Es malo para la democracia que presidentes que alcanzaron su cargo en elecciones libres ayuden a legitimar a tiranos antidemocráticos.
Desde aquí vengo criticando la amistosa relación del socialista Pedro Sánchez con la China comunista, una dictadura de partido único que gobierna la China continental desde 1949 sin elecciones libres, violando los derechos humanos más elementales y cometiendo uno de los mayores genocidios de la historia. Esta crítica se puede y se debe aplicar a cualquier otro gobernante de un país democrático que haga lo mismo.
Ayer, Donald Trump publicó un mensaje en Truth Social anunciando lo siguiente: "Acabamos de lograr la liberación de tres prisioneros polacos y dos moldavos que se encontraban detenidos en Bielorrusia y Rusia. Gracias a mi Enviado Presidencial Especial, John Coale, pudimos presionar con firmeza para que esta liberación se hiciera realidad. Mi amigo, el presidente Karol Nawrocki de Polonia, se reunió conmigo el pasado septiembre y me pidió que ayudara a liberar a Andrzej Poczobut de la prisión bielorrusa. Hoy, Poczobut está libre gracias a nuestros esfuerzos. Estados Unidos cumple con sus aliados y amigos". Hasta este punto el mensaje de Trump no merecería ninguna crítica. El problema es que a continuación Trump decidió añadir lo siguiente: "Gracias al presidente Aleksandr Lukashenko por su cooperación y amistad. ¡Qué amable!"
Debemos recordar que Aleksandr Lukashenko lleva ejerciendo la presidencia de Bielorrusia desde 1994, actuando durante 32 años como un dictador, cometiendo fraudes electorales para mantenerse en el poder, encarcelando a ciudadanos bielorrusos y extranjerios por motivos políticos -entre los presos liberados hay un fraile católico polaco, Grzegorz Gawel, falsamente acusado de espionaje- y violando los derechos humanos en su país. Lukashenko es un tirano y, además, es aliado de Putin en su guerra de agresión contra Ucrania.
Obvia decirlo, pero Trump no tiene necesidad de elogiar a un dictador, y menos aún cuando recientemente ha hecho cosas como atacar al Papa León XIV en un mensaje publicado el 13 de abril, un ataque por el que el presidente de EEUU recibió críticas desde el seno de su propio partido y de su aliada Giorgia Meloni, primera ministra de Italia.
En el caso del dictador bielorruso, los elogios de Trump no son los primeros. Trump ya se ha referido a Lukashenko con la expresión "altamente respetado" en tres mensajes en Truth Social: el 15 de agosto de 2025, el 9 de noviembre de 2025 y el 30 de marzo de 2026. Ahora ya no se detiene en ese elogioso tratamiento y le agradece su "amistad" para acabar diciendo de él que es "amable", una expresión que es un insulto para los más de 800 presos políticos que hay en las cárceles bielorrusas. Además de tener ese efecto, los elogios de Trump a ese dictador se vuelven contra él como un búmeran. En su ataque al Papa el 13 de abril, Trump dijo que León XIV "es débil con el crimen y pésimo en política exterior". Sin darse cuenta, el presidente de EEUU estaba haciendo un retrato de sí mismo con esas palabras, como ha quedado en evidencia con sus reiterados elogios al tirano bielorruso.
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Foto: Sergei Gapon. El dictador Alexandr Lukashanko presidiendo un desfile militar el 9 de mayo de 2020 en Minsk.
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Comentarios:
isanchezgil
Este bocazas indiscreto se permite criticar a León XIV, y elogiar a un lamecu–s sinvergüenza como Lukashenko.
!Vaya ojo!. Me alegro de que no tenga posibilidad de un segundo mandato.
19:51 | 11/05/26
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