El PSOE deja claro lo poco que le importan los problemas reales de las mujeres

Las 'menudencias' que el feminismo progre ignoró mientras vigilaba la palabra 'Charo'

Eng Vie 5·12·2025 · 6:50 5

El feminismo progre se ha convertido en un gran negocio pero, sobre todo, en una parodia de sí mismo, un simple meme para hacer chistes.

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Este jueves 4 de diciembre, el Instituto de las Mujeres, un organismo dependiente del Ministerio de Igualdad (en manos de los socialistas del PSOE), anunció que "inicia la monitorización de la misoginia on-line con informes de alto valor pedagógico". El primer informe, que se puede descargar en PDF pulsando aquí, lleva el siguiente subtítulo: "Una aproximación al uso del término “Charo” en la cultura del odio".

El informe, de 19 páginas, afirma que el término "Charo" es "una categoría despectiva utilizada para referirse a mujeres de izquierdas y/o con presencia activa en los espacios públicos digitales, cuyo uso actúa como un mecanismo de deslegitimación de la voz femenina y de desacreditación del pensamiento feminista". Adhiriéndose a esa creciente querencia de la izquierda por la censura y por dictarnos lo que debemos opinar, ese informe sobre la palabra "Charo" afirma que quiere "avanzar en su prevención y erradicación".

En resumidas cuentas: un organismo público pagado por todos los españoles dedica nuestro dinero a monitorizar el uso de una palabra en las redes sociales, simplemente porque esa palabra le resulta molesta a la izquierda. Y como les molesta, pretenden erradicarla, pasando por alto la libertad de expresión amparada por el Artículo 20 de la Constitución Española. Es un ejemplo más de la cada vez más acentuada deriva autoritaria de la izquierda española, una izquierda que se parece cada vez más a ese fascismo al que dice odiar.

Leyendo esas cosas, cabe preguntarse: ¿la palabra "Charo" figura entre los grandes problemas de las mujeres en España? Hablo de todas las mujeres, no sólo las que tienen carnet del PSOE, que por lo visto viven en un mundo paralelo. No vayamos muy lejos: en octubre una chica sufrió una violación grupal en Pamplona a mano de un grupo de inmigrantes. El feminismo izquierdista guardó un silencio sepulcral sobre ello. El Instituto de las Mujeres no dijo absolutamente nada sobre esa violación. Debía estar muy ocupado ver quiénes escribían mensajes en Twitter incluyendo la palabra "Charo".

En enero se supo que las violaciones se han triplicado en cinco años en Cataluña. Así mismo, en mayo se conoció el dato de que el 43,3% de los autores de delitos sexuales grupales son de procedencia extranjera, a pesar de que los extranjeros son sólo el 14,13% de la población de España. Hace dos días también se supo que los extranjeros cometen, en proporción, el doble de asesinatos a mujeres que los españoles. Son unos datos que revelan especialmente los efectos de una inmigración descontrolada, en especial la procedente de países islámicos, donde las mujeres son fuertemente discriminadas. El Instituto de las Mujeres no ha dedicado a todo esto ni tan siquiera un breve comunicado.

Por otra parte, hace dos años supimos que la Ley Orgánica 10/2022, promovida por el gobierno de Pedro Sánchez, provocó 1.233 reducciones de pena a agresores sexuales, un hecho escandaloso y aún más si tenemos en cuenta que se gobierno viene presumiendo de "feminista". El Instituto de las Mujeres no ha hecho ni una sola crítica a esa nefasta ley, que ha puesto en grave riesgo a las víctimas.

Hace tres meses conocimos el escándalo de las pulseras antimaltrato compradas por el gobierno, que decidió cambiar las fabricadas por una empresa israelí, por motivos puramente ideológicos, para comprar pulseras defectuosas que pusieron a víctimas de maltrato en grave riesgo. El gobierno conocía los fallos y los ocultó. El 24 de septiembre, y como consecuencia de ese escándalo, el Congreso de los Diputados reprobó a la ministra de Igualdad, la socialista, Ana Redondo, y pidió su dimisión. El Instituto de las Mujeres tampoco dijo nada sobre ese escándalo, pues a fin de cuentas, depende del Ministerio de Igualdad.

De la misma forma, el Instituto de las Mujeres tampoco ha dicho nada sobre los escándalos de prostitución de los socialistas, ni sobre el reciente escándalo que ha estallado tras saberse que el PSOE tapó las denuncias por acoso sexual contra uno de sus dirigentes. El citado organismo controlado por los socialistas tampoco ha dicho absolutamente nada sobre la huida a Cuba de un político de ultraizquierda que violó y agredió salvajemente a una chica menor de edad. Por lo visto, ese organismo estaba muy ocupado vigilando el uso de la palabra "Charo" como para ocuparse de "menudencias" como las que acabamos de repasar. Así es como la izquierda española defiende a las mujeres.

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Foto: PSOE. La ministra de Igualdad, la socialista Ana Redondo, en un acto público del PSOE el 4 de septiembre de 2025.

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Comentarios:

  1. FaramirGL

    …porque el feminismo no tiene ABSOLUTAMENTE NADA QUE VER con mejorar la vida de las mujeres o la sociedad, con la igualdad o el, ni nada que se le parezca.

    «Es que, las feministas de ahora no son AUTÉNTICAS feministas»

    NUNCA ha tenido nada que ver.

    Los movimientos sufragios eran liberales. El feminismo es SOCIALISMO DE BASE SEXUAL. Y, como tal, su ÚNICO objetivo es el control total de la sociedad, en este caso mediante el uso de las mujeres.

  2. isanchezgil

    El feminismo, tal como yo lo he vivido y empecé a ser feminista (sin alardear) hace muchos, muchos años, no tiene nada que ver con el conjunto de memeces, ideas insulsas y falta de base intelectual del que alardea esta panda de majaderas analfabetas. No confundir, por favor. El feminismo nunca ha tenido nada que ver con el socialismo, y sí mucho con la crítica (la parte de la filosofía que la incluye). Repito: no confundir, por favor.

    En cuanto lo de las Charos, también recuerdo que, durante una temporada, llamaban Chonis a las muy respetables señoras de su casa que, por desgracia, no habían podido tener una buena instrucción. Eso sí que es machismo, porque no recuerdo que nunca se haya distinguido a algunos hombres con un apelativo similar, por ejemplo Jóses, o Borjas, o algo igual.

    Con referencia a todo lo que no hacen estas analfabetas, y lo que deberían de hacer si tuvieran un poco de sentido común, pues son iguales que sus congéneres masculinos de la denominada izquierda española actual: una manta de inútiles que van a llevar al país a la ruina.

  3. Lunaa

    En política existe la paradoja de la limitación de los grupos más influyentes. Aunque a primera vista pueda parecernos que éstos generan una realidad, lo que verdaderamente sucede es que su intento no puede ir más allá de sus definiciones y consecuencias cuando no obedece a una naturaleza que pueda guiarnos. Esto que es debatido en matemáticas es claramente visible entre charoprohibientes, mifezanis y otras tantas distorsiones de lo humano como arroje la apropiación de la mujer en el intento de supuesta hegemonía

    Digo supuesta porque tenemos más que visto que el inmigrante puede violarla o robarle, que la escala de valores socialistilla es un aglomerado de posturas estratégicas porque sitúa la posición y el interés por encima de la ética, pretendiendo que devenga una nueva moral en una creencia de que todo lo pueden crear.

    Como si los derechos pudieran crearse en lugar de simplemente, reconocerse. Como si la esencia de las cosas no existiera ya; de la misma forma que si no hubieran un bien que alcanzar y un mal que evitar. O como si un partido cuyo jefe llegó al cargo con los ingresos de una red de putiferios y saunas de putos, con un secretario acosador y enfermo mental de lascivia fuera el más indicado para labor de exigir siquiera un respeto a la mujer que está muy lejos de mostrar.

    Y así parece bastarles con poner la asquerosa fachada barroca de esta ley a ese edificio en ruinas e inaugurarla como si no fuera un sepulcro blanqueado, por cierto, en tesitura de tapar un nuevo escándalo, un que ya han descubierto hace tiempo que cuando aparecen tan juntos, uno a otro se anulan en atención y hasta se consigue despistar de los principales porque es algo novedoso. Claro, es que con esta necesidad no se puede gobernar. No hay forma de contemplar a la mujer debidamente, cuando está fija en la cabeza una cornamenta . y sí, perdonad que inicie este párrafo con mi asco hacia la arquitectura del barroco y lo termine en forma quevediana, pero es que nos trastornan ya a todos.

    No pregunto quiénes son estos payasos o quiénes se creen para legislar estás imbecilidades. Esto lo tienen ya tan demostrado que no es necesario, me recuerdan a esos chalados que iban por el mundo ciclostilando vales «por un porvo (sic) con la Juani» durante la guerra civil. Ellos eran el orden impuesto y no se aceptaba alternativa alguna, ya fuera más culta o más justa.

    Mujer, vaya desgracia en la que has caído. Rezo por tu olvido y abandono por parte de estos cafres y cafresas, a ver si con eso consigues escapar y sobrevivir. Mi siguiente oración es porque se prohíban para siempre las Charos que tanto daño os hacen , pero no sólo su mote, que bien merecido tienen sino también su ejercicio…. Y otra cosa, vete a hacer el desayuno, que ya es la hora

  4. Lunaa

    Isanchezgil, la palabra Choni se ha usado también término despectivo y pretendidamente de guasa hacia la mujer que suele pasar de los cuarenta años y cuida mucho de su atuendo, con gusto algo hortera y siempre con dorados, aunque se vean de mercadillo. Algo pretenciosa y de «quiero y no puedo». Por mi parte, encuentro mayor frivolidad y falta de ocupación en quien acuñó el término que la que pretende proyectar sobre la persona definida. Tampoco entiendo porqué un metrosexual estaba tan bien visto con todo lo que cuidaba su aspecto y la Choni tan mal, cuando también lo intenta. Desde luego, mejor que un hipster.

    Había otra palabra que se ha ido perdiendo, la maruja -aunque se le supone un nombre propio, al pasarlo como común perdió su mayúscula inicial- . Se emplea para la mujer hacia la que se siente un desprecio por vivir entregada a su hogar como si no tuviera más mundo. Se le presupone poca cultura y que entretiene su tiempo con chismes, cotilleos y programas de televisión… Pero vamos a ver, esto qué es? Muy machista? Hiper feminista? , porque está claro que lo de enmedio no.

    La maruja sí es una pobre víctima al encontrarse en tierra de nadie, despreciada por no tener carrera universitaria y trabajar de CEO ( antes, gerente y antes, jefe), por querer y ayudar a su marido y sus hijos, permanecer en casa por si llega un paquete que cualquiera de ellos espere. Para una feminista no puede ser feliz, para un machista, no da para más y qué se le va a hacer … Nosotros somos quienes decimos por ella que «no se realiza». Y también quienes no prohibimos la palabreja.

    No sé cómo me lo he montado para llegar hasta aquí y ver que no hemos recorrido nada en tantos años de histeria e imposición, que no hemos situado a la mujer donde debe estar cuando encontramos el punto en común de la maruja, que no es otra cosa que una señora muy común pero mal vista y despreciada porque hemos querido cambiar el resto del mundo sin preguntarle a ella y ahora nos estorba porque está en su sitio.

  5. isanchezgil

    Lunaa, yo no podría haber caracterizado mejor las palabritas. Sigo diciendo que son producto del machismo, que ese sí existe, pero no como dicen estas gansas izquierdistas. Hubo una tímida contestación por parte de las féminas: Borjamari, el niñato chulito del norte de España. Yo lo he oido en Navarra, pero ha calado poco.

    Sobre todo, porque, como me contó una amiga de aquella estupenda tierra: al decirle al marido que quería poner Borja a su futuro hijo, éste contestó, con acento maño: Borja! y por qué no Sotillos de la Rivera que es mi pueblo???

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