Este viernes se cumplieron 15 días de la invasión migratoria de Ceuta por decenas de miles de ciudadanos marroquíes.
La amplia mayoría de los participantes en esa invasión eran hombres jóvenes, procedentes de una cultura islámica en el que la mujer tiene un papel radicalmente subordinado al varón. El 10 de agosto supimos por fuentes hospitalarias que al menos cinco niñas menores de 14 años habían sido atendidas tras presuntas agresiones sexuales. Todas habían llegado a esa ciudad española desde Marruecos.
Estos hechos han continuado. Ayer el periódico El Mundo publicó que la Guardia Civil ya ha registrado 15 violaciones de niñas y mujeres en Ceuta desde esa invasión. La agresión más reciente tuvo lugar este viernes y la víctima fue una niña de 10 años, víctima de un intento de abuso sexual por parte de tres personas.
Ya son 15 violaciones de mujeres y niñas en 15 días, a violación por día. Ante esta ola de violencia sexual llegada desde Marruecos, lo más indignante es el silencio absoluto de la izquierda "feminista", que una vez más establece un curioso escalafón a la hora de atender a su particular lista de colectivos "oprimidos": una vez más, mujeres y niñas son subordinadas para dar prioridad a la inmigración ilegal, porque es el nuevo caladero de votos de la izquierda. Recordemos, por si alguien lo ha olvidado, que el 31 de enero la comunista Irene Montero apoyó abiertamente reemplazar a españoles "fachas" con inmigrantes:
"Ojalá teoría del remplazo. Ojalá podamos barrer de fachas y de racistas este país con gente migrante, con gente trabajadora. Claro que yo quiero que haya reemplazo: reemplazo de fachas, reemplazo de racistas, reemplazo de vividores".
Significativamente, Irene Montero no ha publicado ni un solo mensaje en su cuenta de Twitter desde el 31 de julio. Hace una semana publicó una foto desde sus vacaciones en su cuenta de Instagram. Su compañera Ione Belarra, secretaria general de Podemos, ha publicado tres tuiteos desde el 30 de julio y ninguno habla sobre esas violaciones. En las filas socialistas, la situación es muy parecida. A pesar de mantener su cuenta activa este mes, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, no ha dedicado ni un solo tuitero a las víctimas de esas violaciones en Ceuta. También desde el gobierno, la comunista Yolanda Díaz tampoco ha escrito nada sobre esas violaciones en Blue Sky, la red social a la que se marchó hace tiempo huyendo de la libertad de Twitter. De los ocho mensajes que ha publicado en los últimos diez días, seis fueron para hablar de su candidatura a la presidencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Esto la debe tener muy ocupada como para fijarse en el terror que están viviendo las mujeres y las niñas de Ceuta.
El pueblo de Ceuta está viviendo una situación terrible de miedo e inseguridad a causa de esa invasión. Ayer mismo, el periódico local El Faro de Ceuta señaló que cinco inmigrantes entraron en una casa mientras la Policía perseguía a un violador. La actitud indiferente y negligente del gobierno frente a esta situación, dando por cerrado en falso hace 15 días este problema para que Pedro Sánchez se pudiese ir de vacaciones el 1 de agosto tal como tenía previsto, está rompiendo las filas socialistas en esa ciudad. Y mientras Ceuta, y especialmente sus mujeres y niñas, viven un agosto de pesadilla, la izquierda feminista está callada por vacaciones o hablando de cualquier cosa menos de la ola de violaciones en esa ciudad española. Cuando hay inmigrantes ilegales de por medio, las mujeres dejan de ser una prioridad para el feminismo izquierdista. Ha llegado el "reemplazo".
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Foto: Kristina Flour.
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