Este 9 de octubre se ha estrenado una nueva película que aborda los problemas asociados a las redes sociales y concretamente a Facebook.
"The Social Reckoning", estrenada en España como "El precio de la red" y en Hispanoamérica como "El poder de la red", es una película que habla sobre los problemas de Facebook con los contenidos extremistas y, más en segundo plano, con el acoso entre menores. El hilo conductor es Frances Haugen (su papel lo hace la actriz estadounidense Mikey Madison), una empleada de Facebook que facilitó a The Wall Street Journal los documentos publicados por este periódico sobre Facebook en 2021. La película ha sido dirigida por el cineasta estadounidense Aaron Sorkin, que ya dirigió una película sobre los inicios de Facebook, "La red social", estrenada en 2010.
El actor estadounidense Jeremy Allen White hace un muy buen papel como el periodista de investigación Jeff Horowitz, que fue el que publicó aquella exclusiva en el WSJ. Madison hace un papel excelente como Haugen. De hecho, creo que en gran medida la buena calidad de esta película recae en su interpretación. El actor estadounidense Jeremy Strong hace de Mark Zuckerberg, el CEO de Facebook, y a decir verdad no me ha convencido su interpretación. A veces da la sensación de comportarse como un robot. Me gustó más el papel que hizo Jesse Eisenberg como Zuckerberg en la citada película de 2010.
Debo decir que la película me ha gustado, aunque me pareció mejor la de 2010. El gran problema de esta nueva obra de Sorkin no es los problemas que trata, que son objetivamente reales, sino el sesgo al contemplar el debate sobre la libertad de expresión en las redes sociales. Por ejemplo, la película pasa por alto las críticas a Facebook por su sesgo al censurar contenidos conservadores, y no hablamos de contenido extremista, sino del mero hecho de defender tesis conservadoras absolutamente legítimas, como la defensa de la vida frente al aborto o el rechazo a la ideología de género. Sorkin también decidió pasar por alto la censura en Facebook siguiendo instrucciones de gobiernos y sin pasar por la Justicia, un hecho que salió a la luz en octubre de 2021.
Obviamente, el gran valor que tienen la libertad y la democracia es que puedes hacer una película poniendo el foco en lo que más te interese, en función de tu punto de vista ideológico o simplemente de tus gustos sobre lo más variados temas. Lo que no está bien es ignorar problemas tan graves como la censura, especialmente cuando se aplica con un sesgo ideológico claro, como si esta cuestión fuese un tena meramente accesorio en una sociedad democrática. Si admitimos que una poderosa herramienta digital con más poder que muchos estados censure ideas que incomodan a algunos, que es lo que hizo Facebook (y también otras redes sociales) de espaldas a sus usuarios, ¿qué queda de esa democracia y de esa libertad?
Os dejo aquí con el trailer de la película:
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Comentarios:
AlbertoAG
Respecto a la censura de las redes sociales, es la consecuencia de un sistema político y económico en que Estado y Mercado se unen de forma que la lógica expansiva del Estado se contagia al Mercado.
Esto explica que sobre todo el gran capital trate de abarcar cada vez más y más, y se arrogue funciones que no le corresponden, como decidir, en el caso de gestores de redes sociales, por encima del bien y del mal mediante el ejercicio de la censura política propio de un bárbaro absolutismo.
Asimismo, también explica la obsesión de ciertas empresas de diversificarse hasta el límite de sus posibilidades, y que en ese empeño, muchas se financien, en vez de con ahorro, con inflación y deuda, al igual que los Estados modernos, para tener crédito suficiente en operaciones económicas más y más grandes, hasta el punto de ser tan grandes que se alíen con los Estados para que las rescaten cuando deben caer por tomar malas decisiones financieras, por más que se quiera justificar el rescate en base a que ciertas empresas son demasiado grandes para caer y tonterías similares.
Esto ya se daba primero con el sistema absolutista-mercantilista y después, desde la Revolución Francesa, con la alianza entre la Izquierda y Gran Capital, que ha evolucionado hasta consolidar un modelo económico capitalista intervenido por grupos políticos de carácter liberal-socialista.
10:53 | 10/10/26
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