Los agentes pagaron comida de sus bolsillos para una familia sin recursos

Por eso se llama Benemérita: el gesto de unos guardias civiles hacia una familia hambrienta

Ayer le decía a un amigo que en momentos críticos como los actuales es cuando los españoles demostramos realmente lo que valemos. Y entre nosotros hay auténticos héroes anónimos.

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Un matrimonio en el paro y sin nada que dar de comer a sus hijos

Los hechos que os voy a contar han sido publicados por Calp Digital y por Levante EMV. Este miércoles por la mañana, una patrulla de la Guardia Civil se encontró con una madre llorando en plena calle en la localidad de Calpe (Alicante). Tanto la mujer, de 33 años, como su marido, de 40, están en el paro. Tienen tres hijos, el más pequeño de ellos de sólo 2 años. A causa de su situación disfrutan de una beca del comedor escolar, pero al cerrar sus colegios, la familia se encontró sin más con la nevera vacía y sin nada que llevar a la boca de sus pequeños.

Una madre llorando que se encuentra con dos guardias civiles

Ese día, la madre, Marta, recibió una llamada de los servicios sociales del Ayuntamiento de Calpe: una funcionaria le informó de que la cita que tenían pendiente quedaba anulada por el estado de alarma. Ni siquiera le dio la oportunidad de rogarle, así que Marta salió de casa en dirección al Ayuntamiento. Y fue así, a lágrima tendida, como se encontró con los guardias civiles, que le dijeron que el Ayuntamiento estaba cerrado y que tenía que volver a casa.

Los agentes compraron la comida de su bolsillo…

Al regresar a su hogar, Marta llamó al 112 y una chica se comprometió a solucionar su problema. Poco después la llamaron del cuartelillo de la Guardia Civil, diciéndole que la Cruz Roja tardaría dos días en poder prestarles ayuda. Y después le preguntaron qué necesitaba. “Lo básico”, dijo ella, “sólo algo de pasta para darles de comer y los desayunos”. Ese mismo día sonó el timbre en su casa: dos guardias civiles, los mismos que la habían parado en la calle, venían cargados con bolsas de comida: “Galletas, una caja de leche, chorizo, macarrones, pan de molde, yogures, tomate frito, arroz, manzanas… ¡Hasta chuches!”, comenta Marta emocionada a Levante EMV. Los propios agentes habían ido al supermercado a hacer la compra y la pagaron de su bolsillo.

… y no dijeron nada en el cuartelillo sobre su generoso gesto

Según apunta Jucil, los agentes no dijeron nada en el puesto. Su generoso gesto se conoció cuando Marta llamó al 112 para dar las gracias por ese regalo, y desde allí pasaron aviso al cuartelillo de la Guardia Civil. Ayer otros dos guardias civiles fueron nuevamente a la casa de Marta con más bolsas, donadas por Ana, una trabajadora del bar Grizzlys, que se enteró de lo ocurrido. Además de la comida, Ana incluyó un billete de 10 euros, y cada guardia civil añadió 5 euros más de su bolsillo, con los que Marta podrá comprar pañales para su pequeño. Ayer varios medios de diversos puntos de España se hicieron eco de estos hechos. Y según ha informado Europa Press, la Cruz Roja ya facilitó alimentos a esa familia este viernes.

Las buenas personas también tienen que ser noticia

Hace ya años que la Policía, la Guardia Civil y el Ejército son las instituciones más valoradas de España, y con razón, pues ellas no sólo custodian unos valores que merecen ser cultivados por toda sociedad civilizada, como el honor, la cortesía, la lealtad, el patriotismo, el compañerismo y el espíritu de sacrificio. Y si mucha gente admira a quienes cultivan esos valores es porque, aunque a veces parezca que los malos son la mayoría, no es así: simplemente, los malos suelen ser noticia y la buena gente no, porque esa buena gente es lo cotidiano, lo que no transgrede, lo que no es noticia. Todas las webs que hablamos de temas de actualidad solemos hablar sobre las malas personas y la indignación que nos provocan. Sinceramente, es un gustazo poder hablar de buena gente como esos guardias civiles y esa camarera, y más en unos momentos en los que si algo necesitamos es una buena sonrisa. Gracias, de corazón, por vuestro ejemplo.

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Comentarios (Blog):

  1. Luna

    Ellos hacen con su trabajo que lo que puede ser mala noticia se convierta en esto.
    Esta madrugada han llamado a mi portero electrónico y al responder, me he encontrado con el resto de vecinos que se quejaba, pues habían tocado todos los timbres. Me he asomado por la ventana y he visto a un señor mayor que andaba con un bastón y estaba ya tocando los timbres de otros vecinos.

    He salido a buscarlo y por desgracia, he comprobado lo que temía: Alzheimer, quizá la primera vez que se desorientaba (no lo puedo saber). Por lo que pude ver según me explicó, vivía a seis calles de la mía e iba llamando a cada casa para ver si encontraba a un familiar, porque no recordaba dónde vivía, ni el grado de parentesco que pudiera tener. Llamé a la Guardia Civil y enseguida llegó con un Patrol a hacerse cargo de él (Gracias a Dios, llevaba el DNI en el bolsillo). Tuvieron un trato cariñoso y muy acertado, sabiendo hablar con él sin preocuparle y haciéndole ver a la vez que corría peligros, que no debía salir de casa. Si no llega a ser por estos agentes, quizá lo encontraran al cabo de muchas horas de vagar y enfermo. O no, eso no quiero ni pensarlo…

    Le trataron con el respeto y el afecto, con la dedicación que se da a un padre. Pero luego, con la profesionalidad y sentido práctico que tienen, me dieron instrucciones de higiene y me sacaron un chufli-chufli de esos para lavarme las manos, ¡Y se las lavaron a él!. Recordé en aquellos momentos el Lavatorio de Pies propio de los Oficios de Semana Santa, la caridad era la misma.

    Con agradecimiento, y emocionado:¡Viva la Guardia Civil!.

  2. Ivan

    Que suerte tenemos de contar con la Guardia Civil, Ejercitos y Policia Nacional.

    ¡Grandes!

    ¡VIVA ESPAÑA!

  3. teporcapi

    Si de alguna manera pudiera llegarles este mensaje a esos guardias civiles (tanto a los que ayudaron a la familia, como los que socorrieron al anciano que comenta Luna), les digo: GRACIAS.
    Gracias a todos. Al menos, con ellos de por medio, nos queda algo de esperanza frente a la mancha de canallas que nos gobiernan. Y no sigo porque pondría una barbaridad.
    Ánimo en estos momentos terribles. Hay que aguantar como sea y cuidar de nuestros mayores.
    Un saludo a todos desde Sevilla.

  4. Juan José López López

    ¡¡¡ SOÍS INCREÍBLES !!! ESPAÑA Y LOS ESPAÑOLES OS ESTÁN ETERNAMENTE AGRADECIDOS . ¡¡¡ VIVA LA GUARDIA CIVIL !!!

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