Fallecido ayer, fue el primer presidente de la actual democracia española

Adolfo Suárez, una negra sombra

Qué pesados con Suárez. Enciendes la tele y no hablan de otra cosa. Incluso anunciaron su muerte antes de morirse, qué pelmazos. Pero si seguro que muchos ni siquiera saben quién era ese tío… Basta con darse una vuelta por Twitter para encontrarse con muchos comentarios como éstos, entrelazados con muestras de respeto -son mayoría- y algunos mensajes de desprecio. ¿Cómo es que Suárez causa con su muerte este revuelo en la España que le dio la espalda?

Discurso de dimisión de Adolfo Suárez el 29 de enero de 1981

Hay cosas que hizo Suárez con las que no estoy de acuerdo, pero sería estúpido negar que el paso del tiempo ha ido señalando sus aciertos. Suárez afrontó una situación muy difícil para España: unos aspiraban a la ruptura en todos los órdenes y a repetir la nefasta experiencia de discordia que fue la Segunda República (aún lo pretenden), o incluso a una revolución que nos convirtiese en un paraíso comunista; otros querían continuar el franquismo sin Franco, quisiesen o no los españoles; y los más salvajes estaban empeñados en valerse del terrorismo para sacar tajada de un momento revuelto. Durante el mandato de Suárez España se vio sometida a una brutal oleada criminal de bandas terroristas de ultraizquierda y ultraderecha, con centenares de muertos. Casi resulta increíble que España superase aquel durísimo momento.

En una España llena de expertos a toro pasado, lo extraño es que Suárez no reciba aún más críticas antes incluso de ser enterrado (he leído algunas acertadas, otras injustas y algunas, sin más, miserables). Igual que podemos hallar por doquier cada domingo a expertos entrenadores de fútbol que aleccionan a los clubes desde el sofá de su casa, hoy en nuestra nación hay mucha gente que se cree capaz de traer la democracia a España mucho mejor de como lo hizo Adolfo Suárez, pero incluso así su prestigio es indudable. Con él España consiguió pasar de una dictadura a una democracia de forma pacífica, un caso rarísimo en aquel entonces (en nuestro vecino Portugal llegó con un levantamiento militar, por ejemplo). Gracias a ello estamos viviendo aún el más largo periodo de democracia -por muy mejorable que sea esa democracia- que ha vivido nuestra nación desde los años de la Restauración.

Hoy resulta chocante la figura de un presidente del gobierno que dimite porque considera que “mi marcha es más beneficiosa para España que mi permanencia en la Presidencia”, como afirmó el 29 de enero de 1981. Anteponer el interés de la nación al interés personal es algo cada vez más infrecuente en nuestro pueblo, y no sólo en la esfera política. Suárez es parte de una España con más altura de miras que la actual, que supo aparcar odios irreconciliables para traer la democracia, cuando todo parecía apuntar a que se repetiría el desastre de 1936 por la presión de unos y de otros. Leer los discursos parlamentarios de aquel momento -los de unos y otros- es como disfrutar de una clase de brillante oratoria en comparación con lo que se puede oír hoy en día en el Congreso. Y hablando de la Cámara Baja, ver a Suárez plantando cara a los golpistas mientras tantos otros se escondían en sus escaños es algo difícil de olvidar para un pueblo, incluso para uno tan desmemoriado como el nuestro, y más ahora que la cobardía se ha convertido un auténtico cáncer social y moral para España.

El prestigio del ya difunto expresidente no puede ocultar un hecho: para muchos españoles, Suárez debe ser como esa negra sombra del famoso poema de Rosalía de Castro, una presencia incómoda y hasta agobiante, especialmente para esa parte de la sociedad que está empeñada en liquidar lo mejor del espíritu de la Transición. Perdiendo cada vez más la noción de lo que costó traer la democracia, entre nuestros compatriotas ha vuelto a prender un sectarismo político e ideológico cuya inflamación provocó que se mataran nuestros bisabuelos. Este mal es aún más acusado entre los más jóvenes, que por haber vivido siempre en democracia, dan por hecho que haberla alcanzado debió ser facilísimo. Nuestro pueblo también se ha dejado envenenar por el cortoplacismo y por el afán de exigir derechos sin asumir obligaciones ni responsabilidades. Todo ello está formando un peligroso cóctel con el que nuestra convivencia se está resintiendo de una forma alarmante. Para un pueblo sumido en esta erosión ética y moral, el ejemplo de Suárez es tan necesario como incómodo, en sus aciertos y también en sus errores, porque es reconociendo unos y otros, con una sana honradez intelectual, como podemos encontrar vías de mejora para nuestra democracia y de engrandecimiento para nuestra nación, unas vías que algunos quieren destruir. Por eso, incluso con todo el prestigio del que se ha hecho merecedor, Suárez es una presencia borrosa e inquietante, como un fantasma o un recuerdo molesto que hace despertar la mala conciencia:

“En todo estás y eres todo
para mí y en mí misma moras,
ni me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.”

Descansa en paz, Adolfo Suárez, ahora que has dejado atrás a esta España a la que todavía le va a costar mucho esfuerzo encontrar el descanso.

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Comentarios (Blog):

  1. Pelayo

    Has escrito un buen artículo. Sólo puedo estar en desacuerdo en lo referente al 23-F. Sobre este suceso,dada la abundante información disponible hoy, hay que concluir que no fue más que una operación montada desde el sistema para dar un golpe de timón. Golpe de timón que falló exclusivamente porque en el gobierno de concentración previsto había ministros comunistas. Algo a lo que se negó rotúndamente Tejero. Había gran malestar en el Ejército, como podía esperarse del gravísimo problema terrorista que asesinaba a 100 personas al año, buena parte de ellos militares, pero sin que estos faltaran a la lealtad monárquica, que era lo que les había ordenado Franco. Así que lo del enfrentamiento con los golpistas, fue puro teatro.

    En todo caso, hoy hay que desear que Adolfo Suárez descanse en paz. De sus errores hablaremos otro día.

  2. Guip

    Totalmente de acuerdo, que falta tenemos hoy en día de gente así en la politica.

  3. Buen análisis. Suárez representa la reconciliación que algunos quisiera dinamitar.

  4. meandmycircunstances

    Es lógico,fué el primer presidente de la democracia y el último.
    Hasta otra.

  5. Marcial

    DEP. Mi oración por él.

    Ahora bien, como ya es Historia, hay que ver con objetividad los logros de la llamada Transición, que él comenzó con otros personajes históricos (el Rey, Arias, Fernández Miranda…). Algunos logros, buenos (el principal: no hubo una nueva guerra civil). Otros, no tanto (falta de combate al terrorismo, Ley del Divorcio, el café para todos de las Autonomías…).

  6. ¿Sabes para mi el mejor homenaje que le puedo hacer a Suarez?. Que estoy bastante seguro que sin él, yo sería otro niño de una postguerra.

    Y que nuestra democracia tendrá sus problemas, pero desde luego, estoy bastante cansado de los que dicen que todo esto es una continuación del franquismo. Muchas veces pienso, que alguno se merece vivir en una dictadura, de las de verdad, una temporada. Entonces, me preguntaría, si realmente, ciertos tweets y ciertas opiniones se harían tan a la ligera.

  7. Me pasma la ligereza con la que algunos lanzan acusaciones gravísimas contra un muerto que ni siquiera ha sido enterrado aún. Un ejemplo es el mensaje de Pelayo: “Sobre este suceso,dada la abundante información disponible hoy, hay que concluir que no fue más que una operación montada desde el sistema para dar un golpe de timón. Golpe de timón que falló exclusivamente porque en el gobierno de concentración previsto había ministros comunistas. (…) Así que lo del enfrentamiento con los golpistas, fue puro teatro.”

    Es decir, acusas a Suárez de hacer “puro teatro” cuando se enfrentó a unos golpistas armados que pretendían derribar al gobierno de su propio partido. ¡Con dos cojones! Soltar esto en Internet sale gratis, claro. Lo complejo es informarse antes de hablar.

    En sus memorias Jordi Pujol cuenta que a finales en verano de 1980 recibió la visita del socialista Enrique Mújica:

    “El PSOE tenía una auténtica obsesión por hacer caer a Suárez. Una prueba de ello es la visita que el destacado líder socialista Enrique Múgica me había hecho a finales del verano de 1980 a mi casa de Premià de Dalt para preguntarme cómo veríamos que se forzase la dimisión del presidente del Gobierno y su sustitución por un militar de mentalidad democrática. Manifesté mi total desacuerdo”.

    Y ahora viene Pelayo y presenta a la víctima de esta conspiración, recién fallecida, como un simple teatrero. Hace falta tener poca vergüenza.

    Por mi parte, suscribo las palabras de Drizzt: “¿Sabes para mi el mejor homenaje que le puedo hacer a Suarez?. Que estoy bastante seguro que sin él, yo sería otro niño de una postguerra.”

    Ya somos dos.

  8. Pelayo

    Elentir, simplemente te aconsejo la lectura del libro Jesús Palacios, El Rey y su Secreto. No es cuestión de celtibéricos cojones. Más bien pura y simplemente de datos que están a la vista para quien los quiera leer en esa y otras fuentes. Nadie se ha querellado contra ese libro y otros que insisten en lo mismo, y que no han sido realizados precisamente por gente antisistema. Por cierto, la cita que pones deja en evidencia a Mújica, que tenía total conocimiento de la que se estaba organizando en lo que luego fue el 23-F.

    En cuanto a lo de ser niños o no de posguerra por ese motivo, cada uno puede creer en lo que le apetezca, faltaría más, pero otros pensamos que la relativa estabilidad de España a la muerte de Franco, se debió a dos cuestiones: la existencia de una gran clase media, por primera vez en la historia de España, y a la Corona, que con su presencia y a pesar de sus errores, fue un elemento de estabilidad de primera categoría. Por no hablar de que al artífice del diseño legal de la transición fue un intelectual de primera categoría como don Torcuato Fernández Miranda.

    Si se quiere seguir hablando del 23-F y de los errores de Suárez, sólo dije que no me parecía el momento más adecuado…Si se insiste, pues como prefiráis; y seguimos para continuar con el “café para todos”.

    Saludos cordiales

  9. Hablas de datos y no me pones ni uno. A lo sumo, me invitas a comprar un libro para que busque yo allí las supuestas pruebas o teorías que respaldan tu gravísima acusación contra Suárez. Y de la cita que he puesto hablas de Mújica, pero no de Suárez, que aparece en ella como la víctima de una conspiración.

    En fin, por favor, dime que no trabajas como juez, que me quedaré más tranquilo pensando que de tener que comparecer ante la justicia, me pueda encontrar con formas tan gratuitas de acusar a otros de cosas gravísimas.

  10. Alfonso

    Suárez tuvo errores muy graves : una infame amnistia en 1977 liberó a los pistoleros etarras y del GRAPO, ETA le agradecio el favor volviendo a matar a las 24 horas. Impulso la ley del divorcio, causa de la catastrofica situación de la familia española, se acerco a la OTAN sin contrapartidas en el contencioso gibraltareño pero sobre todo fue el padre de una nefasta constitución abortista, pro-separatista (art150.2) y antidemocratica (sin los plebiscitos abrogativos y legislativos defendidos por Manuel Fraga).

  11. Me pasma ver que le encuentras a Suárez los inconvenientes que no le encontrabas a las marchas de ultraizquierda del sábado, Alfonso.

    Por cierto, pasmoso lo de llamar “abortista”, “separatista” y “antidemocrática” a la Constitución. Manda narices.

    ¿Tal vez preferirías que en vez de Suárez hubiesen llevado la Transición los que organizaron las marchas ultraizquierdistas del sábado, a las que tú apoyaste?

  12. Alfonso

    Yo no he apoyado ninguna marcha de ultraizquierda, sí apoyo que los ciudadanos protesten pacificamente contra el cercenamiento de los derechos sociales, y siempre con la bandera nacional vigente. Creo que Fraga hubiese sido una alternativa preferible a Suárez, aunque sólo fuese or la firmeza de don Manuel ante los asesinos etarras frente al entreguismo de la UCD (amnistia a los terroristas con delitpos de sangre, ikurriñas en los ayuntamientos vascos…).
    Suárez fue un desastre : http://www.libertaddigital.com/opinion/historia/cinco-destinos-politicos-1276238559.html
    La CE 1978 es abortista : http://www.arbil.org/%2862%29abor.htm
    “Curiosamente, fue la derecha personificada por Manuel Fraga la que más abogó, durante el debate constituyente, en favor de una participación populista, mediante facilidades a la iniciativa popular para promover leyes, convocar el referéndum y reformar la Constitución.”
    http://politica.elpais.com/politica/2011/11/04/actualidad/1320435863_436857.html

  13. Veo que tienes mala memoria. Te la refrescaré un poco:

    Alfonso, la noche del sábado al domingo, después de los disturbios: “Apoyo la marcha de la dignidad”.

    Te puedes leer a ti mismo aquí: https://www.outono.net/elentir/2014/03/23/que-pasaria-si-asistentes-a-una-marcha-provida-agrediesen-e-hiriesen-a-50-policias/#comment-196790

    Sobre el artículo de Arbil que enlazas para llamar “abortista” a la Constitución, me remito a su comienzo:

    “La actual Constitución Española no garantiza el derecho a la vida de los no nacidos puesto que legaliza el aborto. “

    ¿Y en qué artículo lo legaliza? Pues no lo dice, tal vez porque el aborto ni siquiera aparece en la Consitución. Sí que dice esto en su Art. 15: “Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral”.

    Y lo de llamarla “antidemocrática” ya ni lo menciono. Antidemócratas eran muchos de los que fueron con banderas totalitarias a la marcha del sábado que tú apoyaste, Alfonso. Vete a darles clase de democracia a ésos, anda.

  14. Alfonso

    Confundes 2 cosas, estoy convencido que la inmensa mayoría de las gentes que protestaron en la “marcha de la dignidad” no eran ni comunistas, ni filoterroristas ni antidemócratas. Afortunadamente. Ya que sería espantoso para la democracia en España que la extrema izquierda tuviese semejante mayoría social. Cosa muy distinta es que una protesta legítima contra la pobreza y la pésima política económica haya sido instrumentalizada por la ultraizquierda. Tienes razón en un punto: las banderas totalitarias eran repugnantes. Y faltaba la bandera nacional.

  15. Alfonso

    Desgraciadamente la revista Arbil tiene razón, se veía a la legua que la CE 1978 habría la puerta al aborto pese el Art. 15: . George Mason escribio esto en 1776 “Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados;” pero a la vez siguio siendo propietarios de esclavos.

  16. Alfonso, esa marcha tuvo como uno de sus ponentes a Willy Toledo. La ultraizquierda se ríe de los ilusos que os dedicáis a apoyar sus convocatorias, y que seguís haciéndolo a pesar de la evidencia.

    En cuanto a la Constitución, ahora resulta que Arbil tiene razón porque George Mason dijo no sé qué en 1776, es decir, 200 años antes. La monda. Tienes una forma de argumentar que es cuanto menos cómica…

  17. Pelayo

    No elentir, no soy juez. No se si sería un buen juez, pero pienso que tu tampoco pareces muy ecuánime. Vamos a ver si aclaramos un poco el asunto.

    1.Qué Suárez dominara el “teatro” no es ninguna novedad, ni ningún desdoro para un político. Su famoso “puedo prometer y prometo” queda para la historia de las grandes actuaciones políticas ante la cámara. A fin de cuentas Suárez venía de dirigir la televisión única del franquismo. Su telegenia y encanto personal eran innegables.

    2. El 23 de febrero de 1981 Adolfo Suárez era un juguete roto, denostado por todos, incluidos muchos que hoy le alaban, desde el Rey al PSOE en pleno. Su gesto ante los guardias civiles del Congreso no cambia eso. Su partido UCD estaba empezando a descomponerse y nadie daba un duro por él.

    3. Hasta hoy, Federico Jiménez Losantos habla del golpe organizado por el CESID,http://www.libertaddigital.com/opinion/federico-jimenez-losantos/las-tres-muertes-de-adolfo-suarez-71085/ siguiendo la tesis de Palacios. Milans del Bosch y Armada eran los dos generales más próximos al Rey…Un buen dato lo pones tu al reconocer que Mújica preparaba una conspiración de la que da cuenta Pujol.

    4. A mi modo de ver el peor error de Adolfo Suárez fue la creación del Estado de las Autonomías, sumamente criticado por Alianza Popular de entonces. Torcuato Fernández Miranda – que dejó un testimonio demoledor contra Suárez en Río Arriba (de Gonzalo Fernández de la Mora) – fue apartado por oponerse a ello. El estado de las autonomías, que ha fracasado totalmente en la integración del PNV y CiU, es el peor legado de Suárez.

  18. ¿Me reprochas falta de ecuanimidad tú a mí, después de tirarte todo el día difamando a un muerto antes incluso de que lo entierren?

    Ya has dejado claro que para ti Suárez no hizo nada bien, que no tienes nada que agradecerle y que era una malísima persona. Pues vale. Hasta aquí.

    Insisto: a pesar de sus errores, tengo un gran aprecio a Suárez -y como yo, las muchas miles de personas que están haciendo colas de hasta 4 horas para despedirle en su capilla ardiente-, y ya me he hartado de que algunos sigáis acaparando los comentarios de esta entrada para pasear su cadáver por el barro. Tanta falta de caridad ya apesta.

    Desde luego, ya podéis haber tenido Alfonso y tú una vida impecable el día que Dios os llame a rendirle cuentas, porque no os deseo tras vuestra muerte la práctica de descrédito que estáis lanzando contra una buena persona, con sus errores y sus aciertos (vosotros sólo veis, y magnificáis, los primeros), antes incluso de que la entierren.

  19. Pelayo

    Elentir, continúas con tu falta de ecuanimidad. No he difamado a Suárez. De la difamación a la hagiografía con la que llevan días de bombardeo hay un trecho enorme ¿o es que te parece que el estado de las autonomías es un gran acierto? Sí es así, apaga y vámonos.

    Creo que difamas tu al escribir que he dicho que Suárez no hizo nada bien, cuando en el primer mensaje sólo te puse un pero a un buen artículo. No se pueden tomar las respuestas de una manera tan personal confundiendo juicios políticos con juicios divinos.

    Cambiando de tercio. Pobre de mi después de este debate. De las llamas del infierno no me libra nadie.

  20. JFM

    Alfonso. En aquellos tiempos pensabamos o mas bien nos hacian pensar que liquidar el legado represivo de Franco por medio de una amnistia haria que ETA dejase la violencia. Nos equivocamos o nos engañaron como se equivoc&oacaute; o fué engañado Suarez. Hoy sabemos que ETA se puso a cometer atentados como nuna lo habia hecho durante la dictadura pero ni nosotros ni Suarez teniamos bolas de cristal. Quien si es probable que tenia una es ese partido que recogia loas nueces.

  21. Pelayo, atácame a mí, si quieres. Al menos mientras me atacas dejarás en paz al muerto.

  22. En mi opinión, Suárez fue una persona honrada y bienintencionada, siempre buscó lo que consideró mejor para España, no para su partido o para él, pero creo que como político fue muy mediocre. Aparte de muchos pequeños temas en los que creo que se equivocó, el gran desastre fue darle cancha al nacionalismo.

    Anoche en una tertulia, uno de los que fueron ministros en aquel gobierno contaba que cuando llegaron al gobierno se encontraron al nacionalismo, y más concretamente a ETA, pidiendo el 100%, o sea independencia, y que hasta entonces habían obtenido 0%, o sea nada de nada. Entonces el gobierno de Suárez consiguió un diálogo y les dio el 50% para llegar a acuerdos. Lo decía orgulloso como si de un gran logro se tratase. Aquello fue abrir la puerta a los Vildu en las instituciones y los Mas pidiendo un referendum ilegal. El nacionalismo se dio cuenta de que con la presión habían obtenido el 50, así que sólo tenían que seguir forzando la máquina para conseguir el 60, luego el 75 y al final el 100%. Ahora estamos donde estamos, pero que conste que los que le sucedieron no supieron corregir la situación (claro que con un estado de autonomías es complicado corregirlo).

    Suárez fue una buena persona que se metió en política sin tener la menor idea de las consecuencias que tienen ciertas decisiones.

    Siempre he dicho, y sigo sosteniéndolo, que la tan cacareada transición española fue un desastre, y la Constitución está contaminada desde el principio porque fue redactada de la mano de los nacionalistas. No digo que toda la Constitución se mala, pero tiene errores gordos.

    Aunque para ser justos, tampoco tuvo demasiadas opciones de hacerlo mejor porque la cantidad de puñaladas traperas de los que se suponía que le debían a apoyar fue algo verdaderamente sorprendente. La derecha se puso de lado a ver lo que pasaba (Fraga no hizo casi nada), el socialismo le atacó con toda la ferocidad de que fue capaz (recordemos las lindezas que le dedicaba Guerra con el beneplácito de González y del entonces subordinado Rubalcaba), y para rematarlo el Rey, que le dio un tras otra hasta el punto de que se planteó pedirle la abdicación (no me lo invento, está en los libros que escribieron los que estuvieron a su lado en aquellos tiempos). Y encima hoy hablaba del “leal amigo”, pues la lealtad del pobre Suárez no se vio correspondida en absoluto. Con este maravilloso apoyo de los que le rodearon, no es de extrañar que fuese derechito a legalizar al partido comunista para que Carrillo y los suyos le diesen su beneplácito para pilotar la transición, pero tener como compañero de viaje a una serpiente no suele llevar a un buen destino.

    En conclusión, Suárez fue una buena persona, fue valiente, quiso hacer lo mejor por España, pero como estadista no servía y llevó a cabo una gestión deficiente.

    Para terminar, lo que me gustaría es recalcar la actitud de la familia en sus últimos momentos: hijos y nietos a su lado permanentemente, esperando que le llegase su hora sin “apresurar” su paso al otro barrio, y la valentía de su hijo diciendo ante las cámaras de televisión “por si a alguien le interesa, ha recibido los últimos sacramentos” y añadiendo “ahora está en manos de Dios”. En esta sociedad donde lo religioso, y más en concreto lo católico, es despreciado e insultado, esta actitud me parece honrada y valiente. Suárez ha sabido criar hijos valientes.

    Descanse en paz.

  23. Eudoxo

    No estoy con ánimo de meterme en este gallinero. ¡Qué mezquindad no entender la dimisión de un presidente (el único, pasado presente y futuro) con objeto de parar un golpe de estado… Qué tontería, ¿no? Para qué hacer algo así en un país en el que impera el “pensamiento cojonudo” (Unamuno dixit) y el “defendella y no enmendalla”… Qué pena de país, Dios, qué asco…

  24. Pirenaico

    Interruptor, totalmente de acuerdo contigo….

  25. Manuel Roson

    23 Febrero de 1982: Recuerdo que de todos los que estaban en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, el ùnico que se mantuvo en su lugar, fue Adolfo Suàrez, ennoblecido por su majestad el Rey con el tìtulo nobiliario de Duque de Suàrez, con sucesiòn. / Que junto con Felipe Gonzàlez, Adolfo Suàrez fue un “niño màs de la posguerra española”, todos lo saben. Que cerrò filas en el centro-derecha es cierto, pero vamos ¿Què otra opciòn le quedaba sin traicionarse? Nadie ha podido hablar mal de èl o de su familia, lo cual en los tiempos que corren parecerìa ser lo màs natural. / Hà muerto Adolfo Suàrez, una figura central de la polìtica española, cualquiera sea la idea polìtica que tengamos, sepamos rendirle homenaje a quien llevò el destino de España durante su gobierno. / Q.E.P.D.

  26. Lo que me maravilla de estos últimos días es la capacidad que tiene la gente de ver el futuro, una vez que éste ya es pasado.
    En 1977, la situación era la que era, y las esperaznas la que se tenían entonces. Lo principal, con el PCE aún ilegal, era evitar que se repitiera la Guerra Civil. De hecho, el PSOE no dejaba de ser una entelequia (reciente aún el ‘golpe’ de Suresnes), y la voz cantante en la oposición al régimen era ‘el’ Partido, esto es, el PCE.
    Casi cuarenta años después se ve que la Transición pudo salir mejor, pero de ahí a decir que fue un “desastre” media un abismo. Me gustaría saber de un ejemplo de transición sin fractura social, para poder comparar.
    Del terrorismo se puede hablar mucho, pero parece que se ha olvidado que en Olof Palme hizo una cuestación pública de fondos para ayudar a ETA y FRAP, que Francia (una democracia, o no), era un santuario para ETA, y que la percepción internacional no era ni de lejos la que puede (a veces) haber ahora.
    Por recordar, en aquellos años de inicio de la Transición, incluso Federico Jiménez Losantos era maoísta. Y Fraga dijo lo que dijo (en Madrid), y luego (en Santiago) hizo lo que hizo, ¿verdad, elentir?
    O sea, que las capacidades de previsión política eran las que eran.

    Un saludo.

  27. No estoy de acuerdo con el encomio que se brinda a Suárez. Había mucha gente de bastante valía (desde Torcuato hasta Fontán) que pusieron mucho de su parte en la Transición. Dar a Suárez todo el mérito de lo que salió bien, me parece desproporcionado, porque implica ocultar muchos pasos y mucho trabajo de otras personas –algunas, como Suárez, del Régimen, y otras personas procedentes de la semi-oposición civilizada–. Por eso no me parece bien cambiar el nombre al Aeropuerto de Barajas. Suárez tuvo sus aciertos, pero no fue responsable de todos los aciertos.
    Asimismo, entiendo que, como gobernante, fue mal gestor. Ahí están los datos de política económica, inseguridad ciudadana y, especialmente, política antiterrorista. Dictó una amnistía a etarras, y durante sus cinco años de gobierno el número de asesinados por ETA creció exponencialmente. De una media de once asesinatos al año –en los cinco años (sesenta meses) anteriores a su entrada en el Gobierno–, a los casi 50 de media durante su mandato. Curioso, porque el incremento de asesinatos se sitúa después de la amnistía, y no antes.

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