Vengo de ver Michael Clayton, una película que se adentra en el mundo de la abogacía y que plantea un debate frecuente: el precio de la conciencia, la eterna lucha entre el dinero y los principios. Tenía mis dudas sobre si ir a verla, pero mi padre me animó y me ha encantado. Incluso reconozco que George Clooney, que no es santo de mi devoción, hace un buen papel. Os la recomiendo.
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