Una operación lanzada en 1972 por el KGB y dirigida a los países islámicos

SIG: la operación soviética para impulsar «un odio al estilo nazi hacia los judíos»

Eng Lun 24·8·2026 · 6:54 0

El antisemitismo es una lacra que ha sido utilizada de forma perversa por varias dictaduras para manipular a las masas.

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El antisemitismo zarista, nazi y soviético

El zarismo ruso promovió el antisemitismo de forma muy activa. El libelo antisemita más famoso, "Los protocolos de los sabios de Sión", fue creado por la Ojrana, la policía política zarista, en 1903. Más tarde ese libelo fue utilizado por el nazismo para promover el antisemitismo a una escala sin precedentes, llegando a perpetrar el exterminio de seis millones de judíos, que es, sin duda, el episodio más criminal del antisemitismo en toda su historia. Mucho menos conocida es la operación de la dictadura comunista soviética para promover el odio contra los judíos a gran escala en el mundo islámico recurriendo exactamente a ese libelo que ya había sido usado por los nazis con el mismo propósito.

SIG, una operación lanzada en 1972 por el KGB para promover el antisemitismo

El 24 de agosto de 2006, tal día como hoy hace 20 años, el teniente general Ion Mihai Pacepa, que había sido jefe interino del servicio de inteligencia exterior de la dictadura comunista rumana (la Dirección de Información Exterior, DIE) y que en 1978 se convirtió en el oficial de inteligencia de más alto rango que desertó desde el bloque soviético, firmó un artículo publicado en la National Review, en el que reveló lo siguiente:

"En 1972, el Kremlin decidió poner al mundo islámico en contra de Israel y Estados Unidos. Como me dijo el presidente de el KGB, Yuri Andropov, mil millones de adversarios podían infligir un daño mucho mayor a Estados Unidos que unos pocos millones. Necesitábamos inculcar un odio al estilo nazi hacia los judíos en todo el mundo islámico y convertir esta arma de las emociones en una masacre terrorista contra Israel y su principal aliado, Estados Unidos. Nadie dentro de la esfera de influencia estadounidense/sionista debería sentirse seguro.

Según Andropov, el mundo islámico era un caldo de cultivo perfecto para una cepa virulenta de odio hacia Estados Unidos, nacida del pensamiento marxista-leninista. El antisemitismo islámico estaba profundamente arraigado. Los musulmanes sentían predilección por el nacionalismo, el chovinismo y el victimismo. Sus masas analfabetas y oprimidas podían ser incitadas al extremo.

Andropov sermoneaba que el terrorismo y la violencia contra Israel y su amo, el sionismo estadounidense, surgirían naturalmente del fervor religioso de los musulmanes. Bastaba con repetir nuestros argumentos: que Estados Unidos e Israel eran «países fascistas, imperialistas y sionistas» financiados por judíos ricos. El islam estaba obsesionado con impedir la ocupación de su territorio por los infieles y sería muy receptivo a nuestra descripción del Congreso estadounidense como un organismo sionista rapaz que pretendía convertir el mundo en un feudo judío".

Pacepa explicaba que el KGB (la principal organización de inteligencia de la URSS) dio el nombre clave de "SIG" a esta operación, por la expresión rusa "Sionistskiye Gosudarstva" (Gobiernos Sionistas). Pacepa añadía:

"SIG era una operación conjunta a gran escala, impulsada por el partido y el Estado. Creamos empresas conjuntas para construir hospitales, viviendas y carreteras en estos países, y allí enviamos a miles de médicos, ingenieros, técnicos, profesores e incluso instructores de danza. Todos tenían la tarea de presentar a Estados Unidos como un feudo judío arrogante y altivo, financiado con dinero judío y dirigido por políticos judíos, cuyo objetivo era someter a todo el mundo islámico".

El bloque soviético envió a 4.000 agentes de influencia para promover esa campaña

El antiguo oficial de inteligencia rumano señaló que el KGB soviético ordenó a la DIE buscar a personas pertenecientes a grupos étnicos islámicos para usarlas en "operaciones de desinformación y terrorismo", infiltrándolos en países musulmanes de su esfera de influencia (como Libia, Líbano y Siria):

"Su tarea consistía en exportar un odio rabioso y desquiciado hacia el sionismo estadounidense, manipulando la aversión ancestral hacia los judíos que sentía la gente de esa parte del mundo. Antes de abandonar Rumania definitivamente, en 1978, mi DIE había enviado a unos 500 agentes encubiertos a países islámicos. Según una estimación aproximada recibida de Moscú, para 1978 toda la comunidad de inteligencia del bloque soviético había enviado unos 4.000 agentes de influencia al mundo islámico".

El KGB usó el mismo libelo antisemita que los nazis para promover el odio a los judíos

Esta operación de promoción del antisemitismo recurrió al mismo panfleto ruso que ya había sido utilizado por los nazis en la campaña antisemita que desembocó en el Holocausto, según señaló Pacepa:

"A mediados de la década de 1970, también comenzamos a difundir por todo el mundo islámico una traducción al árabe de los Protocolos de los Sabios de Sion, una falsificación rusa zarista que Hitler había utilizado como base para su filosofía antisemita. Asimismo, distribuimos un documento "documental" fabricado por la KGB en árabe que alegaba que Israel y su principal aliado, Estados Unidos, eran países sionistas dedicados a convertir el mundo islámico en una colonia judía.

En el bloque soviético intentamos conquistar mentes, porque sabíamos que no podíamos ganar ninguna batalla militar. Es difícil precisar cuáles son los efectos duraderos de la Operación SIG. Pero el efecto acumulativo de difundir cientos de miles de Protocolos en el mundo islámico y presentar a Israel y a Estados Unidos como enemigos mortales del islam fue, sin duda, perjudicial".

Una campaña de desinformación cuyos efectos persisten en la actualidad

Esto explica en gran medida el furibundo antisemitismo que existe en la extrema izquierda y en el islamismo. Se trata, en parte, de los efectos de una campaña orquestada por el KGB, apoyada por el resto de la comunidad de inteligencia del bloque soviético y en la que se emplearon cuantiosos recursos. La extrema derecha ya tenía una gran experiencia en la promoción del antisemitismo, y ahora lo está impulsando de forma conjunta con la extrema izquierda y el islamismo, una vez más con el apoyo de Moscú.

Pacepa alertó en 2014 sobre Putin y sus operaciones de desinformación

Seis años antes de su muerte, el 8 de noviembre de 2014, Pacepa alertó sobre lo que estaba pasando nuevamente en Rusia en otro artículo publicado por la National Review: "el comunismo soviético ha muerto como forma de gobierno. Pero la ciencia de la desinformación del Kremlin está resurgiendo, y pocos le prestan atención". Pacepa explica lo que pasó en Rusia después de llegar al poder al que definía como "exoficial de la KGB Vladimir Putin": "Aprovechando que Putin había pasado muchos años en Alemania, la maquinaria de desinformación del Kremlin comenzó a presentarlo como un líder europeizado". El exoficial de inteligencia rumano añadía:

"Durante la Guerra Fría, Rusia era un país donde la KGB era un estado dentro del estado. Ahora, la KGB, rebautizada como FSB, es el Estado ruso. En 2003, según un estudio publicado en el conocido periódico ruso Novaya Gazeta y reproducido por el Centro para el Futuro de Rusia, más de 6000 exoficiales de la KGB dirigían los gobiernos federales y locales de la supuesta Rusia democrática, transformando al país en la primera dictadura de inteligencia de la historia. La Unión Soviética tenía un oficial de la KGB por cada 428 ciudadanos. En 2004, la Rusia de Putin tenía un oficial del FSB por cada 297 ciudadanos".

Pacepa advirtió sobre lo que estaba ocurriendo en Rusia hace ya doce años: "Tras la revolución soviética, el Kremlin transformó la otrora próspera y amigable Rusia en un ejemplo de desinformación: un país que no es lo que aparenta ser, gobernado por líderes que no son quienes dicen ser. El presidente Putin ha continuado con esa tradición de desinformación". Lamentablemente, pocos le hicieron caso y ahora estamos viendo las consecuencias. Una de ellas es la promoción activa del odio a los judíos por las redes de propaganda del Kremlin en los países occidentales, incluyendo calumnias contra el Estado de Israel como la que le acusa de cometer un "genocidio" en Gaza, una mentira promovida a gran escala por la extrema izquierda y sus aliados islamistas y que la extrema derecha antisemita y prorrusa está apoyando activamente.

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Imagen: Grok / Elentir.

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