La izquierda y su constante campaña de criminalización de los hombres

¿Cuánto duraría la carrera política de esta socialista si dijese esto de los musulmanes?

El consenso progre da por hecho que se puede criminalizar a la mitad de la población por su sexo, pero que no se puede criticar siquiera a ciertos colectivos.

Inmigración masiva y delincuencia en España: esto es lo que dicen las estadísticas oficiales
De Rotherham a Madrid: cuando la censura progresista sirve para tapar la delincuencia

Este miércoles hemos tenido un ejemplo de hasta qué punto la izquierda, y más concretamente el feminismo izquierdista, está promoviendo el odio a los hombres. En unas declaraciones sobre las violaciones grupales, la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, la socialista Gloria Calero, preguntó: “¿Qué os está pasando a los hombres?” Aquí el vídeo:

No es la primera vez que la izquierda lanza este mensaje, con el que pretende presentarnos a todos los hombres como unos violadores. Ya es intolerable que alguien lance esta clase de mensajes contra la mitad de la población, en un intento de criminalizarla por su sexo, pero es el colmo que esto lo diga una responsable pública que cobra un sueldo que pagamos todos, hombres incluidos.

Lo más curioso es que esa misma izquierda es la que se escandaliza cuando alguien vincula el Islam con el terrorismo o la inmigración ilegal con la delincuencia, despachando ese tipo de vinculaciones con expresiones como “xenófobo”, “racista” o “islamófobo”. La pregunta es: si por los delitos que comete un mínimo porcentaje de los hombres se puede señalar a todas las personas de ese sexo, ¿por qué entonces no se puede señalar a ciertos colectivos en los que la incidencia de ciertos delitos es más relevante? La respuesta es muy sencilla: la misma izquierda que criminaliza a los hombres es la que no tolera que nadie hable mal del Islam o de la inmigración ilegal. A los hombres puedes criminalizarlos, pero a los colectivos en los que la izquierda intenta pescar votos, no.

Imaginad por un momento que después de un atentado terrorista cometido por un grupo yihadista, la señora Calero preguntase: “¿Qué os está pasando a los musulmanes?” O que después de uno de los habituales delitos que cometen ciertos colectivos de inmigrantes en España, la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana dijese: “¿Qué os está pasando a los inmigrantes?” Sería el fin de su carrera política, y no sólo en el PSOE. Posiblemente, la sentarían en el banquillo de un Juzgado, acusada de un delito de odio.

Hay que decir que si el odio a los hombres que promueve el feminismo izquierdista goza de tanta tolerancia es porque buena parte de los medios y de la intelectualidad lo consideran aceptable. Los gurús progres consideran normal que incites al odio contra su vecino por el mero hecho de tener pene (salvo que sea gay o transexual, claro: entonces la cosa cambia), pero son radicalmente intolerantes para otros odios. Es una doble vara de medir que viene practicando la izquierda desde hace más de un siglo, por cierto. No olvidemos que los que tanto acusan a la derecha de “discursos de odio” son los mismos que cultivan desde hace mucho el odio de clase y el odio a España.

En el fondo, personajes como la señora Calero son la demostración de que la izquierda odia más que nadie y a más gente que ningún otro colectivo ideológico. Dicho sea de paso, odiar a alguien por su religión o su procedencia es propio de necios, pero odiar a alguien por ser varón es, además, el colmo de la estupidez. Incluso las más feminazis tienen padre. Muchas también tienen hermanos e hijos. ¿Ven en ellos violadores, acaso? ¿A cuántos varones de su familia planteará la señora Calero esa infame pregunta que insinúa que tener los cromosomas sexuales XY te convierten en un violador? Sea como sea, lo que tiene que hacer esa señora es dimitir. Promover el odio contra la mitad de la sociedad no puede salir gratis, y menos aún cuando se cobra un sueldo público.

No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Recibe gratis el boletín diario en tu correo electrónico:

Comentarios:

  1. escoces

    ¡No puedo creer que se rebajen tanto! Este extremo del feminismo radical en España no ocurre en ningun otro país europeo civilizado y democratico.

  2. wladimir

    eso mismo me preguntaba….

    si lo que ocurre en España sucede en el resto de Europa?…y la respuesta es NO…y porque?…

    simple..es que al parecer España bajo el Regimen Sanchista progre del PSOE-Podemos ha aplicado la afamada Agenda 2030 al extremo..literalmente…eso no se ve en otros paises que la aplican parcialmente…o solo lo que les conviene o parece,pero España la ha aplicado en profundidad….o sera a un nivel de bajeza rastrera tan profundo que ya raya en lo inaudito y exagerado…

    eso explica el fanatismo con que se ha impulsado la agenda del Genero,el Feminismo de la cuarta ola izquierdista,el aborto,la Teoria Queer,el radicalismo LGBTq+ progre,la educacion en temas de genero y otras tantas doctrinas extrañas similares…

    por lo visto España es el unico pais Europeo que ha aplicado esta agenda casi en su totalidad con los consiguientes resultados de odios politicamente creados,lo politicamente correcto y la imposicion de las minorias social-progres…

  3. Alejandro

    Que sinvergüenza. Tenía que dimitir al momento.
    Por qué no pregunta:
    ¿Qué os pasó a los socialistas andaluces, para gastaros lel dinero de los ERE en putas y coca?
    ¿Qué os está pasando a los socialistas de todas España que tragais con todo lo que hace Pedrito & Company?
    En fin, lamentable.

  4. ROKER

    Nos criminaliza a la mayoría de hombres esta tipeja que no sabe lo que dice y si lo sabe lo dice mal dicho, hay que ver hasta que punto están llegando esta gentuza con sus declaraciones sin sentido, acusatorias y sin que pase nada.

  5. FaramirGL

    Cuanto antes hagamos limpia de toda la gentuza socialista, en general y feminista, en particular, antes empezará a curarse la sociedad española.

  6. Lunaa

    Demagogos, ¿Qué os está pasando? Habéis perdido toda imaginación y estáis muy perezosos, como os basta con soltar tres o cuatro palabras para que os funcione el discurso, ya no os lo curráis nada.

    Hombres, ¿Qué nos está pasando? Pues que se nos pretende inculpar a todos de los delitos que muy pocos perpetren, que se desprecia completamente el amor que podamos tener a nuestras mujeres y cómo nos entreguemos a ellas diariamente (y viceversa) para hacer un discursito fácil y sacarse la foto para aparecer en las portadas; que aguantamos ya demasiadas injusticias y que no tenemos por qué hacerlo, que cuatro feminazis están generando una opresión femenina que no debemos tolerar, hagamos que se vean sus falacias porque usurpan las voces femeninas.

Opina sobre esta entrada:

Debes iniciar sesión para comentar. Pulsa aquí para iniciar sesión. Si aún no te has registrado, pulsa aquí para registrarte.