Su libro «La sociedad abierta y sus enemigos» era una dura crítica a Karl Marx

La paradoja de la tolerancia: ¿sabías que su autor, Karl Popper, era anticomunista?

Es cada vez más frecuente ver a extremistas de izquierdas recurrir a una teoría del filósofo liberal Karl Popper para censurar toda aquella idea que no les gusta.

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La paradoja de la tolerancia tal como la planteó Karl Popper
En su libro “La sociedad abierta y sus enemigos” (1945), Popper planteó lo que calificó como la paradoja de la tolerancia en los siguientes términos:

“La tolerancia ilimitada debe conducir a la desaparición de la tolerancia. Si extendemos la tolerancia ilimitada aun a aquellos que son intolerantes; si no nos hallamos preparados para defender una sociedad tolerante contra las tropelías de los intolerantes, el resultado será la destrucción de los tolerantes y, junto como ellos, de la tolerancia. Con este planteamiento no queremos significar, por ejemplo, que siempre debamos impedir la expresión de concepciones filosóficas intolerantes; mientras podamos contrarrestarlas mediante argumentos racionales y mantenerlas en jaque ante la opinión pública, su prohibición sería, por cierto, poco prudente. Pero debemos reclamar el derecho de prohibirlas, si es necesario por la fuerza, pues bien puede suceder que no estén destinadas a imponérsenos en el plano de los argumentos racionales, sino que, por el contrario, comiencen por acusar a todo razonamiento; así, pueden prohibir a sus adeptos, por ejemplo, que prestan oídos a los razonamientos racionales, acusándolos de engañosos, y que les enseñan a responder a los argumentos mediante el uso de los puños o las armas. Deberemos reclamar entonces, en nombre de la tolerancia, el derecho a no tolerar a los intolerantes. Deberemos exigir que todo movimiento que predique la intolerancia quede al margen de la ley y que se considere criminal cualquier incitación a la intolerancia y a la persecución, de la misma manera que en el caso de la incitación al homicidio, al secuestro o al tráfico de esclavos. Tenemos por tanto que reclamar, en el nombre de tolerancia, el derecho a no tolerar la intolerancia”.

Una viñeta de Pictoline que cita sólo a los nazis como intolerantes

En 2017, la web mexicana Pictoline se inspiró en esa paradoja para hacer una viñeta en la que se plasmaba a los intolerantes como nazis:

Unos días después de la publicación de esa viñeta, el conocido blog Xataka publicó un penoso artículo titulado así: “Popper tiene una teoría sobre cuándo es correcto pegar a un nazi… y cuándo está totalmente injustificado”. El caso es que Popper no habló de pegar a nadie. Lo que proponía es que el Estado prohibiese ciertas ideologías, incluso por la fuerza, pero no que unos matones decidiesen por su cuenta quién tiene derecho a ejercer su libertad de expresión y quién no.

La ultraizquierda recurre a esa viñeta para justificar la violencia contra sus rivales

La paradoja es que esta viñeta está siendo usada frecuentemente por extremistas de izquierda para justificar la intolerancia e incluso la violencia contra los que discrepan de ellos. El truco consiste en etiquetar falsamente como “nazis” a los que disienten de los dogmas ideológicos de la izquierda, para automáticamente señalarles como intolerantes y dar por hecho que todo vale contra ellos. Pero al hacer esto, la ultraizquierda cae en la misma intolerancia que dice criticar, y lo hace, además, recurriendo a la mentira para justificar una intolerancia y una violencia que sabe ilegítimas, por lo que se trata de una actitud puramente perversa.

Utilizando la mentira para justificar la intolerancia de la ultraizquierda

Hoy mismo, un parlamentario andaluz de la extrema izquierda ha usado esa viñeta para decir que no respeta a Vox, identificando a ese partido como nazi a pesar de no serlo ni por asomo. Recordemos que Vox ha defendido al Estado de Israel e incluso ha criticado las mociones antisemitas apoyadas por Podemos en 58 ayuntamientos españoles, mociones que llaman al boicot contra Israel y sus ciudadanos y que están siendo anuladas por la Justicia española por discriminatorias. Casualmente, el parlamentario andaluz que ha acusado falsamente de nazi a Vox pertenece a una de las marcas electorales de Podemos, de forma que podría aplicársele a él la paradoja de la tolerancia que ha esgrimido contra Vox.

El libro de Popper era una rotunda crítica al pensamiento de Karl Marx

Por supuesto, esta burda manipulación de la paradoja de la tolerancia de Popper responde a la ignorancia y a la pereza. “La sociedad abierta y sus enemigos” es un libro muy extenso y resulta más difícil leerlo que ver una viñeta. Si se molestasen en leerlo, observarían que gran parte de esa obra de Popper se dedica a criticar la obra Karl Marx como uno de los principales enemigos de la sociedad abierta. Esta crítica no es extraña, pues Popper era un conocido anticomunista.

De su rechazo a esa ideología totalitaria dio testimonio también en España y concretamente en la misma ciudad, Sevilla, en la que ese parlamentario de extrema izquierda ha manipulado hoy sus planteamientos. El 6 de marzo de 1992, durante una conferencia en la capital hispalense, Popper afirmó: “Las sociedades abiertas han ganado y el Imperio soviético ha perdido”. En aquella charla, de hecho, señaló que su libro “La sociedad abierta y sus enemigos” fue el fruto de muchos años de “un estudio muy crítico del marxismo”, iniciado desde su adolescencia.

Esgrimen esa viñeta algunos que perseguirían a Karl Popper por ser anticomunista

Y así llegamos a otra curiosa paradoja. El parlamentario andaluz que hoy ha esgrimido la paradoja de la tolerancia de Popper contra Vox, tachándolo falsamente de nazi, es miembro de una coalición, Adelante Andalucía, formada entre otros por Izquierda Unida y Anticapitalistas. Izquierda Unida (IU) es la marca electoral creada en 1986 por el Partido Comunista de España (PCE), mientras que Anticapitalistas son los herederos de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR).

Como recordarán los lectores de este blog, en las elecciones europeas de 2014 IU propuso en su programa que la Unión Europea persiguiese a los anticomunistas, una propuesta que repitió en su programa para las elecciones europeas del año pasado. Así que resulta cuanto menos curioso ver a un diputado de extrema izquierda esgrimiendo la paradoja de la tolerancia de Popper, pues si dependiese de IU, los que opinan como Karl Popper serían perseguidos por el mero hecho de ser anticomunistas, igual que lo son en las dictaduras comunistas que sigue apoyando ese partido de extrema izquierda. Y aún tienen la jeta de recurrir cínicamente a la paradoja de la tolerancia para justificar la violencia contra sus rivales…

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Comentarios (Blog):

  1. pacococo

    Ya sabes, Elentir, ” dime de lo que presumes…” Y este parlamentario andaluz presume de mucho y claro, carece de todo.

    Yo lo de la tolerancia lo considero un camelo, que sirve igual para un roto que para un descosido, como ha ocurrido en lo que cuentas. Para mí, el respeto es lo que vale y ahí no hay trampa.

  2. wladimir

    es verdad

    la tan afamada “Tolerancia” que tanto esgrimen hasta la saciedad las “minorias” socialistas-progre esta bien para ellos si les aguantan todo lo que dicen y hacen…

    pero si alguien de pensamiento distinto a ellos les recuerda lo verdaderamente intolerante que son ellos y su mentada ideologia global…

    ahi entonces cantan “INTOLERANCIA” a los cuatro vientos con todo el consabido coro defachas,intolerantes,sexistas,homofobos.antifeministas,racistas,antiinmigrantes,islamofobos, y un largo etc…

    definitivamente el verdadero y simple respeto es lo que vale

  3. Luna

    Esto de la mal llamada tolerancia tiene demasiado de pamema y de camelo. Miren ustedes: Se tolera perfectísimamente el desmembramiento de seres humanos en el útero materno bajo miles de pretextos. Y ya está, no hay más cera que la que arde y no le déis más vueltas, que esto lo vais a encontrar por todas partes. A los homosexuales hay que rendirles honores y pleitesías mientras se mira para otro lado porque están quemando una iglesia o se intenta llevar a un cura a la cárcel durante años y se le multa por un párrafo de una tesina.

    Al final la clave se convierte en que hay que ser tolerante con quien impone y esconder la intolerancia infinita hacia los que él reprima. Claro que esto no es natural, pero es el precio que se paga por aceptar a los rojos y permitir todas sus manipulaciones.

    Lo que en realidad ocurre es que tiran de ese pretexto de la tolerancia (con o sin paradoja, que viene muy bien para decir una cosa o todo lo contrario a la misma) para descentrar ese guiñol que dio en llamarse “Ventana de Overton” hacia donde quieran. Aquí lo tenéis: El supuesto intolerante es homólogo a un nazi, pongamos por caso que se trata de un capitalista que -por casualidad- no es de izquierdas. Que no te pondrán a pablo Iglesias dentro de su chalecito, a Soros (Multimillonario y multirrojo donde los haya). La ventana de Overton es en realidad un semáforo del amor y del odio, que nos prescribe qué debemos atacar y qué se ha de defender porque otros lo mandan así.

    Aquél que piense que soy hipócrita porque hablo del odio que promueven con estas cosas mientras incito a odiarles a ellos no ha comprendido nada de lo que digo. Lo que pido es que se consideren los hechos, las ideas y las personas con su perspectiva y contextos, que no se haga de la tolerancia un cheque a administrar según órdenes “de arriba”, que dependa ésta de las circunstancias y no las circunstancias de ella. Porque en el fondo zanjamos todo este galimatías de la paradoja si centramos nuestra tolerancia en la justicia. Y es más, de no hacerlo tendremos otra paradoja en paralelo, que es idéntica pero aplicando la palabra “justicia” en lugar de “tolerancia”. Irán ya dos paradojas, como se junten y generen un ciclo, apaga y vámonos.

  4. Drociano

    Hay que tolerar la mentira, el engaño, el despilfarro, el abuso de poder, el maltrato al bien común, el cuidado esmerado de los gobernantes sin escrúpulos mientras se hunde en la miseria a millones de ciudadanos, etc. etc. Las mayores diferencias de trato jamás vistas en España entre “los unos” y los otros, a lo que llaman igualdad… Todo eso y mucho más hay que tolerarlo aplaudirlo a reventar, lucirlo en TVE y otras TV que cobran por hacerlo. Todo eso es tolerancia y si no, lo nuestro es odio que se castiga con absoluta intolerancia.
    En fin, tenemos lo que la supina ignorancia implantada por la LOGSE nos ha traído durante 30 años.

  5. Luis A. Recinos

    Interesante análisis, Elentir. Y es paradójico si, de hecho, los izquierdiests toman su intolerancia a partir de las ideas de Popper. Sin embargo, a mi me parece que, en general, la izquierda se ha inspirado más bien en el ensayo de Herbert Marcuse, “Tolerancia Represiva”, publicado en 1965,(Wolff,R.P,Woods,B y Marcuse, H,”A Critique of Pure Tolerance”. Boston, Beacon Press), en el cual él es muy claro en establecer que hay que ser “absolutamente tolerante con las ideas de la izquierda y absolutamente intolerante con las ideas de la derecha.” Tal vez sería una buena idea tomar en cuenta dicho ensayo para entender aún mejor las raices de tanta “intolerancia sistémica” que caracteriza a la izquierda.

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