Lo ocurrido en Lavapiés deja al descubierto el racismo del partido morado

Podemos la lía por el infarto de un senegalés tras pedir calma ante el asesinato de Gabriel

Anoche, la muerte por infarto de un ciudadano senegalés en el barrio de Lavapiés, en Madrid, sirvió de excusa a la ultraizquierda para desatar una ola de violencia y vandalismo.

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La ultraizquierda aprovechó un bulo para incendiar el barrio de Lavapiés

El detonante fue un bulo difundido por las redes sociales, según el cual el muerto era un mantero senegalés y el infarto se lo había provocado la Policía al perseguirle desde la Puerta del Sol. El bulo fue instrumentalizado por grupos de extrema izquierda para montar bronca. El resultado: 20 heridos -16 de ellos policías- y 6 detenidos, todos ellos españoles; mobiliario urbano quemado y destrozado (contenedores, farolas, bicicletas municipales); árboles y señales de tráfico arrancadas; sucursales bancarias asaltadas para robar televisores; una ambulancia, un vehículo de los bomberos y coches de la Policía Local apedreados. La Policía Nacional tuvo que acudir al lugar porque los violentos quisieron linchar a policías locales. Incluso apedrearon a vecinos que estaban grabando lo que ocurría. Una orgía de violencia gratuita en la que la muerte de un senegalés sólo les importó a los violentos como una excusa para desahogarse.

Lo que de verdad ocurrió: la Policía intentó salvar al senegalés fallecido

Ya desde anoche, algunos testigos de lo ocurrido negaban lo que afirmaba el bulo. Finalmente, hoy se ha sabido que el senegalés fallecido no se dedicaba al top manta, y que unos amigos suyos pidieron ayuda a la Policía al ver que se encontraba mal. Según informa Abc, los policías que atendieron al senegalés venían de entregar una notificación judicial en la zona de Embajadores cuando los amigos del fallecido les pidieron ayuda. Los policías intentaron salvarle la vida al senegalés practicándole una maniobra de reanimación cardiopulmonar, hasta que llegaron los efectivos del Samur, pero los esfuerzos para reanimarle fueron en vano y el senegalés falleció. Esto lo declaró en dependencias policiales anoche un amigo del senegalés fallecido. Pero para entonces otros inmigrantes y elementos de la extrema izquierda ya se habían decidido a liarla.

La miserable utilización de un infarto por parte de Podemos

Desde Podemos y sus marcas electorales se sumaron a la estrategia de la tensión iniciada por grupos violentos de ultraizquierda. La alcaldesa de Madrid, la comunista Manuela Carmena, publicaba un tuiteo anoche anunciando que investigaría lo ocurrido pero sin condenar los actos de violencia que estaban provocando ultras de izquierda e inmigrantes en Lavapiés. El senador de Podemos Ramón Espinar aprovechaba la muerte del senegalés para dar sepultura a nuestra democracia: “Hoy es un día triste en España. No hemos estado a la altura de los Derechos Humanos. Hemos fracasado como democracia. Otro dirigente de Podemos, Juan Carlos Monedero, se sumaba a la versión difundida por el bulo: “Aquí, en Lavapiés, ha muerto esta noche Mmame Mbage, un inmigrante perseguido por la policia. Cuánto dolor innecesario. ¿No basta la tragedia de ser inmigrante?” Hoy Pablo Iglesias también ha dado crédito al bulo, diciendo que “es inaceptable en una sociedad democrática” que un mantero “tenga que salir corriendo y morir de un infarto”. El colmo de la manipulación política de lo ocurrido lo ha protagonizado la concejala presidenta de los Distritos de Arganzuela y Usera, la podemita Rommy Arce: ha equiparado el infarto del senegalés con el asesinato de la dominicana Lucrecia Pérez a manos de neonazis en 1992, presentando a ambos como “víctimas de la xenofobia institucional y de un sistema capitalista que levanta fronteras interiores y exteriores”. Esto ya es el colmo de la manipulación y de la ruindad.

De día claman contra la ‘venganza’ y por la noche la jalean

Hay que recordar que el pasado domingo era detenida una inmigrante dominicana por el asesinato de un niño español. Ante las muestras de indignación provocadas por el cobarde asesinato, con el agravante de que la asesina engañó a los padres del niño y a las autoridades durante días, la ultraizquierda se lanzó a clamar contra el “racismo”. En contraste con lo ocurrido anoche, desde Podemos criticaron “los intentos de politizar el dolor”. Y ayer mismo, horas antes de los disturbios en Lavapiés y de jalear una operación de venganza de la ultraizquierda basada en un bulo, Podemos rechazaba la prisión permanente revisable tachándola de “venganza”. Podemos ha mostrado una asquerosa doble moral al pedir calma ante el asesinato de un niño español y luego lanzarse a montar jaleo porque a un senegalés le da un infarto. Lo que Podemos demostró anoche es su profundo racismo, alimentado por un discurso antioccidental que lleva años promoviendo la ultraizquierda, un discurso según el cual los europeos somos racistas, explotadores y opresores simplemente por el color de nuestra piel.

La millonaria industria del victimismo que ha montado la izquierda

Lo que uno acaba comprobando es que para la ultraizquierda todo se reduce a inventar víctimas de algo de lo que se pueda culpar a la cultural occidental, al Cristianismo o al capitalismo, sus viejos enemigos de siempre. Ese victimismo no se fomenta inocentemente: se está convirtiendo en un suculento negocio. La industria izquierdista del victimismo se alimenta con subvenciones públicas dirigidas a todo tipo de entidades afines, cuya finalidad es demostrarnos lo machistas, homófobos, transfóbicos y racistas que somos los españoles, y sobre esa base proponer planes de reeducación que, a su vez, llevarán a cabo -a cambio de más subvenciones- esos mismos grupos que viven del victimismo. Ya lo han hecho con el machismo, convirtiendo el feminismo en un negocio multimillonario que crece a costa de los contribuyentes y de nuestras libertades. Ya lo están haciendo también con la excusa de la homofobia y la transfobia, con la creación de diversas leyes autonómicas que recortan derechos constitucionales y crean una justicia paralela usando el pretexto de combatir la discriminación de los LGTB, una labor que los políticos acaban asignando a esos colectivos, desde tareas adoctrinadoras en los colegios hasta la función de censores, como prevé la Ley Mordaza de Podemos. Todo ello, por supuesto, alimentado con el fruto de tu trabajo que se lleva el Estado vía impuestos. Ahora le toca al racismo. Quieren que nos sintamos racistas por enfadarnos con una dominicana que mata a un niño español, aunque la raza de la asesina nos importe un pimiento -ya que eso no aumenta ni disminuye su culpa-, y quieren que nos sintamos racistas porque a un senegalés le da un infarto. Esto ya es el colmo.

(Foto: Efe)

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Comentarios (Blog):

  1. Luna

    Que vayan viendo ya muchos de los que allí estuvieron provocando altercados porque creían que había una causa justa cómo les manipulan con mentiras y lo poco de fiar que son las redes sociales. Han corrido bulos bestiales (como “que se había producido un tiroteo, “que un policía había disparado” (unos dicen que al aire y otros, que sobre los senegaleses)… Pongamos por caso, menéame y kaosenlared, lo de siempre.

    Cahavles: Tened en cuenta que quienes retuitean los hoax se quedan en casa, dándole al teclado. Sólo buscan que otros se la jueguen, que sean quienes reciban palos si se están dando, que lo importante es la escena en televisión e internet, pero os desprecian a la vez que os utilizan. Y luego no se van a pasar por comisaría a sacaros, estad seguros. Vosotros dais la cara y a ellos no se la parten.

  2. Jandro

    Carmena metió la pata una vez más, pero ha rectificado en su último tuit. En ciertas cosas, aunque tiene unos conceptos ideológicos deplorables, tiene altura política, como una capacidad para rectificar que ha mostrado en varias ocasiones; eso hay que reconocérselo. Que conste que no es familiar ni nada. Es que demuestra cierta honestidad política que no veo en ningún otro político que haya pisado moqueta, y me parece que, si queremos entendernos, tenemos que empezar por valorar a quien muestre algo de esa honestidad; esa que hace tanta falta para que recuperemos algún día la confianza en los políticos. Pena de ideas de inspiración marxista y de compañeros de viaje (ejemplo, el Coletas, que no ha desdicho ni mú, evidentemente).

  3. Luna

    ¿Qué es ese tweet en que dice que “investigarán” [el ayuntamiento]?¿Quién c* es un ayuntamiento para investigar estas cosas?. Señora Carmena: Tenemos un magnífico poder judicial para hacerlo y tuvimos un centenar largo de policías para los atestados. Usted investigue lo suyo y cada uno con su trabajo.

  4. Luis Recinos

    Sres. Elentit: De acuerdo con su análisis sobre el “victimismo” izquierdista. Por otro lado,sin embargo, tampoco hay que sorprenderse de que “la izquierda” desee armar jaleo de cualquier cosa. Ya lo dijo Agustín Laje muy claramente: “Puesto en términos de teoría post-marxista…de lo que se trata es de lograr una <> socialista que aglutine todos los elementos de conflagración social posibles.” (p.44, El Libro Negro de la Nueva Izquierda”). Lo ocurrido ayer en Lavapiés es solo un ejemplo de dicha estrategia. Seguramente que se pueden anticipar muchos otros eventos parecidos. Recordad que,para la izquierda, “mientras peor, mejor.”

  5. Luis Recinos

    Errata: Con referencia a mi previa comunicación,debería leerse “lograr una hegemonía socialista..” Lamento haber dejado fuera el concepto fundamental.Saludos.

  6. Isidro García Getino

    Jandro,amigo, ¿cómo quieres que rectifique el coletas? ¿Hay algo que diga y no necesite rectificación? No le da tiempo…

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