Freiheit

Podría haberlo titulado de otra forma, pero he querido hacerlo con la palabra que dejaste escrita en tu celda, leída por la presa comunista que te acompañó, conmovida, en tus últimos días aquí. ‘Freiheit’ es ‘Libertad’ para nosotros. Diste tu vida por ella, y quiero que la Libertad sea el título de tu recuerdo.

Siete meses después de haber visto tu nombre en un escaparate, en la Plaza de Ópera de Madrid, por fin he conseguido ver tu historia, después de haberla leído, deseando cada vez, hasta el último momento, que las cosas no ocurriesen así. En tus ojos he visto los ojos de otras chicas que he conocido, y he pensado en el destino que encontraste y… no sé qué decir, se me pone un nudo en la garganta.

No eras una heroína como la de las gestas mitológicas, eras una chica normal, como mis amigas, frágil y llena de lágrimas, pequeña y alegre, amante del dibujo (en esto coincidimos, ¿sabes?), pero tú buscabas algo en el cielo, en el sol, en las nubes, lo buscaste sin cesar y conseguiste encontrarlo.

En fin, no sé qué les explicaré a los demás. Sobre ti no podía decir lo de siempre, como si esto que he visto sólo fuese cine, porque la tuya no ha sido una historia más ni tu vuelo a la eternidad ha sido una fantasía de celuloide. Necesitaba escribirte esta carta, y sé que la leerás. Aunque no pueda sacar esta pantalla por la ventana y enseñársela a las nubes, sé que la estás leyendo, Sophie.

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Comentarios (Blog):

  1. Sophie se podía haber salvado de la muerte diciendo que no era responsable de esos hechos. Con que hubiera echado la culpa a su hermano y compañero que ya estaban condenados, ella podría haber ido únicamente a la cárcel.

    Y sin embargo no quiso, murió por lo que creía, con tan sólo 20 años.

    Es un ejemplo, y ante todo, es una heroina que no tenemos que olvidar y honrar su memoria como es debido.

  2. Tienes un blog muy bonito, y lo que dices lo dices muy bien. Enhorabuena.

    Un saludo.

  3. Muchas gracias, Presi. 😉 Puedes considerarte aquí como en tu casa.

    Por cierto, Chesk, la verdad es que los chicos de la Rosa Blanca se confiaron mucho, y Sophie lo tenía muy difícil. Como muestra la película, intentaron eludir la cárcel declarando algo distinto a lo que había pasado. Era lo razonable para salvar sus vidas.

    Lo que es de justicia es reconocer que Sophie fue una valiente. En la escena del juício es la que habla con más determinación ante el desgraciado del juez (si es que a “eso” se le puede llamar juez, claro). Y el interrogatorio con el inspector de policía es un progresivo crecimiento de Sophie, que va ganando fuerza hasta provocar que el policía pierda los papeles y acabe desquiciado.

    En fin, esta chica fue una valiente, la admiro un montón. Sé que es una de las estrellas que veo cuando salgo a mirar al cielo algunas noches. Lo sé.

  4. Yo no he visto la película, Elentir.

    Me leí un libro hace un tiempo que contaba el origen y fin de los chicos de la rosa blanca. En él decían que ella era la única que tenía papeletas para salvarse. Además, era la única mujer, y por aquella época el machismo hacía distinciones a la hora de querer regalar penas de muerte.

    Aun así, veré la película. A ver si la encuentro por ahí, ejem.

  5. Te recomiendo la película, te va a gustar. Salió hace poco en DVD, yo la compré en El Corte Inglés. Es magnífica, imprescindible.

    Supongo que leíste el mismo libro que yo (soy muy aficionado a la historia de la Rosa Blanca). Es cierto que Sophie tenía posibilidades, de hecho la película muestra que el inspector de policía le ofrece a ella la posibilidad de salvarse si delata a los demás. En fin, no te cuento más, que te la chafo.

  6. Olimpia

    Por favor, poned el libro. ¿Cuál es el título? Trataré de leerlo.

    No sé nada de la historia de la que habláis.

  7. Aparece un enlace en el artículo sobre el libro, Olimpia:

    http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=2232

    El libro se titula ‘La Rosa Blanca’, es de José M. García Pelegrín y lo ha editado Libros Libres. Se puede encontrar fácilmente en librerías y centros comerciales.

  8. Olimpia

    Lo siento, Elentir, estoy de lo más despistada.

  9. “No problemo”. 😉

  10. batiscafo

    Vi la peli este verano y me quedé tocada.

    Bicheando por internet encontré estas consoladoras palabras de la hermana de Willi Graf, Anneliese Knoop-Graf.

    Además de ser una testigo de excepción –pasó medio año en la misma celda que Sophie Scholl, con su misma compañera de celda y siendo interrogada por el mismo funcionario de la Gestapo–, se ha pasado toda su vida trasmitiendo el legado de La Rosa Blanca en conferencias y sobre todo en las escuelas.

    Dice: “Mostraron que en todo momento hay personas que, con los medios a su alcance, están dispuestas a luchar contra el mal, por decirlo en términos teológicos, aun a costa de ponerse en peligro, de fracasar o incluso de perder sus vidas. La Rosa Blanca nos ha legado el testimonio de que en todas las épocas ha habido personas con la suficiente valentía de alzarse en pie. Esto es lo duradero de su mensaje”.

  11. Vaya, rapaciña, un placer verte por acá. 😉

    Por cierto, preciosas las palabras de Anneliese.

    Un abrazote.

  12. Hurssel

    La historia de Sophie es impresionante, la historia de todos ellos, de la Rosa Blanca, lo es. Es un revulsivo para nuestras dormidas y democráticas conciencias occidentales. Es necesario arriesgar, es necesario ser fieles a aquello que dicta nuestra conciencia, no podemos renunciar a ello. Desde luego, para un meseteño como yo no es fácil encontrar algo que me arranque las lágrimas, y esta historia lo hizo. Pero desde luego, y como dice el magnífico Gandalf al partir de los Puertos Grises, “no diré no lloréis pues no todas las lágrimas son amargas”. Éstas no lo fueron. La lucha pacífica, con la fuerza de la palabra y la razón, fiel al dictado de su conciencia. Ésa fue la grandeza de Sophie y de toda la Rosa Blanca. De cuatro de ellos tengo una foto en mi habitación, para que no se me olvide qué es lo que importa en esta vida

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