Ante las polémicas declaraciones de Mónica Oriol sobre la maternidad

Yo no quiero una sociedad donde una mujer tenga que esterilizarse para poder trabajar

La presidenta del Círculo de Empresarios ha provocado una polémica al afirmar: “prefiero contratar a una mujer de más de 45 o de menos de 25, porque como se quede embarazada nos encontramos con el problema”. Dicha organización nos anima a juzgar por nosotros mismos lo que dijo Mónica Oriol mostrándonos el vídeo de su intervención. Lo he visto y sigo teniendo la misma opinión crítica con las lamentables palabras de esta señora.

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La maternidad se ha convertido en un factor de exclusión laboral

En el vídeo, Mónica Oriol afirma que “hay igualdad de oportunidades y todas tenemos el trabajo que queremos tener”. En todo caso lo tendrá ella, que es dueña de una empresa de seguridad. Yo tengo amigas que trabajan en el sector privado como asalariadas y a través de ellas he podido conocer lo que sufren en sus puestos de trabajo al quedarse embarazadas. A modo de ejemplo, el año pasado la Fundación Madrina daba un dato escalofriante: nueve de cada diez madres trabajadoras han sufrido el llamado “mobbing maternal”. Conrado Giménez, presidente de dicha Fundación, es claro al respecto: La maternidad se ha convertido en un factor de desigualdad social y exclusión laboral para la mujer madre, agravándose este hecho con hijos de 0 a 3 años”. La edad media de la mujer acosada por quedarse embarazada es de 32 años, y los casos de acoso registrados por esa entidad oscilan entre los 23 y los 41 años. Sinceramente, hablar de igualdad de oportunidades en estas condiciones me parece una tomadura de pelo.

La DUDH y la Constitución exigen una especial protección de la maternidad

Antes de las palabras de Mónica Oriol que he citado en el primer párrafo, y que son las que han originado esta polémica, la presidenta del Círculo de Empresarios afirmaba: “Estamos generando tal cantidad de regulación en este país o en Europa para favorecer a la mujer que lo que la estamos es aislando de una carrera profesional.” Tiene razón en que el mercado laboral español padece de un enorme exceso de regulación, pero no me parece, desde luego, que lo que nos ocupa se deba en general a las regulaciones para proteger a la mujer. De lo que estamos hablando es de proteger una situación, la maternidad, que sufre un enorme desamparo incluso en las condiciones actuales. No se trata, desde luego, de una protección caprichosa. El Artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma: La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Así mismo, el Artículo 39 de la Constitución Española, además de establecer una protección especial a la familia, señala: “Los poderes públicos aseguran asimismo, la protección integral de los hijos, iguales éstos ante la ley con independencia de su filiacion, y de las madres, cualquiera que sea su estado civil.”

España: 116.000 niños menos que cuando había 9 millones de habitantes más

La razón de lo anterior estriba no en un capricho feminista según el cual tenga que privilegiarse a la mujer como contrapeso a discriminaciones pasadas, sino como la necesidad que tiene la propia sociedad de dar una especial protección al ámbito en el que vienen las nuevas vidas al mundo, vidas que son un bien para esa sociedad, aunque en el caso de la española esa protección está fallando en un doble sentido: negando toda protección legal al hijo por nacer, y sometiendo a las madres embarazadas a una enorme presión social para que aborten, y a las mujeres en general para que renuncien a tener hijos. Los efectos de esa presión se pueden comprobar en términos estadísticos. Anteayer el Instituto de Política Familiar presentó su Informe de Evolución de la Familia en España 2014. Los datos que recoge son dramáticos. A modo de ejemplo, en España nacen 116.000 niños menos (una reducción del 20,4%) que en 1980, a pesar que la población se ha incrementado en más de 9 millones. España envejece a marchas forzadas.

La desprotección de la maternidad en España: un suicidio social

Los efectos de esta caída de la natalidad a medio y largo plazo en España van a ser gravísimos. En noviembre del año pasado ya señalé aquí que según datos del INE, actualmente la tasa de dependencia en España se sitúa en el 51%; es decir, que por cada 100 habitantes ya hay 51 que son menores de 16 años o mayores de 64 y, por tanto, dependen de los 49 restantes para subsistir. Al ritmo actual, y según un estudio del INE publicado en 2010, para el año 2049 la tasa de dependencia en España será del 89,6%. El propio informe señalaba lo que ocurrirá con estas palabras: “por cada 10 personas en edad de trabajar, en 2049 residirían en España casi nueve personas potencialmente inactivas (menor de 16 años o mayor de 64).” Es decir, que según las estimaciones del INE, en 35 años adiós pensiones, adiós educación pública y adiós sanidad pública, pues no habrá dinero para sostenerlas. España será un enorme geriátrico del que escapará la población activa al verse esquilmada para sostener a una población pasiva desmesurada.

Mujer fértil vs Mujer estéril: ¿quién pierde hoy en día?

A la vista de los datos anteriores, no puedo evitar referirme a esto que escribe mi estimado paisano Pablo en su última entrada:

“Debido a “la sociedad” el empresario que deba contratar a alguien y tenga dos currículums, uno de una embarazada y otro de una chica que debido a una operación no puede quedarse embarazada, tiene que contratar a la embarazada para no discriminarla. En esta situación deseable para “la sociedad”, se está discriminando a la pobre chica que no puede quedarse embarazada y que no sabemos si tiene más necesidad de ese trabajo que la embarazada.”

A la vista de la caída de la natalidad –cuyos efectos en el caso de Galicia tan bien ha analizado Pablo– y de la enorme incidencia que está teniendo el mobbing maternal, no parece, desde luego, que la sociedad esté ejerciendo presión a favor de la maternidad, sino más bien en su contra. Dice Pablo, y en esto le doy toda la razón: “una madre que acaba de dar a luz hará todo lo posible por mantener su puesto de trabajo y se esforzará en tratar de mejorar su posición dentro de la empresa porque egoístamente pensará en la seguridad futura de su progenie”. De hecho, hay personas -y en Vigo es conocido el caso de cierta multinacional francesa, por ejemplo- que prefieren a padres de familia antes que a hombres solteros porque aquéllos tienen más fama de responsables que éstos. Pero Pablo añade: “Ah, pero “la sociedad” cree que un empresario no es capaz de tener esto en cuenta y que siempre va a hacer cosas malvadas porque los empresarios son por definición —democrática— seres malvados.” El caso es que esa afirmación choca con las estadísticas de mobbing maternal y con la caída de la natalidad en España. Cierto es que en esa caída influye también la extensión de los métodos anticonceptivos y el aumento de los abortos, pero un factor que influye indudablemente en la caída de la natalidad es la incorporación de la mujer el mundo del trabajo. Soy hijo de madre trabajadora, así que, como comprenderéis, me parece de lo más respetable y natural que una mujer desee trabajar. El caso es que la sociedad necesita nuevas vidas, y eso implica proporcionar a las mujeres que deseen ser madres un entorno favorable.

¿La solución es la desregulación total?

Soy liberal pero eso no implica que crea que la desregulación es la solución ideal para todos los problemas. Está claro que los empresarios no son seres malvados con intenciones perversas, pero tampoco creo en el mito del “buen salvaje” de Rousseau, ni en su aplicación al mundo de la empresa. Empresarios los hay buenos y manos igual que hay trabajadores buenos y malos. Las leyes existen para evitar los abusos en las relaciones entre personas que convivimos en sociedad. Obviamente, una sobreprotección exagerada no beneficia a las mujeres embarazadas porque las haría incontratables y las perjudicaría enormemente, pero no me parece que se pueda hablar hoy en día de sobreprotección de la maternidad a la vista de los datos que he expuesto. Recogiendo el ejemplo que pone Pablo, no me gustaría vivir en una sociedad donde una mujer se vea obligada a esterilizarse para poder conseguir un trabajo. Y mucho me temo que eso es exactamente lo que tendríamos si la ya deficiente protección a la maternidad que hay en España desapareciese por completo para dar paso a un entorno totalmente desregulado. Me parecería algo digno de rechazo no sólo porque con ello se estaría empujando a miles de mujeres a la dramática decisión de renunciar para siempre a un privilegio que les ha concedido la naturaleza -el de traer nuevas vidas al mundo-, sino porque además la sociedad estaría cometiendo un suicidio demográfico aún peor que el actual. Yo, desde luego, no quiero una sociedad suicida que penalice la maternidad y que confunda el liberalismo con la ley del más fuerte.

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Comentarios:

  1. Eos

    Muy buena entrada. Esta empresaria se equivoca al igual que se equivocaban en cierta empresa de ingeniería que no contrataba mujeres por el mismo tema hasta que un día tuvieron a uno de sus trabajadores masculinos casi año y medio de baja por un accidente mientras practicaba deportes de alto riesgo.
    En la parte positiva a mi en la empresa en la que trabajé durante 13 años me contrataron al mes de dar a luz y por que yo puse esa fecha, me hubieran contratado embarazada… Allí no se ponían pegas a la maternidad. Un ejemplo mejor aún es una empresa que tiene guardería propia y las mamás pueden utilizar el permiso de lactancia para lo que es.
    Pero aún queda mucho retrógrado que no lo ve, en este caso retrograda, seguramente ella no ha tenido hijos…

  2. Bario

    Tú das con la clave, la regulación. La empresaria relata lo que se encuentra el contratador cuando se trata de una mujer en edad fértil: un problema de costes abultados debido a la ley de discriminación positiva. El argumento es impecable, premisas verdaderas, lenguage limpio y ni una sola falacia.

    Como se suele decir, se está matando al mensajero. Salen ganando los políticos, o sea, los ingenieros sociales.

  3. saltador

    Lo que indica esta señora es la pura realidad. Eos a las 09:15 04/10/14, apela a las guarderías en las empresas como una solución; y siéndola lo que no piensa es que éstas podrán ser en las Medianas y Grandes Empresas pero, hay que tener en cuenta que la mayoría de trabajadores de este país están en las pequeñas empresas. ¿Cómo tener una guardería una empresa de 15 o 30 empleados? Es ilusorio. Es en dichas empresas donde la paralización de un trabajador durante cuatro meses, es un grave quebranto de su economía, cuando no imposible de soportar.
    LA SOLUCIÓN PASA POR LAS GUARDERÍAS PÚBLICAS Y PRIVADAS. Así que lo que no puede ser, no puede ser y, además es imposible.
    De desafortunadas han sido tachadas las palabras de esta señora pero, LA DEMAGOGIA parece que no es parte de su forma de ser. Sus palabras son una declaración clara de un concepto inequívoco del mundo laboral de nuestro tiempo.
    ES LO QUE HAY.

  4. paco prieto

    es absolutamente IRRACIONAL, no sólo su contenido, ADEMAS: SU PROCDEDENCIA…
    es increible, inaceptable, inaudito, INA………… TODO.

    ¡¡QUE LA DESTITUYAN DE UNA VEZ¡¡

    pacoprieto-torremolinos.

  5. Es un tema muy polémico de todas maneras tratar de combinar maternidad con el trabajo. Desde luego que no se puede discriminar por ser una mujer ‘fertil’ pero dar de baja meses por cuidar al recién nacido es contraproducente en una empresa. Piensen en un PYME con 20 empleados/as, aplicando la ley de la igualdad. El 50% podría estar de baja acumulando meses de perdida de trabajo. Por otro lado piensen en el lema de USA con relación a un puesto de trabajo. ‘Si estas ausente durante mas de 2 semanas es que tu puesto es redundante’. La solución son mas guarderías de empresas y menos tiempo de baja maternal. Si no se soluciona se pierde competitividad empresarial cara a lo que esta ocurriendo en los países emergentes que no tienen tanto rigor de empleo.

  6. Hay que promover la maternidad, pero no a costa de la productividad laboral. Es necesario buscar otras soluciones, como trabajos a tiempo parcial.

  7. godo

    El problema es cuando se “carga” el coste de la maternidad a la empresa. Por otro lado 16 semanas de baja (y eventualmente reducciones de jornada) es también un problema en puestos muy cualificados y directivos. Yo he sufrido en primera persona el cambio de prioridades de una madre en la empresa, y es perfectamente entendible, pero para la empresa tuvo también consecuencias, y no, no soy el empresario sino quien se encontró con el marrón.

    También es cierto que en muchos casos las empresas son poco flexibles para la conciliación familiar, tanto de madres como padres.

    Por otra parte en USA no tienen baja de maternidad y sin embargo tienen una natalidad sensiblemente mayor a la nuestra.

  8. En 1995 hubo un ataque terrorista a un edificio con oficinas de varias entidades publicas en la ciudad de Oklahoma en USA. Hubo 168 muertos y mas de 600 heridos entre ellos varios niños (ver Wikipedia). ¿Por qué informo sobre este atentado? Porque en el edificio estaba la guardería para los hijos/as de los empleados.

  9. Raquel

    Aporto este enlace por si sirve para aclarar un poco el tema acerca de las palabras emitidas y su contexto, que se suele olvidar el contexto, (lo que suele pasar cuando se extractan declaraciones papales). Quede claro que esta señora no pide esterilizar mujeres, Elentir.

    http://blogs.lainformacion.com/zoomboomcrash/2014/10/03/lo-que-en-verdad-dijo-monica-de-oriol/

    Por otro lado, aunque habla de blindaje, no es muy efectivo en la promoción de la natalidad,como demuestran las estadísticas, si no, todas tendríamos media docena, simplemente las mujeres de ahora no queremos hijos sino vivir la vida materialista que nos ha tocado (es triste).

  10. Sinceramente, me apena ver que se valora exclusivamente lo que aporta una persona a una empresa por su productividad. En los años del fordismo también se pensaba que eso era lo más importante, incluso a costa del capital humano de la empresa. Al final se acabó comprobando que cuando se resienten las condiciones laborales, también se resiente la productividad. Y una muestra de condiciones laborales deterioradas es que, por ejemplo, se despida a una mujer por quedarse embarazada.

    No sé si la crisis está llevando a pensar que las personas ya no importan en las empresas, que sólo importan sus resultados. Lo considero un grave error que, además, acaba siendo un factor de conflicto que al final perjudica a las propias empresas.

    Por mi parte lo tengo claro: soy liberal, no fordista. Creo que la aportación de una persona a una empresa va mucho más allá de las cifras en las que se pueda medir su productividad. Así lo entienden muchas empresas que crean un entorno favorable a la maternidad y que, además, obtienen buenos resultados. Ahí tenemos, por ejemplo, el caso de Marcadona:
    http://cincodias.com/cincodias/2007/08/04/empresas/1186234791_850215.html

    Y sí, es cierto que la protección a la maternidad no es el único factor necesario para que se incremente la natalidad. He señalado otros factores, y por supuesto están también los valores. Pero lo innegable es que en un entorno laboral en el que se pueda despedir a cualquier mujer por quedarse embarazada, el embarazo se convierte en causa de penalización. Ya pasa hoy en día incluso con lo que Mónica Oriol considera un entorno sobreprotegido. Ya he señalado las cifras de mobbing maternal. Obviamente, no todo depende de las leyes. Si las propias empresas no valoran la maternidad, si no la valora la sociedad y el gobierno, apañados vamos. Y en este sentido, desde luego, las declaraciones de Mónica Oriol no ayudan nada.

  11. Tengo mas que suficiente experiencia en empresas y lo que dices Elentir sobre el valor del empleado es importante sea mujer (embarazada o no) u hombre. Sin embargo ninguna empresa considera que todos los empleados de arriba hacia abajo son iguales cuando se habla de rendimiento. Hay los que trabajan bien, los que trabajan menos y los cantamañanas y un jefe de personal (para no llamarlo de otra manera) tomará esto en cuenta cuando se habla de productividad. ¡Ojo en no caer en el socialismo (¡Y el sindicalismo) que hay que tratar a todos los empleados iguales rindan o no rindan. Volviendo a lo de esta discusión hay que continuar luchando por la vida (léase anti aborto), la familia y la compatibilidad con el empleo; pero, repito pero sin perjudicar a la empresa con tanta libertad de maternidad. Hay que crear mas y mas guarderías empresariales o publicas y reducir el tiempo de baja. Hablo de mucha experiencia como jefe en empresas multinacionales.

  12. Pacococo

    Al parecer esta sra ha dicho lo que nadie se atreve, lo cual no deja de ser triste. Y la feministas calladas como lo que son.

    No sé si un embarazo causa muchos o pocos gastos a una empresa, pero eso no es problema de la empresa es problema de legislación. Y nadie pide reformar la legislación.

    No sé cuanto tiene que pagar la empresa cuando un trabajador se pone de baja. Si la empresa tiene que pagar algo por el trabajador, es una injusticia. Si no puede producir, la empresa no debe pagar nada.

    Otra cuestión es si el trabajo que desarrolla el trabajador es imprescindible. Entonces un embarazo causa trastornos, pero también los causa cuando el imprescindible tiene un accidente de coche y ninguna empresa sugiere no contratar a los empleados con coche. Mal asunto si la empresa tiene un trabajador absolutamente imprescindible, la empresa está condenada.

  13. Pacococo

    Es la sociedad la que debe correr con los gastos del niño por nacer de la misma manera que corre con los gastos de los centros educativos, por ejemplo.

    Y si la embarazada es autónoma, es mejor no pensar. Ninguna ayuda y además le obligan a darse de baja un cierto tiempo con la pérdida de clientes que eso supone.

    Pero en el fondo de todo está la cuestión de no querer la natalidad, si por los políticos fuera, esterilizarían a todo el mundo. Y este es el problema.

  14. Alfonso

    Amén y excelente como siempre pero recuerdo haber leido que una mujer española reciba las mismas ayudas económicas, con independencia, de la renta que una belga tendría que tener 14 hijos. La solución : salario maternal y chequebebe para compensar a las mujeres.

  15. Jandro

    Con razón muchas mujeres se ven presionadas cuando están embarazadas, si la mentalidad es que no deben ser un estorbo para la productividad de las empresas. Que, en lugar de apoyarlas y favorecer su conciliación laboral, se las discrimine negativamente, no redunda en una sociedad mínimamente humanizada, ni ayuda precisamente a aminorar las cifras de aborto. La administración tiene que articular mecanismos para la protección de las embarazadas, no al contrario. Ya desde una perspectiva meramente utilitarista, evitando natalidad la población envejece y, con ello, la fuerza productiva del futuro se ve amenazada. Pero es que desde un punto de vista ético es inadmisible.

  16. ¿Y las embarazadas que son autónomas y tienen su propio negocio que? ¡Nadie habla de ellas que se dejan el pellejo 18 horas al día para sacar adelante a su chiringuito y quieren ser madres al mismo tiempo!

  17. Juano

    Analizar el problema de la maternidad desde la perspectiva individual de la mujer entiendo que es un enfoque empobrecedor que conducirá a soluciones incompletas y conflictivas.

    En una sociedad saludable la natalidad es una decisión familiar. Antaño nuestros padres con un salario mantenían familias numerosas, pagaban hipotecas con intereses superiores al 20%, compraban coches a plazos y sobraba para un cachito de tierra en el campo. Y si ambos cónyuges podían trabajar, mejor, más riqueza para el hogar. Pero la dependencia de un salario no era un imposible como lo es ahora. Entiendo que ahí está la raíz del problema, mucho más que en que la mujer mantenga sus ingresos laborales SIN trabajar.

    Es cierto que nuestra sociedad tiene como uno de sus problemas más graves e importantes la falta de relevo generacional. Pero procurar solucionarlo con leyes a la medida sólo traerá abusos de los que reciben derechos e intentos de eludir las obligaciones que soportan aquellos que posibilitan esas prerrogativas que nada tienen que ver con ellos.

    El problema está en que el 50% del PIB es consumo, no producción. Y para mantener eso, los que generan riqueza tienen que dar por la fuerza al estado bastante más de la mitad de lo que producen. Peor aún, antes de poder producir ya hay que alimentar de antemano al monstruo burocrático -o a trabajar en negro y que no te pillen-.

    Sin isonomía el sistema será corrupto y no podrá dar buenos resultados a la larga. Sin dejar la riqueza en manos de los que la generan y pueden multiplicarla seremos cada vez más pobres. Así pues, si no eludimos corrupción y pobreza, será imposible que las familias decidan traer más herederos para sufrir semejante sistema -y además no podrán mantenerlos-.

    Cuidado, que la normalidad que nos rodea a veces nos hace perder el norte…

  18. Rafael

    No he leído el artículo entero, pero creo que sería interesante añadir este vídeo.

    Mónica de Oriol sobre la contratación de las mujeres. “completo” Juzga por ti mismo

    https://www.youtube.com/watch?v=6CMlYmtxTP0

    Por lo que entiendo, ella da a entender que una inadecuada (por desmesurada) protección de la mujer tras el embarazo complica la contratación y la promoción de la mujer en la empresa.

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