Ayer Hungría celebró unas elecciones parlamentarias que han tenido como resultado una derrota del Fidesz, el partido de Viktor Orbán.
Fidesz se descalabra con las normas electorales creadas para inflar sus resultados
Según el sitio web de los resultados oficiales, el gran vencedor es el partido Tisza de Péter Magyar, que obtiene 138 de los 199 escaños del Parlamento de Hungría en su primera concurrencia a unas elecciones parlamentarias. La coalición de Fidesz y del Partido Popular Demócrata Cristiano (KDNP) sufre un serio descalabro: pasa de 135 a 54 escaños, viéndose perjudicado por las propias reformas electorales implementadas por Orbán en sus 16 años de mandato con el fin de inflar los resultados de su partido. Además, el partido nacionalista Mi Hazánk obtiene 6 escaños, los mismos que en las elecciones de 2022.
La izquierda pierde toda su representación en el Parlamento de Hungría
Ha sido una paradoja ver a Pedro Sánchez celebrando estos resultados, al igual que otros dirigentes socialistas españoles, teniendo en cuenta que Demokratikus Koalíció (DK), los socios del PSOE en Hungría, pierden sus 15 escaños y se quedan fuera del Parlamento Húngaro, tras haber obtenido un ridículo 1,16% de los votos. Para hacernos una idea, es menos de la tercera parte del porcentaje de votos obtenidos por el partido de Alvise Pérez en las elecciones europeas de 2024 en España. La izquierda húngara se queda sumida en la absoluta marginalidad.
La actitud ambigua de Tisza en importantes asuntos
Sobre el partido ganador, hay que señalar que Tisza es parte del Partido Popular Europeo (PPE), aunque con un perfil más conservador que sus socios. En algunas cosas ese partido tiene aspectos muy comunes a otros miembros del PPE. Por ejemplo, Magyar ha evitado pronunciarse en temas como el aborto y la eutanasia. Así mismo, aunque Tisza ha rechazado la afinidad de Viktor Orbán hacia Putin, el partido de Magyar no ha manifestado una actitud amistosa hacia Ucrania.
Su discurso sobre corrupción, inmigración y familia
El ganador de las elecciones húngaras ha basado gran parte de su éxito en un discurso contra la corrupción política, que como ya expliqué ayer aquí, se ha convertido en un grave problema en el país. Ese discurso regenerador ha captado a muchos votantes jóvenes de Fidesz y ha servido para atraer también a muchos votantes de izquierdas.
El 7 de febrero, el sitio web húngaro Portfolio.hu publicó el programa de Tisza, que incluye bajadas de impuestos, duplicar las ayudas a las familias y a la maternidad, mantener de la política de rechazo a la inmigración masiva e ilegal (de hecho, Tisza, al igual que Fidesz, se ha opuesto a las cuotas de inmigración de la Unión Europea y al pacto migratorio de Bruselas) y eliminar la dependencia energética de Rusia (como ya expliqué aquí el año pasado, Orbán apostaba abiertamente por seguir importando gas ruso, hasta el punto de comprar más gas ruso del que el país necesitaba).
La ambigüedad de Magyar sobre Rusia y China
En lo relativo a la política exterior, Magyar se ha manifestado como un partidario de la Unión Europea y de la OTAN. Así mismo, el líder de Tisza ha criticado las buenas relaciones de Orbán con Rusia y China, pero al mismo tiempo no parece dispuesto a cortar la influencia de Pekín en Hungría, que ha crecido exponencialmente durante el mandato de Orbán. En cuanto a Ucrania y Rusia, en noviembre Magyar declaró al Financial Times:
"Respecto a la situación en Ucrania, Péter Magyar afirmó que, de llegar al poder, su primer paso sería reconocer a Moscú como el agresor y, en consonancia con los aliados de la UE, exigir un alto el fuego inmediato. Al mismo tiempo, su gobierno no modificaría la postura de Hungría sobre el apoyo militar a Ucrania, ni rompería repentinamente sus relaciones con Rusia. Según el presidente de TISZA, Hungría debe eliminar su dependencia de la energía rusa en la próxima década, pero al mismo tiempo, las importaciones rusas aún pueden seguir siendo una opción".
La hora de pasar de las palabras a los hechos
Esta ambigüedad de Magyar se explica por su afán por captar votos en todos los sectores ideológicos, también entre los partidarios de Orbán (a fin de cuentas, la exmujer de Magyar fue ministra del actual gobierno húngaro). El problema de esa actitud es que siembra la incertidumbre sobre importantes aspectos de la política del nuevo gobierno húngaro. Es probable que haya cambios en cuestiones relacionadas con la regeneración política -su gran ariete electoral- y la mejora de las relaciones con la Unión Europea, pues Magyar necesita los fondos europeos para solucionar la deteriorada situación económica de Hungría, pero en otros asuntos, sus intenciones son una incógnita.
Hasta ahora ha gozado de la ventaja de estar en la oposición y de ejercer la crítica al poder establecido sin tener que perder mucho tiempo en explicar lo que él haría, revistiendo su falta de concreción en ciertas medidas bajo una apariencia de pragmatismo. Ahora ha llegado la hora de demostrar lo que hará desde el gobierno. Tendremos la oportunidad de ver si las esperanzas, que son muchas, se tornan en decepciones.
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Foto: Facebook Péter Magyar.
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Comentarios:
AlbertoAG
Orbán debería reflexionar ahora que ha sido derrotado. Él debería preguntarse que queda de aquel joven estudiante que una vez fue y que participó en protestas contra el comunismo en los años 80.
8:16 | 13/04/26
isanchezgil
Con esta caída estrepitosa de Orban parece cumplirse infaliblemente que, una vez se han ganado dos o más convocatorias electorales, el político dirigente y sus amiguetes se dedican a tomar decisiones que, aunque poco democráticas, les benefician personal y electoralmente. Este parece ser el caso de Orban, aunque hay una excepción en esta regla: el caso de Sánchez, que ya venía corrompido y dispuesto a todo desde el primer minuto.
A mi estos de Tisza me recuerdan muchísimo al PP. así que: lagarto, lagarto!
La alegría mayor en todo esto ha sido la aniquilación de la izquierda húngara. cuánto me gustaría que aquí pasase lo mismo.
23:23 | 13/04/26
Jandro
A ver, es el hombre de Von der Leyen; le felicita Sánchez, o, lo que es lo mismo, Feijóo. Le felicita Alexander Soros… No creo que se pueda dudar de qué va a ir. La pregunta es cuánto tardará en incumplir su programa para hacer agenda verde y galopar a lomos del Wokismo más recalcitrante.
1:14 | 14/04/26
BRuiz
Que pena lo de V Orban. El hijo de Soros esta contentisimo, y la bruja Von d L, se notan quienes estan detras de todo esto.
13:36 | 14/04/26
Elentir
Putin y Xi Jinping han perdido a su aliado húngaro. Ellos también deben estar muy tristes y me sorprende que algunos no digáis nada al respecto.
17:26 | 14/04/26
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