Recorrió más de 900 km sin piloto entrando en el espacio aéreo de la OTAN

La historia de un ‘avión fantasma’ soviético MiG-23 que voló de Polonia a Bélgica en 1989

La historia de la aviación está repleta de hechos curiosos e incluso extraños. Uno de ellos ocurrió el 4 de julio de 1989 en los cielos de Europa.

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En la URSS eran los tiempos de la “Perestroika”. Las dictaduras comunistas se derrumbaban y parecía que la Guerra Fría llegaba a su fin. El citado día, el Coronel Nikolai Skuridin de la Fuerza se subió a su caza Mikoyan-Gurevich MiG-23M, un avión con alas de geometría variable que entró en servicio por primera vez en 1970. El Coronel Skuridin despegó a las 9:14 de la mañana en un vuelo de entrenamiento de la Base Aérea de Bagicz, cerca de Kołobrzeg, en el norte de Polonia. Su avión sólo iba armado con sus cañones de 23 mm. Seguramente no imaginaba que ese vuelo iba provocar un serio incidente internacional.

Cuando sólo pasaban 29 segundos del despegue, a 100 metros de altura, el piloto encendió el posquemador del único motor del MiG-23, pero éste falló y el avión perdió potencia. El Coronel Skuridin pensó que el avión se estrellaría y 10 segundos después de que empezase a caer, se eyectó. El avión volaba entonces a 345 km/h. Antes de abandonar el aparato, el piloto soviético dirigió su avión hacia el Báltico para que se estrellase en el mar. Sin embargo, tras la eyección, el posquemador volvió a arrancar y el avión continuó su vuelo con el piloto automático en dirección oeste, hacia el espacio aéreo de la OTAN, ascendiendo hasta los 12.300 metros y aumentando su velocidad hasta los 700 km/h.

Un mapa publicado por el diario francés Libération mostrando el vuelo que hizo el MiF-23 fantasma desde Polonia hasta Bélgica (Fuente: Bashny.net).

En la Base Aérea de Soesterberg, en los Países Bajos, los aviadores americanos del 32º Escuadrón de Caza Táctica celebraban el Día de la Independencia de EEUU con una barbacoa. En ese momento se emitió una alerta Alfa Scramble, ordenando una misión de intercepción contra una incursión en el espacio aéreo de la OTAN. El avión enemigo había penetrado en el espacio aéreo de la Alemania Occidental cerca de Dannenberg. Dos pilotos de la USAF despegaron de inmediato con sus cazas F-15C Eagle.

Cuando los pilotos americanos se aproximaron al MiG-23, comprobaron que éste no respondía a sus avisos de radio. Se acercaron hasta el caza soviético y entonces reportaron a la base que el avión volaba de forma autónoma, sin piloto ni carlinga. Era lo que en términos aeronáuticos se conoce como un “avión fantasma”. En la base aliada no debieron dar crédito a lo que oían, porque pidieron una confirmación y recibieron la misma respuesta de los F-15C.

El MiG-23 fantasma tras caer en una granja en la localidad belga de Kortrijk (Fuente: Russia Beyond).

Cuando habían pasado 69 minutos desde su despegue, el MiG-23 se quedó sin combustible y empezó a descender. La situación era complicada. Si los F-15C hacían estallar el MiG-23 en el aire, sus trozos se extenderían por una amplia zona, pudiendo herir a alguien. Si provocaban que se estrellase, tendrían que hacerlo sobre una zona despoblada. Finalmente, calcularon que el avión caería sobre un descampado y los F-15C abandonaron la persecución poco antes de que el MiG-23 se estrellase. Sin embargo, el MiG cayó sobre una granja en la localidad belga de Kortrijk. Su caída provocó la muerte de un joven de 18 años. El avión había volado más de 900 kilómetros sin piloto.

Tras lo ocurrido, los gobiernos de Alemania Occidental, Países Bajos y Bélgica -cuyos territorios había sobrevolado el avión fantasma- dirigieron una protesta al gobierno soviético. Además, el gobierno belga criticó la falta de información que tuvo sobre el armamento que llevaba el MiG-23, lo que complicó las tareas de rescate. El 6 de julio, el Coronel Skuridin y el último dictador soviético, Mikhail Gorbachev, comparecieron en una rueda de prensa en Moscú para pedir perdón a las víctimas. La URSS accedió a pagar una indemnización a Bélgica por los daños provocados.

Hace unos días, el canal de Youtube Dark Footage publicó un interesante reportaje sobre este suceso, en el que se incluye la grabación de la comunicación de uno de los pilotos de los F-15C a su base informando sobre el MiG-23. El vídeo está en inglés, pero puedes activar los subtítulos automáticos en español:

Foto principal: Departamento de Defensa de EEUU / Wikimedia. Un MiG-23 soviético fotografiado por cazas estadounidenses en mayo de 1989, dos meses antes del incidente del caza fantasma caído en Bélgica.

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Comentarios:

  1. wladimir

    si recuerdo este suceso…

    salio por los medios…yo pense,tal vez este piloto se estrello y fallecio en el accdente….

    o posiblemente ese piloto decidio desertar y al acercarse al espacio aereo occidental, se eyecto y llego algun lugar de Holanda o Belgica mientras el avion se estrellaba…

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