¿Por qué Escolar no está contra el aborto igual que contra los toros?

El cinismo progre sigue batiendo récords. Ayer el columnista de Público aseguraba: “estoy en contra del aborto”. Acto seguido defendía la legalización del aborto en España, que ha dado barra libre para matar impunemente a todo ser humano en sus primeros meses de vida.

Obviamente, estar “contra el aborto” y apoyar la Ley Aído resulta tan contradictorio como declararse “antirracista” y apoyar el Apartheid o las Leyes de Nüremberg. Hay que decir que la falta de pudor intelectual que demuestra el señor Escolar con semejante afirmación recuerda mucho a la del gobierno que ha estado apoyando con tanto entusiasmo, que el año pasado negaba que abortar sea acabar con una vida humana y lo hacía, para colmo, en una respuesta parlamentaria por escrito. El colmo de la desvergüenza.

Abolir los toros es “progreso moral”, abolir el aborto es “hipocresía”

Para medir el grado de desfachatez de la posición de Escolar “contra el aborto”, sugiero compararla con su posición contra las corridas de toros. En marzo del año pasado llamaba a sus lectores a asistir a una “manifestación antitaurina”. En el texto de la convocatoria publicado por el bloguero progre se decía: El sacrificio de seres humanos y de animales forma parte de la historia de la humanidad”, pero por mucho que la asuma una parte de una sociedad, es incompatible con el progreso moral en las mentalidades y no es compatible con la supervivencia de nuestra especie en la Tierra”.

Ayer, sin embargo, Escolar decía del aborto que prefiere “un país que no sea hipócrita”. Se deduce que este señor identifica el rechazo legal al aborto con la hipocresía, es decir, con el “fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.” Hipocresía es decir que se está contra el aborto mientras se apoya una ley abortista. Quien finge ese rechazo, como lo hace Escolar, es posible que piense que los demás también fingimos cuando defendemos el derecho a la vida. Rebajar la protección del primero de los derechos humanos apelando a una cómoda anestesia moral es el más aberrante de los argumentos abortistas, un argumento que, sin embargo, a Escolar se le cuela con frecuencia en sus artículos. Por lo visto, lo del “progreso moral” lo reserva para los toros.

La tauromaquia es “tortura”, matar a un feto humano es un “derecho”

En julio de 2010 Escolar se mostraba complacido con la prohibición de la tauromaquia en Cataluña. Ese día, como otras veces, calificó las corridas de “tortura” y lo hizo sólo un día después de calificar de “derecho” el hecho de matar y descuartizar a un ser humano inocente e indefenso en el vientre materno, pues eso es el aborto provocado por medios quirúrgicos sobre el que tipos como Escolar prefieren no dar detalles, porque conocerlos hace que cualquiera con dos dedos de frente se sienta asqueado ante tal salvajada.

Barra libre para abortar, cárcel si toreas a una oveja

Este lunes don Ignacio volvía a publicar el enlace a un artículo suyo de 2009 en el que contestaba los argumentos más habituales contra la prohibición de las corridas de toros. En dicho artículo, Escolar señalaba: “En Catalunya, la ley de maltrato animal recoge a los toros de lidia como excepción. Si toreasen a una oveja, incurrirían en un delito penado con cárcel.” Curioso: el mismo que rechaza que el aborto sea sancionado por la ley, apoya que las corridas de toros tengan el mismo tratamiento penal que torear a una oveja, es decir, la cárcel. Además, Escolar calificaba de “mentira” que la prohibición de los toros sea una idea exclusiva de independentistas catalanes. Sin embargo, hace dos años Escolar identificaba el rechazo al aborto con “la carcunda” y lo “conservador, al más rancio estilo español”. Por lo visto, descalificar con etiquetas las ideas contrarias sólo está bien si lo hace él.

Contra los toros, prohibición. Contra el aborto, ¿legalización?

En resumidas cuentas, Escolar está contra las corridas de toros y apoya su prohibición, y dice estar contra el aborto pero apoya su legalización y su financiación a costa de los impuestos de todos, pues eso es precisamente lo que implica la Ley Aído al definir el aborto como un “derecho” y considerarlo una prestación sanitaria que consiste, dicho sea a las claras, en matar a seres humanos que no pueden defenderse por sí solos (no como los toros). ¿Qué pensaría Escolar de un supuesto antitaurino que defendiese las corridas de toros como un derecho de los toreros que ha de ser costeado con los impuestos de todos?

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  1. La estrategia es manida por repetida. Identificarse con todo lo que pueda sonar a correcto o bueno. El aborto es malo desde cierta perspectiva, así que se declara uno contra el aborto, pero es considerado deseable desde otra perspectiva, así que está uno de acuerdo con él dados determinados casos y, ya de paso, se prende fuego a la postura restante para impedir que te dejen en evidencia, esto es, se tacha de hipócrita al que descubra la tremenda hipocresía expresada antes que te lo llame a ti. Para rematar, la crema que lo cubre todo: los apelativos habituales: rancio, carca, ultraderechista, ultra…loquesea, etc.
    El cóctel ideológico del progresismo de salón que padecemos.

  2. Escolar como todos los de su cuerda solo defienden a los suyos, a los “seres vivos no humanos”, por tanto es lógico que defiendan a los animales. Primero a los monos a los que querian dar los derechos de los humanos, y ahora a los toros. Así va España, dirigida, gobernada y manipulada por animales.

  3. Sí, Pepín.

    Es exactamente el mismo mecanismo mental que con cualquier otro tema, por ejemplo, el reciente del Pravda con el aborto de niñas, el del “feticidio”. Consiste en una doble inmoralidad. Primero, debe ser legal todo lo moral y es moral lo que conviene al proyecto de ingeniería social en el que se embarcan sus políticas. Todo dirigido mediante el embuste y la impostura del lenguage usado, donde se enfanga el debate con palabras como “moral”, “tortura” e inluso “bueno” o “malo” que la gente entiende según el significado corriente y natural cuando en realidad se usan con los fundamentos que he comentado, los del ingeniero social. La marranada te la esconden tras los significados corrientes. O eso pretenden…

    Estupidez sobre embuste. Se ha dicho muchas veces, la izquierda está en lucha contra la naturaleza de las cosas, de todas, sean de naturaleza moral, social, cultural… todas.

    De todas maneras, en estos tiempos en los que los estercolares van de retirada lo que más se trasluce a través de su disfraz de tiranos es la patética imagen de un tarado.

  4. JavierdeCaceres

    Juana de Arco
    Amén, suscribo todo lo que escribes y añado, algunos sapiens sapiens ¿hemos aprendido algo desde las cavernas?, por lo que yo se hasta nuestros primos los neanderthales cuidaban a sus ancianos, hay evidencias, y me imagino por tanto que a sus embarazadas tambien. Y por cierto todos o enterraban a sus muertos o hacian algo especial para despedirlos, y nosotros somos los avanzados…
    Elentir como cada cosa que leo tuya, cada dia me sorprende mas tu claridad, y no es peloteo, siempre me cayeron muy mal los pelotas y los chivatos, pero encontrar a alguien como tu que dice las cosas claras hoy es una bendicion. Gracias.
    En cuanto al cínico que mencionas, él mismo se retrata.

  5. Xena

    Completamente de acuerdo con el artículo

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