El gobierno de Pedro Sánchez demoniza a demócratas y elogia a una dictadura

España, la paradoja de acercarse a la mayor dictadura y alertar contra la 'ultraderecha'

Eng Vie 22·8·2025 · 7:58 2

Hay cosas que no deberían ser normales en un país democrático, y una de ellas es el benévolo tratamiento que recibe la mayor dictadura del mundo.

Huawei: el 'cordón sanitario' de la izquierda española no incluye a la mayor dictadura
Los crímenes de la dictadura comunista de China, a la que Pedro Sánchez elogia

La llamada República Popular de China es un régimen totalitario, una dictadura de partido único en la que el Partido Comumista de China (PCCh) ejerce el poder desde 1949 sin elecciones libres, reprimiendo de forma enérgica toda oposición al régimen, violando los derechos humanos y manteniendo una red de campos de concentración, el Laogai, que es la versión china del famoso Gulag soviético.

Se trata de unos hechos que rara vez se leen en los medios occidentales, tal vez porque las grandes empresas que tienen su base en esa dictadura (y en las que el PCCh mantiene comisarios políticos) utilizan su poder económico para extender la influencia de ese régimen fuera de sus fronteras. Es pasmoso que se permita a una dictadura extender sus redes de esta forma en los países democráticos, pero lo más indignante es que algunos gobiernos se alíen directamente con esa dictadura, como ocurre en España, gobernada por una coalición de socialistas (PSOE) y comunistas (Sumar), encabezada por el socialista Pedro Sánchez. Es el único país de la Unión Europea con ministros comunistas.

La ideología del actual gobierno español es la que explica su escandalosa política internacional. Sánchez demoniza a un país democrático como Israel, acusándole falsamente de cometer un "genocidio" (una acusación que el dirigente socialista nunca ha dirigido contra Rusia por sus atroces crímenes en Ucrania), y a la vez elogia a un régimen criminal como es la dictadura comunista china, omitiendo toda crítica a sus sistemáticos abusos contra los derechos humanos, que incluyen crímenes de genocidio contra la minoría uigur, sobre los que el gobierno de Sánchez no ha emitido ni la más leve crítica en siete años.

Ese acercamiento del gobierno izquierdista español a China es el que explica algo tan insostenible como el hecho de contratar a la empresa china Huawei para almacenar escuchas policiales, algo que está tensando las relaciones entre España y Estados Unidos, país que ha alertado de las conexiones de esa empresa con la dictadura comunista china. Hoy Vozpópuli señala que la investigación abierta en EEUU a Sánchez por el contrato con Huawei señala a los lobbies de José Luis Rodríguez Zapatero y José Blanco, que formaron parte del gobierno socialista de España de 2004 a 2011, el primero como presidente y el segundo como ministro de Fomento.

Lo más surrealista, por ser generoso con el adjetivo, es que mientras llevan a cabo un acercamiento a la mayor dictadura del mundo, a un régimen totalitario que es aliado de la dictadura de Vladimir Putin, el gobierno de Sánchez dedica gran parte de sus esfuerzos a alertar contra la "ultraderecha", identificando así a la oposición democrática que basa sus tesis ideológicas en el rechazo a los dogmas progresistas del PSOE. Es decir, que para Sánchez y sus corifeos, ser demócrata y de derechas es peor que ser un dictador comunista como Xi Jiping, al que el gobierno izquierdista español nunca ha dedicado ningún tipo de crítica. Esto nos puede dar una idea de lo que la izquierda entiende en realidad por democracia.

---

Foto: AFP. Xi Jinping, el actual dictador de la China comunista.

No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Contando Estrelas en Telegram:

Comentarios:

  1. AlbertoAG

    Los mayores extremistas de izquierdas siempre alertan con el coco de la ultraderecha, pero luego son ellos los tiranos.

  2. isanchezgil

    Lo que verdaderamente da lástima es que quienes votan al PSOE y sus compinches se creen que son de izquierda (ellos mismos, y el PSOE y sus adláteres).

    La denominación «izquierda» que en un principio se refería a quienes se oponían a los derechos del Rey «por la gracia de Dios», que es lo que caracterizó a la izquierda durante bastante tiempo, antes de la Revolución (Francia, 1790) y que luego se focalizó en un grupito de aquellos, el más intolerante y el que más despreciaba los derechos humanos (1793-94).

    La estela que dejaron estos miserables fue recogida después por Lenin y los bolcheviques y por todos los partidos europeos llamados «de izquierda» a partir de 1917. Desde entonces, la llamada izquierda son simplemente los grupos políticos que desprecian los derechos humanos y que imponen el totalitarismo para poder mandar (mangonear diría yo) sin cortapisas en su exclusivo beneficio.

    Por eso tengo que repetir que me dan lástima todos esos individuos que caen en el engaño de que la izquierda se ocupa de los pobres (ya no dicen de los obreros porque éstos han espabilado y cada vez les votan menos). Curiosamente son los hijos pijos de la clase media alta los que, por medio de la religión woke siguen los dogmas de todos estos chupones, que, desde el principio, solo están interesados en vivir bien a costa de todos los borregos que les votan,

    Y, en el caso de Sánchez y sus compinches, hablan del fantasma de la ultraderecha para asustar a los borregos y poder seguir robando como han hecho desde el primer día.

Opina sobre esta entrada:

Debes iniciar sesión para comentar. Pulsa aquí para iniciar sesión. Si aún no te has registrado, puedes crear una cuenta de usuario aquí.

Contando Estrelas
Privacy Overview

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones como reconocerte cuando vuelves a nuestro sitio web y ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones del sitio web te resultan más interesantes y útiles.