El riesgo de que una protesta sea fagocitada por grupúsculos totalitarios

El 'Noviembre Nacional' y la disidencia desactivadora: algo que ya se veía venir

Mié 23·10·2024 · 19:31 4

En ciertos ámbitos de la derecha española se viene usando desde hace tiempo una expresión muy recurrida: la "disidencia controlada".

El problema que aparece al llegar la hora de cubrir ese torpe círculo en la bandera
El reto y la necesidad de mantener unidas a las tres familias de la primera derecha

Lo de "disidencia controlada" vendría a sugerir que algunos en realidad están controlados por el gobierno al que dicen oponerse. Es una expresión que acaba siendo un comodín muy recurrido para descalificar sin más a todos los que optan por una estrategia que a alguien no le gusta. Aplicando la navaja de Ockham, ¿qué es más probable, que alguien esté teledirigido por el gobierno o que tenga una opinión distinta de cómo hacer oposición? Para algunos, sin más rodeos, sólo es aceptable la primera opción, que acaba creando una espiral de paranoia.

Curiosamente, de lo que casi nunca se habla es de lo que podríamos calificar como "disidencia desactivadora", que suele ser el papel que ejercen algunos extremistas que ven "disidentes controlados" por todas partes. Podríamos definir la disidencia desactivadora como aquella que acaba desactivando una protesta sacándola por completo de quicio, cabe suponer que de forma involuntaria. En esto no hay que buscar explicaciones truculentas: no tiene sentido atribuir a posibles conspiraciones lo que generalmente es fruto de la torpeza.

Un ejemplo claro de este fenómeno lo pudimos ver el año pasado en las protestas que se organizaron ante la sede nacional del PSOE en la calle Ferraz de Madrid. Las protestas se iniciaron a raíz de la amnistía concedida por el gobierno a sus socios separatistas, un ataque directo al Estado de Derecho. Sin embargo, a medida que pasaban los días se fueron sumando a las protestas personas que tenían otros intereses. Como ya señalé a finales de noviembre del año pasado, fue cuando se empezaron a escuchar consignas contra la Monarquía y la Constitución, consignas coreadas por gente de la ultraderecha clásica.

En las redes sociales, quienes recordaron que las protestas eran para otra cosa sufrieron un linchamiento, como les pasó a Francisco José Contreras y a Fray Josepho. Finalmente, algunos, que habían recortado un círculo en la Bandera de España para eliminar el Escudo Nacional, acabaron rellenándolo con el símbolo rúnico del "Noviembre Nacional", un emblema que recuerda mucho al wolfsangel usado por los nazis. Hoy, directamente, ese símbolo es utilizado por un grupo neofascista cuya puesta en escena incluye pasamontañas y que pretende fagocitar una posible reactivación de esa protesta. Esto ya se veía venir.

Obviamente, a algunos que se creen que los problemas de España se solucionarían con una revolución nacionalista y antiliberal (nunca explican con qué apoyos piensan llevarla a cabo ni qué vendría después, aunque no cuesta mucho imaginar esto último) seguramente todo eso les hará mucha ilusión, pero son un grupo puramente marginal. La extrema derecha (la de verdad, la que odia la democracia) lleva muchos años sin levantar cabeza en España porque vive totalmente alejada de la realidad y es incapaz de hacer nada mínimamente sensato.

Con todo, ese sector marginal es muy útil para desactivar protestas. Ya lo consiguió el año pasado, derivando las protestas de Ferraz a una imitación de los clásicos actos del 20-N, y esta vez ya ni siquiera espera a que la protesta se active. Obviamente, muchas personas normales y corrientes que acudan a esa protesta y se encuentren a tipos con pasamontañas y consignas antisistema, sencillamente se volverán a sus casas y perderán todo interés en la protesta.

El favor que ese sector marginal le hace a la izquierda es enorme, pero debemos ser justos: no hace falta que el PSOE ni el gobierno se molesten en teledirigir ni controlar a esos grupúsculos a través de los servicios de seguridad del Estado. Siempre hay extremistas dispuestos a hacer descarrilar cualquier protesta legítima, gente a la que le importa un bledo el propósito real de la movilización, pues sólo ve en ella una oportunidad de darse visibilidad y de intentar hacerse con las riendas de la movida. Después recordarán todo eso como si hubiese sido una gesta heroica (es lo que ya están haciendo), aunque el resultado real haya sido que ellos, precisamente ellos, lograron desactivarla.

Vengo insistiendo en la idea de que hay que alejarse por completo de cualquier totalitario, ya sea comunista o nazi, ante todo por una cuestión de decencia, pero también por puro sentido común. Los totalitarios no buscan que una protesta legítima y democrática tenga éxito: sólo buscan aprovecharse de ella, utilizándola para darse a conocer, captar adeptos y aumentar su capacidad de influencia. Cualquier protesta que no deje al margen a gente así acaba descarrilando por su culpa, algo que lamentablemente nos demuestra la experiencia.

Para terminar, ahórrense algunos la típica crítica facilona de decir que "es que tú dices todo esto muy cómodo desde tu casa". Tengo 48 años y he participado en muchas protestas contra distintos gobiernos, tanto en mi ciudad como en otras, tragándome muchísimas horas de viaje y sacrificando mis ahorros y muchas horas de sueño. Y francamente, estoy harto de ver siempre a los mismos aprovechados intentando sacar tajada de protestas legítimas, para finalmente acabar destrozándolas, haciendo con ello un inmenso favor a la izquierda.

No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Contando Estrelas en Telegram:

Comentarios:

  1. Berto

    La izquierda es experta en alentar esas falsas disidencias.

    La única disidencia real y plausible (se puede llevar a cabo) hoy por hoy es VOX. Se opone al estado de las autonomías como tales, algo con lo que gran parte de la población está de acuerdo pero solo hay silencio . Competencias administrativas las justas en cada región. Educación y Sanidad, comunes para todos como sucede en cualquier nación seria. O somos un país o somos una casa de p…

    Partidos nacionalistas que van contra España, ilegalizados, por supuesto. Estado pequeño y eficiente, impuestos no desbocados, separación de poderes (una democracia, vaya), fuera legislación de género que criminaliza al hombre por serlo, fuera paguitas (ayudas para quien las necesita, el resto, a trabajar), fuera memorias históricas y guerracivilismos.

    Todo eso y algunas medidas más, eso sí es disidencia de una falsa democracia y de un insoportable régimen izquierdista (PPSOE).

  2. AlbertoAG

    Las protestas de Ferraz todavía continúan, aunque solo quedan unas pocas decenas de personas. No sé qué pasará cuando se cumpla un año desde que empezaron.

    Con respecto al símbolo del Noviembre Nacional, siempre he preferido evitarlo, pues nunca he sabido quién lo ha creado y ahora que lo usan ciertos grupos nacionalistas antiliberales, es mejor no asociarse con ese símbolo.

    Aquellos que recortan el escudo de la bandera de España acaban destrozándola.

  3. Carlos Errando

    Todo lo expresado pasaría desapercibido, pero al gobierno y adláteres actuales, como les interesa esta dispersión y huida, se apoyarán en los medios del duopolio informativo (la sexta, cuatro, tele5, A3) y la tele del régimen tve, para difundirlo en prime time como si fuera un todo «de la ultraturbomegaextrema derecha» y así meter miedo o confundir al electorado (o a la masa) teleobediente (que no televidente) que sigue siendo mayoría y seguir potenciando el bipartidismo corrupto, apoyado en caciques regionales extremistas (estos sí, de verdad)

  4. wladimir

    a la izquierda….

    le gusta organizar y orquestar protestas vacias y sinsentido llevando simpatizantes y oportunistas a las calles para demostrar «fuerza y respaldo» masivo a su causa…por cierto un vacio respaldo….

Opina sobre esta entrada:

Debes iniciar sesión para comentar. Pulsa aquí para iniciar sesión. Si aún no te has registrado, puedes crear una cuenta de usuario aquí.

Contando Estrelas
Privacy Overview

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones como reconocerte cuando vuelves a nuestro sitio web y ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones del sitio web te resultan más interesantes y útiles.