La bandera azul con doce estrellas amarillas es hoy la enseña de la Unión Europea, pero muchos ciudadanos europeos ignoran su origen.
Siguiendo una idea formulada por Winston Churchill en 1946, el 5 de mayo de 1949 se firmó el Tratado de Londres, por el que se estableció el Consejo de Europa, una organización internacional formada actualmente por 46 países: todos los que forman el continente europeo, con cuateo excepciones: Bielorrusia (expulsada en 1997 en rechazo a la dictadura de Aleksandr Lukashenko), la Ciudad del Vaticano (que no es miembro pero es observador) y Rusia (expulsada en 2022 por la invasión de Ucrania). Tras su fundación, en 1950 el Consejo de Europa lanzó un concurso para dotarse de una bandera, presentándose más de 150 propuestas, muchas de ellas hechas por aficionados.
El Comité de Ministros del Consejo de Europa seleccionó dos propuestas. El autor de una de ellas fue el liberal español Salvador de Madariaga (1886-1978), fundador del Colegio de Europa en Brujas (Bélgica). Su diseño, presentado en 1951, era una bandera de fondo azul con estrellas de ocho puntas representando a las capitales de los países europeos, con la ciudad de Estrasburgo, sede del Consejo de Europa, representada por una estrella más grande.
La otra bandera seleccionada era una obra del pintor franco-alemán Arsène Heitz (1908-1989), entonces empleado del servicio postal del Consejo de Europa, que había enviado 21 propuestas con concurso entre 1952 y 1955. Cuatro de sus bocetos incluían banderas con un círculo de 12 estrellas de cinco puntas, con otra estrella de cinco puntas en el centro. Otros eran círculos de 15 estrellas.
El Comité de Ministros del Consejo de Europa eligió una bandera con un círculo de 12 estrellas de cinco puntas, basándose en varios de los diseños enviados por Heitz al concurso, aunque el diseño final fue elaborado por Paul Michel Gabriel Lévy, un periodista católico belga de origen judío (se había convertido al catolicismo en 1940), superviviente del Holocausto y por entonces director de información del Consejo. Lévy era el presidente de la comisión del concurso que eligió la bandera.
En 2012, desde Vatican Indiser, Giacomo Galeazzi señaló: "El significado de la bandera retoma una imagen de la devoción por la Virgen propia del décimosegundo capítulo del Apocalipsis: «Y apareció en el cielo un gran signo: una Mujer revestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza»".
Galeazzi se refiere a Lévy señalando que era "muy sensible al simbolismo bíblico relacionado con el número 12: este número, en la simbología antigua, representa la perfección y la plenitud; las tribus de Israel son 12; los meses del año también; los Apóstoles; las Tablas de la Ley romana". El periodista italiano añade: "Heitz se inspiró en la “Medalla Milagrosa” que llevaba al cuello: una medalla acuñada tras la aparición de la Virgen a Santa Catherine Labourè en 1830. Fue la Virgen misma la que indicó a la religiosa que representara en su medalla las 12 estrellas de la corona de la mujer del Apocalipsis".
Galeazzi señala que "Arséne Heitz no reveló a la comisión del concurso la proveniencia bíblica del símbolo (lo habría admitido tiempo después), pero sostuvo que el número 12, según un conocimiento ancestral, era un «símbolo de plenitud»; esta lectura convenció a la comisión". En 1998, Thomas Pinzka escribió en el diario alemán Die Welt sobre el proceso de elección de la bandera:
"Todos los diseños que incluían una cruz, siguiendo el ejemplo de las banderas escandinavas, fueron rechazados por los socialistas por considerarlos ideológicamente sesgados y demasiado cristianos. Un día, Lévi paseaba cuando se topó con una estatua de la Virgen María con una corona de estrellas. Bañadas por la luz del sol, las estrellas doradas brillaban con belleza contra el cielo azul brillante. Lévi contactó entonces al conde Benvenuti, demócrata cristiano veneciano y entonces secretario general del Consejo de Europa, y sugirió que se propusiera doce estrellas doradas sobre fondo azul como motivo de la bandera europea. Benvenuti se mostró entusiasmado y, poco después, la propuesta fue aceptada por todos. Así, hasta el día de hoy, la corona dorada de estrellas de María adorna la bandera europea en todos los estados miembros de la Unión Europea".
Durante años, Heitz y Lévy se disputaron la autoría del diseño. Hoy en día, el sitio web del Consejo de Europa recoge las alegaciones de Heitz ante el comité a favor de este diseño:
"Sobre un fondo de cielo azul, las estrellas forman un círculo que simboliza la unión. Las estrellas son invariablemente doce, símbolo de la perfección y la unidad, que evoca a los apóstoles, los hijos de Jacob, los trabajos de Hércules, los meses del año, etc".
El mismo sitio web indica que la nueva bandera fue aprobada el 9 de diciembre de 1955, al día siguiente de la fiesta de la Inmaculada Concepción. En 1983 el Parlamento Europeo aprobó que la bandera del Consejo de Europa se convirtiese en la bandera de la Comunidad Europea, que en 1993 cambió su denominación por la de Unión Europea.
La iconografía de la Inmaculada Concepción coincide con la descripción de la Virgin que figura en el Apocalipsis que habría inspirado el diseño de la bandera europea, con una corona de doce estrellas y una luna bajo sus pies. Así aparece, por ejemplo, en el famoso cuadro del pintor español Bartolomé Esteban Murillo (1618-1682) que podéis ver sobre estas líneas, un cuadro pintado entre 1675 y 1680.
Por otra parte, en la Catedral de Estrasburgo hay una imagen de la Virgen María con una corona de 12 estrellas doradas de seis puntas (sobre estas líneas). Es una talla creada entre 1858 y 1859, de modo que es muy posible que Heitz y Lévy, que eran devotos católicos y trabajaban en Estrasburgo, la viesen en algún momento.
¿Significa esto que la bandera europea es un símbolo católico? No. Lo que singifica es que sus autores tuvieron una influencia católica a la hora de elaborar el diseño, que obviamente tenía como fin representar a todos los europeos, no sólo a los de una determinada religión. En cualquier caso, Europa tiene unas indudables raíces cristianas y es normal que su bandera esté influenciada por esas bases religiosas y culturales de nuestro continente, aunque a algunos eso les moleste.
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Foto principal: Alexandre Lallemand.
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Comentarios:
isanchezgil
La Mujer revestida de sol del Libro de la Revelación, coronada de doce estrellas y pisando al dragón, descrita por San Juan el Evangelista, que recibe la Revelación en la isla de Patmos. Es el mismo Juan cuyo emblema es el Águila que aparecía en la bandera de España desde hace muchísimo tiempo, no solamente en la época de Franco.
Como se ve, todo son referencias a nuestra historia europea, la que parecen rechazar todos estos woke izquierdistas. Sería interesante saber qué bandera habrían elegido, en un concurso, hace diez años, o simplemente hoy mismo.
19:57 | 8/12/25
Lunaa
Hay que decir que la propuesta de Madariaga es de lo más laberíntico, difícil de ver a distancia y de reproducir de memoria. Parece el cartel de la puerta de la habitación de una pensión con su » está Vd. Aquí».
En caso de izarse en un mástil quizá podríamos suponer que es una bandera… de color índigo? y por contexto, que es esa. Pero sí se presenta de otra manera necesita un pie de foto que explique lo que es. Propongo poner una filacteria con la leyenda explicativa de que no es una perdigonada de escopeta que ha ido a dar en el respaldo del sofá.
A veces se dice que esta inspiración de la aureola de la Inmaculada sobrevino al autor contemplando a la Virgen de Czestokowa, lo que no sé si es cierto pero es parte del acervo afectivo común y entrañable.
Feliz día de la Concepción Inmaculada y sus Gracias nos alcancen a todos. Pedid su Intercesión y os la dará, os lo digo porque la he recibido en los momentos más difíciles que he pasado.
20:11 | 8/12/25
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