anticlericales. Las medidas bismarckianas contra los católicos incluyeron la prohibición a la Iglesia Católica de supervisar la enseñanza su propia religión, pasando ésta a la inspección del Estado, igual que la formación de los sacerdotes católicos. La presión y las prohibiciones de Bismarck, convertido en un dictador de facto , acabaron con la expulsión o salida del país de otras órdenes católicas: Redentoristas, Lazaristas, Padres del Espíritu Santo, Damas del Sagrado Corazón… Al mismo tiempo, e igual que haría Hitler con los Deutsche Christen para dividir y dominar a los protestantes, Bismarck apoyó legal, política y económicamente a los llamados Veterocatólicos, críticos con el Papa y con Roma, con los que pretendió -sin éxito, debido a su escaso número- establecer una Iglesia estatal católica sometida a los dictados del Estado alemán. La Kulturkampf bismarckiana se valió, en su ofensiva anticatólica, de la propaganda, la difamación y la calumnia para culpar a la Iglesia de Roma de todo tipo de males, propaganda cuyos ecos aún resuenan en ciertos ambientes anticatólicos y que ha venido intoxicando gravemente las relaciones entre católicos, protestantes y liberales durante décadas, intoxicación a la que hay que atribuir la aparición del panfleto «El liberalismo es pecado» del padre Félix Sardá y Salvany, publicado en 1884 (en pleno auge de la Kulturkampf anticatólica de Bismarck y sus aliados liberales alemanes), del que ya hablé aquí en 2007 y que citaba ayer César Vidal, pero aislándolo de su contexto histórico.

Los Estados Unidos habían florecido como democracia a finales del siglo XVIII, y durante el siglo XIX se fueron desarrollando de una forma no tan idílica como parece creer César Vidal. Los llamados WASP (siglas en inglés de «blanco, anglosajón y protestante») se convirtieron pronto en la élite social del país, hasta tal punto que pasó un siglo y medio para que un católico, el demócrata Al Smith, llegase a candidato para la presidencia, y casi dos siglos hasta que pudo llegar el primer presidente católico a la Casa Blanca, el también demócrata John F. Kennedy; en ambos casos, tuvieron que afrontar campañas en las que recibieron duros ataques por la confesión a la que pertenecían. Ya en la primera mitad del siglo XIX habían empezado los actos de violencia y las agresiones a la libertad religiosa de los católicos, especialmente contra los inmigrantes irlandeses, a los que los llamados nativistas protestantes veían como un peligro para la pureza cultural y racial de su país. La aparición del Ku Klux Klan -compuesto en buena medida por blancos protestantes- tras la Guerra de Secesión agravó aún más el problema. El Klan no sólo dedicó su actividad a agredir a negros y a atacar y quemar Iglesias Baptistas: sus ataques se dirigieron también contra los católicos, a los que profesaba igual odio que a los afroamericanos. A modo de ejemplo de hasta qué punto llegó la situación, en 1936 fue pasto de las llamas el único templo católico de la ciudad de Royal Oak, en Michigan, una zona de amplia mayoría protestante.

También hubo iniciativas legales para restringir la libertad religiosa y de conciencia. En 1922 Oregón aprobó una ley para prohibir las escuelas católicas, ley derogada por el Tribunal Supremo tres años más tarde por considerarla anticonstitucional. A su vez, diversos Estados incluyeron en sus constituciones cláusulas para impedir a los que negasen la existencia de Dios el acceso al funcionariado (Texas, Arkansas, Maryland, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Tennessee) e incluso a los jurados populares (Arkansas y Maryland), requisitos que fueron derogados posteriormente por el Tribunal Supremo.

Dinamarca y Noruega habían sido católicas hasta que el rey Cristián III de Dinamarca, soberano de ambos países, ordenó la conversión de sus súbtidos al protestantismo en 1536, algo por lo que el propio Martín Lutero felicitó al monarca. Los Obispos católicos que se negaron a convertirse y a casarse fueron encarcelados -alguno de ellos hasta morir en prisión- o tuvieron que partir al exilio. Los bienes de la Iglesia Católica fueron confiscados y sus monasterios, disueltos. Algunas pequeñas comunidades católicas sobrevivieron durante dos décadas en lugares remotos de Noruega, hasta que sus miembros se convirtieron al protestantismo o huyeron del país. La Constitución noruega de 1814 (dos años después de la Constitución de Cádiz que critica César Vidal) afirmaba en su Art.2: «La religión evangélica luterana permanece como religión oficial del Estado. Los habitantes que la profesan tienen la obligación de educar a sus hijos en la misma. Los jesuitas y los monjes no se deben tolerar. Los judíos siguen siendo excluidos del acceso al reino El Art.93, además, reservaba los puestos de funcionarios para «los ciudadanos noruegos que profesan la religión evangélica luterana». La prohibición del judaísmo no se levantó hasta 1851, la de los monjes hasta 1898 y la de la Compañía de Jesús hasta 1956.

En Suecia entre 1593 y 1741 la libertad religiosa en el país fue prácticamente inexistente: todos los suecos estaban obligados a pertenecer a la Iglesia de Suecia. En 1741 se abrió un poco la mano para admitir a anglicanos y a los miembros de las Iglesias Reformadas. La libertad de religión para los católicos llegó en 1781 y la de los judíos en 1782, si bien con notables restricciones. Hasta 1951 ningún ciudadano sueco de religión protestante tenía derecho a abandonar la religión estatal, a menos que lo hiciese para unirse a alguna de las escasas comunidades religiosas previamente aprobadas por el gobierno.

Reyes y a la vez líderes de las iglesias protestantes

A los citados ejemplos de mezcla entre Iglesia y Estado -algo que también se daba en los países católicos- hay que añadir un detalle más: la simultánea condición de rey y de líder religioso en ciertos países protestantes. En Inglaterra y Gales la reina Isabel II es la Suprema Gobernadora de la Iglesia Anglicana, título que han venido heredando todos los monarcas del país desde Isabel I, hace 400 años. A su vez, The Kirk, la Iglesia nacional de Escocia, no tiene a la reina como soberana, pero como la propia iglesia escocesa señala en su web, la monarca británica hace un Juramento de Adhesión en el que se compromete a «mantener y preservar la religión protestante y el Gobierno de la Iglesia Presbiteriana». En Dinamarca y Noruega sus respectivos monarcas también son las máximas autoridades de las iglesias nacionales de ambos países.

El confesionalismo estatal protestante en la actualidad

En cuanto al status de la religión en ciertos países en los que triunfó la Reforma, a modo de ejemplo, esto dice la Constitución de Dinamarca:

  • «Artículo 4: La Iglesia evangélica luterana es la Iglesia nacional danesa y goza, como tal, del apoyo del Estado
  • «Artículo 6: El Rey debe pertenecer a la Iglesia evangélica luterana

Se trata de un texto que entró en vigor en 1915 y aún se mantiene vigente. Igual que sigue vigente la siguiente afirmación en la Constitución de Noruega: «La religión evangélica luterana debe permanecer como la religión oficial del Estado. Los habitantes que la profesan están obligados a educar a sus hijos en la misma.» Y siguiendo con más casos de países en los que triunfó la Reforma, esto es lo que dice la Constitución de Islandia: «La Iglesia Evangélica Luterana debe ser la Iglesia del Estado en Islandia y, como tal, será apoyada y protegida por el Estado.» En Suiza, la cuna del calvinismo, la Constitución en su Art.72 asigna a los cantones la reglamentación de las relaciones entre Iglesia y Estado. En el país hay 26 iglesias protestantes distintas, 24 de las cuales forman parte de la Federación de Iglesias Protestantes de Suiza. El catolicismo es la religión mayoritaria, pero sus zonas de influencia son las más montañosas, siendo las ciudades y los valles las zonas de dominio protestante, con lo cual ésta es también la religión dominante socialmente hablando en la Confederación Helvética. Esto se ha notado en las leyes relativas a la libertad religiosa: hasta 1973 la Compañía de Jesús estuvo vetada en el país, así como los monasterios y conventos. De los 23 cantones suizos, 9 tienen como religión estatal el protestantismo: Aargau, Basilea-Campiña, Berna, Glarus, Graubünden, Schwyz, Thurgau, Uri y Zurich. Paradójicamente, tres de ellos (Argau, Basilea-Campiña y Berna) mantienen de forma simultánea al catolicismo como religión estatal.

En Suecia el luteranismo fue la religión oficial del Estado hasta una fecha tan avanzada como el 1 de enero de 2000. A pesar de ello, la Iglesia de Suecia sigue ocupando un lugar preeminente. La Ley de Sucesión de 1979 aún obliga al monarca a ser protestante conforme a las Confesiones de Augsburgo de 1530, y excluye de la sucesión al heredero que no sea luterano.

En el Reino Unido el monarca, al ser cabeza de la Iglesia Anglicana, ha de ser miembro de la misma. Recientemente se iniciaron los trámites para revocar la prohibición de casarse con una persona católica que todavía pesa sobre el monarca; prohibición curiosa, pues el rey o reina de Inglaterra puede contraer matrimonio con una persona de cualquier religión… menos con un miembro de la Iglesia Católica. No obstante, esta reforma no contempla eliminar el requisito de que el monarca siga siendo protestante. Por otra parte, y aunque no hay ninguna ley que lo prohíba, en el Reino Unido es impensable que un no anglicano sea Primer Ministro, pues es el titular de este cargo el que designa a los Obispos de la lglesia Anglicana. Aunque ya había asistido a servicios religiosos católicos, el laborista Tony Blair -casado con una católica y cuyos hijos asisten a escuelas católicas- tuvo que esperar a abandonar el cargo de Primer Ministro para poder convertirse al catolicismo (antes era anglicano) en diciembre de 2007. Además de eso, la Cámara Alta del Parlamento británico -la Cámara de los Lores- reserva 26 de sus 725 puestos para los llamados Lores Espirituales, todos ellos elegidos entre los Obispos de la Iglesia Anglicana.

Una lupa a la cruda realidad frente a las idílicas generalizaciones

En fin, ésta es la realidad histórica de los principales países en los que triunfó la Reforma. Eso es lo que se aprecia cuando se aplica una lupa al pasado. El problema de hacer generalizaciones tan gruesas como las que ha firmado César Vidal en torno a esta cuestión es que basta acercarse al terreno de los hechos para contrastar los idílicos paisajes del protestantismo que pinta el presentador de esRadio con la cruda realidad. Cruda realidad que, por supuesto, también es aplicable a los países de mayoría católica. Yo soy católico y no tengo la menor intención de disfrazar la realidad para crear paraísos ficticios con fines proselitistas. En los países católicos se han cometido y se siguen cometiendo muchos errores, igual que en los protestantes. Negarlo no es sólo negar los hechos históricos y la realidad, sino negarse también a reconocer la propia naturaleza humana. Como bien escribe César Vidal, «el ser humano tiene una naturaleza corrompida por el pecado». Lo que no es consecuente es decir eso y a la vez atribuir virtudes beatíficas a países enteros por el hecho de que en ellos ha arraigado la religión que profesa el columnista de Libertad Digital.

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Comentarios (Blog):

  1. Reverendo

    Impresionante artículo.-De todos modos, yo no me cansaría mucho con ese tal César.-Este hombre pasa de ser el «azote» de los Cárpatos a compartir mesa, mantel y libros con Enric Sopena-Qué se le va a hacer.-Cosas del marketing.

  2. Sólo cabe definir este artículo con un término: Espectacular.

  3. Ameles

    La superioridad moral del sr. Vidal no tiene límites. Una moral construida a su imagen y semejanza y que utiliza a su antojo. Buenos artículos sobre este personaje. Gracias.

  4. doiraje

    Magnífica respuesta, Elentir. Te sumas de manera inmejorable al club de Pío Moa y de Bruno Moreno Ramos. Aunque el personaje no merece vuestros esfuerzos, y no tendrá en cuenta estas extraordinariamente bien fundadas críticas, no se debe dar nunca la callada por respuesta, más cuando quien la hace pasa por ser lo que no es y tiene, o pretende tener, cierto predicamento y mucha cobertura de medios para propalar sus infamias intelectuales.

    Muchas gracias por este servicio, Elentir. Que si Vidal lo desprecia, Dios te lo tenga en cuenta.

  5. Juana de Arco

    El problema de Cesar Vidal es que se cree por encima de Dios, despreciando olímpicamente las enseñanzas que Cristo nos dejó en los santos Evangelios, y fabricándose una religión a su antojo. Dice que es «cristiano» pero desprecia lo que Cristo dijo, y desprecia a su Stma. Madre. No sé que entiende este CV por «cristiano»

    Oculta una cobardía tremenda, no se atreve a enfrentarse a lo que sabe perfectamente que le va a costar esfuerzo y renuncias, sobretodo renuncias a su egocentrismo y prepotencia, prefiere seguir una religión facilona en la que las reglas las pone él, se erige por tanto por encima de Dios.

    Cesar Vidal así mismo, se ufana de nadar en la ignorancia, igual que los llamados «agnósticos», que suelen auto-convencerse de una erudición que establecen por encima del resto de las personas a quienes consideran ignorantes. No profundizan en el estudio de la religión para buscar la Verdad porque saben que no les va a gustar, son vagos mentales, perezosos. Pero lo peor es que esa ignorancia de la que alardea y se ufana, la difunde a diestro y siniestro sin pensar (no piensa, porque si lo hiciera no lo haria) en el daño que hace, porque su afán es ser adorado y aplaudido y ocupar el puesto de Dios.

    En fin. Que Cesar Vidal se hunde a si mismo, tira por el suelo esa «supremacía intelectual» de la que alardea tanto y de la que carece.

  6. doiraje

    Por cierto, me he expresado fatal. Me tragué «…ante la mentira…» en: «…y no tendrá en cuenta estas extraordinariamente bien fundadas críticas, no se debe dar nunca la callada por respuesta ante la mentira, más cuando quien la hace pasa por ser…».

    Así mejor.

  7. gabriel

    En la primera mitad de la página que enlazo se cuenta la historia de ACADIA. Es algo desconocido, y que sorprende por la inmensa crueldad de los primeros anglosajones norteamericanos. Se trata de un genocidio de protestantes contra católicos franceses. Merece mucho la pena leerlo: http://www.conocereisdeverdad.org/website/index.php?id=3002

  8. Antonio

    Buenos días, interesante artículo e interesante blog, y lo dice alguien que es presbiteriano reformado y calvinista. Cesar Vidal, del que Dios me libre de “excomulgarlo” como cristiano pero suele tener algunas conductas que le descalifican como ello, siempre ha sido un muy mal historiador y la mayoría de las cosas que escribe son refritos en los que no se para a mirar la veracidad de sus fuentes. Incluso según creo una de sus obras más o menos interesantes, “Los masones”, en realidad está plagada de copy-pastes y fragmentos cogidos de aquí y de allá.

    El principal problema de sus artículos es que se olvida que ni esos países han tenido una trayectoria ni un presente tan positivos, ni en España estamos tan “mal”, y me parece mentira que haya viajado tanto por España y el mundo como dice. En España se desconoce muchísimo el Evangelio, pero ¿y en esos países?

    También se olvida de que la Reforma fue algo muy positivo, la intención de volver a la pureza del Evangelio, pero no fue algo uniforme y tuvo muchos claroscuros. Empezando por el propio Lutero, que utilizó el poder de los nobles alemanes para aplastar sangrientamente la revuelta de los campesinos alemanes de 1525 o escribió al final de sus vida unos terribles panfletos contra los judíos. No emborrona esto lo que fue su obra como gran teólogo pero es algo que está ahí. Los hechos que narras en el artículo también son inaceptables, no hay duda, aunque sí que habría que decir que muchos protestantes de otras denominaciones también sufrieron persecuciones por parte de las iglesias anglicana o luterana, las protagonistas del artículo, como los puritanos, los cuáqueros o los anabaptistas en Inglaterra, además de que esas dos iglesias, curiosamente, son las dos iglesias protestantes más similares a la católica. Tan similares son que los anglicanos están a un paso de volver a unirse a la Iglesia Católica, como sabrás, y casi seguramente los luteranos lo harán en un futuro. Un desastre similar han sido las iglesias estatales luteranas en los países nórdicos de las que hablas, un desastre anunciado, pues es supeditar el Evangelio a lo que haga o diga el gobernante de turno, cuando en realidad es al contrario. Resultado: los países nórdicos son ahora mismo los lugares con más ateísmo del mundo. Es lo que pasa cuando se mezcla la iglesia con el mundo, como si fueran cosas compatibles acaso. En cuanto a las turbas que destruyeron iglesias e imágenes en los Países Bajos, pues también es inaceptable, aunque dudo mucho que alguno de ellos se hubiera leído siquiera alguno de los dos tomos de la excelente “Institución de la Religión Cristiana” de Calvino (creo que hasta algún teólogo católico la ha reconocido como la “Catedral de la teología”).

    Dicho todo esto, ya que se ha hablado antes de qué se entiende por cristiano: todos los católicos y protestantes se definen como “cristianos” pero muy pocos lo son en realidad. Una cosa es profesar ser cristiano y otra serlo. Ya dijo Jesús que la puerta es estrecha y el camino angosto y que pocos lo hallarían. Un conocido teólogo calvinista, Loraine Boettner, creía que al final la mayoría de los hombres entrarían en el Reino de los Cielos pero yo no soy tan optimista como era él. Hay protestantes que definen su supuesta fe por el anticatolicismo y no lo niego, pero esto es totalmente erróneo. En el catolicismo hay muchos errores doctrinales e idolatrías y hay que decirlo, pero también hay muchísimos protestantes que viven como si nunca hubieran conocido a Cristo, como si todavía fueran del mundo, cuando los cristianos vivimos en el mundo pero no somos del mundo, el mundo nos aborrece por lo que somos porque el mundo odia a Dios, y de eso ya nos advirtió Jesús. Los católicos darán culto a imágenes, a los santos o a María, pero hay supuestos cristianos protestantes que sin darse cuenta dan culto al dinero, a la comodidad, a su pastor o a la iglesia a la que pertenecen, y eso también es idolatría. Hasta yo habré caído y puedo caer en esas idolatrías y habré seguido en muchas ocasiones la corriente del mundo en lugar de a Dios. Muchísimos católicos y protestantes tristemente acabarán en el infierno porque han amado más al mundo que a Dios, y de los protestantes hasta los que están en iglesias que sigan al pie de la letra la Biblia, porque estar en una iglesia concreta no es lo que te salva, ni orar, ni leer la Biblia, ni nuestras obras ni nuestra supuesta buena moralidad, Cristo es lo único que tenemos. Aunque lo crean y estén engañados, Cristo no les ha salvado, no son cristianos.

    Si muchos señalamos los errores del catolicismo, los doctrinales, no solo los históricos que esos como bien dices en el artículo también los han cometido muchísimas iglesias protestantes, no es por un odio o inquina hacia los católicos, todo lo contrario. Quien lo haga por ese motivo, por odio, difícilmente se puede decir que sea cristiano, pues Jesús nos mandó amar a todos los hombres incluso a quienes no estén de acuerdo con nosotros e incluso a los que equivocadamente piensen mal de nosotros. Pero lo que tampoco es amor es dejar a alguien en sus errores, como tampoco lo sería no decirlo de algunas iglesias evangélicas y protestantes que también están plagadas de doctrinas falsas y que contradicen la Palabra de Dios.

    El ecumenismo del que has hablado en algún artículo anterior no lo comparto pero por una razón muy sencilla. Cristiano es aquel que se ha arrepentido de su pecado, ha aceptado a Cristo como Salvador y está siendo transformado por Dios a la imagen de Cristo. Desde entonces sigue viviendo en el mundo pero ya no anda el camino del mundo. Los católicos y protestantes que hayan sido salvados por Cristo ya tienen una comunión espiritual entre ellos y no necesitan ningún tipo de unión carnal. Los que no, sean católicos o protestantes, siguen necesitando el Evangelio y ser llamados al arrepentimiento, pues están caminando por el camino ancho a la perdición. Pero esto ni siquiera entre los propios protestantes, no solo con los católicos. Un protestante que haya sido salvado por Cristo no tiene ningún punto de unión con otro protestante que no lo sea. Uno es cristiano y el otro no lo es. Uno es de Dios y el otro es del mundo. El primero debe predicarle al segundo, no buscar puntos de unión.

    Perdón por enrollarme tanto y gracias por la paciencia.

  9. jack isieras

    «Vidal habla de Teodoro de Beza y de su libro “El derecho de los magistrados” que, como señala el presentador de esRadio, “justificaba la resistencia armada contra los tiranos”. También habla del manifiesto hugonote “Vindiciae Contra Tyrannos” de 1579 y del “A Shorte Treatise of Politike Power” (1555) de John Ponet, ambos textos también justificadores de la resistencia a la tiranía.»

    Y este es el mismo César Vidal que hace unos días decía, hablando del mismo tema (lo mala malísima que es la Iglesia Católica y lo mal que lo pasó España por culpa del fracaso de la «reforma» protestante), que los católicos no tenemos respeto por la ley, poniendo como ejemplo de esto la obra de teatro Fuenteovejuna (en la que, precisamente un grupo pueblo se rebelaba contra el gobierno tiránico de su señor). Creo que la palabra hipócrita se queda bastante corta para este señor.

  10. jack isieras

    Perdón por lo de «un grupo pueblo…» . Al principio iba a decir un grupo de personas, después un pueblo, y al final me he liado.

  11. «los llamados “agnósticos”, que suelen auto-convencerse de una erudición que establecen por encima del resto de las personas a quienes consideran ignorantes. No profundizan en el estudio de la religión para buscar la Verdad porque saben que no les va a gustar, son vagos mentales, perezosos.»

    Estimada Juana, llamar vagos mentales y perezosos a los que no piensan como tú, creo que te acercan, seguramente sin proponertelo, peligrosamente al comportamiento del personaje que criticas,

    A los agnósticos se nos pueden criticar muchas cosas, como a los creyentes de Dios, pero tu generalización cae en las mismas inconsistencias que denuncia Elentir en su muy trabajado artículo.

    En fin, tachar de vagos mentales, entre otros a Edison, Maria Curie o Von Mises, solo es explicable desde el fanatismo o «desde una supremacia intelectual de la que se alardea y se carece».

  12. Juana de Arco

    Caribbeanomics. Te pido disculpas si te he ofendido, no era esa mi intención y desdeluego no he sabido explicarme.

    Simplemente quiero decirte que, un agnostico se mantiene en una postura muy cómoda y no quieren ir más allá. Tenemos miles de ejmplos de personas agnosticas que no se han conformado con «ir tirando» sino que han querido llegar hasta el final, porque sinceramente desearon buscar la verdad, decidieron saber lo que intuian que no sabian. En realidad es una actitud perezosa. No puedo caer en omisión porque alguien se sienta ofendido ante una realidad. No puedo callarme, sino animar a la busqueda de la verdad, que si esta se va dejando de lado, se cae en el pasotismo.

    Se trata ni más ni menos de que los agnosticos lleguen a «Buen Puerto», esforzándose fisica y mentalmente.

    Esto es como si nos callamos ante los ataques que nos lanzan los colectivos de gays, cuando les decimos que una familia esta formada por un padre y una madre.No podemos acobardarnos o callarnos para quedar bien ante la galeria, y no lo podemos hacer por la misma razón de obligatoriedad que nos urge a decir siempre la verdad, tenemos que rendir cuenta ante Dios, los juicios humanos no interesan si intentan callarnos ante cuestiones fundamentales. Quizás por eso, por no callarnos, nos persigan en todas partes.

    Un saludo cordial

  13. Juana de Arco: «Cesar Vidal así mismo, se ufana de nadar en la ignorancia, igual que los llamados “agnósticos”, que suelen auto-convencerse de una erudición que establecen por encima del resto de las personas a quienes consideran ignorantes.»

    Juana, tengo amigos agnósticos y te aseguro que no se identifican para nada con esa imagen que acabas de dar de ellos y que me parece más bien injusta.

    Antonio: «Si muchos señalamos los errores del catolicismo, los doctrinales, no solo los históricos que esos como bien dices en el artículo también los han cometido muchísimas iglesias protestantes, no es por un odio o inquina hacia los católicos, todo lo contrario.»

    Agradezco tu comentario, Antonio, y en cuanto a esto que apuntas, observarás que en mi artículo -y en los anteriores que he dedicado a replicar a César Vidal- no he entrado en debates doctrinales. Creo que por encima de estos debates ha de primar el respeto, que es lo que no encuentro en los artículos de César Vidal. Por lo que a mí respecta, prefiero respetar las creencias de cada uno a replicarlas con vehemencia y que se sienta ofendido por ello. A fin de cuentas, la fe es una forma de aproximarse a un Misterio que los seres humanos sólo podemos conocer por aproximación, y creo hay que respetar que cada uno busque su camino, aunque consideremos más recomendable y adecuado otro distinto. Ya es muy de agradecer, en los tiempos que corren, que alguien se tome la molestia de buscar y seguir a Cristo como para lanzarle yo desde aquí algún reproche.

  14. Qué gran entrada.

  15. El Tíol Bastón

    Elentir, encuentro el articulo estupendo. De lo mucho que se le podria decir a Cesar Vidal has extractado una serie de hechos que son suficientes para dejarle las cosas claras. Ojala entre sus errores no se encuentre tambien la soberbia y se digne a «bajarse» a leer en este blog, porque me gustaria mucho saber que piensa de todos los hechos que narras. Antonio: me parece muy bien tu comentario en general; solo tengo un pero que ponerle, y es que yo, que soy catolico, no he dejado ni dejare de serlo para pasarme a la Iglesia presbiteriana reformada y calvinista porque encuentro en estas confesiones graves errores doctrinales que no voy a entrar a discutir aqui porque este articulo no va de esto. Pero obviamente, quien quiera serlo tiene todo el derecho a ello: yo respeto a las personas y su derecho a estar equivocadas.

  16. Antonio

    Gracias a ti por la respuesta. Yo lo que pienso del enfoque de César Vidal es que está equivocado porque hay países de mayoría protestante ricos y otros que no, igual que países católicos ricos y otros que no, Vidal parece que se basa en la tesis de Max Weber, que aún así era confusa y discutible, y eso es algo que hace mucho daño a la evangelización en países pobres pues a Dios no se le sirve por un supuesto interés monetario como parece dar a entender, como si fuera un telepredicador americano.

    Tíol Bastón: algo que puntualizar porque no lo dije antes, yo soy protestante desde que tengo uso de razón, aunque no me convertí, acepté a Cristo y fui salvo hasta los 17 años más o menos, aunque llevara desde joven estudiando la Biblia. Pero más allá de eso, cuando doy testimonio a alguien lo doy de Cristo, no de mi iglesia en particular, pues tener un miembro más en una congregación si su alma está perdida es nada ante Dios.

    En cuanto a errores doctrinales, hay algunas iglesias incluso de denominaciones tradicionales que están aceptando el matrimonio gay o a mujeres como pastoras, igual que los anglicanos y luteranos. Es lo que dije antes de andar por el camino del mundo en lugar de en el de Dios. Aunque, como en los tiempos del profeta Elías, gracias a Dios siempre quedan los 7000 que no han doblado sus rodillas ante Baal.

  17. ¡Jopé, vaya post! :aplauso: Utilizando un símil pugilístico (ya que tanto le gusta el boxeo a Vidal), has lanzado unos cuantos golpes y uppercuts que lo has tirado a la lona. Por mi parte, hace mucho tiempo que dejé de leer a César Vidal en Libertad Digital, más que nada porque me aburría y empalagaba cuando no me soliviantaba por sus simplezas y necedades.

  18. Juana de Arco

    El problema «Elentir», es que hay muchas herejias en el protestantismo, dejando de lado los buenismos que pueden dar alas a que las herejias se expandan si callamos y no decimos las cosas por su nombre: http://www.vatican.va/holy_father/pius_x/encyclicals/documents/hf_p-x_enc_19070908_pascendi-dominici-gregis_sp.html

  19. Juan

    Supongo que este «César» sabrá que los protestantes luteramos asesinaron a más de 300.000 personas acusadas de brujería y que la inquisición española solo mató a un 5% de los condenados por herejes; 2.000 personas en unos 400 años. Por cierto: la inquisición fue creada por un rey francés (ahora no recuerdo el nombre)allá por la centuria del 1.300. Podría seguir, pero estoy cansado de determinados seres. Dios lo permite todo y por eso el mundo ha sido y es como es.

  20. Juana, la función de esta entrada no es debatir sobre posibles herejías. Por cierto, herejías o no, expandidas ya están, e ir por ahí señalando a los protestantes como herejes no me parece la forma más inteligente de dirigirse a la gente hoy en día, dicho sea de paso.

  21. Juana de Arco

    «Por cierto, herejías o no, expandidas ya están, e ir por ahí señalando a los protestantes como herejes no me parece la forma más inteligente de dirigirse a la gente hoy en día, dicho sea de paso.»

    Totalmente de acuerdo en que no se señale a nadie, pero hay que hablar sobre donde se rigen por las mismas (NO PERSONAS, sino instituciones), no podemos callar, por eso te he puesto ese enlace que habla sobre esto de «no callar» entre otras cosas. Es la forma de informar a quienes creen que todo es bueno. De hecho en el Catecismo también se comenta.

  22. Juana, esta entrada no va sobre teología, sino sobre historia. No quiero que se inicie aquí un debate teológico, y menos aún partiendo de escritos de Pío X, cuando la Iglesia ni siquiera aceptaba la libertad religiosa. En los últimos 100 años ha habido no pocos papas y algunos de ellos han enfocado la relación con otras confesiones de forma más inteligente (ahí tienes a Juan Pablo II y a Benedicto XVI como buenos ejemplos). Por favor, sentidiño.

  23. ¿Indice de la mano derecha tembloroso o las consecuencias de pensar en dos cosas a la vez? (busquese en el texto «el laborTista Tony Blair», la mayúscula es mía)

    😉

  24. No, una simple errata, ya está corregida. 😉 Eso sí, después del tiempo que me llevó escribir esta entrada, no sé cómo es que aún no han aparecido más erratas…

  25. En estos tiempos de e-mails, e-readers y e-tales, es lógico que salgan e-rratas. Si hay pocas será cosa de los e-gatos (si hay muchas, puede ser culpa de los ce-gatos) XDD

  26. Alfonso

    A mi los evangélicos españoles siempre me han parecido escasamente ecuménicos e intolerantes todas las veces, sin excepción, en que Pedro Tarquis sale en algún medio de comunicación es para atacar a la iglesia católica. Pero lo peor no es su victimismo ,sino en que no duda en recurrir a los peores tópicos de la leyenda negra antiespañola; en realidad FEREDE y AEE son unos hipócritas ;me limitare a poner dos ejemplos significativos en Italia los valdenses ya montaron una murga hace años con el tema del 08% del IRPF, ( ver http://www.conoze.com/doc.php?doc=3485)hasta que se les concedió a ello un acuerdo económico a través de la “intesa”;pero la mayor desfachatez estuvo en que mientras denunciaban el “cesaropapismo” no tenían empacho en recibir ayudas económicas de iglesias protestantes estatales cuyo origen estaba en los presupuestos públicos de reformados y católicos. Sin comentarios:

    Vittorio Messori
    http://www.conoze.com/doc.php?doc=3485
    debo confesar que quedé sorprendido: es precisamente la propia Reforma la que sustituye al Papa con el príncipe y tiende a unificar la Iglesia y el Estado. La Alemania luterana, la Suiza calvinista, la Inglaterra anglicana ponen las finanzas de su Iglesia a cargo del Estado; sin ir más lejos, el sistema alemán todavía hoy tiene en el Estado a su recaudador de la «tasa eclesiástica». Por no hablar del Parlamento inglés, habilitado para legislar incluso sobre asuntos eclesiásticos, tanto teológicos como administrativos.

    Por otro lado, como ya se le recordó al Sínodo, «los valdenses nunca han tenido problemas de conciencia por aceptar importantes contribuciones de las Iglesias hermanas en el extranjero, financiadas por sus propios Estados». Desde esta perspectiva resulta difícil el escandalizado rechazo, que se justificó en nombre del protestantismo y ahondando la polémica contra el «servil y venal catolicismo», de incluir también a la comunidad valdense entre las posibles destinatarias de la opción de los contribuyentes italianos. ¿Por qué hablar desde el púlpito de quien comparte la teología de la Iglesia de Estado de la «habitual búsqueda de privilegios de la Iglesia romana»?.Y es Messori es genial.

  27. disconforme

    Mirad, en todas partes cuecen habas, y cada uno que crea en lo que le venga en gana, mientras coma y deje comer. Yo respeto a Cesar Vidal, pero no me gusta que utilice una web de actualidad política para evangelizar a las bravas. Para eso ya están los lugares de culto y las múltiples webs religiosas que hay en la red. Si él es feliz siendo protestante, me alegro. Yo también lo soy siendo católico, pero no le doy la murga a los demás con el tema. LD está para lo que está, y no creo que sea para fines ecuménicos. Un abrazo!

  28. Alfonso

    Blanco White era un hipócrita y un cínico, Blanco White descendía de irlandeses católicos obligados a exiliarse en España por la persecución protestante. Su crítica de la unidad católica era absurda, en 1812 no existían en España minorías religiosas pero sobre todo durante su auto-exilio en Gr Bretaña se opuso con todas sus fuerzas a la emancipación de los católicos; este supuesto liberal rechazaba la liberación nacional de irlanda.

  29. Pedro F. Barbadillo

    Recibe un abrazo, un aplauso y un palmoteo por este artículo.

  30. Alfonso, dices:
    A mi los evangélicos españoles siempre me han parecido escasamente ecuménicos e intolerantes todas las veces, sin excepción, en que Pedro Tarquis sale en algún medio de comunicación es para atacar a la iglesia católica.

    Eso llevo yo diciéndolo tantos años que incluso lo decía cuando todavía era protestante evangélico. Entonces ya me quejaba de lo llorones que eran en la FEREDE.

  31. Sobre esta cuestión, habría que hablar de Francisco de Vitoria o de Juan de Salisbury. Una pena, hay que tomarse el esfuerzo de leerlos, y no sé si César Vidal, además de cargar con su peso, tiene ánimo para algo más. Vidal hace muchos años que demostró su sectarismo y sus formas toscas, su pedantería e impostura. Casi todo lo que cuenta sobre la Edad Media tiene poco que ver con la realidad.
    Hace un tiempo le escuché decir que el jamón serrano era un invento medieval de los cristianos. Valiente chorrada. El jamón ya lo curaban los romanos de modo parecido a como se hace ahora.

  32. Alfonso

    Luis Fernando,
    me alegro que pienses como yo. Mi opinión no es gratuita; llevo 3 años leyendo habitualmente Protestante Digital y me asombra el resentimiento anticatólico de los lideres mediáticos protestantes. Yo ya me acordaba de Tarquis en los años 90 bramar contra el (inexistente) nacional-católicismo del PSOE.
    Para ser justos hay algunos protestantes tolerantes :Wenceslao Calvo y otros.

  33. x

    La afirmación «el ser humano tiene una naturaleza corrompida por el pecado” es típica protestante; extraña que un católico la adhiera. Se recomienda la enseñanza sobre esto del concilio de Trento la cual, al matizar los efectos del pecado original, pone de manifiesto la visión, más positiva, de la fe católica de Dios y del hombre.

  34. Fredense

    Magnífico artículo, Elentir.

    Un saludo muy cordial.

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