Un estudio de Adecco vuelve a demostrar la natural diferencia entre sexos

Niños futbolistas y niñas profesoras: la realidad contra la ideología de género

En marzo traje aquí un documental noruego que echaba por tierra el dogma de la ideología de género según el cual las diferencias entre sexos son una mera construcción social. Vuelvo al tema a raíz de una encuesta publicada anteayer por Adecco, realizada entre 1.700 niños españoles desde los 4 a los 16 años de edad. El resultado contradice los dogmas de la ideología de género: ellas, en su mayoría, quieren ser profesoras, y ellos, futbolistas.

Un interesante documental que echa por tierra los dogmas de la ideología de género
Las bases de la ideología de género, resumidas en un minuto y medio
Feminismo de equidad vs Feminismo de género

En el siguiente cuadro podemos ver las preferencias profesionales de niños y niñas:

Margarita Álvarez, directora de Marketing y Comunicación de Adecco comenta estos resultados de la siguiente forma: “el hecho de que las profesiones con más éxito entre niños y niñas sean futbolista y profesora no es casual, sino que el valor más relevante para ellos, según diversos estudios, es el reconocimiento, mientras que en el caso de las niñas es la benevolencia y la ayuda a los demás.

Las distintas tendencias por cada sexo se observan cuando se les pregunta a los niños qué tipo de empresa les gustaría poner en marcha:

En fin, los resultados hablan por sí solos: volvemos a ver aquí las distintas inclinaciones por cada sexo que ya apuntaba el citado reportaje noruego. Estas diferencias se observan también entre los 700 niños con discapacidades intelectuales y físicas a los que Adecco ha dado voz en este estudio. En el siguiente cuadro podemos ver sus preferencias profesionales:

Las diferencias persisten a la hora de manifestar las preferencias de cara a crear una empresa propia:

El estudio de Adecco califica a las niñas como “más sociales”, algo que ya habíamos visto en el reportaje noruego. No es casualidad que ellas se inclinen más por profesiones relacionadas con la educación o la enseñanza, que manifiestan una clara vocación de ayuda y atención a los demás, mientras ellos tienden a profesiones más técnicas o relacionadas con la fuerza física. Una y otra vez la ideología de género intentan vendernos estas inclinaciones como fruto de clichés sociales, y una y otra vez esas inclinaciones siguen manifestándose a pesar de las imposiciones de esa ideología, que se afana en instaurar sus dogmas igualitaristas como una doctrina obligatoria no sólo en la enseñanza, sino en toda la sociedad.

Obviamente, la realidad y la naturaleza son mucho más tercas que la ideología de género, y acaban por vencer cualquier intento de forzarlas. Lo que cabe preguntarse es si resulta tolerable que en aras de una ideología tan cuestionable se esté haciendo sufrir a niños y niñas al obligarlos a actuar en contra de su vocación, simplemente porque esa ideología censura dicha vocación al identificarla con una concepción conservadora de la sociedad (que, en su opinión, debe ser censurada y corregida). ¿Y si esa concepción conservadora no fuese más que el mero reconocimiento de las naturales diferencias de ambos sexos? ¿Quiénes se creen los promotores de la ideología de género para suprimir de un plumazo, y por la vía de la imposición, esas diferencias entre niños y niñas, como si se tratase de algo malo?

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Comentarios (Blog):

  1. Espectador

    Los progres quieren igualarlo todo (por abajo); que en las escuelas todos los alumnos vayan al ritmo de los más lentos, que nadie destaque para bien, que no haya ricos (que todos sean igual de pobres), que no haya diferencias entre hombres y mujeres (que los hombres sean afeminados y las mujeres marimachos), …

    En concreto en este último tema, casi lo único en lo que estoy de acuerdo con los franceses es en su exclamación de “¡Vive la différence!”

  2. Alejandra

    Espectador, efectivamente: Qué manía de igualar por abajo. Las escuelas están dotadas con toda clase de ayudas para niños con problemas de aprendizaje, discapacidades físicas y/o mentales pero: ¡qué malo es eso de la excelencia!, oye. Si el niño es de capacidades altas, pues que se aguante y que no haga muchas preguntas al profesor (quizá ni se las sepa resolver). Y eso de pasarle de curso nada, que los padres de otros se pueden molestar. No sé en qué momento los mediocres lograron imponernos el igualitarismo, pero es evidente que es subvencionado por el Estado.

  3. ¿Qué os parecería el sistema japonés, en que se pone una nota a cada alumno y otra nota colectiva a la clase?.

    Aparte de esto, ya nadie quiere ser astronauta, albañil ni bombero… ¡Cómo han cambiado los tiempos!

    Nunca he entendido la novedad de que una mujer tenga un alto cargo, la verdad. Tuvimos hace poco a unas ministresas de entelequias sociales como “igualdad”,(a las que había que hacerles los deberes) y esto se vendió como lo más progresista del mundo, junto a la paridad… Hace ya más de quinientos años, tuvimos a una muy buena reina y era mujer: Isabel la católica.

  4. Es que si la mujer que ocupa ese alto cargo no es progresista, entonces a los feministos y las feministas no les vale, Luna.

  5. No sé donde se demuestra que las preferencias no son culturales. Más bien al contrario. En un país donde el deporte “rey” sea el beísbol, los niños no querrán ser futbolistas. Y las niñas no escolarizadas seguramente elijan modelos a seguir diferentes al de la profesora.

    Vaya, que los pequeños tienden a reproducir los comportamientos y la cultura en la que están inmersos. Y en ese copiar a los mayores van a reproducir los mismos esquemas culturales mayoritarios, en sus aspectos negativos y en los positivos. O sea, sea cual sea el rol que asuman, va a estar muy, pero que muy condicionados por el ambiente que les rodea. Llámale construcción social, llámale cultura.

    Los niños en condiciones de responder una encuesta como esta ya están socializados y, por tanto, en general, impregnados de los valores y tendencias sociales mayoritarias. El que tengan menos años no les da un plus de inocencia, como pretende dar por sentado Adecco que, por otra parte no es una autoridad en materia de igualdad, ni de solidaridad, ni de acciones de apoyo social, su principal actividad es la de ETT. Eso sí, no es la ETT de la esquina, es una potente multinacional radicada en Suiza. Como empresa de recursos humanos, pues, deberíamos leer estos resultados como una suerte de “psicología comercial”, más dirigida a estudios de mercado y de tendencias sociales con fines de sacar tajada económica de la situación que a un trabajo con intención de mejora o ayuda social o solidario.

    Así que de NATURAL, poco. Ya sé que el debate de natural/aprendido es infinito, pero esta muestra de lo “natural” da un poco de risa, la verdad.

  6. ¿No te has enterado de nada, no, Joxe? Repito lo que digo en esta entrada:

    No es casualidad que ellas se inclinen más por profesiones relacionadas con la educación o la enseñanza, que manifiestan una clara vocación de ayuda y atención a los demás, mientras ellos tienden a profesiones más técnicas o relacionadas con la fuerza física.

    Los ideólogos de género os empeñáis en negar las tendencias naturales de cada sexo, y una y otra vez os esnafráis contra la realidad sexuada del ser humano. No aceptáis que la naturaleza hace diferentes a hombres y mujeres -una diferencia beneficiosa para la sociedad, y no una diferencia que genere la sociedad-, y no lo aceptáis por simple obcecación ideológica. Vuestro sueño es crear niñas marimachos y niños feminizados en aras de la igualdad, cuando en realidad lo hacéis por imponer a todos una uniformidad que nada tiene que ver con la naturaleza humana. Es por eso que vuestras imposiciones están provocando tanto sufrimiento entre muchos niños, pero a vosotros eso os trae sin cuidado: creéis que vuestra ideología está por encima de todo, por encima de la realidad, de la naturaleza humana e incluso por encima del bienestar de los niños. Estáis dispuestos a sacrificar cualquier cosa, incluso la evidencia, con tal de no reconocer vuestro error de partida, un error que pretendéis imponer con la fuerza de las leyes a toda la sociedad.

  7. Eos

    Es un estudio más que reafirma lo que vemos una y otra vez. Somos diferentes y complementarios, no mejores ni peores simplemente diferentes.
    Yo lo he observado con mis hijos desde muy pequeños ya les llaman la atención cosas distintas, en mi casa al haber dos chics y dos chicas, siempre ha habido juguetes de todo tipo y es curioso como los niños se inclinan por coches, balones etc y las niñas por muñecas, cocinitas … y eso desde muy pequeñitos.

  8. Los gustos de niños y niñas en materia de profesiones tienen en parte un origen social (somos imitadores) y en parte un origen biológico relacionado con las características congénitas de hombres y mujeres. Por ejemplo, los hombres son más fuertes físicamente y tienen mayor arrojo, y las mujeres tienen mejores capacidades de lenguaje y comunicación, lo que condiciona sus preferencias. A veces es difícil saber qué es antes, el huevo o la gallina: ¿nos gusta lo que se nos da bien o se nos da bien lo que nos gusta? Yo pienso que más bien lo primero.

    En efecto, somos maravillosamente diferentes y, así, complementarios. Tenemos que hacer una autocrítica sobre los condicionantes sociales que han impedido a muchas mujeres ser libres o hacer lo que les apetecía, pero sin caer en una política de tabla rasa que obvie las diferencias naturales entre hombres y mujeres, tanto por razones de constitución biológica como por el hecho de la maternidad. La maternidad, lo queramos o no, condiciona muchísimo el perfil profesional femenino. Determinadas jornadas y niveles de compromiso laboral son inasumibles por una mujer en los años decisivos en los que tiene niños y estos son pequeños, salvo que esta tenga un (a mi juicio indeseable) perfil masculino.

  9. Emphaya

    Este estudio más bien confirma que los niños imitan su entorno y traducen lo que observan y muchas veces se les alienta e impone, para formar sus aspiraciones. Hay diferencias genéticas indiscutibles entre hombre y mujer pero no existe el gen de maestra o el de futbolista. Creer que la vocación de ayuda es un asunto exclusivamente femenino por naturaleza y que la actividad técnica lo es para los varones es un argumento sin sentido desmontado con la competencia de estos niños y niñas al crecer en diferentes actividades que tu no relacionas a su sexo. Y esto sucede cuando crecen y los estereotipos asignados en la niñez pierden validez y se construyen socialmente a ellos mismos según aspiraciones más realistas adaptadas a su individualidad.

  10. Pues mira este documental, a ver si lo que ves se ajusta con tu visión de las cosas, Emphaya:

    http://www.outono.net/elentir/2013/03/03/un-interesante-documental-que-echa-por-tierra-los-dogmas-de-la-ideologia-de-genero/

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