Esta semana he tenido la oportunidad de ver la película americana "Nuremberg", dirigida por James Vanderbilt y basada en hechos reales.
La película aborda los famosos juicios llevados a cabo en la ciudad alemana de Núremberg contra los principales criminales de guerra nazis, entre ellos Hermann Göring, presidente del Reichstag y uno de los más altos jerarcas del Tercer Reich, interpretado por Russell Crowe, que hace un excelente papel. Además, el actor Rami Malek representa al Douglas Kelley, uno de los psiquiatras que examinaron a esos criminales nazis durante el proceso llevado a cabo contra ellos, para determinar si estaban en condiciones de ser juzgados.
La película es excelente, con una ambientación muy buena y un planteamiento que invita mucho a pensar sobre cosas importantes, lo cual dice mucho a favor de una obra cinematográfica. Vanderbilt se ha tomado algunas licencias dramáticas y ha introducido algunos episodios que no ocurrieron, como la entrevista entre el juez americano Robert Jackson y el Papa Pío XII, un encuentro inventado y que pasa por alto, además, que ese sumo pontífice de la Iglesia Católica tuvo un papel destacado en la redacción de la encíclica "Mit brennender Sorge" de 1937, criticando las prácticas del régimen nazi, además de sus esfuerzos para salvar a miles de judíos durante el Holocausto.
Javier Rubio ha publicado un detallado vídeo en Academia Play sobre los aspectos históricos de esta película y su fidelidad a los hechos. Os recomiendo verlo. Comparto su opinión de que es una película excelente y que merece la pena ver, y no sólo por su gran calidad cinematográfica, sino también porque nos puede servir de reflexión sobre cosas terribles que están pasando hoy, como el fuerte resurgimiento del antisemitismo en Occidente o los abominables crímenes rusos contra el pueblo de Ucrania. Pero más allá de esos hechos concretos, esta película puede servir como advertencia para toda la sociedad, aunque en este sentido recomiendo más encarecidamente otra película que también aborda esos juicios: "Judgment at Nuremberg" (1961), estrenada en España con el título de "Vencedores o vencidos".
Esa magnífica película, dirigida por Stanley Kramer, estaba protagonizada por Spencer Tracy en el papel uno de los jueces aliados que juzgadon a jueces nazis. En la lectura del veredicto, hacía una reflexión que es, sin duda, uno de los mejores discursos que he escuchado en una película. En él abordaba la terrible evidencia sobre el mal que había detrás de los crímenes nazis, refiriéndose a Ernst Janning, uno de los acusados, visiblemente arrepentido y muy bien interpretado por Burt Lancaster:
"Janning, sin duda, es una figura trágica. Creemos que aborrecía el mal que cometió. Pero la compasión por la tortura que sufría su alma no debe llevar al olvido de la tortura y la muerte de millones de personas a manos del Gobierno del que formaba parte. El historial de Janning y su destino arrojan luz sobre la verdad más desgarradora que ha surgido de este juicio: si él y todos los demás acusados hubieran sido pervertidos degradados, si todos los líderes del Tercer Reich hubieran sido monstruos sádicos y maníacos, entonces estos sucesos no tendrían mayor trascendencia moral que un terremoto o cualquier otra catástrofe natural. Pero este juicio ha demostrado que, en una crisis nacional, hombres comunes —incluso capaces y extraordinarios— pueden engañarse cometiendo crímenes tan vastos y atroces que superan la imaginación. Nadie que haya presenciado el juicio podrá olvidarlos jamás: hombres esterilizados por sus convicciones políticas; una burla a la amistad y la fe; el asesinato de niños. ¡Qué fácil es!"
Esta nueva película sobre los juicios de Núremberg se basa en el libro "The Nazi and the Psychiatrist" del periodista americano Jack El-Hai, publicado en 2013. Esa obra incluye afirmaciones del psiquiatra Douglas Kelley, escritas tras entrevistarse con esos criminales de guerra nazis: "La locura no explica a los nazis". (...) "Eran simplemente criaturas de su entorno, como todos los humanos; y también fueron —en mayor medida que la mayoría de los humanos— los creadores de su entorno". (...) "Sus patrones de personalidad indican que, si bien no son individuos socialmente deseables, podrían encontrarse fácilmente personas como ellos en Estados Unidos o en cualquier otro lugar".
Ésta es la evidencia sobre el nazismo que algunos no acaban de entender. Nuestra sociedad cree que los crímenes nazis son algo circunscrito a una ideología ultranacionalista, violenta y abiertamente antidemocrática, y que fuera de esos esquemas políticos sería impensable que volviese a ocurrir algo así. Sin embargo, llevamos décadas viendo a personas que se dicen "demócratas" y que justifican toda clase de abusos, agresiones y ataques contras las libertades, simplemente porque resultan convenientes para sus agendas "progresistas". Entre ellos hay políticos, periodistas y activistas que hoy avivan el mayor resurgimiento del antisemitismo desde el Holocausto, con ataques a templos, viviendas y negocios judíos y llamamientos de boicot contra el único estado judío, un boicot que esos antisemitas nunca piden contra las dictaduras comunistas e islamistas.
Por ello, creo que películas como ésta son necesarias para advertinos del peligro que se cierne sobre nosotros, un peligro que debería recordarnos lo frágil que son nuestra democracia y nuestras libertades, un entorno al que a menudo no le damos la suficiente importancia porque muchos de nosotros no hemos conocido otra cosa. Pero todo eso puede perderse muy fácilmente. Basta con ver ejemplos como Rusia, Venezuela o Nicaragua para comprobar lo fácil que es para una sociedad acabar detrás de los barrotes del autoritarismo.
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Comentarios:
Clemente Avizores
No he visto la película, pero sí el avance promocional. En una escena un personaje femenino dice que no se puede hacer el juicio porque no hay una ley internacional en la que basar los cargos, y en otra el propio Göering dice que está allí porque los aliados ganaron y ellos perdieron. Esas frases resumen perfectamente la farsa de los juicios de Núremberg, que se cargaron de un plumazo el principio de legalidad penal: nullum crimen, nulla poena, sine praevia lege poenali.
9:25 | 6/12/25
Elentir
Eso es más bien cuestionable. ¿Acaso el asesinato era legal según las leyes alemanas? Y si lo hubiese sido, ¿los autores de leyes que autorizasen el exterminio de millones de personas y quienes hubiesen ordenado ese genocidio no merecerían la más dura de las condenas?
Lo que los juicios de Núremberg echaron por tierra fue el positivismo jurídico, la creencia de que el Derecho positivo es la única fuente válida de las leyes, prescindiendo del Derecho natural. Ese positivismo habría dado pie a que crímenes atroces quedasen impunes simplemente porque los criminales eran quienes hacían las leyes para encubrir sus actos. Esa idea llegó a su fin en Núremberg. Lo triste y alarmante es que hoy algunos están intentando resucitarla.
17:55 | 6/12/25
Clemente Avizores
El asesinato no era legal. Lo que era legal era el exterminio de los judíos u otros grupos, que no era legalmente un asesinato, sino la eliminación de elementos perniciosos para la seguridad del Estado. Esto es, claro está, positivismo puro y duro. Y el Derecho natural, ¿qué es?, ¿los principios inmutables que Dios grabó ab aeterno en el corazón del hombre? Puede ser, pero eso lo decidieron los vencedores que fuera así, y sobre esos principios decidieron castigar a los vencidos olvidándose de otros crímenes igualmente censurables, como los de los rusos en Katyn o de su invasión de Polonia, que para los alemanes se consideró casus belli. Claro, pero los rusos eran aliados y vencedores y no se podía medirlos por el mismo rasero. En fin, como dijo Breno, Vae victis.
20:43 | 6/12/25
Elentir
Totalmente de acuerdo con criticar el doble rasero con nazis y soviéticos, pero en lo otro discrepo. Si el asesinato es censurable en cualquier nación civilizada no es porque lo diga la ley (sería un argumento circular), sino porque los seres humanos tenemos unos derechos fundamentales vinculados a nuestra condición humana. Eso es el Derecho natural. Y en Núremberg esto quedó muy claro, afortunadamente.
21:05 | 6/12/25
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