La muerte de Erika Ortiz es un hecho triste. No sólo por ser una persona joven y dejar aquí a una niña de seis años, sino por la 'causa' que todos los medios dan para lo ocurrido: la depresión. Se la conoce como la enfermedad de nuestros tiempos, pero la tristeza y la amargura han existido siempre. Lo triste es que sea ahora, cuando hay medios por doquier para comunicarse, cuando más personas levantan un muro a su alrededor y deciden esconderse del mundo en sí mismas, dobladas por el dolor. He visto con mis propios ojos lo que es esto, el sufrimiento que viven las personas que padecen esa amargura, y las compadezco de corazón. En fin, sea como fuese, que descanse en paz y que pueda encontrar, más allá, la alegría que no encontró aquí.
|
No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Contando Estrelas en Telegram: Pulsa aquí para unirte |
Comentarios:
Patri
Pues tienes toda la razón, hoy en día la enfermedades mentales se intentan tratar como si fuesen un tema tabú, y no se le da la importancia, que realmente necesita. Y la depresión, creo que es la enfermedad que más inunda en esta sociedad.
El problema de este tipo de enfermedades es cuando atañe a personas débiles de por si, muy sensibles y con un carácter casi indefenso, ya que con una buena medicación y en muy poco tiempo se puede salir de ella. Eso si, siempre dependiendo del carácter de la persona, porque la depresión stá al alcance de todos, hasta del más fuerte.
Por eso, creo que se debería de conocer a la persona que llega al extremo de quitarse la vida, sus causas, el momento… no se debe juzgar a la ligera. Primeramente, porque es su vida, y segundo porque para llegar a ese extremo uno tiene que estar al borde del abismo. Normalmente en un suicidio las razones no importan, solo les mueve el deseo de morir y descansar, aunque en realidad es el mayor error que pueden cometer.
Aún así hay que respetar la decisión de Érika y desearle que descanse en paz.:neutral:
7:05 | 9/02/07
Elentir
Yo no la voy a juzgar, Patri, pero desde luego no respeto su ‘decisión’, del mismo modo que no respeto que alguien se ampute una mano, por muy triste que esté. Quitarse la vida es algo que no hace una persona en circunstancias normales, y que se debe evitar a toda costa, a menos que ya no tengamos el menos aprecio por la vida humana. Yo sí que lo tengo.
14:47 | 9/02/07
Lola
Pues tú lo has dicho, Elentir, esta persona no estaba en condiciones normales (de percepción y razonamiento) para tomar una decisión así.
Hay que intentar entender esa situación aunque no se haya sentido nunca.
Entender que pueden existir situaciones de dolor y tristeza extremas, que quizá ni tú, ni yo hayamos experimentado nunca, ni vayamos a sentir jamás…y sólo así admitir y respetar, que alguien pueda llegar a tomar una decisión como esa.
17:11 | 13/02/07
Elentir
Entiendo mucho más de lo que te imaginas hasta qué punto puede el dolor desesperar alguien como para hacer algo que en condiciones normales no haría. No es cuestión de que yo lo admita o lo respete. Ya he dicho que yo no soy quién de juzgar a un suicidia, pero que eso es muy distinto de pretender justificar el suicidio, cosa que no se me ocurre ni de lejos.
18:09 | 13/02/07
Opina sobre esta entrada: