Ambos pilotos se encontraron décadas después y se hicieron buenos amigos

Pub Ye Olde: el bombardero B-17 americano salvado por el piloto de un caza Bf-109 alemán

Hace muchos años que leí esta bonita historia de la Segunda Guerra Mundial, y ya va siendo hora de que tenga su propia entrada en Defensa y Aviación.

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El 20 de diciembre de 1943, un bombardero B-17 del Ejército de Estados Unidos, apodado “Pub Ye Olde”, regresaba a Inglaterra después de una misión sobre la ciudad de Bremen, Alemania. Durante el bombardeo, la artillería antiaérea alemana había provocado serios daños en el avión, con diez tripulantes a bordo y cuyo piloto y comandante era el Teniente 2º Charlie Brown. El B-17, con dos motores averiados, no pudo seguir a su formación de bombarderos en el vuelo de regreso.

Una representación artística del encuentro entre el B-17 de Brown y el Bf-109 de Stigler.

Durante este vuelo en solitario, el “Pub Ye Olde” fue atacado por varios cazas alemanes, que dañaron aún más el avión americano, dejándolo con un solo motor plenamente operativo, el artillero de cola muerto y la mayor parte de su tripulación malherida. Tras sobrevivir a ese nuevo ataque alemán, el B-17 fue localizado por un as de la Luftwaffe, el Coronel Franz Stigler, autor de 27 derribos y que salió a dar caza al bombardero con su Messerschmitt Bf-109G-6.

Cuando el piloto alemán se acercó al B-17 lo vio destrozado, y pudo distinguir a los tripulantes heridos que iban a bordo. El bombardero era un blanco fácil, pero Stigler no disparó, arriesgándose a ser derribado por los artilleros del B-17, pero éstos no abrieron fuego contra él (la mayor parte de las armas de a bordo estaban inutilizadas). Stigler pensó que hacer derribado a aquel avión en aquel estado habría sido un asesinato, y eso contradecía su sentido del honor.

Los protagonistas de esta historia en fotos de la Segunda Guerra Mundial: el entonces Teniente 2º Charlie Brown y el Coronel Franz Stigler.

Mediante señas, el piloto alemán intentó convencer a Brown para que se desviasen y volasen hasta Suecia, que sería su ruta más corta para poder encontrar la salvación y librarse del cautiverio, pero el piloto americano no le entendió. El comandante del B-17 quería regresar a Inglaterra, y en vista de que no hacía caso de sus indicaciones, Stigler decidió arriesgar nuevamente su vida volando en formación con el B-17 para que la artillería antiaérea alemana no acribillase a Brown y a sus hombres. Stigler se arriesgaba, además, a ser identificado y ser fusilado por traición al regresar a su base.

El B-17 consiguió recorrer más de 400 kilómetros hasta llegar a la base de RAF Seething. Cuando Brown explicó a sus superiores lo ocurrido, éstos le ordenaron mantener en secreto el incidente, ya que podría haber llevado a confraternizar con el enemigo. Pasaron más de 40 años sin que nadie más conociese lo ocurrido.

Otra representación artística del encuentro entre el B-17 de Brown y el Bf-109 de Stigler.

Después de la guerra, Stigler se mudó a Canadá. En 1986 el entonces Teniente Coronel Brown fue invitado a un encuentro de pilotos veteranos de la Segunda Guerra Mundial celebrado en la base aérea de Maxwell, en Alabama (Estados Unidos). Allí por fin contó la historia ocurrida el 20 de diciembre de 1943. A raíz de aquello, Brown se puso a buscar registros que le permitiesen identificar a aquel piloto alemán. Cuatro años después recibió una carta de Stigler identificándose como el piloto del Bf-109 que le había escoltado. Cuando hablaron por teléfono, el piloto alemán dio detalles de lo ocurrido que sólo conocía Brown, probando que su testimonio era cierto.

Charlie Brown y Franz Stigler en un encuentro ya cuando eran ancianos.

Brown y Stigler se hicieron buenos amigos, se veían casi como hermanos. Ambos murieron en 2008, con sólo unos meses de diferencia. Sin duda, su historia es una de las más bellas y emocionantes de una guerra que estuvo repleta de horror, atrocidades y deshonor.

En 2014, el grupo sueco de música metal Sabaton dedicó un tema titulado “No bullets fly” a esta historia. El pasado mes de noviembre, Yarnhub hizo un vídeo recreando a ordenador lo ocurrido e incluyendo la canción de Sabaton. Podéis ver aquí una versión subtitulada en español por Martin Boniotti:

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Comentarios (Blog):

  1. Efraín Castro Beja

    Excelente historia

  2. José Hernán Tavara Tello

    Que bonita historia

  3. wladimir

    esto

    es una muestra de gran caballerosidad entre soldados enemigos durante la guerra…

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