La rápida intervención militar de EEUU en Venezuela, con la captura del dictador Nicolás Maduro, genera algunas incógnitas.
Una intervención con la élite de las operaciones especiales de EEUU
Como ya señalé aquí esta mañana, todo parece indicar que una de las unidades implicadas en esta operación fue el 160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales (Aerotransportado) "Night Stalkers" del Ejército de EEUU, cuyos helicópteros suelen prestar apoyo a grupos de operaciones especiales de nivel uno como la Fuerza Delta (que sería la responsable de la captura de Maduro, según ha señalado Jennifer Jacobs). Los MH-60L Black Hawk y MH-47G Chinook Block II de ese Regimiento serían algunas de las aeronaves que se han visto en el asalto estadounidense de hoy en Caracas.
Todo parece indicar que antes del asalto con esos helicópteros, Estados Unidos habría atacado varias bases militares venezolanas con misiles y aviones. Los ataques han sido mucho más selectivos de lo que algunos quieren hacernos creer, seguramente en un intento de minimizar tanto bajas civiles como militares, pues a fin de cuentas no todos los soldados venezolanos son adictos a la dictadura de Maduro y causar muchas bajas entre ellos haría perder apoyos a los EEUU entre el pueblo venezolano.
Así pues, la intervención ha sido precisa, quirúrjica y rápida, centrando buena parte de la acción en el uso de fuerzas de operaciones especiales y evitando ataques innecesarios a bases militares en otras partes de Venezuela. La principal zona de ataque fue Caracas y sus alrededores. Como vimos esta mañana, uno de los objetivos de EEUU ha sido la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, en La Carlota, al este de Caracas. Este vídeo de VPItv muestra el ataque a esa base:
#URGENTE | Explosión sobre la base militar La Carlota, en Caracas, este #3Ene. Vía @luisgonzaloprz pic.twitter.com/a3252I9cFu
— VPItv (@VPITV) January 3, 2026
La destrucción de sistemas SAM de Venezuela
El ataque a la base de La Carlota explica parcialmente el éxito de la operación estadounidensen. Lo podemos ver en estas dos fotos de AFP publicadas por el diario La Nación:
Lo que vemos aquí es un lanzador de misiles superficie-aire (SAM) BUK-M2E ruso. La dictadura venezolana compró tres de estos sistemas a Rusia en 2013. Estos sistemas de defensa antiaérea seguramente fueron un objetivo prioritario del ataque estadounidense, a fin de abrir un corredor aéreo seguro para los helicópteros. Podéis ver aquí un vídeo de la televisión oficial venezolana mostrando los efectos del ataque a la base de La Carlota, en donde a juzgar por las imágenes, se utilizaron autobuses civiles como barricadas para intentar cortar el paso a la instalación militar (uno de los buses está cosido a balazos):
Venezuela 🇻🇪: footage from La Carlota airbase in Caracas this morning following the American strikes overnight. pic.twitter.com/QuHocWtDX3
— Thomas van Linge (@ThomasVLinge) January 3, 2026
¿Qué pasó con los cazas F-16 y Su-30 venezolanos?
Visto el estado de los misiles superficie-aire, ahora queda pendiente saber qué ha pasado con los cazas venezolanos. Según "The Military Balance 2024" del International Instite for Strategic Studies, en 2024 la Venezuela tenía 39 cazas: 21 Su-30MKV Flanker, 18 cazas F-16 Fighting Falcon (15 F-16A y 3 F-16B).
Según diversas fuentes, el estado actual de los F-16 debido a la falta de repuestos (por el embargo de EEUU a Venezuela) sería muy deficiente, por lo que seguramente Venezuela sólo tenía 3 F-16 en activo (y mal armados), además de los 21 Su-30 de origen ruso. Además, la dictadura de Maduro compró 23 aviones de entrenamiento avanzado Hongdu K-8 Karakorum a la China comunista (con cierta capacidad como aviones de ataque) y 12 Embraer EMB 312V Tucano a Brasil, con capacidad de ataque a tierra. No parecen haber opuesto ninguna resistencia.
Tanto los cazas como los SAM son objetivos fáciles de destruir. De hecho, algunas informaciones señalan que EEUU ha atacado algunas de sus bases, concretamente la Base Aérea El Libertador entre Palo Negro y Maracay, donde está ubicado el Grupo Aéreo de Caza Nº16, equipado con F-16A/B, y el Grupo Aéreo de Caza Nº11, equipado con Su-30MK2. Sin embargo, no hay constancia de ataques en la Base Teniente Luis del Valle García, donde está el Grupo Aéreo de Caza Nº13, también con Su-30MK2.
No parece que el ataque estadounidense a la Base Aérea El Libertador haya logrado destruir todos los cazas venezolanos allí ubicados. Horas después de que esa intervención militar concluyese con la captura de Nicolás Maduro, @InquisidorVZLA ha reportado el despegue de 4 F-16 y 2 Su-30 desde esa base. Aquí el vídeo:
#AHORA 10:41 Atención; cuatro F-16 AMB acaban de despegar de BAEL en vuelos completamente rasantes sin tomar altura y luego 5 minutos después 2 Sukhoi 30 AMB a media altura, todos en dirección sur. @AeroNoticiasVE @Arr3ch0 @SA_Defensa @UHN_Plus pic.twitter.com/erAON1mR9f
— El Inquisidor ⃝⃤🇻🇪🇺🇦🇮🇱 (@InquisidorVZLA) January 3, 2026
Así pues, la Fuerza Aérea Venezolana pudo desplegar cazas pero no lo hizo, ya sea por tardar demasiado en reaccionar, por no haber recibido la alerta sobre el ataque (seguramente los aviones de guerra electrónica EA-18G Growler de la Marina de EEUU ya estaban haciendo su trabajo para anular los radares venezolanos) o simplemente porque los aviadores consideraron que no valía la pena morir por Maduro.
El misterio de los 5.000 MANPADS Igla-S venezolanos
Llegamos así a la parte más inexplicable de la operación de hoy: los MANPADS, es decir, los sistema de defensa antiaérea portátiles. Se trata de misiles que pueden ser lanzados por una sola persona. Hace unos meses la dictadura de Maduro aseguró tener unos 5.000 MANPADS 9K338 Igla-S de origen ruso. Seguramente la cifra era exageradada para intentar intimidar a los Estados Unidos, pero aunque sólo fuesen cientos, esos misiles representan una enorme amenaza para los helicópteros. Son fáciles de desplegar en cualquier sitio y es casi imposible destruirlos antes de que abran fuego.
Estados Unidos habría corrido un gran riesgo iniciando una operación así en un país con cientos de MANPADS. Sin embargo, hoy hemos visto volar a los helicópteros estadounidenses sin que nadie les molestase. Santiago Rivas apunta esta hipótesis en el sitio web argentino Pucará Defensa: "Se presume que hubo colaboración desde las fuerzas armadas venezolanas, que prácticamente no opusieron resistencia, además de que Estados Unidos no atacó ninguna de las otras bases aéreas del país, especialmente El Libertador, Barcelona y El Sombrero, que es donde están basadas sus unidades de caza con F-16 y Su-30".
Anton Gerashchenko, asesor del Ministerio del Interior de Ucrania, ofrece otras explicaciones: "la defensa aérea de Venezuela fue desactivada por Estados Unidos o los militares venezolanos no tenían los medios o el deseo de usarla. Es muy posible que los líderes militares de Venezuela no tuvieran ningún deseo de luchar y morir por Maduro, por lo que tomaron la decisión consciente de permitir que Estados Unidos llevara a cabo la operación sin ninguna resistencia de su parte".
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Foto principal: André Austin Du-Pont Rocha. Un caza Sukhoi Su-30MK2 venezolano en una foto tomada en octubre de 2011.
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Comentarios:
Victor
Pues sí, todo apunta a una mezcla de traición y no querer luchar contra Goliat.
https://www.antena3.com/noticias/mundo/gan-pampols-apunta-pacto-traicion-captura-que-sacude-entorno-maduro_202601036959565822f0db7daf0461cc.html
17:10 | 4/01/26
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