El 29 de noviembre se cumplieron doce años de la muerte de siete militares españoles destinados en el Centro Nacional de Inteligencia durante una emboscada en Mahmudiya, Irak.
Desde aquí quiero unirme a su homenaje recordando los nombres de nuestros compatriotas caídos en aquella misión, que figuran en uno de los muros de la citada base:
Capitán de navío Manuel Martín-Oar Fernández-Heredia. Armada Española. Asesinado en atentado terrorista en Bagdad el 20 de agosto de 2003.
Sargento primero José Antonio Bernal Gómez. Ejército del Aire. Asesinado en atentado terrorista en Bagdad el 9 de octubre de 2003.
Sargento Luis Antonio Puga Gandara. Ejército de Tierra. Fallecido por disparo accidental en Diwaniya el 26 de octubre de 2003.
Comandante José Merino Olivera. Ejército de Tierra, sirviendo con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Asesinado en atentado terrorista en Mahmudiya el 29 de noviembre de 2003.
Comandante José Carlos Rodríguez Pérez. Ejército de Tierra, sirviendo con el CNI. Asesinado en atentado terrorista en Mahmudiya el 29 de noviembre de 2003.
Comandante Alberto Martínez González. Ejército de Tierra, sirviendo con el CNI. Asesinado en atentado terrorista en Mahmudiya el 29 de noviembre de 2003.
Comandante Carlos Baró Ollero. Ejército de Tierra, sirviendo con el CNI. Asesinado en atentado terrorista en Mahmudiya el 29 de noviembre de 2003.
Brigada José Lucas Egea. Ejército de Tierra, sirviendo con el CNI. Asesinado en atentado terrorista en Mahmudiya el 29 de noviembre de 2003.
Brigada Alfonso Vega Calvo. Ejército de Tierra, sirviendo con el CNI. Asesinado en atentado terrorista en Mahmudiya el 29 de noviembre de 2003.
Sargento primero Luis Ignacio Zanón Tarazona. Ejército de Tierra, sirviendo con el CNI. Asesinado en atentado terrorista en Mahmudiya el 29 de noviembre de 2003.
Comandante Gonzalo Pérez García. Guardia Civil. Asesinado en atentado terrorista en Diwaniya el 4 de febrero de 2004.
"Lo demandó el honor y obedecieron,
los requirió el deber y lo acataron;
con su sangre la empresa rubricaron,
con su esfuerzo la Patria engrandecieron.
Fueron grandes y fuertes, porque fueron
fieles al juramento que empeñaron.
Por eso, como valientes lucharon,
y como héroes murieron.
Por la Patria morir fue su destino,
querer a España, su pasión eterna,
servir en los Ejércitos, su vocación y sino.
No quisieron servir a otra Bandera,
no quisieron andar otro camino,
no supieron vivir de otra manera."
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