Fuerzas de España, El Salvador, EEUU y Honduras resistieron 12 horas de ataque

La Batalla de Nayaf, 4-4-4: las imágenes de un combate cargado de valor español

Hoy se cumplen 15 años de una batalla que tuvo lugar en Irak en una fecha significativa: el 4 de abril de 2004, es decir, 4-4-4, y en la que tomaron parte tropas españolas desplegadas en ese país.

Interesante entrevista al Brigada González, uno de los bravos españoles de la Batalla de Nayaf
Homenaje multinacional en Besmayah a los militares españoles caídos en Irak

El envío de las Brigadas Plus Ultra I y II a Irak

El 13 de julio de 2003 se establece en Irak un Consejo de Gobierno Iraquí, como primer paso para la transición en el país tras el derrocamiento de Sadam Hussein por la invasión estadounidense de ese año. El 14 de agosto de 2003, el Consejo de Seguridad de la ONU adopta la resolución 1483, impulsada por España, Estados Unidos y el Reino Unido y aprobada por 14 votos a favor y una abstención (la de Siria), que establece una Misión de Asistencia de la ONU en Irak. Dos semanas más tarde, España despliega la Brigada Plus Ultra I en Irak como fuerza de estabilización, distribuida en dos localizaciones: la Base “España” de Diwaniya, donde se instala el cuartel general de la Brigada, y la Base “Al Ándalus” de Nayaf, considerada una ciudad santa por el chiísmo.

Un BMR-600 del Ejército de Tierra de España en Irak.

En diciembre de 2003 el contingente español es relevado por la Brigada Plus Ultra II, formada por 1.300 militares españoles del Grupo de Operaciones Especiales “C. L. Maderal Oleaga” XIX (GOE XIX, la antigua Bandera de Operaciones Especiales de la Legión, BOEL), un Escuadrón Ligero de Caballería (ELAC) del Regimiento de Caballería Ligera Acorazada “Farnesio” nº12 y del Regimiento de Infantería Mecanizada “Saboya” nº6, además de una unidad de helicópteros de las FAMET, una unidad de ingenieros, una unidad de transmisiones y una unidad de apoyo logístico. La Brigada se completa, además, con 1.100 militares de El Salvador, Honduras y la República Dominicana.

Un tirador selecto del GOE XIX apuntando su fusil de precisión Accuracy International AW308 en la Batalla de Nayaf el 4 de abril de 2004 (fuente: “Y al final, la guerra”, de Lorenzo Silva y Luis Miguel Francisco).

La orden de repliegue

La victoria del PSOE en las elecciones celebradas tres días después de los atentados del 11-M afecta seriamente a la misión: la primera decisión que toma José Luis Rodríguez Zapatero nada más llegar al gobierno es retirar a las tropas españolas de Irak. La tercera rotación para relevar al contingente español en Irak ya está en marcha, pero su despliegue se ve afectado por la orden de repliegue. Antes de eso ocurre en Irak uno de los mayores combates en los que se han visto implicados los militares españoles en las últimas décadas.

Un Vehículo de Exploración de Caballería (VEC) del Ejército español en Irak. Cuatro VEC del Regimiento “Farnesio” cubrieron el perímetro de la Base “Al Ándalus” con sus cañones de 25 mm durante la Batalla de Nayaf (fuente: Blog Regimiento Farnesio).

Una zancadilla del mando estadounidense al contingente español

El 31 de octubre, cuatro contratistas estadounidenses de Blackwater son asesinados por insurgentes iraquíes en una emboscada en Faluya. Sus cadáveres son quemados, mutilados y ultrajados. Las imágenes dan la vuelta al mundo. Dos días después, operadores de los Navy SEALs detienen en Nayak a Mustafa Yaffa Al Yacubi, lugarteniente de Muqtada Al Sadr, un poderoso clérigo islámico chiíta. Aunque la operación se lleva a cabo en una zona bajo control español, las fuerzas de EEUU no informan con antelación al mando español y, además, medios estadounidenses señalan al contingente español como responsable de la detención. Es una colosal zancadilla de nuestros aliados a las tropas españolas cuando ya se sabe que el nuevo gobierno socialista tiene previsto retirarlas.

El tirador selecto del VEC del Alférez Guisado apuntando su fusil de precisión Accuracy International AW308 en la azotea desde la que combatió en la Batalla de Nayaz (fuente: “Y al final, la guerra”, de Lorenzo Silva y Luis Miguel Francisco).

El intento de asalto de la Base ‘Al Ándalus’ por el Ejército del Mahdi

El 4 de abri al mediodía, estalla una sublevación en Nayaf, protagonizada por el llamado Ejército del Mahdi, una milicia islamista dirigida por Muqtada Al Sadr. La Policía iraquí se ve superada y tiene que refugiarse en la Base “Al Ándalus”, comenzando a continuación un intento de asalto del acuartelamiento español. Durante el ataque, los milicianos islamistas utilizan un hospital cercano para batir con francotiradores la azotea de la base. El perímetro de la base es defendido por cuatro Vehículos de Exploración de Caballería (VEC) del “Farnesio” y cuatro BMR-600 del “Saboya”. El personal de a pie, incluso el Coronel Alberto Asarta, comandante de la base, hace frente al asalto con sus fusiles de ordenanza Heckler & Koch G36E.

Un contratista estadounidense de Blackwater haciendo de observador para un tirador selecto español del GOE XIX en la azotea de la Base “Al Ándalus” (fuente: Guerras Posmodernas).

El contingente español participa en la defensa de la base junto a tropas del Batallón Cuscatlán I del Ejército de El Salvador, un pequeño contingente de militares de Estados Unidos y varios contratistas de Blackwater. Durante los combates, además, se incorporan como refuerzos militares hondureños y 60 miembros de los Rangers y de las Fuerzas Especiales de EEUU. Después de dos horas de combate, llegan refuerzos estadounidenses: dos helicópteros de ataque AH-64 Apache. El mando estadounidense en Bagdad también ofrece dos F-16 para atacar el hospital desde el que está siendo tiroteada la Base “Al Ándalus”, pero el Coronel Asarta se niega, ante la pérdida de vidas inocentes que ello supondría entre los pacientes y el personal del hospital. Finalmente, se opta por un asalto a pie, logrando neutralizar a los francotiradores del Mahdi.

Tiradores selectos del Ejército español, del Ejército salvadoreño y de los Marines de Estados Unidos en la azotea de la Base “Al Ándalus”, tras la Batalla de Nayaf (fuente: “Y al final, la guerra”, de Lorenzo Silva y Luis Miguel Francisco).

El heroico rescate del destacamento salvadoreño en la cárcel de Nayaf

Durante el ataque, los BMR-600 del “Saboya” llevaron a cabo un heroico rescate de militares salvadoreños que se habían quedado aislados en la prisión de Nayaf, tras la deserción de los policías iraquíes. Al llegar al patio de la cárcel, los españoles reciben la noticia de la muerte de uno de los soldados salvadoreños: Natividad Méndez Ramos, de sólo 19 años. Además hay cinco heridos. Los blindados españoles evacúan primero a los heridos salvadoreños, al no tener espacio en los BMR para transportar a todo el destacamento hispanoamericano. El oficial al mando del convoy español, el Alférez Jacinto Guisado, les promete volver. Parece una promesa difícil de cumplir: la ciudad es un caos, y los vehículos tienen que sortear tiros de fusil y lanzacohetes RPG.

Militares españoles del Regimiento de Infantería Mecanizada “Saboya” nº6 evacuando en sus BMR-600 a los heridos del destacamento salvadoreño que se había quedado aislado en la cárcel de Nayaf (fuente: “Y al final, la guerra”, de Lorenzo Silva y Luis Miguel Francisco).

En el segundo viaje de la columna de Guisado hacia la cárcel de Nayaf, para cumplir su promesa, los españoles se tiene que abrir paso a tiros, al encontrarse con resistencia por parte de dos vehículos iraquíes. Cuando por fin consiguen volver a la Base “Al Ándalus”, los soldados salvadoreños recién rescatados se abrazan a los españoles, entre lágrimas, para darles las gracias por haberles salvado la vida. Por aquel heroico rescate, la columna de Asarta recibió seis Cruces al Mérito Militar con Distintivo Rojo. La misma condecoración fue recibida por el Coronel Asarta, por la organización de defensa que hizo de la base, y por el Sargento Vergara, por su actuación a bordo de uno de los VEC.

Cuadro de José Ferre Clauzel sobre el rescate de los militares salvadoreños de la cárcel de Nayaf por fuerzas españolas del Regimiento de Infantería Mecanizada “Saboya” nº6 el 4 de abril de 2004 (fuente: Jose Ferre Clauzel).

Un vídeo con imágenes reales de los combates

La Base “Al Ándalus” soportó un ataque de seis horas en la que el contingente español no sufrió ninguna baja. En Estados Unidos ya habría hecho una película con una batalla como ésta. En España seguimos esperando -sentados- a que hagan una. De momento, tenemos este vídeo que recoge imágenes reales de los combates de aquel día:

Foto principal: La soldado Zancada, del Ejército español, defendiendo la azotea de la Base ‘Al Ándalus’ durante la Batalla de Nayaf el 4 de abril de 2004 (fuente General Alberto Asarta, publicada en el libro ‘Y al final, la guerra’, de Lorenzo Silva y Luis Miguel Francisco).

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Comentarios (Blog):

  1. Aguanegra

    Jaffa Al Yacubi, lugarteniente de Muqtada Al Sadr era una pieza de caza mayor, estaba en nuestra zona de responsabilidad y control. EEUU nos dio la oportunidad de cazarlo, eludimos esa responsabilidad, lo hicieron ellos y nos dieron la oportunidad de llevarnos el mérito…tampoco quisimos. No comparto lo de la zancadilla.
    La diferencia estaba en que un contingente tenía claros sus objetivos y obligaciones y el otro pues…los marrones, los justos.
    El carácter español en todo su apogeo; Asarta, disciplina en el cumplimiento de las ordenes recibidas desde Madrid, Guisado, arrojo, temple y bizarría del que por encima de la disciplina está el honor.
    En fin, poco paso para lo que pudo haber sido. Se puede decir que Dios sigue siendo español.
    Un saludo.

  2. bilbaino

    En lugar de hacer tantas películas sobre la guerra civil podrían hacer una recreando esta batalla, una black hawk derribado española.

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