Hay personas que se creen intelectualmente superiores a los demás y a la vez sostienen discursos que son un insulto a la lógica más básica.
Una enfermiza demonización de los varones
El diario El Mundo, un medio que lleva décadas promoviendo discursos progres dirigidos a la gente de derechas, ha publicado una entrevista con el cirujano chileno James Hamilton. El entrevistador, Rodrigo Terrasa, exhibe una pasmosa sintonía con el entrevistado cuando dice cosas como las siguientes:
Esta demonización del hombre llega a niveles enfermizos. Cuando el entrevistador pregunta: "¿El mal es un cáncer?" Hamilton contesta: "El peor. Y curiosamente lo causamos los machos". Estas afirmaciones las hace un cirujano, insisto, y las pronuncia como si fuesen hechos científicos, como si la ciencia respaldase algo tan ilógico como demonizar a miles de millones de personas por el mero hecho de ser varones.
¿Qué pasaría si se demonizase así a una raza en vez de a un sexo?
Ahora pensemos un momento lo que pasaría si El Mundo entrevistase a alguien que dijese que "los negros son biológicamente más malos" y que "son un error evolutivo". Sería un escándalo, y con razón, ya que millones de personas no merecen ser demonizadas por el mero hecho de tener un determinado color de piel. Curiosamente, el progresismo critica que se demonice a millones de personas por su raza, pero le parece bien demonizar a millones de personas por tener pene, cuando tanto en uno como en otro caso se trata del mismo discurso basura.
¿Veríamos a un entrevistador de El Mundo mostrar esa sintonía con un entrevistado que demonizase a millones de personas por su raza, su lugar de origen, por ser miopes o por ser rubios, pelirrojos, calvos o bajos? El progresismo considera que hay un "discurso de odio" cuando haces declaraciones racistas, xenófobas o misóginas, pero no lo hay cuando se trara de declaraciones misándricas, es decir, las que promueven el odio contra otros simplemente por ser varones.
Una ola de estupidez
No está de más recordar una obviedad. Mientras ese tipo (me niego a llamar "doctor" a alguien que dice semejantes tonterías en público) demoniza a miles de millones de personas por tener pene, hay muchísimos hombres velando por nuestra seguridad (policías, soldados, marinos, aviadores), salvando vidas (bomberos, médicos, enfermeros, socorristas), ayudando a los demás, cuidando de sus familias y llevando una vida honrada. ¿Qué derecho hay a satanizar a tanta gente buena en aras de un feminismo misándrico?
Llevamos muchos años aguantando ese tipo de discurso y, sinceramente, ya estoy harto de charlatanes que demonizan a los varones por su sexo, tan harto como de otros charlatanes que demonizan a millones de personas por su raza, su nacionalidad, su lugar de nacimiento o incluso por su fecha de nacimiento (como los memos que ahora te critican por ser un "boomer"). Los discursos que demonizan a millones de seres humanos por características que no son elegidas -como el sexo, el color de la piel, el lugar de nacimiento o la edad- se están extendiendo como una ola de estupidez.
Una vieja obsesión de la izquierda
En este caso, El Mundo ha publicado un típico discurso identitario del progresismo, aderezado con viejos mantras de esa ideología, como afirmar que el mundo no resiste "mayor cantidad de humanos", porque "los recursos del planeta son limitados". Una afirmación que no tiene en cuenta que los recursos crecen a la par que la población. El consumo de recursos por parte de la humanidad no es un juego de suma cero, porque de lo contrario los seres humanos no habrían sobrevivido al crecimiento demográfico que hubo desde la época de las cavernas hasta el antiguo Egipto o la antigua Grecia.
Hay que señalar que la izquierda tiene una auténtica obsesión con el mito de la superpoblación, una obsesión que desde hace décadas ha impulsado políticas neomaltusianas que incluían la promoción masiva del aborto (casualmente, hace diez años Hamilton criticó que la Iglesia Católica se manifestase contra el aborto). Como ya estamos viendo en Europa, esas políticas están provocando un suicidio demográfico con terribles efectos económicos, ya que una sociedad con una pirámide de población invertida, con cada vez menos población activa sosteniendo a una población dependiente cada vez mayor, es insostenible. En vez de reconocer su grave error, los charlatanes neomaltusianos insisten en sus discursos apocalípticos. Unos discursos tan pseudocientíficos como lo es demonizar a millones de personas por ser varones.
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Foto: Brayan Zavala.
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Comentarios:
AlbertoAG
Y luego, los progres, esa panda de resentidos, se preguntan por qué cada vez hay más gente que rechaza el feminismo.
El feminismo debe desaparecer, pues una ideología que promueve el resentimiento hacia todo varón no aporta nada bueno.
9:18 | 8/07/25
Agamemnon
No hace falta irse muy lejos para ver cómo se demonizó a James Watson, uno de los descubridores de la estructura del ADN, por lo que recibió el premio Nobel de Fisiología y Medicina de 1962.
En 2007 el investigador fue forzado a jubilarse tras unas controvertidos declaraciones racistas en las que afirmaba que las diferencias en inteligencia entre grupos étnicos se deben a factores intrínsecos o genéticos
https://genotipia.com/genetica_medica_news/james-watson-polemica/
12:22 | 8/07/25
Lunaa
Un tema de lo más interesante el de hoy. En el racismo podemos encontrar lo injusto y hasta lo irreflexivo que mueve a esa conducta y por su evidencia vemos los móviles con que se promueve. Lo más habitual es encontrar la intención del dominio de unos colectivos sobre otros y evitación del beneficio mutuo en este ejercicio.
Pero es que todos esos epítetos wokistas que van generando los siniestros tienen está misma pretensión y muchos la alcanzan por imposición tiránica o subvenciones desproporcionadas (hola, Planet Parenthood, a ver cómo te las arreglas ahora. Hasta luego).
Infernal es el que no se somete a los nuevos tiempos y cree que lo de antes no vale, quien no demoniza a quiénes le digan que debe demonizar. O quien piense que hay problemas más acuciantes que el pretendido cambio climático. Más infernales somos quiénes miramos todo esto de soslayo y no acomodamos o reconvertimos nuestras creencias a esos galimatías porque sólo vemos un absurdo que no entra en lo nuestro, que no cabe. Y todavía más infernales quiénes tengan los principios tan sólidos y sus valores tan estructurados y completos que encuentren una respuesta mucho mejor a cada una de esas propuestas. Vamos, es que Dante toma nota de ellos para edificar un nuevo círculo en su Divina comedia.
Demonizados somos los que hemos de ser tenidos por diablos por imperativo de otros, no por nuestra infernalidad sino por la inconveniencia política que ya darán en llamar » incorrección». Todos los que digamos que el rey del cuento está desnudo, los que encontremos la justicia donde ellos no la ponen, la Verdad en donde esté y no en sus pretensiones.
En fin, lo de los demonizados es tan fácil de ver que no sigo con eso. Los hombres somos a las feministas radicales lo que los negros a los nazis, los judíos a los rojos de hoy, los católicos a los progres. Demonizado soy por recordar esto, infernal que los judíos sufran más por los rojos de hoy que por los nazis de ayer.
Pero las feministas son seres angelicales. Bueno, no. En la neoreligión de lo nebuaje se llaman seres de luz. No son mujeres, eso quedó atrás, son unas cosas que se ponen en los altares para sacrificar en ellos nuestra civilización, masculinidad, cualidades humanas y personales. Y tenemos otros seres de luz, y otros, y otros… Un panteón en que se ha estructurado el nuevo mundo en castas y unas ejercen el poder sobre las demás, siendo más perjudicadas por el resto las que quedan más abajo. Y éste era exactamente el discurso de los progres en los años setenta, que venía de jipis anteriores. Versaba sobre esta estratificación, etiquetado y abuso que ahora promueven y defienden.
14:03 | 8/07/25
Lunaa
Y ahora visto más en concreto, con respeto a las declaraciones del majadero que nos embarga. Dice tal badulaque que los hombres somos la esencia pura de la maldad y qué sé yo, dejando de lado que la palabra «humano» comparte un étimo muy íntimo con la palabra «hombre», y sin enrollarme con el humus = tierra porque es hora de comer y lo confundo con el otro, que ya apetece.
Decir que el mal de la humanidad somos los hombres es lo mismo que decir que el mal de la botijicidad son los botijos. Y aunque es gran estupidez, ha encontrado una mayor que consiste en presuponer que eliminando al hombre mejorará la humanidad. Pues estos son los charlatanes a quiénes se escucha, no cabe esperar muy buenos resultados. Espero que le escuchen menos que a Zarathustra y su chalado autor.
A los más suspicaces no se les va a escapar lo názico de reinventarse una raza aria con unas características que para nada tiene quien pugna por imponerla sobre los demás. Pues eso ha perpetrado el declarante porque presupongo que no ha castrado su pene, ese origen de todo mal que debe desaparecer.
Y si en ciencia me habla, no me puede negar que su pene es malo si no funciona (por favor, no lo veáis con frivolidad ni os dejéis llevar por chascarrillos, los chistes al respecto son demasiado fáciles) . Si no tiene disfunción eréctil, si evacúa la orina, si contribuye a veces a mantener una presión sanguínea del cuerpo – con erecciones nocturnas, por ejemplo- y si puede transmitir el semen en la copula, es un pene bueno.
Porque la prosopopeya puede ser literatura o superstición, atribuirle moralidad es lo mismo que hacerlo con los riñones o el hígado. Así, si la moralidad y la ética vienen guiados por el órgano capaz de razonar, radican en el cerebro. Sí que hay algo sublime que se escapará siempre a la ciencia y es el funcionamiento del cerebro. Y tampoco hay respuestas categóricas sobre el alma – desde luego que la Medicina no ha probado su fisicidad-, ? Cómo supone este cirujano que el mal está en el pene de todos menos el suyo?.
Si él tuviera el mal también por ser también hombre no querría que esto se supiera. Si no tiene el mal ese pénico va a ser que no todos los hombres lo tenemos. Aquí sí que hago un juego de palabras: Qué pena.
En pretensión de qué virtud ataca de la forma más flagrante a la igualdad ontológica humana mediante el ataque a las diferencias naturales? O sea que nos cae la del pulpo porque decimos que los niños tienen pene y las niñas tienen vulva, y ahora resulta que este tío no se las carga?… En fin estaba diciendo algo sobre igualdad y justicia pero me he perdido.
Ah, sí. Para el ministerio que se encarga de subvencionar a los suyos en estas cosas, un hombre y una mujer son exactamente lo mismo, aunque se les diferencia en si son víctimas o culpables. Para quien no teng luces, está igualdad se basa en que nacemos sin sexo y luego vamos fluyendo y ya veremos si somos de esos que pueden procrear en su pareja o de los que adoptan, porque todo da exactamente lo mismo. Para mí y para otros, pues somos hombres o mujeres porque nos hicieron así y la igualdad está en derechos y potenciales por ser humanos. Y para el silogista que nos viene divirtiendo esa igualdad no existe. Todos los hombres debemos desaparecer en favor de todas las mujeres. No tiene que haber justicia, ni realidad, ni lógica porque si pones algo de eso ya no es absurdo y no tiene gracia.
Mira que era difícil el oficio antiguo de bufón de la Corte…
14:38 | 8/07/25
isanchezgil
Esta gente se ha vuelto loca totalmente.
Ya me parecía un desequilibrio claro al ver dos de las leyes que han promulgado: por una parte, «Violencia de género», sin decirlo, proteger a las pobrecitas hembras que no saben defenderse (como si no existiera la patada en los testes!), por otro lado, la llamada «ley trans», por la que todo tío pelo en pecho puede sentirse damisela. O somos, o no somos.
Quiero decir algo en favor del feminismo: como tengo ya muchos años, y he trabajado una gran parte de mi vida como ejecutiva de alto nivel, he podido observar (mejor decir, sufrir) dos problemas: por una parte, el ninguneo casi constante por parte de los superiores, todos o casi todos hombres. Por otra parte, el comportamiento agresivo y feroz de las pocas hembras que han llegado a algún alto puesto, machacando, sobre todo, a las otras mujeres de su mismo nivel.
Por eso, soy un poco escéptica al hablar de feminismo, sin ignorar que, las pocas mujeres que podíamos llegar alto, hemos sido sistemáticamente apartadas por hombres que no valían ni la mitad que muchas de nosotras.
Tengo que añadir, además, que he tenido estupendos amigos y consejeros, casi todos hombres, pocas mujeres. Nada que ver con esta panda de analfabetas que no tienen idea de nada y se las dan de listillas porque han sido encumbradas por sus partidos políticos, no por su valía.
21:07 | 8/07/25
JuanCarlosCasillas
La izquierda disfraza sus perjuicios de ideología para legitimarlos. Al prejuicio contra el rico lo llaman lucha de clases. Al prejuicio contra la cultura occidental teoría de la dependencia….Puede que en ocasiones emita denuncias justas, pero luego funda muchos de sus discursos más en una fobia hacia un determinado colectivo que en argumentos.
23:15 | 8/07/25
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