España está viendo su democracia degradada por una cascada de corrupción política que cae desde el gobierno hasta muchos sitios.
En los últimos meses la actuación del gobierno de Pedro Sánchez, una coalición de socialistas y comunistas, están dejando expuestos los tentáculos de dos dictaduras en España: Venezuela y China. Casualmente, esos dos regímenes antidemocráticos son aliados de Irán y también de Rusia, lo cual permite explicar no sólo las bochornosas críticas de Sánchez a la operación de EEUU e Israel para derrocar a la dictadura iraní (que en este año ha asesinado a más de 36.000 personas para reprimir las protestas en favor de la libertad en Irán) y los favores de Sánchez a la dictadura de Putin, con ejemplos tan recientes como el boicot del dirigente socialista español a la defensa europea mientras gobierna en España aliado con títeres de Moscú.
Esos perversos vínculos del gabinete izquierdista español con dictaduras como las citadas sirven para explicar el escandaloso papel de medios de comunicación controlados por el gobierno, como RTVE y la agencia Efe, que están actuando como redifusores de bulos y propaganda procedente de la dictadura iraní. De esta forma, el dinero de los contribuyentes españoles está siendo utilizado para amplificar las campañas de desinformación de ese régimen terrorista, no sólo en España, sino también en otros países de lengua española y otros países occidentales que recien informaciones de la citada agencia española.
Lo que está pasando en las últimas horas confirma el papel del gobierno izquierdista español como una quinta columna de los regímenes antioccidentales dentro de la Unión Europea y de la OTAN, un papel que a menudo escenifica una falsa equidistancia que siempre sirve para perjudicar al mundo libre y beneficiar a las tiranías.
Si algo hemos aprendido en España de la izquierda es que la corrupción política explica mucho de sus comportamientos, más allá del hecho de que su odio ideológico hacia Occidente la lleve a aproximarse y a favorecer a la peor escoria del mundo. En España la izquierda es incapaz de atarse los zapatos sin pedir una subvención, sin buscar algún cauce de financiación a través del cual los contribuyentes de España o de otros países se dediquen a hacer ricos a los charlatanes socialistas y comunistas por promover agendas políticas e ideológicas que están destrozando el Estado de Derecho en nuestro país, con cada vez más personas disfrutando de puestos de confianza otorgados a dedo por el gobierno, en una descarada colonización de todo tipo de instituciones que está llevando a España a una metástasis política.
El dinero de la dictadura iraní ha estado entrando en España en grandes cantidades. Hace unos años, la Policía Nacional reveló que ese régimen inyectó 9,3 millones de euros entre 2012 y 2015 en una productora española vinculada con Podemos. Casualmente, en 2013, uno de los activistas comunistas que fundaron ese partido de extrema izquierda al año siguiente, Pablo Iglesias Turrión, reconoció que se estaba dejando utilizar por la dictadura iraní para desestabilizar España. Ese activista presentó durante años un programa en HispanTV, un canal de televisión del régimen iraní dirigido a los países de habla hispana, un cargo que Pablo Iglesias sólo abandonó para acceder a la vicepresidencia del gobierno tras el pacto suscrito por el PSOE (el partido de Sánchez) y Podemos en enero de 2020.
Desde la llegada de Sánchez al poder, las informaciones sobre la entrada de dinero de la dictadura iraní en España cesaron por completo. Cabe suponer que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha seguido monitorizando esos movimientos, pues afectan a nuestra seguridad nacional, pero el gobierno se ha encargado de que nadie sepa lo que ocurre. De hecho, unos meses después de ese pacto entre el PSOE y Podemos, el gobierno de Sánchez aceptó consejos de la dictadura iraní en materia de derechos humanos: un país democrático aceptando consejos en esa materia sobre una sanguinaria dictadura que ahorca a los homosexuales, discrimina brutalmente a las mujeres y persigue a los cristianos. Es algo puramente grotesco y que deja en evidencia la degradación a la que Sánchez y sus secuaces han llevado a nuestro país.
Cuando Sánchez sea expulsado del poder -todas las encuestas señalan el descalabro electoral de los socialistas y sus aliados, salvo las elaboradas por el CIS, que está a las órdenes del gobierno-, el próximo gobierno debería seguir el rastro del dinero de la dictadura iraní en España, arrojando luz sobre cuánto ha cobrado esa quinta columna para favorecer a un régimen terrorista cuyo objetivo estratégico en España siempre ha sido desestabilizar nuestra democracia. Si no lo hiciese, entonces tendremos derecho a pensar que algo tiene que ocultar, ya sea por posibles vínculos con la dictadura iraní o con algunos de sus aliados, como por ejemplo la dictadura comunista de China. Ésa será una de las pruebas claves para saber si vamos a un cambio político o a un mero relevo en el poder para que todo siga igual.
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Comentarios:
isanchezgil
No solo de la dictadura iraní han salido millones para favorecer a toda esta gentuza, sino también de Venezuela (para Zapatero), de China (también para Zapatero), de Marruecos (para Sánchez), y de todos esos países y algunos más para la ETA, Hamás, Hezbolá, ISIS, etc., etc.
Una de las cosas que me han alegrado de la intervención USA/Israel en Irán (además de que se ha llevado por delante al Jamenei y sus compinches) es que todos estos (países e izquierdas) se van a quedar sin pasta, y, además, también sin petróleo.
1:10 | 3/03/26
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