El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) tiene un problema que está creciendo en exceso: cada vez hay más gente que sabe demasiado.
Ayer, después de una reunión de más de dos horas en la sede nacional del PSOE, la "fontanera" socialista Leire Díez solicitó su baja voluntaria en el partido. Una baja muy oportuna, ya que de esta forma el Partido Socialista evita tener que investigar los turbios manejos de Díez para intentar zanjar investigaciones judiciales relacionadas con los escándalos de corrupción del PSOE. Así, además, el partido no podrá expulsarla, de modo que su marcha queda como un asunto amistoso.
La alternativa era mucho peor: crear otro cabo suelto con una persona que sabe demasiado y que, llegado el momento, podría repetir lo ocurrido con el exministro Ábalos, que ha acabado filtrando información incómoda a los medios. Ése es el mayor problema que el PSOE tiene ahora: mucha gente se ha visto implicada en sus escándalos y la posibilidad de cargar con esos muertos a ciertas personas se reduce cada vez más, porque esas personas saben demasiado y tratarlas mal podría suponer un suplicio para el partido al cabo de un tiempo.
Ya de momento, lo ocurrido ayer es muy revelador. La semana pasada, la tesis oficial del PSOE es que Leire Díez actuó por su cuenta y que no estaba trabajando para el partido. Si esto fuese cierto, ya la habrían expulsado, aunque sólo fuese por hacer promesas infames a cambio de favores políticos que dan una imagen del PSOE muy parecida a una mafia. En vez de eso, hubo una reunión de más de dos horas en la sede nacional del PSOE y todo se zanja con una marcha amistosa. Cabe preguntarse: ¿a cambio de qué Díez se mantendrá en silencio?
No he podido evitar sacar una fea conclusión viendo el sainete de ayer, sobre todo teniendo en cuenta que hablamos sobre el mismo partido cuyos digirentes hicieron un sainete aún peor en 1998, cuando Felipe González y la cúpula del PSOE acompañaron al exministro del Interior José Barrionuevo y al exsecretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera hasta la puerta de la prisión tras ser condenados por su papel en el caso GAL, un escándalo de terrorismo de Estado. Aquello, más que un gesto de solidaridad, pareció una forma de asegurarse de que ambos no "cantasen" antes de acabar entre rejas.
Al final, la historia del PSOE es como un eterno retorno a la misma ciénaga. Es la historia de un partido con una tendencia innata a la corrupción política, derivada de su defensa ideológica de un Estado elefantiásico en el que los socialistas tengan a gente enchufada en toda clase de instituciones, convirtiendo al socialismo en una metástasis para la democracia. Entre tanto, mientras ayer tenía lugar ese circo en la calle Ferraz, Pedro Sánchez seguía sin dar la cara ante los medios ni ante el Congreso, dentro de esa estrategia socialista para hacer un cortafuegos en torno al presidente del gobierno para librarle de los efectos de ese escándalo de guerra sucia contra la UCO de la Guardia Civil, como si Sánchez no supiese lo que se cuece en su propio partido.
Es todo tan ridículo y tan surrealista que debería provocar risa, si no fuese porque se están cargando nuestra democracia.
+ ACTUALIZADO 13:52h: el circo continúa, ahora con una surrealista rueda de prensa de Leire Díez en un hotel (¿quién ha pagado esto?), en la que Víctor de Aldama, comisionista de la trama del Caso Koldo, ha irrumpido y ha afirmado: "esta señora está mintiendo". "Todo es mentira. Una señora que dice que viene a hacer un trabajo de investigación y amenaza a un teniente coronel de la Guardia Civil y a un civil como a mi, ¿está haciendo un trabajo de investigación? Ustedes son periodistas. No creo que amenacen y digan que hay que matar a alguien o que a Aldama hay que callarle sí o sí", según señala VozPópuli. Todo este circo no hace más que agrandar los escándalos del PSOE.
---
Foto: Efe.
|
No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Contando Estrelas en Telegram: Pulsa aquí para unirte |
Comentarios:
FaramirGL
«Mafiosa pide la baja voluntaria de la organización criminal con la que cometía sus fechorías»
Nada nuevo en el PSOE.
12:10 | 4/06/25
isanchezgil
El problema, desde hace muchos años, es que no tenemos alternativa, dado que, si hubiera elecciones, el ganador no está obligado a cumplir su programa.
Por eso, digo lo que decía Unamuno: «Mi partido es España».
Dicho esto, ha que echar a Sánchez antes de que él acabe con todos nosotros. Votar tapándose la nariz, y aguantando las ganas de vomitar, pero votar (si hubiera elecciones, !ojala!).
19:59 | 4/06/25
Opina sobre esta entrada: