En 36 años el separatismo ha generado una Cataluña más intolerante y opresiva
Hoy el nacionalismo catalán celebra, como cada año, la llamada "Diada", con la que insiste en crear una historia falsificada para fomentar el victimismo y el resentimiento hacia España.
En una actitud que bate todos las marcas de cinismo, el nacionalismo catalán se ha apropiado de la expresión "derecho a decidir" identificándola con el separatismo. Según Artur Mas y sus corifeos, a los catalanes se les niega su derecho a decidir por parte de una España opresora y antidemocrática. La realidad es muy distinta. En los últimos 38 años los catalanes han podido elegir a sus representantes políticos igual que los demás españoles. Cataluña disfruta, además, de unas cotas de autogobierno sin parangón en Europa, a excepción del País Vasco y Navarra. Ahora el nacionalismo asegura que los problemas de Cataluña se deben a la falta de autogobierno, pero después de 36 años de gobiernos autonómicos nacionalistas, Cataluña se ha convertido en una de las regiones con más corrupción política de España e incluso de Europa.
Frente a esa casta corrupta que lleva 36 años saqueando Cataluña, yo propongo que defendamos el auténtico derecho a decidir de los catalanes:
- Derecho a decidir el idioma en el que quieres escolarizar a tus hijos, frente a un fascismo lingüístico impuesto en los colegios por los nacionalistas (con el inestimable apoyo de sus portamaletas de la izquierda). El sistema de inmersión es un ejemplo de "crimen" y de "tortura", y no es que lo diga yo: lo decía el nacionalismo catalán en los años de la Transición, antes de imponer un sistema tan liberticida como el que criticaba. Es un escándalo que en una democracia, y concretamente en una región con dos lenguas oficiales, se impida a los hablantes de una de esas lenguas escolarizar a sus hijos en su lengua materna. Lo que pasa en Cataluña es lo más parecido que tenemos en España al abusivo régimen lingüístico del Apartheid sudafricano.
- Derecho a decidir el idioma en el que rotulas tu negocio, sin que te multen por rotular en español. Para que nos hagamos una idea, en una región con dos lenguas oficiales, en 2014 la Generalidad recaudó 51.350 euros en multas lingüísticas, impuestas a negocios que no rotulan en catalán (los que no rotulan en español no sufren sanción alguna).
- Derecho a decidir tus propias opiniones sin ser coaccionado. En Cataluña se está viviendo una situación propia de la Europa de la década de 1930, situación alentada por la demagogia y los mensajes rupturistas de la casta separatista. Diversos partidos no nacionalistas han sufrido ataques violentos. Pero el lado más mafioso y despreciable del secesionismo se ha manifestado en actos de acoso a familias que pedían escolarización en español, y también en la creación de listas negras de catalanes no nacionalistas, algo propio de un régimen totalitario. Según el Informe sobre incidentes relacionados con los delitos de odio en España en 2014 publicado por el Ministerio del Interior, en 2014 Cataluña registró 214 delitos de odio, sólo superada por Andalucía (297) y a gran distancia de la tercera comunidad, la valenciana, con 119. En 36 años el nacionalismo catalán ha generado una sociedad cada vez más intolerante y opresiva, un fenómeno que se relaciona también con un adoctrinamiento nacionalista cada vez más intenso en las escuelas.
- Derecho a decidir qué bandera ondeas sin que te insulten ni agredan. Portar la bandera española se ha convertido en un acto arriesgado en Cataluña a causa de la violencia y la intolerancia generadas por el nacionalismo catalán. Muestra de ello es la agresión independentista a un padre y a sus hijos pequeños por llevar una bandera española y el acoso nacionalista contra un deportista catalán por fotografiarse junto a una bandera de España. La casta nacionalista no ha condenado estas agresiones y acosos en ningún momento.
- Derecho a decidir sobre tu dinero. Cuanto más autogobierno iban pidiendo y obteniendo los nacionalistas, más autogobierno iban perdiendo los catalanes sobre su propio dinero. A causa de la política fiscal de la casta nacionalista, los catalanes soportan uno de los mayores esfuerzos fiscales de España, y sin embargo reciben menos servicios que la media autonómica. Las prioridades de la Generalidad a la hora de gastar explican esa disparidad: mientras Artur Mas ha gastado 1.257 millones de euros en su órgano de propaganda TV3 desde que fue investido presidente de Cataluña, las farmacias catalanas son las que más tardan en cobrar de toda España, acumulando el gobierno catalán constantes retrasos y deudas millonarias con ellas.
- Derecho a decidir los medios que quieres seguir. En años recientes hemos visto situaciones tan anómalas en un país democrático como la campaña de acoso del CAC a la Cadena COPE, que 12 diarios catalanes, muchos de ellos subvencionados, publiquen el mismo editorial presionando al TC para que se someta a los caprichos de la casta nacionalista, y ya más recientemente el anuncio de que el CAC de que vigilará a varias cadenas nacionales de TV pero no a TV3, el órgano de propaganda de la casta nacionalista. Que exista un órgano de censura como el CAC es algo orwelliano. Pero la censura de medios no es la única política de limitación de la libertad de información que practica la casta nacionalista: desde 2011 Artur Mas ha gastado 1.819 millones de euros en financiar a medios afines. Es un dinero pagado por todos pero que sirve para asfixiar aún más el pluralismo informativo.
Ya va siendo hora de que los catalanes puedan decidir de verdad, y eso sólo pasará si rompen las cadenas que les ha impuesto el nacionalismo. La alternativa es cruzarse de brazos y dejar que Artur Mas, o quien venga después, haga de Cataluña un cementerio para las libertades individuales, en donde discrepar sea un deporte de riesgo y criticar al nacionalismo conlleve que te partan la cara o que se la partan a tus hijos. Cataluña merece ser libre, sí: libre de esta casta de tiranos que llevan oprimiéndola desde hace 36 años. Que a nadie le quepa duda que si esos déspotas quieren la independencia es para tener cada vez menos límites a su poder, para seguir pisoteando derechos y libertades con cada vez más impunidad y sin que nadie les lleve la contraria.
Comentarios:
María
Me temo que dirán aquello de Vivan las cadenas. Están acostumbrados.
8:55 | 11/09/15
Luis Miguel López
Pobres catalanes, pobres gallegos, pobres vascos y así hasta 17 gentilicios que son los que forman nuestra nación, España.
Pobres por no haber sabido escoger a nuestra clase política; esa que ha sido la verdadera responsable de acabar con el sentimiento que tiene hasta el país más menesteroso, infortunado, humilde, o mísero, el orgullo de sentirse patriota, español en nuestro caso, y proclamarlo, sea en las condiciones que sean, sin ningún tipo de complejo.
Yo no nací en Cataluña, ni vivo en ella, pero la siento tan mía como el resto de regiones españolas y siempre defenderé democráticamente mi propiedad y mi nacionalidad.
¡¡VIVA ESPAÑA!!
10:20 | 11/09/15
Antonio Gonzalez del Rio
No se como explicarme ; pero siente pena por lo que han logrado y que tras tantísimas mentiras hayan hecho caer entre los catalanes de buena voluntad ( a mi entender y por lo que oigo, bastante superiores al 75 % ) la idea de que ESPAÑA les roba. ESPAÑA por supuesto que no ; en tal caso podría ser el gobierno. Ahí, señores mios, tendríamos que protestar los demás, ya que Cataluña es la comunidad que más ha recibido de los gobiernos españoles ( lleva asi más de 70 años y nadies os dijo nada ) Los que os mienten a diario tendrán que pagar algún día ,el mal que hacen tanto a Cataluña; como a ESPAÑA que es la casa de todos. Saludos
14:25 | 11/09/15
BLANCA ESTEBANIA MARIN CHORQUES
Enarbolan la bandera del «derecho a decidir», pero siempre que decidan lo que ellos imponen; Entonces, los miles de catalanes que
6:11 | 12/09/15
Elentir
Blanca, tu comentario ha salido cortado, has debido enviarlo antes de terminar de escribirlo…
16:47 | 12/09/15
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