La UNESCO publica un mensaje que parece dirigido a incentivar la conspiranoia

La ONU usa la imagen de Greta Thunberg para desvelar su objetivo real con el ecoalarmismo

Los mensajes catastrofistas de la ONU y de otros organismos políticos en materia ecológica hace ya tiempo que rebasan con creces el ámbito de lo científico.

El planeta sólo era una excusa: Greta Thunberg revela la agenda ideológica que lleva a España
La primera ‘negacionista’ es la realidad: las predicciones fallidas del ecologismo

Usando el ecologismo como disfraz para una agenda ideológica izquierdista

En muchos casos, se está utilizando un alarmismo ecologista para conseguir que muchos países se plieguen a agendas políticas e ideológicas que no tomarían en consideración en condiciones normales. Para que ese mensaje fuese más fácil de asumir por parte de la sociedad, esas organizaciones han venido utilizando la imagen infantil de una adolescente ecologista, Greta Thunberg, cuya figura ha tenido una promoción sin precedentes por parte de gobiernos y grandes medios.

El pasado mes de noviembre, Thunberg firmaba un artículo en el que exponía sin rodeos un programa ideológico izquierdista, en el que afirmaba que “la crisis climática no se trata solo del medio ambiente. Es una crisis de derechos humanos, de justicia y de voluntad política. Los sistemas de opresión coloniales, racistas y patriarcales la han creado y alimentado. Necesitamos desmantelarlos a todos”. La adolescente sueca justificaba ese manifiesto puramente político afirmando que “la ciencia lo exige”, una tergiversación de la ciencia que ya hicieron los totalitarios (recordemos que Friedrich Engels denominó “socialismo científico” al marxismo).

El polémico mensaje publicado hoy por la UNESCO

En línea con esa utilización del ecoalarmismo para causas ideológicas que nada tienen que ver con la ideología, esta mañana la UNESCO (agencia de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura) ha publicado el siguiente mensaje junto a la imagen de Thunberg: “Se trata de cambiar las mentes, no el clima”. En la imagen adjunta, la UNESCO pone dos frases: “El mundo se despierta” y “El cambio se acerca”. Sinceramente, anunciar un “cambio” que “se acerca” tras proponerse “cambiar las mentes” huele más a una secta que a un organismo serio y que se financia con dinero público.

Avalancha de críticas a un mensaje incompatible con la DUDH

Esa intención de “cambiar las mentes” ha provocado cientos de mensajes de crítica en Twitter en sólo un par de horas. Muchas personas se sienten lógicamente molestas de que la ONU pretenda dedicarse a “cambiar las mentes” de la gente, una pretensión que encaja más con la ingeniería social de los totalitarismos que con la Declaración Universal de los Derechos Humanos que promulgó la ONU en su fundación, concretamente con su Artículo 19:

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Hace dos días la UNESCO alertó contra las «teorías de la conspiración»

La paradoja es que hace sólo dos días, la misma cuenta de la UNESCO publicaba otro mensaje alertando contra las “teorías de la conspiración”, afirmando que “son peligrosas”.

Para empezar, este mensaje es muy desafortunado. Hay teorías conspirativas que han demostrado ser ciertas. Entre las más famosas que finalmente fueron probadas están el proyecto MK Ultra o la famosa Área 51 (de hecho, incluso se desveló la existencia de un Área 52, también conocida como Campo de Pruebas de Tonopah). Que alguien teorice sobre una conspiración no es peligroso, siempre que lo haga racionalmente, claro, pues las conspiraciones existen.

Lo peligroso es afirmar la existencia de conspiraciones por sistema y sin ningún tipo de pruebas ni indicios, y a menudo dirigiendo las acusaciones contra diversas personas por razón de su raza, por ejemplo, como han hecho tantas veces los antisemitas contra los judíos. Eso es lo que podríamos llamar conspiranoia, que la Fundeu define como la “tendencia a interpretar determinados acontecimientos como fruto de una conspiración”. Un empeño en ver conspiraciones por doquier que acaba nublando el buen juicio. Sinceramente, si para algo sirven mensajes como el publicado hoy por la UNESCO es para incentivar la conspiranoia. ¿Cuál espera la ONU que sea la reacción de mucha gente propensa a caer en esa tendencia cuando vea que habla sin rodeos de “cambiar las mentes”?

¡Suscríbete gratis a este blog! Ya somos más de 5.000

Comentarios (Facebook):

AVISO: el incumplimiento de las Normas de Participación podrá dar lugar al bloqueo del infractor, de tal forma que sus comentarios quedarán ocultos para los demás lectores.

NOTA: Debido al cambio de URL de http a https, algunos comentarios publicados antes del 9.2.2020 en el blog pueden haberse perdido. Lamento las molestias.

Enlaces desde blogs, webs y agregadores:

Comentarios (Blog):

  1. Juan M. Oti Rios

    PERO QUIEN “CHISPAS” MANEJA NUESTROS HILOS ,PUES EVIDENTEMENTE SOMOS MARIONETAS DEL PODER DE PODERES Y, PROBABLEMENTE DE SISTEMA UNIVERSAL.

  2. Luis Carlos

    No confíes en nadie que sea incapaz de confiar en que el ciudadano libre actúe de forma honrada y responsable cuando le explicas razonadamente el porqué algo debe hacerse de determinada manera.

    Tampoco de los que reclaman poder absoluto para resolver un problema, porque entonces nunca querrán arreglarlo de forma definitiva para mantener dicho control.

    Dicen que quieren salvar el planeta, pero no se atreven a decirle a Rusia y China que tienen que sacrificar su industria para reducir la contaminación.

    ¿Y alguien me puede explicar si la temperatura media de la Tierra es mayor que durante el periodo cálido medieval que hubo anterior a la microglaciación de los siglox XIV-XIX?

  3. Daniel

    Que creiais ???
    Dejar de creer en la Santisima Trinidad iba a traer el bien a nuestra patria ???

    Eso es muy viejo y ya sabemos como acaba… te arrastras como esclavo en Babilonia… te pasan a cuchillo los ejercitos de yus vecinos… comes bellotas y te dan envidia los cochinos que se hartan de ellas…

    Que creiais??? Dejamos de creer y nadie ina a ocupar el lugar de Dios ???. Ilusos, hemos sido unos ilusos.

    La Gretta esta es la Neo- Virgen Maria del NOM y el Comunismo y ahora se destapan.
    Crees en Greta o al campo de reeducacion.
    Elije !!!

    Nos lo hemos ganado a pulso por tontainas

  4. pacococo

    Todo esto es muy ilustrativo, parece que se están quitándo la máscara y llaman a las cosas por su nombre.

    No se trataba del clima, se trataba de las mentes.

    Es de agradecer que lo digan tan claro.

  5. wladimir

    Siempre tuve mis dudas…

    y ahora estan debidamente confirmadas…que Greta Thumberg era parte de una conspiracion ecologica de corte izquierdista global….

    y mas claro no puede estar…”no se trataba del clima,se trataba de las mentes”…“El mundo se despierta”….“El cambio se acerca”…siempre sospeche de sus supuestas buenas intenciones ecologistas o seran social-ecoterroristas o ecocomunistas globales..

  6. Luna

    Se ponga quien quiera como se ponga, no creo en el cambio climático, ni mucho menos en las supersticiones chorras con las que unos iluminados pretenden salvar al “planeta” (que para mí es el mundo).
    No me van a imponer esta creencia con sus afirmaciones anticientificas. Me imponen tasas, normativas y demás abusos por la fuerza, pero no creo en esto.
    Y no lo creo porque el mundo actual es una completa distopía si se contempla como el supuesto cumplimiento de un paradigma ecologistoide, porque no me interesa para nada la jardinería global suplantando a la floranarural de cada parte, el zoológico esférico en lugar de la fauna propia de cada país, y los nebuajes abducidos que suplantan a las buenas gentes que debemos ser los humanos.
    Que se funda esa secta en sus crisis o se autofinancie. Basta ya de robarnos a todos con esas mentiras deplorables.

Opina sobre esta entrada:

Al pulsar 'Enviar' aceptas las Normas de Participación.