Difunde un infame artículo de Javier Cercas insultando al sexo masculino

¿Publicaría El País sobre otros colectivos estas burradas que ha publicado sobre los hombres?

Una panda de descerebrados borrachos de testosterona y únicamente ocupados en beber cerveza y averiguar quién es más macho mientras provocamos catástrofes”. Así define El País a los hombres.

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¿Quién saca adelante ese diario mientras sus hombres beben cerveza?

El artículo se publicó el pasado domingo y lo ha escrito Javier Cercas. Por lo visto, y según su óptica, mientras Jesús de Polanco, Juan Luis Cebrián y otros hombres vinculados a El País se dedicaban a beber cerveza y provocar catástrofes, brillantes mujeres sacaban adelante ese diario. Las geniales composiciones de Mozart seguramente las escribió su hermana María mientras el compositor se dedicaba a consumir pintas. El “David” se le atribuye a Miguel Ángel pero seguro que lo hizo una mujer mientras el escultor se ponía como una cuba. De igual forma, para Cercas los hombres no han hecho obras de arte, descubrimientos científicos ni avances médicos: estaban emborrachándose, igual que los varones que trabajan como bomberos, médicos, policías, militares, ingenieros, informáticos, obreros de la construcción, mecánicos, pilotos, maquinistas, marinos y tantas otras profesiones que hacen que nuestra vida sea más segura y más cómoda. La tesis del columnista de El País es tan estúpida que no merece más comentario. Cercas se sube al carro del odio de sexo, con la misma irracionalidad y desprecio por sus semejantes con las que otros se subieron antes al carro del odio de clase o del odio de raza. Donde él dice “hombres” otros antes escribieron “burgueses” o “judíos”. Su satanización de millones de personas es tan burda como las que hacían y siguen haciendo los marxistas y los antisemitas.

¿Ciertos delitos deben castigarse sin juicio y con la pena de muerte?

Cercas no entiende que “las mujeres no nos hayan prohibido de manera terminante el acceso al poder ni nos hayan castigado a fregar suelos de rodillas durante los tres próximos siglos”. Tampoco entiende que no haya mujeres que se toman la justicia por su mano y apliquen el ojo por ojo a los maltratadores. El autor, de hecho, fantasea con el siguiente castigo dibujando la figura de una mujer que se tomase la justicia por su mano: sin fórmula de juicio les cortaría el rabo y los testículos, se los metería en la boca, les cosería los labios con hilo de bramante y los abandonaría en mitad de Los Monegros para que murieran al sol en medio de horribles tormentos”.

Las aberrantes tesis que oculta el artículo de Cercas

Reflexionemos un momento sobre las burradas que ha aceptado publicar El País:

  • Insulta a la mitad de los seres humanos -miles de millones de personas- por el mero hecho de ser hombres.
  • Considera inferiores a los seres humanos de un determinado sexo, caricaturizándoles como borrachos, violentos, explotadores y maltratadores.
  • Considera deseable que ciertos delitos sean castigados sin juicio previo, es decir, negando al acusado las garantías jurídicas propias de un Estado de Derecho.
  • E incluso considera legítimo que esos delitos sean castigados con la mutilación y la muerte, administradas de una forma salvaje propia de los pueblos más incivilizados.

¿El País habría admitido algo así sobre separatistas, musulmanes o comunistas?

Imaginad ahora que en vez de la salvajada escrita por Cercas sobre los hombres, a la redacción del diario de PRISA hubiese llegado un artículo pidiendo el mismo castigo y sin juicio previo, por ejemplo, para los terroristas etarras. Imaginemos que, además, el artículo hubiese culpado de los crímenes de ETA a todos los separatistas y les hubiese insultado con la misma saña y odio con que Cercas insulta a los hombres. ¿Habría accedido El País a publicar algo así?

Imaginad que, por ejemplo, el exabrupto de Cercas no hubiese tenido como blancos a los hombres, sino a los seguidores de una religión determinada. Imaginad un artículo insultando a todos los musulmanes y pidiendo que se les castigue por los crímenes de los yihadistas, un artículo que hubiese dirigido contra los seguidores de Mahoma los mismos prejuicios que Cercas ha demostrado tener hacia los individuos de su propio sexo. ¿Habría publicado El País algo así?

Y puestos a seguir ejercitando la imaginación, pongamos que Cercas hubiese culpado de los numerosos crímenes del comunismo a todos los comunistas, y les hubiese insultado para, acto seguido, reclamar que a los discípulos de Marx y de Lenin se les excluya de los derechos fundamentales que tenemos todas las personas a tener un juicio justo y a ver respetada nuestra presunción de inocencia en caso de ser acusados de un delito. ¿El País lo habría publicado?

El típico caso del delator de los regímenes totalitarios

Pues todo eso lo escribe Javier Cercas sobre los hombres y aquí no pasa nada. No veréis a ayuntamientos declarar “persona non grata” al autor de esas burradas ni pedir que El País sea censurado por publicarlas. Ante ese artículo han callado como tumbas los que siempre se llenan la boca hablando de “delitos de odio”, tanto políticos como periodistas. Y lo mismo habría pasado, me temo, si en vez de vomitar su odio contra los hombres, lo hubiese vomitado sobre los católicos, los españoles o los heterosexuales. Y es que en esta sociedad del “no digas ni hagas lo que pueda molestar a alguien”, en realidad hay barra libre para ofender y ensañarte con ciertos colectivos, simplemente porque no entran dentro de lo que el progresismo reinante considera gente digna de respeto. Ser hombre, cristiano, heterosexual y blanco son motivos suficientes para ser señalado. Y si no quieres ser condenado, tienes que arrastrarte rogando la absolución del progresismo por ser un opresor, aunque no hayas oprimido a nadie. Entre los grupos sospechosos hay acusados que no sólo están dispuestos a arrastrarse para ser perdonados, sino también a señalar a otros con tal de ser liberados de la sospecha. Gulags enteros se han llenado con gente señalada con la misma ligereza y desprecio por la justicia con que Cercas condena a todo el sexo masculino.

(Foto: Brayan Zavala)

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Comentarios (Blog):

  1. A la pregunta que titula tu artículo, admirado Elentir, yo contestaría que El País publicaría cualquier proposición y su contraria dependiendo de su exclusivo interés. De Cercas a estas alturas solamente decir que se trata de un panfletario de chicha y nabo obsesionado con lo que él denomina “guerra civil” -ya ha llovido- utilizando tiempo y espacio a su antojo y feminismo. Todo muy progre siempre, uniformado de izquierda de la coronilla al calcañar. Cuanto más hablemos de ese imbécil más cuartelillo le damos.
    Feliz día de san Roque, celebrado a lo largo y ancho en tantos pueblos de España y de modo especial en muchos de Galicia.

  2. El País siempre escribirá aberrantes discursos y opiniones si son contra las buenas formas con tal de vender tinta, y si es roja mejor para ellos, son patéticos…

  3. pacococo

    Tal vez, pienso yo, que el presunto plumífero que escribe eso, se deb´ió dedicar, en lugar de perpetrar semeajte estupidez, a beber cerveza. Y de lo que no cabe duda que él sí es un descerebrado cuando se atreve a escribir semejante idioteces.

  4. ARC

    El problema es que “piensa el ladrón que todos son de su condición”.

    Este individuo, muy posiblemente sea tendente a la incontinencia sexual y la falta de respeto hacia las mujeres, resulte incontrolable en el beber, carente de genio creativo y de capacidades para llevar adelante una empresa más pque el levantado de pintas y litronas y algo discapacitado en relación a percibir que sus limitaciones no son extrapolables al resto de los seres de sus sexo, sino que son personales, no contagiosas por afinidad cromosómica y pueden afectar a cualquiera al margen de la entrepierna.

    Resumo, es memo, algo masoca, le pican los bajos y tiene un complejo de culpabilidad por ser macho hetero y blanco que le lleva a decir más gilipolleces por minuto que El Jueves. No -se si para demostrar que, pese a sus grandes pecados es tonto.. -quiero decir disminuido intelectual- y así purgarlos un poco.

    Quizá si busca un terapéuta rápido se pueda hacer algo por él. También tiene la posibilidad de hacerse de género fluido, o transexual a mujer e inventarse un maltrato.

    Si encuentro el artículo lo reescribo cambiando hombre por mujer. Va a quedar divino de la muerte.

  5. ARC

    Cachisss… se me ha ido el comentario sin corregir. Pido perdón por algunos errores.

  6. Fuel Pájaro Guía

    Creo que nos ponemos un tanto dramáticos con todo esto. En la vida hay que adaptarse para sobrevivír. Si un musulmán es perseguido por su religión, que cambie de creencias. Si un comunista es acosado por su ideología, que cambie de tendencias políticas. Si un hombre es señalado por su sexo, que se cambie… Oh, wait!

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