Este domingo 12 de abril Hungría celebra unas elecciones parlamentarias tras 16 años de mandato del derechista Viktor Orbán.
La Constitución Húngara aprobada en 2011 y sus aspectos positivos
El gobierno de Orbán, apoyado por el partido Fidesz (de ideología nacional-conservadora), lleva 16 años en el poder con mayoría absoluta, tan holgada que pudo promulgar una nueva Constitución en 2011, que entró en vigor el 1 de enero de 2012. La anterior Constitución había sido aprobada en 1949, durante la dictadura comunista, y había sido modificada en 1989, tras la caída del comunismo.
La Constitución de 2012 introdujo cosas muy loables desde un punto de vista liberal-conservador. Una de las más destacables y loables es la que se puede leer su Artículo II:
La dignidad humana será inviolable. Todo ser humano tiene derecho a la vida y a la dignidad humana; la vida embrionaria y fetal estará sujeta a protección desde el momento de la concepción.
Así mismo, su Artículo J otorga una gran importancia y protección a la familia y al matrimonio, algo que también me parece digno de elogio:
(1) Hungría protegerá la institución del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer establecida por decisión voluntaria, y la familia como fundamento de la supervivencia de la nación.
(2) Hungría fomentará el compromiso de tener hijos.
(3) La protección de la familia se regulará mediante una ley fundamental.
Esta Constitución también proclama la libertad de empresa (Artículo M) y la libertad de pensamiento, conciencia y religión (Artículo VIII) que establece una separación entre las iglesias y el Estado, pero incluye un marco de colaboración entre ambos, lejos del laicismo de países como Francia). Además, esta Constitución reconoce las raíces cristianas de Hungría. El texto empieza con la expresión "Dios bendiga a los húngaros" y afirma: "Nos enorgullece que nuestro rey San Esteban construyera el Estado húngaro sobre bases sólidas e integrara a nuestro país en la Europa cristiana hace mil años".
Hungría mantiene 15 años después una ley abortista
Un texto como éste tiene mucho mérito en el mundo actual, en el que hay una gran presión -especialmente en Europa- para que las legislaciones nacionales se sometan a los dogmas ideológicos de la izquierda. Eso es justo reconocerlo. El problema llega a la hora de aplicar esos principios. El 18 de abril se cumplirán 15 años de la aprobación de esa Constitución y, lamentablemente, uno de sus puntos más importantes lleva tres lustros aparcado: me refiero a la protección de los bebés por nacer.
El aborto en Hungría está regulado por la Ley LXXIX de 1992 sobre la protección de la vida fetal. Esta ley fue aprobada por un gobierno encabezado por el primer ministro József Antall, el primer gobernante elegido democráticamente tras la caída del comunismo y miembro del Foro Democrático Húngaro, un partido cristianodemócrata que desde 2009 formaba parte del grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR). Paradójicamente, era una ley de plazos que establecía el aborto como un derecho hasta las 12 semanas de embarazo, con excepciones que extendían ese plazo hasta las 24 semanas. Una ley abortista y muy parecida a la aprobado dos años antes por los socialistas en España. Así pues, más que una ley de protección de la vida fetal, en realidad era una ley de desprotección de los bebés por nacer.
Teniendo en cuenta el tiempo que ha pasado desde la aprobación de la nueva Constitución Húngara en 2011, es difícil entender que esa ley abortista siga en vigor 15 años después. La ley ha tenido pequeños cambios, concretamente en 2022, cuando el partido nacionalista Mi Hazánk impulsó una reforma que logró introducir la obligatoriedad de escuchar los latidos del bebé por nacer. Pero nada más. Según datos publicados por Prolifeeurope.org, la tasa de abortos de Hungría es ligeramente superior a la de España.
A día de hoy, tres lustros después de proclamar la protección de la vida prenatal en su Constitución, Hungría sigue teniendo una legislación abortista. El partido de Orbán ha tenido una mayoría sobrada para cambiar esa ley, pero no ha querido. Es lo mismo que ya vimos en España durante el mandato de Mariano Rajoy, que prometió reformar la ley del aborto para "reforzar la protección del derecho a la vida" y una vez en el poder traicionó su promesa.
Los decepcionantes resultados de Hungría en un índice de la Heritage Foundation
Hay otros indicadores que muestran que el ya largo mandato de Orbán tampoco ha tenido el resultado deseable en otros ámbitos Podemos encontrar uno de esos indicadores en el Índice de Libertad Económica de la Heritage Foundation, una organización conservadora que ha elogiado abiertamente a Orbán, afirmando que su liderazgo en Hungría "en materia de inmigración, política familiar y la importancia del Estado-nación constituye un modelo de gobernanza conservadora".
Paradójicamente, en ese índice Hungría tiene una nota global de 62,5 en 2026: es la peor nota de un país de la Unión Europea (UE) Ese índice otorga a España, con un gobierno de coalición de socialistas y comunistas, una nota global de 66,8. Irlanda, el país de la UE mejor situado, tiene un 83,3. En integridad del gobierno, un factor que la Heritage Foundation asocia con la corrupción política, Hungría obtiene un 44, nuevamente la peor nota de la UE Para que nos hagamos una idea, España, que tiene unos graves problemas de corrupción política relacionados con su gobierno, tiene un 64,2.
Vayamos ahora al capítulo de derechos de propiedad. La Heritage Foundation señala que este componente "evalúa hasta qué punto el marco jurídico de un país permite a los individuos adquirir, poseer y usar la propiedad privada, y hasta qué punto estos derechos están garantizados por leyes aplicables que el gobierno aplica eficazmente". Hungría tiene un 67,3, nuevamente la peor nota de la UE. España, que tiene una legislación muy influida por las recetas socialistas, tiene un 88.
Francamente, son unos resultados pésimos. Orbán ha tenido 16 años para hacer serias reformas en Hungría, pero en el ámbito económico y en el capítulo de la integridad de las instituciones ha pasado algo similar que con el tema del aborto: es muy decepcionante.
La amistosa relación de Orbán con la dictadura iraní
En política exterior, Orbán es un firme aliado de Estados Unidos y de Israel, lo cual me parece muy bien, pues ambos países son históricamente firmes baluartes de defensa de la libertad, pero al mismo tiempo cultiva unas amistades escandalosas para un líder conservador. Entre esas amistades están la dictadura islamista de Irán. En 2015 Orbán hizo una visita oficial a Irán en la que firmó una serie de acuerdos con esa dictadura. Durante ese visita, Orbán presumió de la "cooperación amistosa entre Hungría e Irán". Sin embargo, recientemente Orbán se ha alineado con Trump sobre Irán tras el inicio de la intervención militar de Estados Unidos contra esa dictadura islamista.
La alianza estratégica de Orbán con la China comunista
Actualmente, junto al socialista español Pedro Sánchez, Orbán es uno de los principales socios europeos de la dictadura comunista china. Esa relación no sólo se plasma en un cada vez mayor peso de las inversiones chinas en Hungría, sino que además Orbán ha utilizado su capacidad de veto en la UE para bloquear críticas a China por restringir las libertades en Hong Kong. En la misma línea, y olvidando tal vez el daño que el comunismo hizo a su país, en 2024 Orbán firmó con Xi Jinping un acuerdo de asociación estratégica integral durante una visita del dictador chino a Budapest.
La afinidad de Orbán hacia la dictadura de Vladimir Putin
Para terminar, Viktor Orbán ha tenido una actitud puramente vergonzosa en relación a la invasión rusa de Ucrania, un país cuyo pueblo está defendiendo su país con un patriotismo admirable frente a una agresión no provocada por parte de la dictadura de Putin. Orbán ha asumido en gran medida la narrativa del Kremlin, algo que no es de extrañar, pues Putin y él son grandes amigos. De hecho, la campaña de Orbán para estas elecciones ha basado gran parte de sus mensajes en promover el odio a Ucrania, una actitud muy rastrera y que es una puñalada por la espalda a un país que se está defendiendo de una invasión. Esa actitud de Orbán llevó hace cuatro años a que los conservadores polacos se alejasen de él y prácticamente cancelasen toda relación con Hungría, algo insólito, teniendo en cuenta la hermandad histórica de ese país con Polonia.
Conclusiones
Teniendo en cuenta todo lo expuesto, personalmente, si yo fuese húngaro, hoy votaría en blanco, porque no veo ninguna opción política en ese país que me convenza. Orbán y Fidesz han hecho cosas que me parecen indefendibles desde un punto de vista liberal-conservador. Yo no puedo respaldar con mi voto a un partido que mantiene una ley abortista habiendo tenido 16 años de mayorías absolutas para derogarla, de la misma forma que en mi país me niego a apoyar al PP, que hizo exactamente lo mismo. Tampoco puedo respaldar a un partido que tras 16 años de mandato bate récords de corrupción política y de socialismo en materia económica, unas marcas constatadas por una organización conservadora y nada sospechosa de hostilidad hacia el partido Fidesz. Para terminar, me niego a apoyar a un gobernante que se ha aliado con dictaduras como Rusia y China, enemigas declaradas de Occidente y a su vez aliadas del régimen terrorista de Irán.
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Foto: Facebook de Viktor Orbán.
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Comentarios:
AlbertoAG
El acomodamiento en el poder no produce nada más que tibios.
8:54 | 12/04/26
Piturda
¿Tienes alguna información sobre el otro candidato, Magyar?
15:01 | 12/04/26
Elentir
He leído un poco sobre Péter Magyar y su partido, Tisza. Tiene un perfil conservador que seguramente le ha restado apoyos a Fidesz, sobre todo entre los más jóvenes, pero es bastante ambiguo en muchos temas. En cuestiones como el aborto y la eutanasia, por ejemplo, no se ha querido pronunciar:
https://nepszava.hu/3270680_magyar-peter-tisza-part-nojogi-konferencia-tarsadalmi-kerdesek-pride-gumicsont
Lo mismo se puede decir de su posición sobre Ucrania. Aunque Magyar no es abiertamente antiucraniano como Orbán, el mes pasado equiparó prácticamente a Rusia y Ucrania afirmando que ambas chantajean a Hungría:
https://magyartisza.hu/hirek/ujsag/magyar-p%C3%A9ter-magyarorsz%C3%A1got-sem-oroszorsz%C3%A1g-sem-ukrajna-nem-fenyegetheti
Por lo demás, los eurodiputados de Tisza pertenecen al grupo del Partido Popular Europeo. Esto es lo que más recelos me provoca sobre Tisza, porque el PPE ha defendido en Bruselas algunas posiciones, por ejemplo en bioética, idénticas a las de la izquierda:
https://www.outono.net/elentir/2019/11/14/aberrante-resolucion-de-la-ue-para-obligar-a-polonia-a-fomentar-sexo-y-aborto-entre-ninos/
16:35 | 12/04/26
isanchezgil
Esta contradicción entre lo que dice la Constitución y lo que después funciona con leyes de menor rango parece que se extiende desde Hungría hasta España. En ambos países se protege la vida como derecho básico, para después mantener leyes que permiten el infanticidio de los más vulnerables. Este pájaro, Orban, es un acomodaticio, que se pone del lado del viento, según éste sople. Le da igual ponerse del lado de USA, pero también se alía con Rusia y con China. Los húngaros tambien en esto se asemejan a los españoles, votan al amo, haga lo que haga.
Lo que más me mosquea de este tiparraco es que, al parecer, es muy amigo de Abascal, el de Vox.
0:16 | 13/04/26
AlbertoAG
Totalmente de acuerdo contigo, isanchezgil.
Además, no me gusta que Abascal se junte mucho con Marine Le Pen.
8:19 | 13/04/26
isanchezgil
Gracias, AlbertoAG. A mi tampoco me hace mucha gracia que Abascal se junte con Le Pen, y tampoco me gustan algunas cosas que está haciendo ultimamente. Nos quedamos sin opciones.
23:12 | 13/04/26
AlbertoAG
De nada, isanchezgil
7:32 | 14/04/26
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