Diputados que escolarizan a sus hijos en español apoyan su exclusión en Cataluña

Hoy el Congreso de los Diputados escenifica una nueva muestra de pornografía política: el PSOE e Izquierda Unida apoyan al nacionalismo catalán en su exigencia de excluir al castellano en las escuelas de Cataluña, por medio de una moción de ERC. La moción, de una enorme desvergüenza, disfraza la imposición lingüística como “derecho a recibir educación en catalán”, un curioso derecho que no permite elegir una educación en español porque ciertos políticos liberticidas, en un gesto de nulo talante democrático, no quieren que los catalanes puedan elegir el idioma en el que desean escolarizar a sus hijos.

Tachan de “segregación” el modelo que estableció Nelson Mandela

Pero la cosa no acaba ahí: dicha moción tilda de “segregación” la elección de idioma en las escuelas. Ironías de la vida, el modelo lingüístico impuesto por el nacionalismo catalán con el apoyo de la izquierda es un calco del modelo de imposición del afrikáans implantado por el régimen racista del Apartheid, que excluía al inglés -el idioma preferido por los estudiantes de raza negra- y a las lenguas tribales de ese país de todos los centros de enseñanza igual que ahora excluyen los nacionalistas al castellano. Igual que ocurre hoy con la Generalidad catalana, el objetivo de la Sudáfrica del Apartheid también era poner un nacionalismo identitario por encima de los derechos de las personas. Lo más grotesco es que el modelo lingüístico que los nacionalistas catalanes tachan de “segregación” es el que se estableció en Sudáfrica tras la caída del régimen racista del Apartheid y la democratización del país. La Constitución de la República de Sudáfrica, aprobada en 1996 y hoy vigente, afirma en su Artículo 29:

Todos tienen el derecho de recibir educación en el idioma o idiomas oficiales de su elección en instituciones educacionales públicas donde dicha educación sea razonablemente práctica.”

Es un sarcasmo que el nacionalismo catalán, cuya imposición lingüística es un calco de la que implantó el régimen del Apartheid, considere “segregación” la libre elección de idioma que estableció Nelson Mandela en Sudáfrica con la llegada de la democracia. Pero bueno, no podemos esperar una manipulación menos burda de quienes tienen el tremendo cuajo de llamar “derecho” a violar los derechos lingüísticos de los hispanohablantes en Cataluña.

Izquierda y nacionalistas contradicen los principios de la Unesco

Además, se da la circunstancia, como ya señalé aquí el pasado viernes, de que la Convención de la Unesco relativa a la Lucha contra las Discriminaciones en la Esfera de la Enseñanza afirma que la elección de idioma no supone ninguna discriminación. Dicho texto señala que “no serán consideradas como constitutivas de discriminación”, entre otras, la “creación o el mantenimiento, por motivos de orden religioso o lingüístico, de sistemas o establecimientos separados que proporcionen una enseñanza conforme a los deseos de los padres o tutores legales de los alumnos“. Así pues, dicha moción aprobada hoy por el Congreso no sólo constituye una burda manipulación del lenguaje, sino que además contradice el Derecho internacional en materia de lucha contra la discriminación.

Niegan desde Madrid los derechos de los hispanohablantes de Cataluña

Pero lo más grotesco del caso que nos ocupa no es que los nacionalistas y sus portamaletas de la izquierda manipulen el lenguaje de forma tan grosera para disfrazar unas imposiciones totalitarias con ropajes democráticos. Lo más grotesco es que esa exclusión del español sea apoyada en Madrid por diputados de toda España que escolarizan a sus hijos en español. ¿Con qué cara Gaspar Llamazares, natural de Logroño y diputado por Asturias, les niega a los catalanes un derecho del que sí puede disfrutar él? ¿Con qué cara diputados socialistas de Murcia, Castilla y León, Extremadura, Andalucía o Cantabria niegan a otros el derecho que sí disfrutan ellos a escolarizar a sus hijos en castellano? Les sugiero a todos estos señores que cojan a sus hijos en edad escolar y los manden a estudiar a Cataluña, para dar ejemplo, a ver qué les parece no poder escolarizarlos en español en una parte de España porque ellos mismos han rechazado ese derecho incluso pronunciándose a favor del no acatamiento de sucesivas sentencias judiciales que obligan a las autoridades a ampararlo.

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(Foto: Efe/Paco Campos)

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Comentarios (Blog):

  1. Hombre , Elentir, puestos a hablar de coherencia, te dejo este enlance donde paga impuestos la sociedad que edita Público 🙂

  2. Lo vi anoche y lo enlacé en los comentarios de la entrada de ayer. ¿Estará aprendiendo holandés el gran gurú? 😉

  3. No sé, en los comentarios decían que había repatriado la empresa, pero bueno son las cosas que uno lee. De todas maneras tampoco me extraña nada.

    El problema que tenéis las comunidades donde se hablan dos idiomas es un problema de control, de control de las jugosas subvenciones que se dedican a grupos, políticos y demás fauna de la lengua. Y no sólo es un problema de sus Señorías. Es un problema de mucha gente que si se acaba la Sopa Boba de la inmersión lingüistica, no sabrían que hacer,además una manera de quitarse competencia de encima levantando barreras artificiales.

    De todas maneras, me hace gracia las peticiones que hacen estos señores de desobedecer las leyes (que no es la primera vez, recuerdo cuando la sentencia del Estatuto Catalán ya hablaban sin tapujos de hacerlo). Deja tú de pagar impuestos y verás que rápido estos señores se acuerdan de la ley.

  4. agustin

    Bueno, si tenemos en cuenta que el hijo del dueño de La Vanguardia asiste al colegio [EDITADO] donde se sigue el programa educativo de los EE.UU., hay cuatro horas de catalán a la semana y el único catalán que se puede leer en algunas aulas son unas listas bastante cortas de niños catalanoparlantes a los que el colegio recomienda dirigirse en catalán, si es que se sabe el odioma, en el recreo, por supuesto, porque en clase sólo se habla inglés, y por parte de otros niños interesados…

  5. Agustín, hombre eso es normal. No vaya a ser que de las aulas públicas nos salga gente que luego nos haga la competencia. Si por algo se ha caracterizado los últimos 20 años de democracia y de educación en poder de las autonomías es que se ha encargado de dejar bien machacadita a la enseñanza pública, que era de los pocos medios de promoción que tenía la gente más humilde.

  6. Ya tenemos otra razón para no votar a la izquierda anti-española el próximo 20-N, otra razón más para expulsar al vendepatrias PSOE del poder a patadas, y otra razón para votar por un gobierno fuerte al timón de la nación española, que deje arrinconados a los traidores separatistas “nacionalistos”.

  7. Agustín, he editado tu mensaje, concretamente la parte en la que citabas el nombre del colegio. Al margen de que el personaje en cuestión sea una figura de relevancia social en Cataluña, no me parece correcto andar publicando a qué colegio lleva a su hijo. Mejor dejemos a los niños fuera de esto, que ya bastante tenemos los mayores con nuestras discusiones como para meterles a ellos de por medio…

    Al margen de eso, que el director de ese periódico apoye la inmersión pero no la practique, sí me parece relevante. Pero bueno, lo dicho, que ese dato se puede señalar sin indicar el nombre del colegio. Disculpadme si entendéis que esto es un exceso de cautela por mi parte, pero tratándose de niños prefiero pasarme de cauteloso que quedarme corto.

  8. agustin

    Ya, Elentir, pero como ellos parecen tan interesados en los hijos de los demás, hasta el punto que dictan cómo y dónde tienen que aprender, no me parece mal que se sepa cómo educan a los suyos, aunque es cierto que el pobre niño no tiene la culpa de nada.

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