Terrorismo. Eso es lo que la dictadura de Vladimir Putin viene haciendo contra el pueblo de Ucrania desde el 24 de febrero de 2022.
El lunes 2 de noviembre, el Kremlin volvió a demostrar la esencia terrorista de su guerra de agresión contra Ucrania: Rusia atacó con bombas aéreas guiadas una escuela de Komishuvaja, en el óblast de Zaporiyia, cuyo sótano era utilizado como refugio para civiles y como centro de distribución de ayuda humanitaria. Ese sótano fue construido a prueba de bombas, pero Rusia utilizó proyectiles de gran potencia que destruyeron completamente la escuela y penetraron en el búnker, sepultanto a muchas personas refugiadas en él. En el lugar donde estaba la escuela ahora hay un enorme cráter.
Search and rescue operations have now been underway for three days at the site of the Russian strike on a school in the settlement of Komyshuvakha in the Zaporizhzhia region. The Russians used nine aerial bombs. They first struck people who had come to receive humanitarian aid,… pic.twitter.com/KaFinOorVy
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) November 4, 2026
Tras el primer ataque, los invasores lanzaron un segundo para matar a los socorristas que acudían a ayudar a las víctimas, una práctica habitual de las fuerzas rusas en Ucrania. Como consecuencia de ello, dos socorristas, un policía y civiles que intentaban escapar tras el primer ataque fueron también asesinados Un nuevo crimen de guerra de los numerosos que los invasores rusos vienen cometiendo en Ucrania. Bajo estas líneas podemos ver el entierro de uno de los rescatadores asesinados, Oleksii Sushchevskyi, sargento mayor del Servicio de Protección Civil. Tenía 44 años y llevaba 13 años salvando vidas como bombero. Deja atrás a su esposa, a una hija de 8 años y a un hijo de 19.
Ayer por la tarde el presidente de Ucrania señaló que ya se han rescatado 43 cadáveres del refugio, pero todavía hay 53 personas desaparecidas, por lo que el número final de muertos en este ataque podría ser de 96.. Los trabajos para buscar al resto de las víctimas continúan, ya que muchos de los cuerpos siguen sepultados bajo los escombros de la escuela y del refugio subterráneo.
+ ACTUALIZADO 6.11.2026 16:40h: El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania ha informado que ya son 50 los cadáveres recuperados en las tareas de búsqueda entre los restos del refugio situado bajo la escuela.
Volodímir Zelenski se lamentaba ayer por la tarde de que "casi todo el mundo guarda silencio" sobre este ataque, añadiendo: "Los rusos sabían exactamente qué estaban atacando. Por favor, no guarden silencio ante tales crímenes". El presidente de Ucrania pronunció estas palabras en la 30ª Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid. En su visita a España ha tenido la oportunidad de reunirse con S.M. el Rey Felipe VI y con el presidente del gobierno, Pedro Sánchez.
Significativamente, a pesar de la visita de Zelenski a España, Sánchez no ha publicado ningún mensaje en Twitter condenando esa masacre rusa. Tampoco lo ha hecho el ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares, cuyo departamento no ha publicado ni siquiera un breve comunicado condenando ese ataque. Es el mismo gobierno que siempre sigue con lupa todo lo que hace Israel en su lucha contra los terroristas, tanto los de Hamás en Gaza como los de Hezbolá en el Líbano. Un gobierno que siempre habla con dureza de la única democracia real de Oriente Medio. Sin embargo, cuando Rusia perpetra una masacre con casi cien víctimas civiles, el gobierno de Sánchez enmudece, a pesar de su teórico apoyo a la causa de Ucrania.
Lo mismo podemos decir sobre el tratamiento que muchos medios han dado a esa masacre, poniéndola en un segundo plano o simplemente ignorándola. Como en el caso del gobierno español, se trata de medios que a menudo centran todos sus focos en Israel, pero que ya nos han acostumbrado a que cada vez que Rusia comete un crimen de guerra en Ucrania, algo que ocurre con mucha frecuencia, el asunto es tratado como si no tuviese relevancia o ni siquiera se informa sobre ello.
Por mi parte, insisto en lo que vengo diciendo desde hace años: Putin es un dictador que encabeza un régimen terrorista y mientras Rusia siga en su poder, ese país no merece ser tratado con normalidad, como si fuese una nación democrática. La dictadura de Putin debe seguir recibiendo más sanciones y Ucrania debe seguir recibiendo más ayuda militar, que sirva para proteger a su pueblo de los crímenes rusos y para expulsar a los invasores de un país en el que no tienen derecho a estar. Mientras Rusia no sea derrotada y expulsada del territorio de Ucrania no podremos decir que en Europa hay paz.
---
Fotos: Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania.
|
No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Contando Estrelas en Telegram: Pulsa aquí para unirte |
Opina sobre esta entrada: