Uno de los principios básicos del movimiento conservador es que existe el mal y el bien, y que eso debe reflejarse en la política.
El actual presidente de Estados Unidos parece haber olvidado ese importante principio. Ayer Donald Trump publicó en Truth Social:
"Acabo de concluir una conversación sumamente exitosa con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, en la que se acordó que Rusia suministrará de inmediato más de 300.000 toneladas de combustible diésel a los mercados estadounidense y mundial; otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después. Además, en función del estado de sus refinerías de diésel, Rusia entregará posteriormente —en un breve plazo— 3.000.000 de toneladas de combustible diésel".
Trump ha justificado ese acuerdo con Putin alegando lo siguiente:
"Los precios del diésel para los estadounidenses —y, de hecho, para todo el mundo— bajarán drásticamente y a gran velocidad. Lograr precios más bajos para los estadounidenses, especialmente para nuestros magníficos agricultores, ganaderos y camioneros, es mi máxima prioridad".
Es evidente que Trump toma esta decisión con los ojos puestos en las "midterms", las elecciones de medio mandato para la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos. La decisión sería una forma de ganarse a la facción más prorrusa del movimiento MAGA, que apoyó a Trump en las elecciones presidenciales de 2024.
Trump ha anunciado esta decisión un día después de las recientes masacres perpetradas por los rusos en Ucrania, en las que fueron asesinados decenas de civiles, niños incluidos. Unas masacres perpetradas por un régimen terrorista que viene cometiendo toda clase de crímenes de guerra en Ucrania. El acuerdo con Trump es un gran balón de oxígeno para Putin y proporcionará a Rusia más fondos para seguir matando a ucranianos. Es ciertamente lamentable ver a la mayor potencia del mundo libre recompensando a uno de los mayores enemigos de Occidente por perpetrar masacres en un país europeo. Un país, Ucrania, que entregó sus armas nucleares en 1994 a cambio de un compromiso de respeto a su integridad territorial firmado, entre otros, por Estados Unidos, como garante de lo pactado.
Es inmoral que Trump recompense así a la dictadura de Putin por asesinar a civiles ucranianos, traicionando un compromiso suscrito por Estados Unidos hace 32 años y, en la práctica, facilitando dinero al Kremlin para seguir cometiendo crímenes de guerra. Es la misma actitud inmoral de Pedro Sánchez comprando grandes cantidades de gas ruso. Lo que es difícil entender es que haya gente que critique una compra y no la otra. ¿Acaso no importa el qué sino el quién?
Por otra parte, hay que recordar que Rusia ayudó al régimen terrorista iraní a matar a soldados americanos, proporcionando inteligencia a Teherán para atacar objetivos estadounidenses. Todo parece indicar que a Trump y al movimiento MAGA le importan poco las vidas de civiles ucranianos. ¿También les importan poco las vidas de los soldados americanos caídos en la lucha contra el régimen criminal de Teherán? Y si creen que todo vale para intentar bajar los precios del petróleo, incluso comprárselo a una dictadura tan nefasta como Rusia, ¿por qué no se lo compran también a Irán? Tan criticable es comprar petróleo al régimen terrorista de Moscú como al de Teherán.
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Foto: Kremlin. Encuentro entre el dictador ruso Vladimir Putin y el presidente de EEUU Donald Trump en la Base Aérea de Elmendorf, en Alaska, el 15 de agosto de 2025.
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Comentarios:
isanchezgil
Tenemos un problema, como dijo aquel astronauta. Para nosotros, los ciudadanos de esta esfera azul, es que los dirigentes de los dos países de mayor poder ofensivo que existen en el planeta, son dos inmorales que solo miran su propio beneficio, sin fijarse en la calidad de unos y otros,
Solo les importa lo material: combustibles, dinero, poder; mientras que estar dentro de una civilización exige aún una cualidad: distinguir el bien del mal, lo decente de lo indecente, lo moral (de acuerdo con la larguísima tradición de Occidente, impregnada de cristianismo) de lo inmoral.
Efectivamente, tenemos un problema.
1:12 | 11/10/26
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