Algunos afirman que Donald Trump es un hábil estratega cuyas decisiones son parte de elaborados y geniales planes.
Fortaleza con Irán y Venezuela y debilidad con Rusia
Desde luego, debo reconocer que Trump ha cometido aciertos, como sus acciones contra las dictaduras de Venezuela e Irán, dos de los aliados de la dictadura de Vladimir Putin. La captura de Nicolás Maduro puede acabar provocando, de rebote, el posible derrumbamiento de la dictadura comunista cubana, en graves apuros al dejar de recibir el petróleo venezolano. Sin embargo, estas acciones de Trump no se explican por una elaborada estrategia: responden, simplemente, a una actitud de fortaleza que contrasta con el afán de apaciguamiento hacia esas dictaduras por parte de anteriores presidentes de EEUU.
De hecho, la ausencia de una elaborada estrategia se observa claramente en la actitud de Trump hacia Rusia, que es, junto con la China comunista, el principal socio de ese "eje del mal" del que también forman parte dictaduras como Irán, Venezuela, Cuba y Corea del Norte. Ayer, el gobierno de EEUU decidió aliviar las sanciones a la importación de petróleo ruso, una decisión absurda que ha contrariado, con razón, tanto a Ucrania como a varios países europeos aliados de EEUU, que lo consideran un favor a Vladimir Putin. Por supuesto, Viktor Orbán, amigo de Putin y enemigo de Ucrania, ha celebrado la decisión de Trump. Esto ya debería ser suficiente para entender el error del presidente de EEUU.
Una inyección de 10.000 millones de dólares en las arcas rusas
Recordemos que Rusia lleva cuatro años sosteniendo una guerra de agresión contra Ucrania, atacando sistemáticamente a la población civil y cometiendo innumerables crímenes de guerra. El presidente de Ucrania ha calculado que la decisión de Trump podría inyectar 10.000 millones de dólares en las arcas rusas, un dinero que Putin utilizará para seguir matando a civiles ucranianos. Con esa decisión incomprensible, que sirve para aliviar a la potencia agresora en esa guerra, Trump no le hace un favor a la paz: lo que hace es ayudar a Rusia para continuar su invasión. Pero esa torpe decisión no sólo ayudará a Rusia.
La Casa Blanca desoye los avisos de que Moscú está ayudando a Teherán
Este jueves, el Reino Unido señaló que Rusia está apoyando a la dictadura iraní en su guerra con Estados Unidos e Israel. No es la primera noticia que tenemos de la intervención rusa en este conflicto. Hace una semana se supo que Moscú está proporcionando inteligencia a Teherán para atacar objetivos estadounidenses. Ante esta información, lo más pasmoso fue ver la reacción de la Casa Blanca restándole importancia y finalmente negando que eso sea así simplemente porque Putin se lo habría dicho en una conversación telefónica con Trump este lunes. "Podemos creerles", dijo Steve Witkoff, enviado especial de Trump a Moscú, sobre los rusos.
Aliviando a Rusia por ayudar a Irán a matar a soldados de EEUU
Hay que recordar que el Kremlin ha mentido numerosas veces en los últimos años, incluso negó que fuese a llevar a cabo una invasión de Ucrania una semana antes de iniciarla. Si algo se ha demostrado hasta ahora es que la dictadura de Putin miente siempre y no tiene ninguna credibilidad. Hasta ahora, Witkoff ha tenido un papel lamentable en los contactos entre Washington y Moscú, favoreciendo siempre a Putin y actuando como un blanqueador del dictador ruso en Occidente. Ahora vuelve a hacerlo y Trump sigue haciéndole caso, ahora incluso ordenando aliviar a Rusia mientras Putin ayuda al régimen terrorista de Irán a matar a soldados de EEUU. Es un completo absurdo.
No hay una estrategia detrás de algo así: todo es una improvisación
Supuestamente, la decisión de Trump pretendería rebajar los precios del petróleo en un momento en el que están subiendo por el bloqueo iraní al Estrecho de Ormuz, pero lo que hace la Casa Blanca al ceder ante Rusia es beneficiar precisamente a uno de los principales aliados de ese régimen terrorista que está atacando buques petroleros en ese estrecho y en aguas del Golfo Pérsico. Con esa torpe decisión, el mensaje que envía Trump al mundo es que no tiene ninguna estrategia, que sólo improvisa movido por ciertos impulsos que no se explican con un discurso coherente de fortaleza contra ese eje del mal.
De hecho, la fortaleza que Trump ha exhibido contra las dictaduras de Irán y Venezuela deja aún más en evidencia su flaqueza frente a Moscú, una política torpe con la que Trump sólo ha conseguido hasta ahora que Putin se anime a seguir matando a civiles ucranianos como moneda de cambio en unas negociaciones en las que Trump ha cedido demasiadas veces a los intereses rusos.
Unas medidas que no favorecen la paz, sino al invasor
Es imposible no acordarse ahora de la promesa de Trump en mayo de 2023 de que acabaría con la guerra en Ucrania en "24 horas". Nunca quiso explicar cómo lo haría. Hasta ahora, lo que ha dejado claro es que no tenía ninguna estrategia seria para lograrlo: por eso ocultó sus planes, si es que los había. Lo que ha hecho, sobre todo, es presionar al país invadido y ceder ante el país invasor. Ésta nunca ha sido una forma de obtener la paz: como la historia de muestra, lo único que se consigue con eso es favorecer al invasor e incentivar nuestras agresiones.
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Foto: Reuters.
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Comentarios:
Flanker
Lo de Trump con Putin es de escándalo.
12:07 | 14/03/26
isanchezgil
El señorito Trump es especialista en empezar cosas para luego no acabarlas. Epezó diciendo que acabaría con la guerra de Ucrania, muchas reuniones, muchas visitas… y nada. Incluso ahora está ayudando al carnicero Putín porque le interesa que no se le echen encima los paises europeos al quedarse sin suministro de petróleo por otra de sus gracietas: la intervención en Irán, que veremos como acaba.
También se llevó a Maduro y señora (gran aplauso mundial) para después dejar todo como estaba, al mando de la lugarteniente de Maduro, la Delcy Rodríguez.
Y lo de Irán, como digo, ya verenos cómo acaba. Porque si van a dejar el país triturado, pero los ayatolas vivitos y coleando, pues para ese camino no necesitamos «forjas» como dijo una célebre ministra de Sánchez. Y si ponen botas sobre el terreno, o sea si desembarcan allí los marines, veremos si, al final, no salen como en Vietnam, con las orejas gachas.
Lástima de buenas iniciativas sin acabar por un bocazas fantasioso.
1:37 | 15/03/26
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