Afirma que el expresidente catalán está por encima de la ley y de los jueces

La definición que Torrent hace de Puigdemont no es la de un presidente: es la de un dictador

La detención en Alemania de Carles Puigdemont, acusado de delitos de rebelión, sedición y malversación, ha vuelto a revelar el concepto totalitario del Estado que tiene el separatismo catalán.

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Torrent sitúa a Puigdemont por encima de la ley y de los jueces

En un mensaje de Twitter publicado este domingo sobre las diez de la noche, el separatista Roger Torrent, miembro de ERC y actual presidente del Parlamento de Cataluña, se ha referido a Puigdemont como “presidente”, cosa que no es -pues fue depuesto legalmente de ese cargo a raíz de la aplicación del Artículo 155 de la Constitución, previa aprobación del Senado-, y ha definido así su condición como político:

“El presidente Puigdemont lo es en virtud de la decisión libre, soberana y democrática de sus conciudadanos expresada en el Parlamento. Y ningún juez, ni ningún gobierno, ni ningún funcionario tiene la legitimidad para cesar, y menos perseguir, el presidente de todos los catalanes“.

Las mentiras de Torrent

Es difícil meter en un párrafo tan breve tal cantidad de mentiras y de barbaridades. Para empezar, como ya he dicho, Puigdemont ya no es presidente de nada. En cuanto a la decisión libre y democrática (que no soberana, pues la soberanía nacional reside en el pueblo español) de los catalanes, hay que recordar que en las Elecciones catalanas del 27 de septiembre de 2015, el candidato de Junts pel Sí a presidir la Generalidad era Artur Mas, y no Puigdemont. Pero Mas fue vetado por las CUP, y entonces propuso a Puigdemont como candidato. Dicho sea de otra forma: Junts pel Sí presentó ante los catalanes a un candidato y al final acabó gobernando otro.

Además, hay que recordar que en democracia la legitimidad de un político no la otorgan exclusivamente las urnas. Un político puede haber recibido el apoyo mayoritario de los votantes y al final haber perdido la legitimidad para ejercer su cargo por haberse saltado la legalidad, ya que todos los españoles estamos obligados a cumplir la ley, también Puigdemont. Este individuo no sólo se ha saltado la ley y se ha jactado de saltársela, desafiando abiertamente al Estado de Derecho en un golpe separatista en toda regla, sino que además, cuando un juez ordenó su detención, se fugó del país como un cobarde, complicando -además- la situación judicial de los demás procesados, al evidenciar que existía un claro riesgo de fuga.

Una concepción totalitaria de la política intolerable en una democracia

Pero la parte más alarmante del mensaje de Torrent es la que respecta a la irresponsabilidad de Puigdemont. El presidente de un parlamento supuestamente democrático ha dicho que un político está por encima de la ley y de las sentencias judiciales. Con un par. Alguien que piensa de esa forma no tiene cabida en las instituciones democráticas, cuya existencia implica el respeto por la ley sin excepciones de ninguna clase. La definición que Torrent ha hecho de Puigdemont no es la de un político, sino la de un dictador, que es como se llama a un gobernante cuando se declara por encima de la ley y de los jueces, como si no hubiese más límites al ejercicio de su cargo que su voluntad. Esta visión absolutista y totalitaria de la política es incompatible con una democracia, y después de lanzar esa declaración, lo que tiene que hacer Torrent es dimitir o ser cesado. Un totalitario que no respeta la ley ni las sentencias judiciales es un tipo peligroso para toda la sociedad y no puede estar al frente de un parlamento. Esto es España, no Corea del Norte.

Los partidos separatistas se están situando ellos solos fuera de la ley

Por lo demás, y aunque resulta obvio decirlo, si los partidos separatistas no aceptan las normas de convivencia que nos obligan a todos, esos partidos se están poniendo ellos solos fuera de la ley. Una sociedad democrática no puede permitir que haya partidos políticos intentando incendiar la convivencia mediante llamamientos a saltarse la legalidad y las sentencias judiciales, unos llamamientos antidemocráticos que ya han dado lugar a actos de violencia este domingo en Cataluña. Si esos partidos no aceptan las reglas de juego democráticas, esos partidos deben ser ilegalizados sin contemplaciones. Lo que no nos podemos permitir en España es que unos totalitarios utilicen las instituciones democráticas para reventarlas desde dentro, incendiar la convivencia y sembrar las calles de violencia. La historia del siglo XX nos demuestra lo peligroso que es no hacer nada ante una amenaza como ésa. Lo que está haciendo el separatismo es decirnos que tener tantos o cuantos votos le da permiso para saltarse la ley, para secuestrar a toda la sociedad y para violar los derechos de las minorías, y eso es exactamente lo que hicieron los nazis en la Alemania de la década de 1930. Y lo hicieron, dicho sea de paso, concediendo a Hitler la condición de “führer” y el poder de gobernar por encima de las leyes y de los jueces. El mismo concepto de la política que ha defendido Roger Torrent.

(Foto: Reuters)

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Comentarios (Blog):

  1. Isidro García Getino

    Roger Torrent se ha autodeclarado absolutista, dictador y juez supremo de la ley, la política y las instituciones.
    Los catalanes y el Estado español deben tomar muy en consideración quién es la máxima autoridad en el parlamento catalán.

  2. pacococo

    Es muy difícil que se sitúen fuera de la ley, porque cuando dan un paso en ese sentido otros mueven la línea para que siempre estén dentro.

    Llevamos varios meses oyendo al presidente del parlamento decir cosas contra las leyes y ahí sigue tan feliz. Y es que cuando no se quiere, no se puede.

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