Hay que plantar cara a la manipulación del lenguaje en temas como el aborto

Si la ‘moderación’ es callar ante una matanza de inocentes, prefiero que me llamen radical

Una de las grandes lacras de nuestro tiempo es la manipulación del lenguaje para hacer pasar por inocuas e incluso por buenas cosas que no lo son en absoluto, por ejemplo matar a inocentes.

Argumentos científicos en contra del aborto
Así serían hoy los 2,2 millones de vidas que el aborto ha destrozado en España

Una falsedad tan enorme como afirmar que la Tierra es plana

Desde hace ya muchos años, los partidarios de la legalización del aborto han estado difundiendo términos engañosos como el de “interrupción voluntaria del embarazo”, que da la impresión de que simplemente te tomas una pausa sin más consecuencias, como quien deja de tomar una taza de café muy caliente durante un minuto a la espera de que se enfríe un poco. El caso es que interrumpir una vida tiene un nombre más gráfico: matar. Y hoy en día, con los conocimientos que tenemos sobre el inicio de la vida, afirmar que abortar no es matar es tan falso como decir que la Tierra es plana, con una diferencia esencial: sostener esa idea falsa del mundo resulta hasta gracioso, mientras que los abortistas mienten para disfrazar una monstruosidad.

¿La moderación es evitar oponerse a una monstruosidad?

Otro claro ejemplo de esa manipulación del lenguaje es considerar que lo avanzado, sensato y racional es la aceptación del aborto. Es más: muchos medios de comunicación y líderes políticos promueven un discurso engañoso según el cual la “moderación” consiste en apoyar esa atrocidad o, al menos, callar ante ella, como si rechazar una matanza de inocentes te convirtiese en alguien radical y extremista. Un ejemplo de ello lo tuvimos ayer. Uno de los medios españoles de eso que yo llamo “derecha progre”, El Mundo, publicó una noticia con el siguiente título: “Pablo Casado promete al PP olvidarse del aborto y moderar su discurso”. El diario asegura que el presidente del PP “ha decidido renunciar al tono crispado y al debate sobre la interrupción voluntaria del embarazo” (otra vez el engañoso eufemismo para tapar la verdad).

Un largo viaje en el que los principios se han quedado por el camino

Desde el año pasado, Casado venía proponiendo volver a la Ley del Aborto de 1985, presentándola como una ley de “consenso”, a pesar de que Alianza Popular (antecesora del PP) recurrió esa ley en su momento, un recurso encabezado por José María Ruiz-Gallardón, que dijo: “No somos partidarios de la despenalización del aborto en ningún supuesto”. Desde entonces, el PP ha venido deshaciéndose de la defensa del derecho a la vida. A pesar de ello, las importantes movilizaciones del movimiento provida contra la Ley del Aborto de 2010 y la presión de la sociedad civil llevó al PP a incluir lo siguiente en su programa para las elecciones generales de 2011 (ver PDF, página 108): “Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida”. Una promesa que Rajoy enterró en septiembre de 2014. Este asunto es uno de los que mejor reflejan la deriva ideológica del PP, un partido que ha preferido doblegarse a los dogmas de la izquierda en vez de dar la batalla de las ideas.

Si el PP propone lo mismo que la izquierda, ¿qué sentido tiene el PP?

Ya va siendo hora de plantar cara a la manipulación del lenguaje, cuyo fin es imponernos lo que tenemos que pensar. Si la “moderación” que nos vende la derecha cobarde consiste en callar ante una matanza de inocentes, prefiero que me llamen radical. Ser señalado por el mero hecho de discrepar debería dolernos mucho menos que el asesinato de decenas de miles de inocentes. Si el PP se somete al pensamiento único progre y calla ante esa matanza, entonces la existencia de ese partido carece de sentido. Votar a un partido así ya sólo es útil para la izquierda, y más ahora que tenemos una alternativa que sí está dispuesta a dar esa batalla de las ideas: Vox.

(Foto: Janko Ferlic / Unsplash)

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Comentarios (Blog):

  1. Jandro

    Andrea Levy pide esperar a que se pronuncie el Tribunal Constitucional. Mientras tanto, entiendo que no se debería permitir ningún aborto, pero, claro, el sentido común siempre es el que nunca se utiliza. Por cierto: ¿cuándo se va a denunciar al TC por prevaricar tan manifiestamente en este tema?

    Como toda la prensa, El Mundo trata de modelar a los partidos hacia donde quiere (y quiere aborto, no es algo que ignoremos). Estoy seguro de que en el PP todavía quedan muchos que no quieren aborto, pero es ahí donde los líderes de verdad llevan el timón de un partido sin dejarse manipular por la prensa.

    Sin embargo, por desgracia, si hay algo que se nota de Casado es su poca autoridad. Y si se deja arriolar, como parece, va a consumarse la hecatombe absoluta del PP, que inició Rajoy con mucha efectividad.

  2. Lorenzo

    Y a mí que Casado me parece cada vez más un charlatán cantamañanas…

  3. Luna

    El TC, otro que le ronca la mandarina. Ya sabemos que está dejando pasar el tiempo porque alguien tiene que hacerlo, y si lleva puñetas bordadas y toga parece que puede hacerlo para el resto de sus días. Tengamos muy claro que no van a sentenciar nada en favor de las pobres víctimas y que todo el aborto del mundo les parece constitucionalísimo de toda constitucionalidad; de no ser así habrían hecho la necesaria prevención cautelar que pide la irreversibilidad (y muerte)que el aborto provoca. ¿Pero cómo puede dormir tranquila cada noche esta gente, que sabe perfectamente que está consintiendo que se mate a diario y no hace nada para evitarlo?.
    En fin, así va España. (Asíva siempre.

  4. Jandro

    Yo, lo de ser capaz de tolerar el aborto, siempre había creído que se trataba básicamente de la famosa cuestión de la cosificación: que al pensar que lo que matamos no es como nosotros, el trance se hacía llevadero y podríamos tolerarlo ante una emergencia o inconveniencia. Pero la cosificación, con ser probablemente una ayuda, no es la herramienta fundamental para aceptar el aborto. Ellos saben igual de bien que nosotros que al que se mata es lo mismo que nosotros, un individuo humano en desarrollo. Ese autoengaño tiene un alcance mucho más limitado de lo que podríamos pensar.

    El quid de la cuestión es que en ellos ha mutado la razón que les lleva a considerar malo matar.

    Tú y yo entendemos que debemos someternos a unas leyes que estén por encima de nosotros y que nos garanticen la convivencia y el respeto de nosotros a los demás y de los demás hacia nosotros. Entendemos que matar a un ser humano es inaceptable porque se trata de alguien como nosotros y que, como tal, debe ser respetado. Y, en realidad, ellos ven con la misma claridad que nosotros que somos lo mismo que los no nacidos, solo que para ellos lo malo de matar no es que la vida humana deba ser intocable, no. Lo malo de matar, para ellos, está en la posibilidad de recibir represalias. Si lo que mato no se va a vengar, si no me va a dar problemas y nadie me va a pedir cuentas por ello, es matable. Pero si a quien me interesa eliminar va a exigir que se le respete su derecho a la vida, ya veo peor matar. Si es grandecito y va a poder llegar a tomarse la revancha en un momento dado, ya veo mal matar. Es una manera de pensar basada en instintos primarios de comodidad y supervivencia.

    Por eso lo atribuyen a cuestiones religiosas, aunque no lo sean. Tener convicción en la inviolabilidad de cualquier ser humano es algo que les resulta ajeno y que solo pueden entender en un marco en el que temiésemos una represalia en forma de castigo de Dios. Por eso no ven más allá.

    Por eso aceptan que se les mate hasta casi haber nacido.

    Por eso aceptan el infanticidio a poco que rascamos.

    Hemos pensado que se trataba de cosificar para tolerar una mala acción, pero no es eso: es haber alterado el enfoque de qué hay de malo en matar.

  5. Los partidos abortistas están haciendo apología del delito de asesinato de niños inocentes, mientras están en el vientre materno.
    Según la Constitución española, basada en el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. .. Todos tenemos derecho a la Vida, desde que somos concebidos por la unión de las células de nuestros padres, que llevan las bases de un código genético para formar, ya, ese ser nuevo, que pude ser yo.
    La secuenciación del Genoma Humano, un gran avance de la Ciencia, Parece ser ignorada por los que siguen proponiendo el Aborto, hoy, en el siglo XXI.
    Solo esa IGNORANCIA culpable puede explicar que haya, hoy, políticos que defiendan el aborto.

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