El partido, antisemita y favorable a Irán, dice haber adoptado un giro centrista

Hungría: la izquierda se junta con los racistas del Jobbik contra el conservador Viktor Orbán

Existe la a menudo errónea costumbre de etiquetar como «extrema derecha» a todo movimiento extremista que recurre a un discurso patriótico. Un nuevo ejemplo vuelve a desafiar ese esquema.

Así es como el Partido Comunista de España justificó la invasión nazi-soviética de Polonia
El desfile conjunto nazisoviético de 1939 en Polonia que algunos niegan, en vídeo

Un partido turanista, anticapitalista y contrario a la Unión Europea

En 2003 se fundó un nuevo partido en Hungría: el Jobbik Magyarországért Mozgalom (Movimiento por una Hungría Mejor), también conocido como Jobbik. Durante años ha sido considerado como uno de los partidos más radicales de eso que algunos llaman «extrema derecha». Durante años se ha destacado como un partido antisemita y antigitano. Una de las tesis más peculiares de este partido ha sido su defensa del turanismo, una corriente ideológica que considera que los húngaros están emparentados con los pueblos turcomanos. Por este motivo, el Jobbik ha reclamado estrechar lazos con Turquía y ha apoyado al gobierno de Erdogan. Además, como otros movimientos similares, el Jobbik es antiliberal y anticapitalista y también contrario a la Unión Europea. En mítines del Jobbik incluso se ha quemado la bandera europea.

Miembros de la Guardia Húngara en una marcha celebrada en Budapest. Esta organización paramilitar, vinculada al Jobbik, fue ilegalizada en 2009 pero ha seguido actuando bajo otros nombres (Foto: Orange Files).

El antisemitismo del Jobbik

El Jobbik tiene algunas similitudes con el fascismo clásico, incluyendo la creación de milicias. En 2007 miembros del Jobbik formaron la Magyar Gárda (Guardia Húngara), un grupo paramilitar que fue ilegalizado en 2009, a pesar de lo cual ha seguido actuando con otros nombres, a menudo en mítines del Jobbik. En noviembre de 2012 un diputado del Jobbik, Márton Gyöngyösi, provocó un escándalo cuando reclamó crear listas negras de judíos, incluyendo a los miembros del Parlamento, invocando la «seguridad nacional». En 2013, el Jobbik hizo una manifestación contra la celebración del Congreso Mundial Judío en Budapest; en la marcha, el dirigente del Jobbik Gábor Vona declaró: «Los conquistadores israelíes, estos inversores, deberían buscar otro país en el mundo por sí mismos porque Hungría no está a la venta». En 2015, un dirigente local del Jobbik, Tibor Ágoston, fue condenado por calificar el Holocausto como «Holoestafa». Estas declaraciones han provocado una gran indignación. Hay que recordar que el Holocausto acabó con la vida de cientos de miles de judíos húngaros. Igual que hacen ciertos grupos de extrema izquierda, el Jobbik conjuga este antisemitismo con su apoyo acusaciones de «genocidio» contra el Estado de Israel.

Jobbik: a favor de la dictadura islámica de Irán y contra Estados Unidos

El partido también coincide con otros grupos de extrema izquierda y extrema derecha en su afinidad a la Rusia de Putin y su antiamericanismo. Por ejemplo, en 2011 el Jobbik hizo una manifestación de apoyo a Irán frente a la Embajada de Estados Unidos en Budapest. En la web del Jobbik se publicó el discurso del diputado Márton Gyöngyösi en esa protesta: «Occidente, subordinado a los intereses sionistas, ha estado realizando una campaña de propaganda indirecta durante décadas contra la antigua y orgullosa nación persa, amante de la libertad y la independencia». El diputado del Jobbik incluso hizo una referencia elogiosa a esa dictadura islámica por apoyar a dos grupos terroristas marcadamente antijudíos: «El único delito de Irán es que en el Líbano democrático ella ayuda a Hezbollah y Hamas, que gobierna en la Franja de Gaza como resultado de una elección democrática, y apoya constantemente la lucha de los palestinos sufrientes contra el terror sionista que los ocupa. Esta es la razón por la cual el pueblo persa y sus líderes son considerados parias a los ojos de Occidente al servicio de los intereses israelíes«. Gyöngyösi acabó su discurso con estas palabras: «Dios bendiga al pueblo persa, a todos los que aman la paz en el mundo, ¡Dios los bendiga!»

El diputado Márton Gyöngyösi es uno de los dirigentes que capitanean el supuesto giro centrista del Jobbik. En 2011 encabezó una manifestación a favor de la dictadura islámica de Irán, y en 2012 reclamó crear listas negras de judíos en Hungría (Foto: rofimedia.cz).

La izquierda húngara, encantada con el supuesto giro centrista del Jobbik

En 2018 el Jobbik puso en marcha una nueva estrategia para adoptar una imagen centrista, capitaneada primero por Gábor Vona y ahora por Tamás Sneider. Medios internacionales difundieron este supuesto cambio. Sin embargo, y como la propia web del partido indica, el ya citado Márton Gyöngyösi es actualmente vicepresidente del Jobbik. ¿Ha pasado de pedir listas negras de judíos y de apoyar a Irán a convertirse en un centrista en unos pocos años? A pesar de que existen serias dudas sobre el cambio de rumbo de ese partido, su nuevo traje centrista le ha venido bien a la izquierda. En marzo se anunció un acuerdo entre el Jobbik y los izquierdistas de Lehet Más a Politika (LMP) para presentar al publicista Róbert Puzsér como candidato conjunto a la alcaldía de Budapest. El LMP forma parte del Partido Verde Europeo. En abril la eurodiputada alemana Ska Keller, copresidenta del Partido Verde Europeo, fue preguntada sobre esa alianza entre el Jobbik y el LMP, y si esta alianza significará la expulsión del LMP de su Partido. Heller fue incapaz de dar una respuesta clara y se limitó a decir: «es una locura».

Gábor Vona era el presidente del Jobbik cuando este partido inició su aparente giro centrista en la primavera de 2018. En 2013, Vona encabezó una manifestación del Jobbik contra el Congreso Mundial Judío en Budapest (Foto: AFP PHOTO/Peter Kohalmi).

La izquierda y el Jobbik: «anti-Orbanismo a cualquier precio»

La retirada de la candidatura de Róbert Puzsér, apoyada por el Jobbik y el LMP, ha provocado que otro partido de izquierda se muestre interesado en aliarse con el Jobbik. Ayer Gergely Karácsony, líder de Párbeszéd (un partido de izquierda verde), reconoció que «estamos discutiendo con el Jobbik y LMP para una oposición total». Karácsony fue candidato a la presidencia de Hungría el año pasado en la coalición formada por Partido Socialista de Hungría (MSZP) y Párbeszéd, consiguiendo un 12% de los votos. Orbán ganó las elecciones de una forma rotunda. El Jobbik fue segunda fuerza con el 20% de los votos. Parece que la oposición húngara está dispuesta a dejar a un lado las diferencias ideológicas para vencer a Orbán. El Visegrád Post ha calificado esta coalición como «anti-Orbanismo a cualquier precio».

Miembros de la Nueva Guardia Húngara en un acto del Jobbik en marzo de 2013 (Foto: Botos Tamás).

Una operación apoyada por el influyente diario progresista The Washington Post

Los contactos entre el Jobbik y la izquierda no son recientes. En marzo de 2018, antes de las últimas elecciones parlamentarias ganadas por el Fidesz de Orbán, el diario progresista estadounidense The Washington Post ya apostó por una alianza entre la izquierda y el Jobbik: «Superficialmente, al menos, las divisiones ideológicas solas parecerían insuperables. Los dos partidos de oposición más grandes provienen de lados opuestos del espectro político: el partido de extrema derecha Jobbik y los socialistas de centro-izquierda», señalaba Griff Witte en la noticia. Además, aseguraba que el Jobbik «ha tratado de ganar terreno en el centro, disculpándose por su pasado perjudicial e incluso moviéndose hacia la izquierda, haciendo hincapié en los llamamientos a la justicia económica y la igualdad salarial. La conversión parece hacer posible lo que antes era impensable: la cooperación entre Jobbik y tres partidos más pequeños de centro izquierda, incluidos los socialistas«.

El izquierdista Karácsony, dispuesto a cooperar «incluso con el diablo»

Este apoyo de un periódico muy influyente en el mundo y la incapacidad de vencer a Orbán ha ido acercando posiciones entre el Jobbik y la izquierda. En enero, el semanario húngaro conservador Figyelő denunciaba que la oposición está dispuesta a bailar con el diablo para vencer a Orbán, y añadía: «Las recientes controversias antisemitas relacionadas con el Jobbik lo muestran claramente: su remisión anunciada hace unos años es solo una actuación». El semanario recordaba que antes de las elecciones parlamentarias de 2018, Karácsony ya había declarado: «Debemos cooperar con todos, incluso con el diablo», en una velada referencia al Jobbik. En febrero, Karácsony hizo una polémica declaración negando que hacer listas negras de judíos sea nazismo, al ser preguntado por la polémica propuesta antisemita hecha por el Jobbik en 2012.

El izquierdista Gergely Karácsony, líder del partido progresista Párbeszéd, fue el candidato de la coalición de izquierdas entre ese partido y el Partido Socialista Húngaro en las elecciones parlamentarias húngaras de 2018, consiguiendo un 12% de los votos. Ayer mismo reconoció que su partido mantiene contactos con el Jobbik para presentar candidaturas conjuntas a las elecciones locales (Foto: Orange Files).

Dos socios de Podemos tienen vínculos con el partido verde que flirtea con el Jobbik

Cabe preguntarse qué posición adoptará la izquierda europea ante estos contactos. Los socios españoles del LMP son los ultraizquierdistas de Equo e ICV, ambos socios electorales de Podemos. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, lanzó una «alerta antifascista» contra el partido liberal-conservador Vox tras lograr 12 diputados en las elecciones regionales de Andalucía de diciembre de 2018. El líder de Vox, Santiago Abascal, se ha mostrado afín a Viktor Orbán. De hecho, tanto Vox como Orbán se consideran amigos de Israel. Además, Vox y Orbán han mostrado su apoyo a Donald Trump. Ambos están muy lejos del antisemitismo y del antiamericanismo de la extrema izquierda y de los movimientos neonazis. ¿Seguirá la izquierda española presumiendo de antifascismo mientras sus franquicias húngaras flirtean con el Jobbik? Recordemos que los comunistas griegos de Syriza, aliados de Podemos, han gobernado con los antisemitas de ANEL, un partido similar al Jobbik: una alianza que ningún medio izquierdista puso en entredicho. ¿Acaso los racistas dejan de serlo cuando se alían con la izquierda?

Foto principal: Miembros de la Nueva Guardia Húngara en una asamblea del Jobbik en marzo de 2014. Aunque la Guardia Húngara fue ilegalizada en 2009, ha seguido actuando bajo otras denominaciones (Foto: Orange Files).

¡Suscríbete gratis a este blog! Ya somos más de 4.000

Comentarios (Facebook):

AVISO: el incumplimiento de las Normas de Participación podrá dar lugar al bloqueo del infractor, de tal forma que sus comentarios quedarán ocultos para los demás lectores.

Opina sobre esta entrada:

Al pulsar 'Enviar' aceptas las Normas de Participación.